EL DULCE PORVENIR

mayo 27, 2012

Por motivos de trabajo, buceo en la historia antigua y también la reciente de esta tierra extremeña. Hacerlo es conmoverse, llorar. Afortunadamente coincidimos con personas extraordinariamente preparadas, cada una en su campo de investigación o afición, y su cooperación y nuestra ansia de llegar mitiga la sensación de abandono, de indolencia, de pretender curas heridas de ausencia.

En el último medio siglo, por fijar una fecha reciente, han sucedido dramas enormes, cuyo olvido a casi nadie consuela. La catástrofe de la Presa de Torrejón, al menos setenta obreros muertos o desaparecidos, se encamina a su cincuenta aniversario entre el silencio casi absoluto que provocan los miles de millones de kilovatios/ día. También, en junio de este mismo año, se cumplirán cuarenta de otro drama íntimo que afectó y aún afecta a todo un pueblo, vivo desde Tartessos. El accidente de tráfico que costó la vida a veinte jóvenes de Aliseda, que viajaban en un autobús desde Herreruela tras jugar un partido de fútbol. Como en el filme de Atom Egoyan, en la novela de Russell Banks, con ellos partió un dulce porvenir cuya pérdida afectó a centenares de personas en una tierra a la que nada parece afectarle más allá de su inconmovible aspiración de supervivencia.

EN UN MUNDO DISTINTO

mayo 22, 2012

Aún estáis aquí, vosotros, pequeños lobos cervales,

dispuestos a todo, dispuestos aún a volver a atravesar el mar de peligros

en que hemos convertido vuestra tierra, y ya no podéis reproduciros.

Aún estás ahí, hermano gato clavo

dispuesto a habitar con tus inteligentes orejas y tu barba de chivo

los cercados, las autovías, los arroyos desérticos y los vados antiguos

jugándote a cara y cruz en cada decisión el porvenir de tu especie

oponiendo el instinto del más astuto felino a la sandez colectiva de los míos.

Pasarás, entre nosotros, hambre, miedo y desorientación continuos.

Pero quizás pasarás

y tus descendientes podrán contar tu victoria a sus hijos salvajes

en un mundo distinto.

Ana Baliñas, mayo 2012

HUYENDO HACIA ATRÁS

mayo 7, 2012

La alternancia en el bipartidismo (como en el caso francés, español o el portugués) es una de los escenarios ya previstos en el reglamento de esta crisis provocada, milimétricamente exigida a sus actores principales, la clase gobernante, por sus principales hacedores, la élite económica. Angustia razonar sobre las consecuencias últimas de la, cada vez más cristalina, estrategia: el resurgir del fascismo. Casos como el del avance de un partido nazi en Grecia, una nación que, como España, ha aligerado la belicosa sombra de la dictadura mediante la ficción del desarrollo económico ‘igualitarista’, resuenan con furor: es el fin del viaje al que nos encaminamos. Es lamentable pensarlo, pero si los urdidores de la crisis y sus máximos responsables son las mismas personas que se ocupan de pronosticarla, medirla o ‘atajarla’, no caben medias tintas. Estamos ante un cambio de modelo de civilización basado en la huida hacia atrás. El miedo siemrpe lleva a los hombres a los extremos. Y la cosecha de miedo les está resultando excepcional. No así la de memoria. Básicamente, porque ésta nunca se cultiva. Y menos en España.

POEMA

mayo 2, 2012

“La destrucción, el aislamiento, la inmediatez, la digestión

componen la lógica material del capitalismo”:

(la destrucción, se glosa a sí mismo, el aislamiento, lo lleva dentro, la digestión, la altera, la inmediatez..

consiste en el perenne y perentorio borrado del pasado

más reciente, furiosamente llevados a un presente

escrito en la pared enorme que tenemos enfrente).

Destrucción, isolamento, inmediatez, dixestión

compoñen a lóxica material do capitalismo:

a destrucción, glósase soa, o isolamento, lévao dentro, a dixestión, altéraa, a inmediatez…

consiste no perenne e perentorio borrado do pasado

más recente, furiosamente levados dun presente

escrito na parede enorme que temos xusto enfrente

Ana Baliñas, mayo 2012

CULTIVÁNDOME

abril 29, 2012

Con la que está cayendo, hay que refugiarse en el cultivo…de la buena salud, la cultura y las hortalizas. Y eso los que tenemos trabajo, claro, porque el trabajo ya no es solo ‘el padre del placer’ (Stendhal dixit..) sino un ave rara y amenazada… Como no estoy especialmente dotado para el zacho, me ‘cultivo’ a secas. Por ejemplo, con los dos obsequios del incansable activo y activista Miguel Manzanera, su ensayo “El periplo de la razón” y su nueva novela “El silencio encantado”, que ya conocí como manuscrito. Me distraigo con las aventuras sexo-intelectuales de Arturo Belano y Ulises Lima noveladas por Bolaño en la, ejem… laberíntica “Los detectives salvajes” (en una -descuidada- vigésima edición en Anagrama), y con la novela gráfica de Chester Brown “Pagando por ello” (a su vez regalo de aniversario de uno de mis generosos y complicados cómplices, el señor Mellado), una instructiva pieza de ficción-documental sobre su experiencia como cliente de sexo de pago (anda que el autor tiene que estar contento con la palabra ‘putero’ en el subtítulo de la versión española…) cuya autenticidad es innegable, como reveladoras e interesantes sus abundantes notas explicativas (o justificativas). De ellas se deduce el comentario anterior: Brown es un autor muy riguroso. Y con una memoria excepcional.
De cine, vimos ‘Vampyr’ (Carl Theodor Dreyer, 1932), un filme en la frontera misma entre el mudo y el sonoro, pequeño catálogo de mitos literarios y visuales sobre el género, resuelto también entre límites: los de la increíble capacidad de abstracción argumental (lindando con la ingenuidad) de unos artistas que venían de la Primera Guerra y se encaminaban al III Reich, capaces al tiempo de resolver estéticamente con abundantes rasgos de genialidad. La película contiene al menos tres secuencias de una maestría excepcional: su prólogo, creador de una atmósfera inquietante, deudor como su final de los hallazgos previos de Murnau; la embriagadora escena con las acechantes y libertinas sombras chinescas de los ‘no vivos’ y, extraigo de lo escrito por Joaquín Vallet “la secuencia del entierro de Allan, mostrada desde la perspectiva del difunto, significa un turbador encuentro con el universo onírico que Dreyer andaba buscando desde los tiempos de ‘Páginas del libro de Satán’ y, a la par, uno de los momentos más impresionantes que ha ofrecido el cine, cuya importancia en el género fantástico es, de todo punto, absoluta.” ‘Vampyr’, como otros clásicos, sería vilmente saqueada (el verbo lo emplea también Vallet, harto de razón) por cuanto cineasta ‘moderno’ ha hecho con posterioridad alguna película de vampiros. Que merezca ser recordada, claro.

¿SÍ O NO?

abril 28, 2012

No puedo sustraerme a publicar el texto de Octavio Fraga Guerra en ‘Cine Reverso’, titulado ‘Cine documental, ¿Si o no?’ Un placer su lectura y la amistad de su autor. Hasta la victoria, siempre.


“El pueblo extremeño ha logrado una clara victoria. La declaración del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, donde se certifica que la Refinería Balboa es medioambientalmente inviable. Este pronunciamiento es consecuencia de la inteligencia y el empeño de los pobladores de esta región española, en particular de la Comarca de Tierra de Barros.

La noticia estimula a reflexionar sobre un asunto que -a mi criterio- está vigente. Es un tema medular en plena era donde la globalidad de los medios de comunicación han “minimizado” las distancias entre todos. Me refiero a la responsabilidad de los hacedores del arte y la cultura como impulsores y promotores de ideas en torno a los problemas que afectan a la humanidad. Sus “saberes” son claves en este flujo de “verdades” que persisten “como islas”, cuando deberían estar perfectamente imbricadas.

No voy a caer en la trampa de afirmar que un libro, una obra de arte, un tema musical u otra expresión artística –por si solos-, resuelven los problemas del mundo. Resulta una obviedad, un asunto superado. En la determinación y cauce de un problema deben participar y tomar partido las instituciones, los medios de comunicación y la sociedad en pleno. Todas deben apuntar a materializar y consensuar sobre los derroteros del futuro. Para que nuestro camino –el de todos-, sea un trazo de “escalones secos”. Un mar de preguntas con respuestas. Un surco de voluntades y reencuentros.

Soy de los convencidos que al arte y a la cultura, les toca -por derecho propio- el rol de reinterpretar la sociedad, la historia y el pensamiento sin olvidar un “mandato dado”, el de entretener. Los que nos sentimos parte de esa utopía nos asiste el deber de construir ese “otro mundo”. Un mundo donde las metáforas, las estéticas, las historias y los empeños se junten, tomando como punto de partida la realidad.

Ese otro mundo lo dibujo como un escenario donde el dialogo y la reflexión, han de ser las “armas” de estos tiempos. Un mundo donde la equidad sea la base de todas las relaciones. Un mundo donde el hombre y la mujer sean el centro y el eje de todas nuestras voluntades. Un mundo donde la naturaleza sea nuestra casa y no el basurero o el “escaparate” del que podemos tomar lo que nos plazca. Un espacio vital -local y universal-, donde “el uno no quiera imponer su voluntad sobre el otro”.

Esta metáfora no responde a una reflexión filosófica, ni aspira a descifrar los “interminables” problemas que afectan a nuestro herido planeta. Si no nos ponemos al servicio de todos con nuestra sensibilidad y nuestro talento, los desastres serán mayores.

No hago escritura del alarmismo. Tan solo me limito a tener en cuenta la historia de la humanidad de las dos últimas décadas, donde impera “la ley de la guerra”. Los principios más elementales de respeto y convivencia están en franco desplome. La impunidad de la violencia de Estado como “formula” para “resolver los conflictos” que azotan a la contemporaneidad es el sello de esta verdad.

Por supuesto que la visión de cada persona en torno a “su realidad”, está “perfilada” desde las herencias familiares, religiosas, culturales y políticas que han “evolucionando” con el paso de la historia.

Esta construcción de “visiones y reciclados”, son el resultado de un complejo proceso que transita en permanente flujo de movimiento. Somos seres que vamos adsorbiendo de nuestro entorno periférico y remoto. Son vivencias o puntos de vistas que parten de la lectura como fuente principal del conocimiento. En este inventario no podemos olvidar la tradición oral.

Nos pasamos buena parte de nuestra vida leyendo. Me refiero no solo a la lectura de un libro o publicación periódica. De una película o de una obra de arte. Somos lectores -muchas veces- inconscientes de nuestro entorno. El acto de viajar constituye un claro ejemplo de lectura sociológica. Los encuentros formales o atemporales en grupos o entre dos, son también esa otra forma de “leer” donde “aprendemos del otro”.

Sobre el inconsciente cabe recordar el vasto arsenal teórico de lo subliminal en el mensaje. Este tema ha sido ampliamente estudiado como para tomarlo en cuenta. Es ese otro rol –no siempre positivo-, que juegan los “canales de comunicación” que pretenden “conducir” el comportamiento humano.

¿Dónde queda el Cine Documental en este complejo engranaje de ideas? ¿Qué lugar se le atribuye en medio de tanta “parcela cultural e informativa?

Vale recordar algunas reflexiones sobre este tema, escritas por un clásico de la teoría cinematográfica. “Los documentales toman forma en torno a una lógica informativa. La economía de esta lógica requiere una representación, razonamiento o argumento acerca del mundo histórico”.

Bill Nichols, desenfunda esta idea que se justifica e interpreta desde la relación natural que tiene –y que nadie pone en dudas-, con la realidad que es su permanente fuente de contenidos. Para constituirse en un género que valoriza y jerarquiza el “sabor del conocimiento”.

Estamos ante un documento –el cine documental-, que supera toda amenaza de caducidad. Su auténtica construcción la desvía de transitar por la vacilación sobre la realidad inmediata. El cine documental tiene la capacidad de interpretar “su presente” y darlo como obra de arte para el futuro. También nos “dibuja” el pasado, por esa virtud que tiene el arte de llevarnos hacia otras latitudes y períodos remotos.

Nichols dejó en su libro: La representación de la realidad. Cuestiones y conceptos sobre el documental, dos citas de obligada referencia que resumen la esencia de este artículo: “El estatus del cine documental como prueba del mundo legitima su utilización como fuente de conocimiento”. Esta reflexión escrita con certera exactitud, se contrapone a la realidad social y comunicacional que vive el género.

No me basta con que me digan que hay una veintena, treintena e incluso “infinita” cantidad de festivales dedicados a su difusión. No es suficiente cuando me apuntan que se editan no sé cuantas publicaciones que abordan –totalmente o en alguna sección-, el “cine verdad”. No me convence el hecho de que publiquen libros sobre corrientes estéticas o biografías de estos importantes gestores de opinión. No es suficiente cuando me demuestran que hay varias salas –en tiempos de crisis-, especializadas en este “Modus Cinematográfico”. La “Plaza Natural” del Cine Documental es la Televisión.

Si tomo como referencia el filme, Mientras el aire es nuestro, del realizador español José Camello Manzano, la respuesta sería: “Ausencia casi total en la pantalla de millones”. No reniego de la magia de la sala de cine. Defiendo su existencia como espacio para el disfrute con toda la atmosfera que esta tiene.

Permítanme tomar un fragmento de la reseña que hice sobre este filme presentado en nuestro programa La cámara lúcida de Tele K.

“En esta pieza cinematográfica por su naturaleza de denuncia, el rasgo emotivo del director se expresa claramente en el discurso paralelo entre la voz en off del narrador y -por resultante-, diálogo en matriz de monólogo. Se juzga y se comenta. Se juzga a las empresas implicadas en esta absurda intencionalidad que se vende como sentido de prosperidad y se comenta desde la aportación de datos, estadísticas, experiencias anteriores sobre similares acciones que buscan reforzar los planteamientos de mayor peso. El realizador da la palabra, pero también la toma”.

Cabe apuntar algo fundamental en la idea que les quiero trasmitir. El filme, Mientras el aire es nuestro, demuestra sin tanta parafernalia cinematográfica los desastres que podría haber causado esta refinería si se hubiera “sembrado” en tierra extremeña. La obra desvela antecedentes de patologías relacionadas con la emulsión de gases contaminantes presentes en otras comunidades de Estado Español. Por otra parte, puntualiza la falta de voluntad de los políticos de la región al no tener en cuenta los criterios del pueblo. Lo que impera es la “voluntad” del dinero.

Nichols en este mismo texto, apunta otra tesis bien relevante. “El documental, como otros discursos de lo real, conserva una responsabilidad residual de describir e interpretar el mundo de la experiencia colectiva, una responsabilidad que en modo alguno es una cuestión menor”

¿Qué hubiera pasado si Mientras el aire es nuestro o filmes de similar enfoque temático y punto de vista se hubiera presentado en las pantallas televisivas de Estado Español?

Vale la pena descifrar algunas claves en torno a varios pronósticos. En primer lugar las conciencias medioambientales se hubieran multiplicado por cientos de miles. En segundo lugar –y esta derivada de la primera-, sería una eficaz herramienta de educación en torno a los peligros reales que sufre nuestro planeta. Cada ciudadano tomaría conciencia de su responsabilidad ante los peligros por la NO VOLUNTAD de las administraciones, que deben tomar decisiones urgentes y responsables sobre este inaplazable asunto.

Su difusión en todas las televisoras de las provincias españolas, habría contribuido a que un mayor número de habitantes entendería los problemas a los que nos enfrentamos y sus posibles soluciones. Hago esta acotación pues este filme, no solo denuncia lo aberrante de este engendro truncado. Aporta soluciones e ideas coherentes en relación con nuestra naturaleza.

El cine documental vive en un terreno de fragmentaciones. Sus espacios de maniobras para la promoción, distribución y comercialización están en una permanente carrera de obstáculos. El espectador-público es su principal razón de ser.

Este filme tiene todos los ingredientes que se le podría pedir al género, para llegar de manera acelerada y certera a un amplio espectro sociológico de “lectores”. Ante un “diagnóstico de peligro”, los políticos y burócratas “filtran esa cosa” que podría resultar incómoda. ¿Incomoda para quién? Dejo esta interrogante para otro texto que publicaré en próximas ediciones.”

EL BALÓN DE SERGIO

abril 26, 2012

Realmente, aunque algunos se engañen, el Madrid no podrá ganar la Copa de Europa mientras Mourinho sea su mandamás. En el mundo pasan muchas cosas desagradables, pero es difícil que el fútbol conceda injusticias tan a menudo, y ya sucedió (con el Inter de Milán hace unos años) en esta competición. El Madrid ha ganado sus Copas de Europa con Jose Villalonga, Luis Carniglia, Miguel Muñoz, Jupp Heynckes y Vicente del Bosque. Basta conocer, leer o preguntar por las biografías de estos técnicos para tener la certeza de que el balón de Sergio no podía entrar en la portería. La exigente Liga de esta temporada la ganarán sus fenomenales futbolistas, al mando de su excepcional guardameta, como la habrían ganado con cualquier otro en el banco. Pero la Copa de Europa, para el Madrid, exige de un hombre bueno al mando. Una persona juiciosa, educada, feliz, acorde con sus privilegios como ser humano y con el carácter artístico y deportivo de su profesión. No alguien intoxicado por la brutalidad, que ofende cada vez que abre la boca. Tampoco, desde luego, se coneguirá nada con ese palco funesto. El fútbol es apasionante porque es azar y talento, y cuando se concilian, convoca una brillantez que cae por tierra como un soplo, cuando la pareja creada por la casualidad y el buen hacer se disocian en una décima de segundo: al fútbol no le gusta el conservadurismo, aunque de vez en cuando premie algún arranque de insurrección ante la superioridad ajena. El Madrid ganará la Décima cuando reconquiste su norte y recupere el buen gusto, pierda la soberbia y abandone, con naturalidad, el sensacionalismo. Entonces el balón de Sergio caerá al suelo y rebotará contra las mallas de Neuer o de quien sea que se oponga. Hasta que ello suceda, solo cabe esperar que el tiro en el pie que nos ha pegado Mourinho acabe, definitivamente, por desviarse y devolver la cordura a un club que enarbola sus principios al tiempo que a diario los asesina.

ANIVERSARIO

abril 25, 2012

Me temo que cuando colocaron esa placa en el ya cerrado estanco de Mourão del número 41 ya habría yo nacido, o faltaría poco…El tabaco ha subido mucho desde entonces…

LAS DE GANAR

abril 23, 2012

En un nuevo alarde de su generosidad, la Plataforma Ciudadana Refinería No me propuso escribir un texto para glosar la entrega de los III Premios Tégula. Como oro en paño (y más ahora, con el precio que tiene, incluso metafóricamente hablando) cuidamos el nuestro, el que no menos generosamente nos brindaron en la primera edición. Ni que decir tiene que acepté, hasta envanecido. El texto, maquetado y editado primorosamente (de verdad, comienzo a creer, como tantos, que en el diseño gráfico anida la virtud…) lo dejo aquí, para satisfacción cuasi onanista…

LAS DE GANAR

“Muchos de nosotros escuchamos, de chicos, aquellas palabras del abuelo, del padre o del hermano mayor. O de la abuela, de la madre o de la hermana mayor: nunca pelees si no tienes las de ganar. Es ocioso decir que, quien las tuvo en cuenta y no las echó en saco roto, está leyendo ahora este texto con una sonrisa dibujada en los labios.
“Resiste”, me susurraban las obstinadas hojas de las acacias del barrio, cuando el viento de otoño las hacía caer sobre el descuidado asfalto de la provinciana avenida. Cada una me recordaba, en la dignidad de su natural caída, la biografía del héroe romántico al que la vida sometía a pruebas aparentemente insuperables, ya desde la juventud: desde un dolor de amores hasta conseguir por fin levantar el barco dentro de la botella. Después, a todos nos pasa, las pruebas vinieron envueltas con los lazos de la mentira y se hicieron más tercas: al negar nuestros monstruos, acabamos por engordarlos, y ellos no dudan en seguir encaramados en lo más alto de nuestra sociedad, tupiendo su cima de sombras. Y todo parece previsto para convertirte en un indolente, hasta que, en una esquina, y después en otra, y en otra más, encuentras ejemplos de gente que se enfrenta a las pruebas más duras con el coraje de un paquebote en un inmenso océano.
Y si, siempre parece suceder de repente, que la sinrazón, el mundo tenebroso, aparece a las puertas de tu casa: y se habla de construir una gigantesca fachada de torres humeantes en medio del curtido campo, reprimido durante épocas. Entonces piensas de nuevo en aquellas palabras del abuelo, del padre o del hermano mayor. O de la abuela, de la madre o de la hermana mayor. Y en el ejemplo que esas gentes te dan a seguir, poniéndote alerta frente al espejo. Y aunque los gritos y los cuchicheos les comparen con un palillo en alta mar, asumes la pelea, porque tienen las de ganar, porque tienen de su parte argumentos, como un camarero, tienen paciencia como un médico, tienen sed de justicia como un pedagogo, tienen honradez como un peregrino, memoria como un biógrafo, serenidad como un alfarero, fidelidad como un jardinero, tienen fondo como un corredor, tienen angustia y certezas como un abogado defensor, decisión como un filósofo, temperamento como un economista, tienen la dureza del labrador, la fe del ingeniero…Tenían las de ganar…
La Plataforma Ciudadana Refinería No ha sido, desde la fecha misma de su constitución, un ejemplo para la sociedad extremeña. Un ejemplo histórico de forzada suplantación de los poderes públicos en la defensa del interés general, la salud pública, la educación social y la información veraz, frente a la envalentonada apuesta por todo lo contrario de unas instituciones y unos agentes sociales empeñados en lo inviable, cegadores de masas, cegados a su vez por el brillo de una confusa codicia, la de permanecer al mando de un mundo en caída libre, al que solo la cordura puede frenar. Así, durante más de un lustro, ciudadanos cuerdos, coherentes con los principios de la convivencia y la legalidad, se han visto agredidos, imputados, apartados y heridos en su dignidad durante un proceso que ha terminado con un triunfo contra el pronóstico de quienes no tenían las de ganar: el triunfo de la previsión antes que la cura, el de la sensatez sobre la quimera, el de la legitimidad sobre la imposición, sobre la arbitrariedad. No siempre sucede, seamos consecuentes con la realidad y el destino de los héroes. Por ello, precisamente, éste su éxito merece ser reconocido en toda su exuberancia.
Y que ese agradecido reconocimiento que son, a su vez, los Premios Tégula, parta hacia el ejemplo de generosidad de los abogados (Antonio Terrón Pérez, Miguel Parra, Endika Zulueta san Sebastian, Manuel Rodríguez Williams-Blanco, José Burguillos Santos, Adolfo Fernández Díaz, Amparo García Vela y Ángel García Calle) que llevaron a la patente absolución de los ciudadanos abusivamente imputados, y hacia el de los expertos (Roberto Bermejo Gómez de Segura y Pedro Costa Morata) en economía, ingeniería y medio ambiente, por su información sobre los perjuicios de la refinería, y por expresarla independientemente contra viento y marea, tal y como, y decisivamente, ha actuado la Plataforma contra la contaminación de Almendralejo.
Ellos, unos y otros, son esos héroes románticos y realistas, que viven en cada esquina y resisten audaces, hasta ceder solo por la fuerza del tiempo y el curso natural, con la sencillez de una hoja del árbol de la dignidad.”

SIN RUMBO

abril 23, 2012

Ayer estuvimos, casi de paso, en la celebración del Día de la Tierra. Veníamos de pasar la noche en Jerez de los Caballeros: amén de enmudecer ante el majestuoso bosque de la sierra, pudimos comprobar de primera mano el ambiente extraordinariamente rancio del pueblo, y el patético cariz de la convocatoria ‘ciudadana’ en contra del ‘paro’ (sic) y en favor del grupo Gallardo. Comprobamos también el dominio machacón del coche sobre la monumentalidad, así como el abandono generalizado del buen gusto (los desconchones en la fachada de la oficina de Turismo del pueblo ya avisan de que el viajero actual puede toparse con una oferta a la altura del diseño de los carteles de la citada convocatoria, lo cual es una amenaza de primer orden). Mejor correr un tupido velo: si uno viene de pasar unos días en Portugal, ya sabe a lo que atenerse con esta España embrutecida por el automóvil, el mobiliario urbano, el feísmo arquitectónico, la Casa Real, los hilos musicales y la televisión, entre otras lindezas. En Brovales, un parroquiano del bar al que otro le preguntó si acudiría esa mañana a la ‘concentración’ respondió lo siguiente: ‘Sí, a Jerez voy a ir precisamente hoy, que encima cierran los bares de doce a dos”. Coincidiendo con la convocatoria…Pues eso. Rumbosos que son los empresarios de Jerez.

SAGRES

abril 22, 2012

¿Acaso hay algo que pueda compararse a la belleza de la espuma?

EL ANACRONISMO SALVAJE

abril 14, 2012

Hay muchas cosas que soportar en este país (‘pobre y cutre’, dice Mendoza, brutal y soberbio, añado yo). Cada vez más. Una de ellas es el portentoso anacronismo de sostener una monarquía implantada por un dictador. De los modos de aquel hemos importado todo, o casi todo (la eliminación física se ha reconducido sutilmente hacia la asfixia económica y el chantaje emocional, procurando que cada cual se busque su propia erradicación) durante esta travesía de ya treinta y siete años de amnesia. Que el nieto se dispare es borbónico, que el abuelo mate criaturas como osos o elefantes es asqueroso y demencial. Propio de un anacronismo salvaje, en franca evolución a la extinción de su especie. Ojalá mis ojos lo vean.

EL MALÉVOLO TITULAR

marzo 30, 2012

Frente al titular a 4 columnas de la franquicia extremeña del Grupo Zeta, cabe primero la sorpresa: no se ha elegido la redacción canónica (“No a la refinería”, por ejemplo) sino la alusión, claramente más grandilocuente, a la forma más coloquial de nombrar a la Plataforma Ciudadana Refinería No. No es cuestión baladí: mientras que un vistazo ligero al gran titular puede dar a entender que el periódico asume, de forma excepcional y oportunista, desde su explícita elección, las tesis de la oposición al proyecto, la lectura de los antetítulos y subtítulos revela su malévola concepción: si el primero reza “Declaración ambiental negativa tras seis años de espera” (condicionando al lector hacia la frustración por la tardanza), el segundo ‘aclara’ “Medio Ambiente tumba el mayor proyecto industrial de Extremadura”, coinciendo en la elección del verbo (“tumbar”) con el periódico de la competencia, y primando las presuntas características del elemento industrial (del promotor) por encima de los argumentos técnicos y ambientales (del Ministerio al que alude). Los tres restantes subtítulos son reveladores de una intención más cercana a los planteamientos abiertamente vinculados a la afirmación del proyecto que el (patético) medio ha llevado como bandera durante todo este tiempo: “El Gobierno dictamina que el oleoducto puede dañar el Parque de Doñana y hay riesgos de vertidos”, sintetizando los daños, evitando los relativos al territorio propiamente extremeño (abundando en la idea de la ‘novena provincia’) y complicando en la decisión al Gobierno, esto es, vinculándola a la política; “El promotor guarda silencio pero dijo hace un mes que iniciaría una batalla judicial”, es un texto contradictorio desde su misma redacción y del que se puede presumir un interés en rescatar una postura advertida por quien así no se pronuncia en la fecha precisa, es decir, tejiendo una especulación. Finalmente “La Junta se da quince días para decidir si alega, mientra (sic) el PSOE ve discriminatorio el veto”, representa un alarde de falsedades: el plazo de alegaciones es el ajustado a Derecho y no lo plantea la administración extremeña, sino la legislación vigente, y el partido en la oposición puede opinar lo que le plazca, pero la resolución no es, en ningún caso, un veto, y si así lo considera, hay que entrecomillar la palabra antes de su publicación. Naturalmente, no hay que empeñarse en subrayar una vez más con sarcasmos el hecho de que un medio se convierta en altavoz de una opinión sin expresar tipográficamente esta circunstancia: hay quienes no respetan su profesión y dan suficientes motivos a diario para que cualquiera pueda concluir en ello.

En fin, una prueba más, evidente, de la falta de rigor y el editorialismo encubierto de presuntos profesionales de la comunicación. La conclusión, desde su gran titular, es la de enfilar a los ciudadanos activos en contra del proyecto, y proceder a retratar su filiación y nombre como culpables. Sobre ellos se coloca la irónica (ejem) diana del periodista. Una nueva ocasión desaprovechada, bien mirado, para entregar las lanzas y rendirse a la evidencia histórica de un brutal paso en falso de la clase dirigente extremeña, corregido por una movilización social que, en cualquier otro contexto (más poblado, dirían algunos) y en cualquier otra época (más sana, digo yo) hubiera sido saludada como se merece: con la recuperación de una exposición pública de la que nunca ha dispuesto en igualdad de condiciones, a causa de malóvolos pesebristas como el perpetrador de estos titulares.

LA DECISIÓN POLÍTICA

marzo 29, 2012

De ‘decisión política tomada’ calificó en su día Rodríguez Ibarra la instalación de una refinería en Extremadura. Su gobierno, y el siguiente de Fernández Vara, apoyaron decididamente el proyecto hasta el punto de permitirse, ya desde aquella primera declaración del presidente de todos los extremeños, cuestionar el Estado de Derecho. Después, portavoces y adalides de la impasible empresa promotora, atacaron con saña las libertades de los opositores al proyecto, que fueron convirtiéndose en víctimas de la agonía de una administración y un gobierno cautivos de un estilo, unas formas y unas ideas incompatibles con el juego limpio y la democracia. Amparados por una mayoría de agentes sociales objetivamente carentes de principios, solo una reducida aldea de resistentes supo, durante largos años, mantenerse en pie en medio de una sociedad históricamente contraria a arrodillarse, pero como siempre chantajeada por la impunidad del eterno caciquismo. Mantenerse en pie con argumentos, con esfuerzo, con voluntad de utilidad pública, manejando información y compartiéndola con imaginación, soportando imputaciones, humillaciones y descalificaciones sin sentido: sus argumentos han sido punto por punto asumidos por los técnicos del Ministerio, lo cual no ha sido óbice para que durante más de un lustro el gobierno autonómico rehusara siquiera sentarse a dialogar sobre este particular.
La resolución negativa de la Declaración de Impacto Ambiental, como toda gran alegría, debería ser festejada en silencio. Durante todo este tiempo ha habido víctimas bien inocentes de los risibles medios de comunicación extremeños, de los inquisidores gobernantes, de los ignorantes creadores de opinión, de los salvajes estómagos agradecidos de un régimen instalado sobre las ‘decisiones políticas’, fueran estas ajustadas o no a Derecho. Algo de dominio público y cuya expresión más obvia es este desenlace y antes la decisión tomada en la Asamblea sobre la continuidad de un modelo tan prepotente y retador contra los derechos civiles. No esperen esas víctimas disculpas: esperen más bien nuevos insultos, más atropellos, otros ejercicios de irresponsabilidad. Da igual. Han ganado. Y lo que han ganado es que cada mañana podrán levantarse y escuchar tranquilamente el canto de ese pájaro tan duro de mantener callado, otras veces llamado conciencia.

LA PESADILLA

marzo 22, 2012

Hoy ha habido huelga general en Portugal y, además, se ha conocido la renuncia definitiva de ese Estado al tren de alta velocidad, una espléndida noticia para ese país y para las comunicaciones y el sentido común. Ahora bien, Mourinho sigue en España y estoy entrando en el peliagudo territorio de la contradicción, aterrorizado porque ya no sé si prefiero que el Madrid gane o pierda y eso, como dijo aquel, afecta de lleno al sentimiento, convirtiendo en incontrolables mis reacciones. Cada vez que el tal Paramés abre la boca, mi retrato de Noam Chomsky derrama sangre. Cada vez que Aznar aparece en el plano general del palco, la foto con la alineación 70-71 inicia su habitual trámite de combustión espontánea. Cada vez que Pepe sale a defender fuera del área, rememoro aquella laparoscopia sufrida en el 96. Cada vez que Higuaín se queda en el banquillo, más cerca le veo de azulgrana. Las lecciones del tunante Guardiola (a quien no se le habría consentido en Madrid su ingenioso derrotismo, un ardid excepcional digno de un guión de Frederic Raphael) superan cualquier expectativa. Acierta hasta dormido. El maniqueismo jamás ha sido tan bien abonado como durante estos años de florentinismo, gracias a la absoluta incapacidad del club blanco en contarrestar el discurso del entrenador catalán. El estado general de nervios del madridismo procede de la misma desconfianza, sembrada en el subsconciente colectivo, que tiene nuestra sociedad en volver a ser lo que se era antes de esta crisis. Es decir, procede del sentimiento de culpa. Con personajes de la mediocridad, la extrema estupidez y el culto a la demagogia que pregona Mourinho -a imagen y semejanza de un caudillo- está siempre encendida la señal que alerta de la cercanía del abismo, aunque se le apoye, se le vitoree o se le perdone. Anoche, tras el partido, soñé que el luso se convertía en presidente del club y fichaba a ¡Ibarra! para entrenar al equipo, aclarando que no encontraba otro español más a su imagen y semejanza. Otra pesadilla así y me hago del Atleti, que me dijeron en Castuera que celebran los triunfos alrededor del caza F5 que preside una rotonda del pueblo. De perdidos, al río.

PARAISO PERDIDO

marzo 12, 2012

Un filme que, además de su calidad artística, contribuya a salvar literalmente una vida y a sacar de la prisión a tres personas inocentes, incrementa su valor y con él, el del oficio de cineasta. Es el caso de Joe Berlinger y Bruce Sinofsky, a quienes HBO produjo la dificultosísima serie de documentales “Paradise Lost”, más de seis horas de brutal relato de la crudeza, falta de misericordia y corrupción del sistema de justicia penal en EE.UU. Un drama para tres adolescentes implicados y condenados, uno de ellos a muerte, en 1993, por el asesinato de tres chavales, sin pruebas, con las evidencias incriminatorias manipuladas y las exculpatorias obviadas, y una enorme presión de los medios, la policía y la fiscalía contra tres jóvenes ‘diferentes’. La investigación expuesta en las películas evidencia que el juicio fue una farsa absolutamente lamentable, rayana en lo grotesco. Los tres documentales (‘Paradise lost”, “Paradise lost II: Revelations” y “Paradise lost III: Purgatory”) rodados en 1996, 1999 y 2011 respectivamente, se emiten actualmente en Canal+Xtra (el canal con la mejor programación en la historia de la televisión de este país) y son un prodigio de tensión, una lección de cine. La indignación que provocan (los tres inocentes acusados fueron liberados en agosto de 2011 tras 18 años de prisión, donde fueron violados y humillados de forma sistemática) llega al límite cuando se asume que el auténtico asesino se pasea libre con la complicidad del Estado, que el intolerante juez del dramático caso es actualmente senador electo y que los responsables policiales responden de su vergonzoso e inhumano comportamiento con la cabeza bien alta. La impunidad de todos llega al extremo de comprobar en el filme como el Fiscal de Arkansas resume el castigo de cualquier acusado como la única forma asumible por el Estado de impartir justicia. No se cuestiona su presunta inocencia ni su derecho a la defensa, solamente su castigo, sea justo o no. Para echarse a temblar. Después del inmenso trabajo de estos cineastas, y ya evidenciada la inocencia de los acusados, Hollywood prepara ahora baterías de documentales y ficciones sobre el caso. Así se escribe la historia

1.896 DÍAS DESPUÉS

marzo 7, 2012

…Libre Producciones volverá a Canal Extremadura TV. Oficializamos hoy el pronto regreso de nuestros trabajos a la pantalla pública de nuestra Comunidad de origen. Vuelve además la serie ‘El Lince con botas’, con nuevos episodios. Un diminuto suceso para la humanidad, un gran paso para nuestra autoestima. Agradecemos enormemente el empeño de las personas, amigas para siempre de esta casa, que no han dudado en exigir y apoyar este regreso.

La serie se llamará ahora “El lince con botas 3.0″ (referencia no exenta de ironía a la tercera vez que ‘El lince…’ aparecerá: 2001, 2006 y ahora 2012…), su periodicidad será semanal y su duración de 50 minutos. Las emisiones serán competencia del Canal, que las hará públicas cuando lo considere oportuno.

Escribió Herman Melville en la emocionante “Billy Budd, marinero” que “la revancha bien puede ser peor que un usurero sin moderación”. Por ello, y porque el tiempo deja a cada cual en su lugar, nos mantuvimos dignamente durante tantas fechas, y eludiremos hoy recordar las palabras y actos con los que, en su día, fuimos agredidos por representantes y responsables de lo público. Pase lo que pase en el futuro, hemos sabido tanto perder como ganar. Ojalá todos puedan decir lo mismo.

LA IMAGINACIÓN SIN PODER

marzo 5, 2012

Hubo un tiempo, no muy lejano, en que mirar por encima del hombro era muestra no (solo) de mala educación y de soberbia, sino de extremeño seguro de sí mismo. De casado con el poder. En él estaba la imaginación. Y prueba de ello es lo bien que les iba.

 E-Cultura, la ‘empresa’ señera del ibarrismo y el pallerismo más impunes, desaparece también, inmersa en deudas (?) y conflictos con sus trabajadores. Ya lo advertí en su día (y me llovieron piedras): el ejercicio del despilfarro de los recursos públicos, el dirigismo institucionalizado en las adjudicaciones de los concursos públicos, el monocultivo del clientelismo, las subcontratatas precarizadas a profesionales que hacían el trabajo sucio, los precios inflados fuera de mercado, el decorativismo en los contenidos, el desprecio por la competencia (por los competentes, mejor dicho) y la frivolidad en la gestión solo conducen, tarde o temprano, al desastre que se anuncia. Ese ha sido el modelo de empresa (satélite de la Administración) que ha vendido E- Cultura, sobre principios tan abstractos como la ‘imaginación’, los ‘emprendedores’, y la ‘comunicación’. Básicamente, la labor de ésta y tantas otras empresas del gremio ha sido absorber recursos a base de información privilegiada, emitiendo a cambio nubes. Cuando se acabaron la información de palacio y el recurso fácil del dinero público, se acabaron también la imaginación y el talento. Polvo al polvo. Como fue crear una red de centros de interpretación, museos o gaitas similares que no han servido absolutamente para nada en tantos casos y están hoy cerrados o infrautilizados por falta de medios. Otro ejemplo más de cómo se ‘activó’ la economía hasta llegar a esta crisis…Pero, ¿y aquellas decenas de millones que se pagaron por humo? ¿Y lo facturado en este tiempo? ¿Quién responde por ellos? ¿Dónde están los ‘imprescindibles’ a los que aludía la anterior vicepresidenta de la Junta, cuando tramó su despliegue de empresas afines al poder sentando sus bases sobre sus cómplices? ¿Eran estos los imprescindibles? ¿O lo eran ellos mismos, que tan bien extendieron su máxima: toma el dinero y corre…? Ahí siguen todos, esperando el regreso,con toda aquella grasa para pasar este largo invierno.

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DESERTO

febrero 21, 2012

“…camuflado en una cultura que no tiene…”
(Leonardo Padura dixit, en ‘Máscaras’ (1995)

DEFINICIÓN

febrero 21, 2012

Miras la televisión un rato y uno detrás de otro el presidente de Murcia, el ministro de Justicia, el director del ABC, el otro ministro, la delegada del Gobierno en Valencia…todo dios que toma la palabra se excusa o agrede con la palabra democracia en la boca. “Demos” y “krátos”, poder del pueblo, invención griega. En realidad, saben perfectamente que el régimen actual en éste y otros países de nuestro entorno es abiertamente totalitario, y los ciudadanos lo descubren casi uno a uno, cuando se enfrentan, si ello es preciso, a la maquinaria del poder. La democracia, ahora, es estirarse a votar a uno u a otro, elegir entre dos opciones totalitarias y después sufrir las consecuencias o beneficiarse de ese acto, en función de las circunstancias personales. Podrán llamarlo de otro manera o ceñirse a la letra de la ley, o a las definiciones. Pero en realidad, y más en España, cada día menos soberana a su vez, despertamos y nos acostamos con la sombra de una duda, que crece y crece hasta que te enfrentas por fin al calor de la violencia estructural.

CONTRA EL VENENO

febrero 18, 2012

Que los medios de comunicación hace ya tiempo que dejaron de servir de cortapisa a los poderes es un hecho objetivo. Nadie con un mínimo de criterio confía en ellos. De ahí a permitir o tolerar intelectualmente que los dos periódicos de mayor tirada de Extremadura continúen vertiendo veneno sin hacer siquiera un mínimo gesto (la tosca y vil campaña emprendida contra la coordinadora de Ecologistas en Acción no merece ya ni su reproducción) dista un abismo. Hace tiempo que es una cuestión personal. Así, dejar de consumirlos es el mínimo exigible, o abstenerse de acudir a los bares o establecimientos que dispongan de ellos cara al público, advirtiendo a los dueños del motivo. Escribiré a instituciones y administraciones públicas para que suspendan sus suscripciones, exigiendo conocer el alcance económico del dinero público invertido en ello. Al menos me exigiré esos gestos y animo a compartirlos. Lo lastimoso, en cualquier caso, es que con tanta gente sin empleo, lo tengan precisamente los responsables de estos ataques orquestados contra los derechos esenciales de las personas. Más aún cuando el resto de su trabajo es cuidar bien del silencio.

KODACHROME

febrero 14, 2012

Un lector lo califica, con puntería, de ‘trampa saducea’. En cualquier caso, resulta difícil concentrar en tan pocas líneas tal cantidad de pobreza moral y argumental. Basta decir que este ‘medio’ incalificable -se acabaron los adjetivos para describirlo allá por los ochenta- merece las mismas ‘beneficiosas consecuencias’ que prevee en su editorial para la región. La botella de cava que guardo en el frigorífico para el día de su cierre ya está suficientemente fría. Y torres más altas ya han caído. Guardo para ese día mi última kodachrome.

NOVÁS

febrero 12, 2012

Nuestro buen amigo Octavio Fraga, cubano inquieto y culto (obsérvese el pleonasmo) nos obsequia de nuevo con libros: es lo suyo. Uno de ellos del poeta Raúl Hernández Novás (1949-1993), lo que representa un resplandor. Necesitados como estamos de seguir alimentando el espíritu, nos lo recomienda para ello. Bienvenida a un autor con interrogante filo. Ahora entraremos en su reino.

 

Me asomo, a un agua:

légamo del espejo,

mi rostro oscuro.

 

Eres un río,

mas tu azogue no pasa:

cambian las cosas.

 

Presente imagen:

lo que un sorbo de agua

dura en la boca.

 

No deja huellas

en la tierra la noche:

sabe que vuelve.

 

Enharinado

payaso de la luna.

Reverso triste.

 

Deshilachadas

se deshacen las nubes.

La estrella tiembla.

 

Este gajito

de naranja, no tiene

gusto a naranja.

 

Brisa intangible.

El sólido edificio

tiembla en el agua.

 

De tantos pasos

quedó lo que importaba:

la sola huella.

 

Divina hoguera…

Quietos los viajeros,

bailan las sombras.

 
 

ZOMBIE

febrero 10, 2012

Atendiendo a la difunta voz de su amo, los dos periódicos de implantación regional comunican el regreso de los muertos vivientes. La desesperación, la derrota y las deudas devuelven la vida. El promotor (ahí está en la foto, con un ventilador de tres al cuarto…su idea del marketing viral) de aquella refinería por la que Ibarra mataba juega a golpista intelectual, rescatando al corrompido caudillo socialista , de paso. Con el apoyo inmediato de ambos medios. Mucho están tardando uno y otros en desaparecer. Por nuestra salud mental, particularmente.

EXTRAORDINARIAMENTE AGRESIVOS

febrero 9, 2012

Me pregunto qué grado de bondad, o de miedo, o de complicidad, hemos alcanzando para que no seamos ya mismo extraordinariamente agresivos.

SI TU ME DICES BEN

febrero 5, 2012

Abonados como estamos a los finales, otro que se lleva un pedazo de un cine para recordar. Del compadre de Cassavettes (en ‘Husbands’, en la mítica ‘El asesinato de un corredor de apuestas chino’) al funambulista emocional de la no menos mítica ‘Happines’, se va al otro mundo quien he considerado siempre mi actor favorito. Hay que comprender el patético juego de palabras con que titulo esta entrada. Si cualquiera me hubiera dicho Ben, yo habría respondido Gazzara.

DESASTRE

febrero 2, 2012

Despierto esta mañana desasosegado por un ministro actual que cuenta una anécdota sobre la próstata de Franco. Me trae a la memoria a Vázquez Montalbán y a otros escépticos, afortunadamente (para ellos) ya difuntos. Cada mañana, cada tarde, cada noche puede uno encontrar noticias funestas, desastres continuados. Recuerdo que en apenas dos años se cumplen cien de la gran guerra. Escucho a otro ministro decir que ‘la economía es lo más importante’, y no lo es, nunca lo ha sido para ninguna sociedad, salvo para las que han acabado o acabarán, como ésta, en desastre. Ya apenas escucho: es aburrido el mensaje diario. El capitalismo ha abierto las compuertas de su laboratorio y se han desperdigado sus virus criminales sin cortapisa alguna. Me gustaría oír hablar de la cercanía del desastre, y todo lo que me viene al oído es siempre lo mismo: cómo evitar, con las recetas, de siempre el hecho mismo inevitable. El desastre.

LO QUE NOS QUEDA POR VIVIR

enero 25, 2012

El atropello de Theo Angelopoulos por una motocicleta de la policía es uno de los más tristes símbolos de lo que vivimos y de los que nos queda por vivir. Como sucediera con Gaudí, el genio (en este caso, el de un cineasta absoluto, sin parangón en su estilo y clima), la calma, cae víctima de la furia homicida de los tiempos. Como él proclamó, una vida es la eternidad y un día. Quede para él la eternidad y para nosotros, al menos para mí, un día insoportable.

ALEGRÍA

enero 10, 2012

Como diría el Borbón, nos llena de satisfacción la sentencia de la Audiencia Provincial según la cual la soberbia persecución política contra el movimiento ciudadano contrario a la refinería sufre un nuevo revés, en la cadena de reveses que, paradójicamente, y de forma tan milagrosa como ajustada al sentido común, han ido padeciendo los perpetradores de aquel desafío contra las libertades. Compartimos la alegría de nuestros amigos por el fin de sus desvelos. Naturalmente, hemos de asumir una vez más la vergüenza ajena que provoca el tratamiento en los medios (habituales) de esta noticia (uno de los dos de la prensa escrita regional ni siquiera lo menciona en sus ediciones), a los que deseo, personalmente, como siemrpe he sido incapaz de ocultar, la pronta llegada de su San Martín. La siembra de vientos siempre garantiza una excelente cosecha de tempestades.

LO MEJOR DEL AÑO

enero 4, 2012

La Bitácora de Humboldt

‘La virtud del momento’

‘Le Havre’

El 15-M

El regreso de Alejandro Nogales e IU a la Asamblea

‘Later…with Jools Holland’

La PCRN

El ‘au revoir’ a tantos años de régimen

Canal Xtra

‘Saber y Ganar’

YOU’RE COMING ALONG!

noviembre 21, 2011

TELL ME BABY, WHAT’S MY NAME?

noviembre 21, 2011

A SOLAS CON ROMA

noviembre 15, 2011


Pasar, por primera vez en la vida, por delante del romano Palazzo Grazioli la mañana de la dimisión del caimán, asediado por una nube de cámaras como Anita Ekberg en “La dolce vita”, no tiene precio. ¡Oh!, el azar…Tanto tiempo suspirando por su caída y héte aquí que nos convidan al hecho como dos piedritas con alma, rodeados por las unidades móviles de la AP News. Mucho más hermoso es asistir al vuelo de la luna llena sobre el Foro Imperial, y contemplarla allí, solemne, y nosotros solos, desde el balcón del Tabularium, al final de una tarde en los Musei Capitolini, donde duermen el Espinario o el guerrero gálata moribundo, entre tantas otras maravillas, que te recargan de la misteriosa energía que solo ofrece la plenitud de la belleza, más cuando apenas dista un metro del cuerpo. Y no es posible olvidar el poder acercarse, solos también, al Moisés de Michelangelo, poder ver su rostro aparentemente pétreo bajo la dulzona luz de noviembre, allí visible su humanidad en San Pietro in Vincoli, donde el mendigo a la puerta te agradece la pobre limosna con un acento memorable, como de Moretti en filme de Moretti. Es tan arrebatadora la estatua de la tumba inacabada como la visión del lado oculto de la Loba Capitolina. En San Luigi degli Francesi, asistimos al dibujo de la luz de La conversión de San Pablo, nuestro primer Caravaggio en Roma, el primero de todos aquellos que perseguimos con entusiasmo, hasta los primorosos Descanso en la huida hacia Egipto y Magdalena penitente, en la Galería Doria Pamphilj, dos días después del sensual San Juan Bautista de los Capitolinos, apenas horas desde la visión del Martirio de San Pedro en Santa María del Popolo, o del demoledor David vencedor de Goliath de la Galería Borghese. Este David pintado por Michelangelo Marisi aparece incómodo, seguro de sí mismo pero renuente a celebrar su triunfo, y recuerda a tanta buena gente que permanece en pie, contra la dificultad y ante el éxito, sin presumir de sí mismos. Hasta trece cuadros embolsamos de nuestro idolatrado pintor revolucionario, el que tiró de navaja en Campo di Fiori, el lugar donde Giordano Bruno, hoy quieto en forma de sobrecogedora estatua, preside la plaza en la que ardió su cuerpo y sobrevivió su razón. Contemplamos arder los cuerpos, pero de otra forma, de los enormes gatos de la enorme colonia felina en el Largo di Argentina, rodeada de tráfico como una isla de acomodados robinsones castrados.

Fuimos los únicos en coronar, ¡andando desde el Corso!, las profundidades de la capilla de San Sebastian en las catacumbas, y poder así presumir de andares ante quienes llegaban en bus, sobre todo porque andar te permite pisar al lado de la sorprendente ruina del restaurante “Quo vadis”, justo enfrente a la iglesia construida en el lugar donde, al parecer, el Mesías encontró a San Pedro, posiblemente el único sitio no ampuloso y sí olvidado de esta ciudad ampulosa e inolvidable. Invadida de turistas y viajeros dispersos por doquier, casi imposible toparse con un romano. Ahora, solo yo perturbé la paz del orondo gato negro que se asomaba hacia Via Celio Vibenna tras el cierre vespertino del Coliseo, una hora antes de anochecer, y en Roma anochece muy temprano. No hay palabras para describirlo, ni al gato ni al apabullante monumento de una antigüedad muy próxima, muy familiar, como tampoco hay prosa para hacer comprender lo que supone contemplar, en la semisoledad del Palazzo Doria Pamphilj, la Anunciación de Filippo Lippi, a pocos metros de la Salomé con la cabeza del Bautista de Tiziano, la Batalla en el puerto de Napoles y Los patinadores de Pieter Brueghel, o la Visión de San Eustaquio de Durero, alrededor todos del retrato de Inocencio X, pintado con vitriolo por Velázquez, visible en una estancia vacía de visitantes, sola para nosotros, de nuevo. Cerca de allí, la Pelea de amores de Guido Reni reabre el apetito de pasiones y, en el Palacio Barberini, el retrato de Enrique VIII de Holbein rivaliza con el de Erasmo de Massys, próximos a la colección de azules celestes de Garofalo o a los frescos de Pietro de Cortona en el techo de la inmensa sala a la que da nombre, sola para nosotros, para variar.

Hermosa hasta el fin, en Roma Bernini aparece siempre que silbas, cuando Proserpina es víctima de un rapto, o exhibiendo el éxtasis de Santa Teresa (en Santa María de la Victoria, iglesia puerta con puerta con nuestro pintoresco y acogedor hotel), o haciendo cerrar los ojos al Nilo en Piazza Navona, escenario de mercadería de pinturas que, por comparación, elevan el nivel, si ello es posible, de las increíbles pinacotecas y capillas de la urbe. A su lado tampoco palidecen, en el Vaticano, el Apolo del Belvedere, que arrastró a Goethe en su viaje por Italia, o el divino Laocoonte, que nos impresiona bajo la lluvia que cae en el claustro que le sirve de apropiado decorado.
En la Capilla Sixtina, el tiempo se paraliza y todo asombra, como la inmortalidad. Me resultó curioso comprobar que nunca me había imaginado este lugar como realmente es. La gente mira y muchos salen deprisa, agobiados, presumiblemente por la incómoda sensación de no valer de mucho que provoca la visión, o quizás por la sensación de misión vital cumplida.
Después de la tormenta, y para nosotros solos, en esta ocasión gracias al comprensivo guardia que nos franquea el paso como últimos visitantes del día, la Piedad del genio Buonarotti contrasta, en el interior de San Pedro, con la opulencia de un recinto indefendible, enorme, brutal. Salimos, pues, los últimos, con aspiración de ser los primeros en algún otro reino cuyo espíritu, como diría el mismo Goethe, no se hubiese desaprovechado de tan evidente manera.

El Arco de Septimio Severo en perpendicular al de Tito y la Basílica y el Arco de Constantino imponen su esplendor y altura, como el obelisco de Tutmosis, que desafía a su vez, triunfante, a la excesiva San Giovanni de Laterano, cuyo claustro in restaurazione sí sobrecoge, claustro que visitamos, en un extraño por supuesto, completamente solos. Al caer de otra tarde, la Isla Tiberina soporta nuestro íntimo desfile hacia el laberinto de Trastevere y, andando, andando, volvemos hacia el oeste, dejando atrás el recuerdo de San María de Trastevere y del riguroso campanario románico de Santa María in Cosmedin, cuya boca de la verdad calla a cinco metros de un torno que pone orden en las visitas y, es de suponer, en las mentiras. Besando la orilla del río, y con la sensación de que Cellini nos puede caer encima en cualquier momento, en su pachanguera huida del Castel de Sant’Angelo, acabamos envueltos en el rumor de agua y gentio de la Fontana de Trevi. Apechugamos con el mito y nos cenamos muy cerca un espléndido saltimbocca alla romana, triunfante plato de nuestra ruta culinaria, en franco empate con los spaghettis al pesto ingeridos cerca de Via Conciliazione, o con la sorprendente lasagna de verdure de una aparentemente vulgarísima trattoria de la Piazza Esquilano. Por no citar los penne alla rabiatta de un local de tan escasa presencia como suculenta oferta, frente a San Clemente, por otro lado decepcionante basílica, críptica, incluso por el descompensado coste de sus biglietti, apenas menor que lo que cuesta visitar la Galleria Borghese. En fin, volviendo al tema del condumio, dice Montalbano, el comisario de Andrea Camilleri, que en Roma es imposible comer mal. Suscribimos: casi tan imposible como comer barato. Pero, para ambiente y romanticismo, Piccolo Arancio, en Vicolo Scanderberg, lugar apropiado para brindar a la luz de las lámparas de fuego que iluminan la calle, quizás mientras el presidente Napolitano repasaba, en el vecino Palazzo del Quirinale, los últimos desastres de ese histórico día que culminó la noche siguiente en Grazioli. Y no lo dice Montalbano, pero hay que reconocer que caminar y, al tiempo, observar el trafico (y exponer el pellejo frente a él) en Roma es uno de los espectáculos que más perplejidad puede provocar en una persona con un mínimo de responsabilidad, vial o no. Sin embargo, el sentido común (o la diosa fortuna) parecen prevalecer para evitar daños a cada paso, de tal manera que te acostumbras enseguida a exponerte a la sorprendente dramaturgia de ese tráfico delirante, horrísono, monótono, increíble número de utilitarios, motos e intrépidos ciclistas. Tras días de dar por hecho de que ibamos a ser testigos de un accidente a cada paso, resulta que el primer y único encontronazo lo vemos al llegar en tren a Cáceres, en el aparcamiento de la estación. Estupefaciente.

Que Italia tiene problemas lo evidencia el precio de la cerveza (¡5 €! el botellín de 20 cl en los restaurantes, tiendas de souvenirs y bares, motivo por el cual cabe aprovisionarse en los supermercados a un precio semejante al español), y la bien conocida pobreza de su producción nacional en este género, insustancial hasta el pasmo. Ahora, el vino es exquisito por doquier, y mejora sustancialmente el precio de su competencia. Nada que ver con nuestros peleones vinos de cada casa, con los que te agreden sistemáticamente en los menús. Pero para tomar un bianco como aperitivo en una terraza (abundancia absoluta en pleno noviembre, acondicionadas para frío y lluvia) de la Via della Pace es preciso sueldo de ministrable, si bien una vez en la vida merece la pena, como acercarse a fotografiar al Pasquino, origen de las críticas libertarias al poder y germen bien obvio de los pasquines que más de uno nos hemos visto forzados a imprimir en contra de la autoridad. Muy cerca, nuestro monumento favorito, el Panteón de Agripa ventila las aguas y da de beber al sediento de maravillas, si es que aún no se ha saciado. En él no estuvimos a solas, porque ello ha de resultar, en verdad, imposible, dada su conversión (enésima) al culto preponderante. Ello en el caso de que, veramente, quede algún imposible por construir en Roma. Personalmente, me permito dudarlo.

MARATON

noviembre 5, 2011

Hemos decidido darnos un festín maratoniano de películas, algunas de entre las que quedaron en los estantes, flirteando con la producción contemporánea entre clásico y clásico. Observo en “The Damned United” (Tom Hooper, 2009, GB) que quizás sea el primer filme cuyo argumento se basa en el fútbol y su puesta en escena es la propia de un buen lector de este deporte: la planificación de las secuencias del juego es excelente, así como el uso siempre complicado de los sobreentendidos, en un deporte tan sacrosanto con su liturgia (lo que provoca el sucesivo fracaso comercial de cualquier filme sobre el tema, excepciones aparte). La historia, un acercamiento a la personalidad del técnico Brian Clough, y a su paso por el Leeds de los setenta, tiene todo lo ideal del cine británico: exquisitez en el envoltorio artístico, guión e intérpretes convincentes y una destacada labor de ese montaje neutro que parece fruto del director y procede a buen seguro de un montador con oficio. “No se lo digas a nadie” (‘Ne le dis a personne’, Guillaume Canet, Francia, 2006) , es un polar o policíaco francés -motivo por el que nos dignamos a concederle audiencia- de argumento extraordinariamente rebuscado, empezando por una nueva revisión del falso culpable. El director se mantiene firme en conjugar el efectismo habitual del cine de acción -de esta época- con un cierto espíritu chabroliano, que los tonos pasteles del desenlace difícilmente sostienen. La película adapta a Harlan Coben, e incumple lo que promete en su arranque. Mucho más conseguida, película de ambiente boxístico y de barriada, es Virgil” (Mabrouk el Mechri, 2005, Francia) otro filme francés, una convincente obra de género y entretenimiento, rodada con energía y espléndidas decisiones de puesta en escena: el epílogo es magnífico, de una contención y lirismo apabullantes. La película tiene todo lo necesario para no triunfar: ingenio, grandes actores y sobriedad.

La noche siguiente apostamos por “El pasajero clandestino” (Agustí Villaronga, 1994, España-Francia), una película para televisión rodada por un inapetente Villaronga. Fría cual témpano, apenas concede al espectador un par de planos inquietantes durante todo su metraje, y además pertenecen al prólogo. Es decir, al final son un mero recuerdo. El decorativismo a lo James Ivory (pero sin contar con sus recursos) y la vulgaridad de los travellings reiterados para alargar el metraje dejan literalmente difunta a esta adaptación de nuestro adorado Simenon, una producción con un reparto imposible y destartalado a la que es difícil encontrarle más sentido que una mecánica comercial que aprovecha a un director por entonces enjaulado. “Les enfants du siècle” (Diane Kurys, Francia, 1999) resultó una pesada revisión de la biografía de Georges Sand previa a su encuentro con Chopin, es decir, durante su atormentada convivencia con el literato Alfred de Musset. De nuevo el espíritu Ivory fecunda (es un decir) un relato de época, pretencioso y deslabazado, para el que su directora cuida especialmente la ubicación de los candelabros por encima de su imposible dramaturgia. Prescindible filme, pese a ser francés y tener a Juliette Binoche. Desapasionado. Todo lo contrario de “Le Roi danse”, (Gerard Corbiau, 2000, Francia-Bélgica) protagonizada también, como la anterior, por un espléndido Benoit Maginel. Recreación de la vida de Jean Baptiste Lully durante su relación con Luis XIV, incluidas sus colaboraciones teatrales con Molière. La talla del filme es la adecuada a sus pretensiones: el lujo de su dirección artística es extremadamente útil para describir una época -y a su aristocracia- consagrada a sus propias preocupaciones estéticas. Exquisita de recursos (notable e ingeniosa la secuencia en que Corbiau sustituye una cruenta batalla por su recreación pictórica) y apabullante en lo musical y en lo danzante, se trata de la clásica película en la que se ve y se oye en pantalla hasta el último céntimo invertido, además de resultar evidente su mecánica, ciertamente talentosa a un lado y otro de la cámara, en particular en lo musical: no defraudan Musica Antiqva Köln. En otro caso, y aunque la esperábamos con ilusión, nos defraudó “Las playas de Agnes”, (‘Les plages d’Agnes’, 2008, Agnés Varda) especie de testamento fílmico de la gran Varda, si bien una obra de excesivo metraje, claramente autocomplaciente con su propia y autobiografiada figura. Aún con muchos elementos de gran interés para el cinéfilo (no digamos ya el cinéfilo progalo) y con no pocas originalidades en el discurso visual, este documental está a años luz de la pureza y franqueza de, por ejemplo, su saga de “Los espigadores…”. Para quitarnos el más bien fúnebre sabor a maitines, recuperamos “A bout de souffle” (Jean Luc Godard, Francia, 1960) con toda su significación: la cantidad de ideas nuevas que aparecen en el filme y que con posterioridad han sido arañadas, objeto de latrocinio u homenaje por terceros, son legión. La película, en sí misma, depende precisamente de esas brillantes ideas (y del artificio de su sonido, por supuesto) puesto que argumentalmente sigue sin identificarse más que como una simple coartada. Lo cual, pasados tantos años, la deja tan tranquila en su categoría de mito, como a Belmondo y la Seberg, y no digamos Godard.

“Promesas del este”
(‘Eastern promises’ David Cronenberg, GB-Canadá, 2007) merecería la pena solo por la interpretación, majestuosa, de Viggo Mortensen, perfectamente auxiliado por Naomí Watts y un reparto digno de condecoraciones. Filme intenso, sólido, de peculiar negrura, con escenas salvajes y una delicada exhibición en la elección de lentes de Cronenberg, asombra la nitidez dramática de su fotografía, propia del incombustible Peter Suschitzky. Un filme-noir de primera división. Cronenberg filma las películas que en la actualidad haría Hitchcock si viviese, y con el colmillo afilado. Lo que Hitchcock no podría jamás filmar es la intensidad de “El silencio de Lorna” (‘Le silence de Lorna’, 2008, Jean Pierre & Luc Dardenne, Bélgica) uno de los mejores títulos que uno pueda echarse a la cara en la actualidad. La aparente sencillez de la obra de estos dos grandes autores belgas rompe los esquemas de cualquier cineasta, o aspirante a cineasta, con pretensiones de estilo. Con un etalonaje soberbio, exigencia de una fotografía naturalista aún más soberbia, la historia de arrepentimiento y redención de esta Lorna, mujer albana, carne y sangre de mafia, viene a contarnos el círculo vicioso en el que nos movemos en la actualidad en esta Europa herida de muerte por su propia avaricia. Un filme dialogado y rodado con absoluta perfección para el género al que pertenece: el cine de verdad, con conciencia, y desgarrador de la indiferencia de la burguesía. A destacar el positivo retrato de los Dardenne de la sanidad belga (y si parte de ellos es que es creíble), a años luz de la nuestra.
Después de un filme de los Dardenne es complicado asomarse a otro de semejante estilo, y “Zona libre” (‘Free zone’, Amos Gitai, Israel, 2005) lo pretende. Iniciado con tres larguísimos planos-secuencia que alcanzan el cuarto de hora en conjunto, y a la búsqueda de conjugar soluciones visuales con sus pretensiones emotivas, la película acaba en tierra de nadie, ni apostando abiertamente por la coherencia narrativa de su planteamiento ni por el radicalismo emocional que pretende encerrar, no en vano narra el complicado viaje hasta Jordania de tres mujeres de diferente nacionalidad y condición (norteamericana, israelí, palestina). Gitai empiedra la película de buenas intenciones hasta resultar artificiosa, y la cierra con una metáfora evidente, mediante la cual culpa a uno de los personajes (la que representa a la voraz y frívola sociedad norteamericana) del mantenimiento de la situación de violencia. No le falta razón. Más contundente, aunque lastrada por su en exceso ambiciosa producción, es “Paradise now”, (Hany Abu-Assad, 2005, Holanda-Alemania-Palestina) una película de espléndido planteamiento y brillantísimas interpretaciones a la que su puesta en escena, fiel a los postulados del cine más industrial, casi entierran. Sin embargo, la poderosa atracción de este relato de dos activistas suicidas, sus reflexiones, temores y presiones, es suficiente material para construir un filme muy interesante. Sin los alardes de cámara -al parecer, decisión de su director para que el filme no recordará las tópicas imágenes de los informativos sobre la situación en la Palestina ocupada- estaríamos ante una obra ineludible, que aporta además complejidades en su trama que van más allá de cualquier maniqueísmo. Con su aspecto final, no es candidata al olvido por la orfandad en la que estamos sumidos de ficciones sobre la brutal opresión israelí sobre los naturales de Palestina.
“Zodiac” (David Fincher, EEUU; 2007) es un largo filme que mantiene su tensión e interés hasta que los condicionantes varios del omnipresente Hollywood le impiden progresar. Finalmente la bien construida trama sobre la desesperada búsqueda de un asesino en serie ilocalizable gira en favor de la, mucho menos interesante, obsesión de uno de los personajes por dar fin a esa búsqueda. La película se vuelve plana y obvia, y tampoco ayuda el simplista trabajo del reparto, ni los trucos algo bochornosos del guión. De interés, por supuesto, el hecho de que se trate de un filme de gran estudio rodado en video, tal y como revelan los extras del DVD, entre muchos otros secretos de la planificación del cineasta, básicamente convencional, y convenientemente teatralizada para las cámaras del ‘making off“. Clásica película que con menor presupuesto y más libertad de acción hubiera ganado sitio en la historia. A su lado, es sencillo advertir el no menor clasicismo de “That evening sun”, (2010, Scott Teems, EEUU) un melodrama sobre la extraordinaria cabezonería de varios personajes del sur estadounidense, un filme en la lógica teatral de tantas obras previas semejantes, ambientadas en una comunidad rural de algún profundo lugar de aquel país, incapaz de resolver las dificultades sin recurrir a la violencia. El debút del cineasta que la firma permite garantizar que hay miles de nuevos realizadores de su misma nacionalidad capaces de narrar, de la forma más adecuada posible a las convenciones, cualquier guión que se les aporte. La peculiaridad de este filme sería, en cualquier caso, la inexistencia de un solo personaje con buenas intenciones en todo su relato, que recuerda las historias de Russell Banks, salvando las enormes distancias.
“La jetée” (Chris Marker, Francia, 1962) continúa impresionando décadas después de su nacimiento, probablemente el cortometraje por excelencia. Compararla desde el tiempo pasado y sin prejuicios descubre aún que su apariencia y la extrema originalidad de su discurso, tan trascendente y conmovedor, dejan a la película en su exclusivo lugar bajo el sol. Más sumido en la sombra del tiempo, el octogenario Alain Tanner dejó de ser una referencia del cine de arte y ensayo hace ya cierto tiempo. El casi olvidado cineasta suizo fue el auténtico rey de los primeros años ochenta en este país, y sus filmes se estrenaban puntualmente en los casi únicos cines madrileños de versión original durante aquellos festivos años. Jonás, que cumplirá veinte años en el año 2000″ (‘Jonas qui aura 25 ans en l’an 2000, Suiza, 1975′) incluye buena parte de los planteamientos estéticos de su director, además de sus temores sociales, todos ellos no solo convertidos en certezas por el paso del tiempo, sino además aumentados y corregidos. Aparecen en este filme coral, que convierte a Tanner en un agorero a su pesar: la impotente lucha contra la crisis económica (la del 73), la necesidad de una nueva educación, la complicada solidaridad entre los desfavorecidos, la (por entonces) amenaza de la especulación, la expansión de las urbes que asfixia lo rural… El futuro del recién nacido Jonás se veía ya negro desde una Suiza en la que los personajes, cual filme de Rohmer, anuncian de palabra lo que Tanner subraya en imagen, con recursos tan ingenuos (soñar en blanco y negro, por ejemplo) que recuerdan a las canciones de Jeannette. Por cierto, los emigrantes que aparecen en barracones, el lumpen que trapichea con droga, son españoles.

Con “El demonio bajo la piel” (‘The killer inside me’ 2011, EEUU-GB, Michael Winterbottom) rescatamos al director de Blackburn, probablemente el cineasta más prolífico en estos últimos lustros. Adaptación de una novela de Jim Thompson, trátase de la descomposición de un agente de la ley, que carga con una semilla de violencia (no en vano vive en el sur estadounidense…) desde una infancia expuesta literalmente a brochazos por Winterbottom, como el resto de la acción, por otro lado. La película está construida con poca fe y es demasiado ceremoniosa, incluso cándida (a pesar de lo explícito de alguna secuencia, no precisamente de cama), para resultar enriquecedora, ni siquiera de la peculiar filmografía de este inglés a quien no le queda ya ningún palo que tocar, habiéndolo hecho a menudo (“Besos de mariposa”, “Wonderland”, “Welcome to Sarajevo”…) mucho mejor. Más nos gustó “Factótum”, (Noruega-EEUU, 2005, Bent Hamer) aproximación del director noruego Bent Hamer a la biografía de Charles Bukowski, en concreto el año previo a la primera publicación de uno de sus relatos, cuando sumaba ya cuarenta y nueve años. Coherentemente nórdica (el ritmo de la película es suave y liso, su interés o desafío el mismo siempre), merecen subrayarse la interpretación de Matt Dillon y Lily Taylor como su desfondada pareja protagonista. Producido por el responsable de los filmes de Jarmush, algo de huella en común existe en su aspecto. Pero la narración de Hamer es personal y limpia, y consigue describir de forma simpática y nunca vacilante las contradicciones personales del personaje, sin caer en la tentación a la que se expondría por exagerar o subrayar la alcohólica y miserable (también vitalista y entrañable) existencia del escritor en la época narrada.

“Reykjavik-Rotterdam” (Oskar Jonasson, Islandia, 2010) es un filme islandés, que perseguimos por proceder de ese país (de hecho, es el primero islandés que vemos…) y por tratarse de un guión del escritor Arnaldur Indridason, cuyas novelas gozan de cierto éxito en España, y en casa también. Si bien este filme no aporta prácticamente nada al bagaje cultural del país de Bjork ni al género negro en particular, tiene sus evidentes atractivos, no siendo el menor el descubrimiento de que el contrabando de alcohol forma parte de la vida cotidiana de ambos puertos. El filme no carece de brío, y ofrece además un humor muy peculiar, personificado en su doble y divertido epílogo, un sonoro chiste a coste de Jackson Pollock. La curiosa tendencia del escritor y guionista a apellidar de igual manera a sus diferentes personajes malvados, contribuye a desenmascarar, y muy pronto, al malo de la trama…de la misma manera que el trabajo de puesta en escena descubre que cineastas dotados para la acción hay semejantes e innumerables en todo el planeta.

Pero como Tomas Alfredson hay pocos. De hecho, su dirección de “Déjame entrar”( ‘Låt den rätte komma in’, Suecia, 2008, Tomas Alfredson) merece una especial atención y probablemente sea de las mejores, y más exigentes para un equipo técnico y artístico, que recuerde. Al nivel de Tourneur, desde luego, por comparar por arriba. Sujeta a un -diabólico- juego continuo con el foco, componiendo un porcentaje altísimo de sus planos en los límites de la profundidad de campo, personajes y objetos adquieren y ofrecen una sensación de alucinación, de fantasía, que cuadra exactamente con la propuesta argumental. Espléndida película de principio a fin, con la que se empatiza con suma rapidez, su exposición de la inocencia y la culpa, el deseo y la realidad, en un ambiente infantil y juvenil convierten a la película en una suculenta exaltación de los cuentos de horror. Además, su último plano es sencillamente genial.
“Vacaciones en Roma” (‘Roman holiday’, William Wyler, 1953, EEUU) evidencia qué mal han envejecido algunas películas de William Wyler, un director con el que, personalmente, crié mi primer gusto cinematográfico, hoy afortunadamente superado. Pretendido cuento de hadas, resulta en efecto inverosímil su retrato de la ciudad eterna en los cincuenta, sobre todo si establecemos una comparación con la profundidad del añorado neorrealismo y el nivel que por entonces evidenciaba el cine italiano. Que “Viaggo en Italia” de Rossellini y “Vacaciones en Roma” se rodaran a la par es la definición misma de contrasentido. La ingenuidad de la ficción de la Hepburn y Peck no casa tampoco con los aprietos con los que el macarthismo achuchaba Hollywood. Postal falsa como comedia romántica, sí hay que reconocer los prodigios que el clasicismo de Wyler y sus montadores llevaban continuamente a cabo para servir dos horas de metraje a un guión tan infame, fuera o no de Dalton Trumbo. En “El Ángel exterminador”, (Luis Buñuel, México, 1962) Buñuel se limita a sí mismo para no llegar hasta las últimas consecuencias en el devastador encierro de los náufragos de la calle Providencia. Con un arranque formidable del que participan los sirvientes para servir el enigma, el exceso de histrionismo en los intérpretes y de socarronería en la dirección acaban lastrando el interés tanto por la suerte de los personajes como por la trascedencia de la metáfora. De este filme se acumulan las referencias, las anécdotas y las vaguedades, como aquella misma de Buñuel, según la cual defendía a capa y espada que la simbología del filme, en caso de haberla, era meramente azarosa, lo cual resulta a ojos vista insostenible. En particular, lo especialmente reseñable es su valor como alegoría de la compleja relación del ser humano con la libertad, y su lección de ritmo narrativo, si descontamos el empacho de largos travellings en su primer momento, una danza de cámara que se interrumpe abruptamente, imprimiendo especial valor a la planificación del autor, dado que hay que suponer que no fue una decisión caprichosa. Los conflictos y obsesiones del cineasta con la iconografía del catolicismo son, como en otros casos, un lastre intelectual para su obra.

“The way back” (EEUU, 2010, Peter Weir) es el último trabajo del cineasta que más quiere ser David Lean, como demuestra la espléndida segunda mitad de este filme, una odisea entre Siberia y la India protagonizada por fugitivos de un gulag soviético. Aunque hiere la vista el lastimoso prólogo, y no menos el inútil epílogo, y como resulta evidente que a Weir, incluso en su calidad de co-guionista, le traen sin cuidado los tópicos del género -de tal manera que la fuga es casi una elipsis- hay que centrarse en el espléndido relato del enfrentamiento de los huidos con la naturaleza, con los espacios abiertos tan al gusto de Weir, con el tesón que les empuja y el drama físico que les exige su increíble itinerario. El filme está dedicado, como no podía ser menos, a quienes en verdad consiguieron llegar desde Siberia al Lago Baikal, de este al Gobi en Mongolia y de aquel al Tibet, para superar la cordillera del Himalaya y plantarse en la India, todo ello andando. La intensidad con que el cineasta se aplica a narrar lo extremo y épico del camino, frente a lo acomodaticio de las escenas de contextualización, evidencia cuál era su auténtico interés en esta aventura, producida, por cierto, por National Geographic, embarcada en la ficción. Se trata de otros de los filmes del australiano en el que los personajes encerrados necesitan, ansían aferrarse o se ven enfrentados a un cambio radical, poniendo en riesgo sus vidas, como en ‘Picnic en Hanging Rock’, “Único testigo’, ‘La costa de los mosquitos’ o más sutilmente, “El club de los poetas muertos’.


Para la última, dejo el referirme a la mejor película de este maratón, “Entre les murs” (Francia, 2008, Laurent Cantet), un prodigio de naturalidad y precisión, espontaneidad y arte, exigencia y recompensa, una película sobre la educación, profesores y alumnos, creada para que sus propios artífices se impresionen a sí mismos y, al tiempo, transmitan vivamente esa sensación. Una película sobre el contexto, como a mí me gustan. Como dijera Sean Penn al entregarle la Palma de Oro en Cannes, “an amazing picture”. Un cofre con la obra casi integra de Laurent Cantet (falta solo su primer filme), editado en Francia y con la versión subtitulada en castellano cuesta ¡¡16 euros!! en Amazon. La mejor inversión posible para educarse en cine y aprender de él alternativas para agitar la vida real.

MORIR MATANDO

noviembre 3, 2011

Lo que pretende el primer ministro griego Yorgos Papandreu no debería haber sorprendido a nadie, no en vano es un gesto político tan habitual en la clase gobernante como puedan ser el traje y la corbata. Pero sorprende precisamente porque los gestos políticos (el encono contra el país adversario, la reivindicación de lo propio, el contraataque desarmado, la reacción electoralista…) han desaparecido del mapa europeo en beneficio de la obediencia ciega a la autoridad de las voraces corporaciones y ese mercado insaciable que mezcla bien a fantasmales especuladores con bien visibles financieros. La vergonzosa y pueril actitud de dirigentes sumisos como aquellos con los que cargamos en éste y otros tantos países, y su postura en pro de la conservación del status quo económico, político y social (haciendo oídos sordos a la multitud de señales, indignadas o no, que exigen, pronostican o cronometran su inevitable final: nada es eterno) nos lleva a una situación surrealista, al tiempo que contradictoria y autodestructiva: la demonización misma de la democracia directa y participativa. Contra ella, contra la decisión del dirigente griego de convocar un referéndum (esto es, morir matando) se ha alzado la política europea con su imperio mediático disparando desde los cuatro costados contra el indefenso ciudadano. Pero ello no cambiará la metástasis: El euro va a morir, afortunadamente y con él la pesadilla europea que ha engendrado esta sociedad encastillada y neurótica, capaz de generar gobernantes devastadores de la educación y lo social como Thatcher, Aznar, Major, Blair, Berlusconi, Merkel, González, Kaczyński, Barroso, Rasmussen, Chirac o Sarkozy, un elenco cuya frivolidad e impune gestión habla por sí solo de la necesidad de un cambio. Alemania y Francia han invertido mucho dinero y mucho tiempo en solucionar presuntos problemas en Grecia, Portugal , Polonia, Rumania o España, pero lo hicieron emboscados tras sus propios intereses: convertirnos a todos en consumidores, hacernos creer que las infraestructuras viarias o el poder volar como quien tiende la ropa nos saldría gratis. La realidad es bien otra: hemos vivido de limosnas a cambio de devolverlas rápidamente. Han sido cuatro gatos los que han trabajado en beneficio de la comunidad, el resto se ha limitado a ver venir las olas, procurando nadar poco y guardar bien las ropas. Hemos destrozado el granero y quemado la tierra sin detenernos a pensar. Papandreu ha leído el partido y sabe perfectamente que no existe arreglo posible en el resultado. Así las cosas, mejor que la responsabilidad recaiga sobre los griegos, no en vano ellos fueron y serán por siempre los padres de nuestra auténtica civilización, que no se fundó precisamente sobre las bases del neoliberalismo radical, sino sobre las de la democracia participativa.

p.D Conocida la marcha atrás en el referéndum, la cuestión es, básicamente, hasta cuando se prolongará la agonía.

VIAJE A ITALIA

noviembre 2, 2011

“Los hombres no se muestran lo suficientemente agradecidos a quien quiere elevar sus necesidades más íntimas, a quien desea transmitirles una bella visión de si mismos y hacerles sentir lo que hay de magnífico en una existencia noble y verdadera. Pero cuando uno miente a estos pájaros y les cuenta cuentos, cuando uno les ayuda a pasar el día, se convierte en su hombre, por eso encuentran tanta aceptación en nuestros días. (…) Simplemente quiero constatar cómo son las cosas y no hay que admirarse, por tanto, de que todo sea como es.”

Goethe, Viaje a Italia (1786)

“…Ahora sólo busco la impresión de las cosas sobre los sentidos, que ni libros ni estampas pueden dar. Se trata de volver a tomar interés por el mundo, de probar mi espíritu de observación, de examinar los límites de mi sabiduría y conocimientos; si la luz de mis ojos es limpia y clara, cuántos objetos puedo percibir de golpe, si las arrugas que se han grabado en mi alma pueden eliminarse”

PERMANENT VACATION

octubre 28, 2011

Ganadora del International Critics Prize en 1980, en el Figueira da Foz Film Festival, he de reconocer en el jurado que concedió semejante galardón una superioridad sobre el ser humano sencillo, solo comparable a la calidad de los narcóticos que engulleran. “Permanent vacation” es, a juicio de mis gatos (difícilmente abandonan una proyección, y menos en otoño e invierno cuando pueden estar hora y media sobre nuestro regazo sin perturbación de ningún tipo ) y del mío propio, el filme más horroroso jamás filmado. Es posible que otros sean peores, que los habrá, pero ninguno rodado con tantísima ínfula. Composiciones imposibles para el 16 mm y su óptica mínima, una fotografía y un etalonaje de juzgado de guardia (Tom DiCillo al aparato), rastros de la gramática visual de la ‘trascendencia’ de su época (no le falta de nada, incluidos espejos, hospitales, locura, danzas solitarias, free jazz, músicos nocturnos, dandys, descampados, citas literarias, homenajes cinéfilos…), continuas citas autobiográficas más propias de un testamento y un montaje (¡¡¡ay!!!) no ya arrítmico sino penoso por su sujeción al criterio del director. Como colofón, e indiscutible mérito, la película cuenta con “una colección de los actores más deplorables de Nueva York”, como dijo un crítico en su día, obviamente no de nacionalidad portuguesa. El resultado sirve para encontrar algunas huellas del posterior Jarmush: los travellings laterales, los encuentros azarosos, John Lurie… Jarmush consiguió rodar “Los límites del control”, auténtica revisión (mucho más logrado que su original, por cierto) de este filme, que fuera el primero de su carrera profesional y también de su carrera universitaria. Alguien dijo de “Los límites…” (rodada en España…) que lo más sorprendente de la película es que hubiera conseguido financiación. Después de ver “Permanent vacation”, no parece ninguna hazaña. Lo de Figueira da Foz si que lo fue.

Ahora los gatos ni siquiera se aproximan al sofá mientras, exigen, no le prenda fuego a la filmografía del artista. El DVD de “Permanent vacation” vuela ya hacia el fondo del pozo…

INOCENTES

octubre 27, 2011


Que los ciudadanos, los seres humanos, estamos indefensos ante las contradicciones y abusos de sistemas como el que nos gobierna, se hace explícito a diario: en cuanto uno roza mínimamente el marco de la autoridad, ésta te arrolla sin freno. Que once familias hayan sufrido durante más de seis años el drama personal y social que significa enfrentarse al banquillo, al ser acusados de una supuesta agresión que en el juicio solo sostiene un único testigo (por lo demás persona cercana a la presunta víctima) de entre una docena propuesta por la fiscalía, y resulta ser además un testimonio contra uno solo de entre los acusados, habla a las claras de la sed de paz, de enmienda, y de justicia de unas personas, los acusadores, que han ostentado cargos públicos durante décadas en Extremadura en total impunidad y con un espíritu inquisitorial impropio de su responsabilidad. Características principales, lamentablemente, de la actuación política en este país, repleta de personas con graves desequilibrios, ya en las alturas de la jefatura del gobierno estatal, y de ahí hacia abajo. Ya lo dijimos en su día: donde hay poca justicia, es un peligro tener razón. Y este disparate jurídico, este nuevo aviso para navegantes, dispendio de recursos públicos y represalia evidente, es un ejemplo de la rabia social a la que se nos reduce.

LA ILUMINACIÓN

octubre 12, 2011


Aunque, a estas alturas, sería mejor no hacer aprecio, resulta ciertamente desolador escuchar decir al alcalde de una ciudad como Badajoz que “la cultura está bien, pero antes están los bomberos, la policía local o la iluminación”. Es evidente que, por un lado, la evolución del ser humano degeneró hacia estos personajes u otros como los actuales gobernantes del planeta por mor de siglos de automutilación, quedando anclada la especie en Cervantes, Rothko, Coetzee, Ozu o Shostakovich por nuestra propia incapacidad, al parecer, para procurarnos daños mayores que Hitler o Hiroshima. Cuenta Augusto Monterroso en “La vaca”, que Thomas Mann contaba a su vez que Tolstoi carecía de ironía. Ya ves, en el tiempo que le tocó vivir careciendo de ironía…Viene la cosa a cuento de la iluminación, no en vano anoche pasamos por la ex-capital cultural y vimos como decenas de nuevas farolas iluminaban un descampado a la salida de la ciudad. Una urbanización sin nada más alrededor de las farolas y el asfalto que un triste pasto y piedras. Una prioridad, esa iluminación, por supuesto que previa, en cualquier caso, a la cultura. A ver cómo ibamos a avanzar en nuestro progreso sin poder vernos de madrugada las caras, cada vez más duras que tenemos.

AKI, HAMLET Y JUHA

octubre 9, 2011


“Deberá declamar el texto con soltura, sin elevar la voz como está de moda, no se trata de una venta pública ni de una subasta. Tampoco debe agitar las manos con gestos grandilocuentes. Y no mire a la lejanía como un mensajero”…Líneas de diálogo de “Hamlet va de negocios” (“Hamlet liikemaailmassa” Aki Kaurismaki, Finlandia, 1987), cuando el protagonista contrata al actor que deberá encolerizar a su madre y padastro. Versión explicita del gusto interpretativo de Kaurismaki, que suma renglones explicativos al original shakesperiano, en el que Polonio alaba las dotes del cómico a contratar como ejemplo de “buena dicción y gran mesura”. La labor contenida, ascética, aparentemente inexpresiva, bressoniana, de sus actores, es una de las marcas fijas en la obra de este cineasta apasionante, verdaderamente merecedor de tal nombre, de tal oficio, por el riesgo y el ingenio de su carrera. Esta adaptación muy libre y particular de Hamlet, ambientada en el cruel mundo de los negocios, y cerrada con la aparición de nuevos personajes, proletarios triunfantes sobre la erótica del poder y el dinero, contiene buena parte de lo mejor de su estilo (una narrativa sobria y clasicista, contención dramática, exquisitez fotográfica, elección del vestuario y la dirección artística para que la película, contemporánea y clásica al tiempo, no parezca de ninguna época en concreto…) y también ciertas gotas de autocomplacencia en él, posteriormente hechas desaparecer al integrar su personalidad visual y su dramaturgia atrevida de forma exquisitamente armónicas en sus futuras obras maestras.
Para colmo de exigencia, Kaurismaki rodó “Juha” (Finlandia, 1999), de la que hemos disfrutado estos días como cochinos en fangal, nada menos que un filme mudo con ingredientes estéticos de aquella época: adaptación de una trama sencilla a rabiar, con elogio de aldea y menosprecio de corte, (la seducción material y sentimental de una campesina por un individuo a bordo de un gran coche, que la prostituirá, provocando la reacción de su marido) y una puesta en escena marca de la casa, con amorosos matices: planificación al servicio de la comprensión inmediata del relato, con inclusión de planos de detalle muy reveladores (por ejemplo, de la pierna de madera que arrastra el protagonista, Juha); intérpretes que adecuan el exigente estilo del cineasta a la naturaleza del filme (ese malvado frotándose las manos como el Tartufo de Murnau…); nula preocupación por los hechos o circunstancias de la trama (en ese brutal ejercicio de bellísimas y tajantes elipsis que resuelve sus guiones, del que han ‘aprendido’ gente como Jarmush o los hermanos Dardenne) y flagrantes rupturas de las propias reglas, como interrumpir el silencio sonoro con sonidos muy concretos y elegidos (el cierre de la puerta de un coche, la música de un orquesta, la voz de la melancólica cantante del burdel…). Si a lo fantástico que resultaba (y resulta aún hoy…) el mero hecho de atreverse con este ejercicio de hacer cine mudo a las puertas del siglo XXI, se añade lo muy conseguido de la fotografía expresionista, del simbolismo (esa torre del reloj de la estación de Helsinki, inmenso falo que domina la llegada a la ciudad…), o el delicioso empleo de la cámara en los decorados (en particular un plano en el que la profundidad de campo obtenida en el interior de la casa de Juha, mientras por ella deambula el personaje, es primorosa), acabo por convenir en lo dicho: que la figura de este director de cine nacido en el 57 representa todo aquello que, en sí, debería de ser una persona ocupada en este oficio, mezcla de arte y negocio, de vida propia y homenaje a la ajena.


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