Mes: noviembre 2010

LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS

“Vivo en Italia, sé que todo lo malo sale de la televisión”
“Fui un escritor sin obra, pero la mar de orgulloso de mi trabajo, durante muchos años” Paolo Giordiano

Hablando de Italia, cedí a la tentación de leer “La soledad de los números primos” (extraordinario título, aún más sonoro en el original ‘La solitudine dei numeri primi”) de Paolo Giordano, joven escritor muy vendedor por esta obra, gracias a lo cual llega también a las bibliotecas de pueblo. Como la mayoría de las tentaciones, caer en ella se reveló acertado. La prosa iluminada, incisiva y naturalista, carente de pedantería y de referencias generacionales, acompaña una trama tan bien estructurada, en un paralelo de acciones y reflexiones, como repleta, que dice el tópico, de sorprendentes hallazgos, se diría que hasta exquisitos. Casi comestibles, de lo cercanos que parecen. La literatura, como diría Pamuk, más que en la vida, se inspira en la literatura. Pues no parece el caso. Uno a uno, los prejuicios van cayendo como las hojas de las acacias al atravesar sus páginas, inquieto el lector al principio por el sesgo adolescente del relato, sufrido y relajado al final por la categoría del literato.

GRANDE

Días atrás, durante una cena entre amigos, incluido un italiano, alabamos la figura de Mario Monicelli, fallecido ayer a los 95 años (habiendo dirigido su último filme en 2006). Bromeamos acerca de su vitalidad para competir con Manoel de Oliveira en longevidad y dedicación, desconociendo que esperaba ya en una habitación de hospital el último tránsito, que él decidió acortar valientemente. Pero sobre todo alabamos su obra, en particular “I soliti ignoti” (1958), que nuestro amigo consideraba la mejor comedia de todos los tiempos, y “La grande guerra” (1959), que yo mismo considero una de las mejores películas de todos los tiempos. La conclusión a los postres, es que Monicelli era, de por sí, uno de los mejores de todos los tiempos.

SE HA ESTRELLADO EL FRÍO

Se ha estrellado el frío
noviembre
en el cristal y el árbol.
Como el vapor de agua condensada
que la luz ilumina creando rayos.
Como el cuerpo ya yerto que a la vera del tronco se abre
a la oscuridad de las estrellas y de un faro que pasa.

Se ha estrellado el frío
noviembre
en el cristal y el árbol.

A Tere.
Ana Baliñas, ‘Nuevo libro’, 2006

EL PROFETA DE GUARDIOLA

¡Qué tiempos aquellos en que la sección de Deportes de ‘El País’ era enternecerse con literarias crónicas de lo que Javier Marías ha definido, con singular puntería, como “la recuperación semanal de la infancia”! Hoy acoge el diario uno de los ejemplos de desmesura forofa, de cómo perder los papeles y derrochar nostalgia siendo el perpetrador además, ni más ni menos, que el redactor jefe de deportes de un otrora (¿cuánto hace ya?) medio de prestigio. Un artículo de prosa pareja al sermón dominical (en forma y fondo) que emplea términos como ‘irracional’, ‘perverso’ o ‘fuerzas del mal’ para referirse a uno de los rivales deportivos, tildando de ‘perfecto’ o tan ‘ejemplar, fiable y rentable que ha calado como propaganda de una entidad bancaria’ (sic) al otro, de quien, dice además, se guía en sus acciones ‘por sus creencias’, coherente cierre del perfil mesiánico del artículo. Es cierto que las copas se suben a la cabeza, pero parece que no tanto a sus artífices como a los palmeros incapaces de alejarse de las presuntas imposiciones de esta era de las servidumbres, que convierte a cualquiera con un medio de comunicación a su alcance en un predicador que cree a todos sus lectores, oyentes o espectadores, de su misma y precaria condición. Así, la recuperación de la infancia es extraordinariamente complicada.

ARIZONA


Parece que el análisis socioeconómico del profesor (vasco) Roberto Bermejo sobre el proyecto de Refinería Balboa tiene aún más coincidencias de lo previsto con los datos que maneja Petronor, compañía energética esponsorizadora del Athletic de Bilbao, y presidida por el ex-presidente (a su vez) del PNV, Josu Jon Imaz. Según ha dicho Imaz (vasco también) en una conferencia en Cáceres, “la demanda de hidrocarburos descenderá, y cerrarán refinerías”. Así que, por aquí, no se hagan muchas ilusiones, agrego yo. De haber expuesto en público lo contrario, avalando las tesis ‘científicas’ de Edgar Rasquin, gerente de Gallardo, Imaz hubiera alcanzado las portadas de los medios regionales. Sus palabras (otro clavo más en el ataúd del proyecto) le han arrojado a la insignificancia. Otro hecho más para documentar el futuro informe, “Los medios de comunicación en Extremadura: de la hoja parroquial a la ruina en seis cómodos años”, pronto a la venta en el hall de las principales facultades de comunicación de Arizona, al efecto de obtener fondos para la FODP, la Fundación para una Obediencia Digna del Plumilla, que, curiosamente, no preside un vasco, sino setecientos y pico extremeños ya rehabilitados.

EN LA CUMBRE (DE CINE AMBIENTAL)

Nuestro documental ‘Mientras el aire es nuestro’ (pinchando, el programa homónimo dedicado a la película en RNE3) continúa viajando por el planeta, dando a conocer su contenido. Desde la Cumbre de Cine Ambiental (Cancún, México) nos informa su directora, Claudia Gómez Palacios, que ha sido seleccionado a participar en la sección de competencia del festival. La proyecciones serán en el Poliforum Benito Juárez de Cancún, Quintana Roo, entre el 1 y el 7 de diciembre, y en breve dispondremos de la fecha y hora concreta. El festival se realiza al término de la COP-16, Cumbre Mundial sobre Cambio Climático, que esperamos tenga mejor resultado que la anterior desarrollada en Bali.

Éste es el séptimo certamen internacional en el que se proyecta el documental, que, simplificando, cuenta las claves ocultas del proyecto de instalación de una refinería en Tierra de Barros. Al festival asistirán personalidades como Ric O’Barry (director de ‘The cove’, filme omnipresente que inaugura el festival, y con el que ya coincidimos también en ‘Ecozine’, en Zaragoza), Joe Berlinger (autor de ‘Crude’), Werner Boote, director de la película austríaca ‘Plastic planet’, o el actor Leonardo DiCaprio, que presenta su filme ‘The 11th hour’. ‘Mientras el aire es nuestro’ ha estado ya en Cinestrat 08, Ecozine 2010, Videomed 08, Toxic Air Festival 09, Cine Invisible Bilbo 2010, Bienal de Cine Unicaja 08 y ahora la Cumbre de Cine Ambiental. También se ha proyectado en la Filmoteca de Andalucía, las Jornadas sobre el Cambio climático de la Universidad Complutense, durante el Foro Social Mundial de Sevilla, Madrid y Barcelona, o en la Universidad Verde de Verano en Beire, entre las más de cincuenta proyecciones públicas organizadas en el Estado, en colaboración buena parte de ellas con la PCRN, con la que se produjo la película.

LOS CLIMAS

Uno de mis cineastas de referencia, por este filme y por su anterior ‘Lejano’, es el turco Nuri Bilge Ceylan. Su obsesiva planificación, que intercala imágenes de exteriores de una plasticidad casi irreal, haciéndolas convivir junto con los más prosaicos interiores, dignificados en su aparente miseria por la luz, y el recuerdo de la belleza previa adquirida por nuestros ojos, convierte su trabajo de cineasta en uno de los más atractivos de la actualidad. Y coherentes. Ceylan filma larguísimo planos fijos cuya vida se exige a los intérpretes (para el caso de este filme, él y su propia esposa), expuestos a un permanente boca a boca con sus personajes, para insuflarles un aliento insostenible en otras manos. Un triste drama existencial, una historia vulgar sobre la indecisión en tiempos de insatisfacciones (¿tenemos pánico a la soledad o es por el contrario su seducción el motor de nuestros días?, parece plantearse el filme) se convierte de la mano del director turco en un abrumador ensayo sobre la polisemia de la expresión cinematográfica, la naturalidad del lenguaje simbólico cuando alberga sentido y, argumentalmente, la trascendencia de la naturaleza, sus cambios de humor, sus fenómenos físicos y químicos, en el ser humano y sus sentimientos. Al fin y al cabo su influencia en nuestros amores y dolores es bien conocida, pero tal y como se cuenta en “Los climas” (‘Iklimler’ 2008) resulta arrebatadoramente hermosa.

EL MALEFICIO

Hace unos meses, durante la celebración del Certamen de Cine ‘Memoria Rural’ en la serranía de Cuenca, coincidimos con dos jóvenes periodistas, Mariola Olcina y Carlos Corominas, gente implicada en ‘Ecologistas en Acción’, al cuidado del portal y los contenidos de la televisión por internet de la ONG, desde dónde también se puede ver y descargar ‘Mientras el aire es nuestro’. Precisamente conocían nuestro trabajo por esta circunstancia, y por allí anduvimos intercambiando impresiones, hablando de frivolidades y luego de cosas serias, como ‘Periodistas en Acción’ (una notable dedicación a la tarea de difusión de los problemas medioambientales a través de la independencia y la red, intentando salvar los canales convencionales de distribución de estas noticias), y de las mil y una formas de entender el activismo. Gente muy joven, muy preparada intelectual y personalmente, con extraordinaria curiosidad por la periferia política, social y cultural de este Estado, y por las causas, los efectos y las soluciones de la crisis ambiental y política que padecemos.

Lamentablemente, en esa periferia que es la nuestra, parte del activismo no está a la altura de esta nueva generación, dialogante, plural y preparada. Aquí algunos recurren al estilo tabernero y a la literatura de catón y catecismo, a acabar con los beneficios, hasta el de la duda, dejando por las más enfangadas esquinas exageradas muestras de permanecer en unas posturas elementales, que dejan fácil el diagnóstico de una dolencia añeja, propia de un oscuro maleficio: la deficiencia que afecta a todo el ser de algunas personas y que en mi casa llamaban sencillamente ‘la mala educación’, instándome siempre a que huyera de ella. Uno de los mejores consejos que me dieron nunca.

JULIA

No habíamos vuelto a tener noticias de Erick Zonca, autor de la espléndida ‘La vida secreta de los ángeles’ (1998), guionista de la suculenta ‘Le secret’ (2000) y firmante, en 1999, de la visceral ‘Le petit voleur’, un filme de apenas una hora de tremenda potencia. Diez años después hemos visto “Julia”, su nueva película, merced a la reaparición -al fin- de un canal de cine auténtico en Digital +. Francesa al cien por cien en cuanto a su producción, de bandera europea con la escocesa Tilda Swinton como protagonista en la práctica totalidad de las secuencias, “Julia”, sin embargo, está rodada en inglés, y en la frontera entre EEUU y México. La película disimula su condición de ‘polar’ para reconvertir al cineasta y llevarlo a aquel lugar que podría llamarse las afueras de Cassavettes. No en vano, “Julia” (el propio título así lo insinúa, por decirlo sutilmente) es una revisión de aquel memorable trabajo de John Cassavettes llamado ‘Gloria’ (1980), dónde la Swinton emerge deudora del papel que Gena Rowlands interpretara para su marido en un filme, también, sobre la redención personal en un contexto de violencia, degradación personal y alienación social, con un niño víctima inocente de un torrente de intereses y agresiones. Coinciden argumentalmente demasiadas cosas para no pensar en el filme del maestro de origen griego. Zoncka no es Cassavettes, pero intentar serlo debe merecer la pena.

Curiosamente, frente a la síntesis y la austeridad formal de ‘El pequeño ladrón’, ‘Julia’ es su reverso. Combinando retruécanos de guión, alargando la resolución al límite, tanto como el prólogo, la película se dispara a una duración que no se percibe necesaria, a pesar de lo cual su relato se mantiene intenso, desbloqueado. Así, la reaparición del cineasta con este estilo nuevo, escasamente personal, básicamente crudo y funcional, desconcierta. No así su temple para la narración en imágenes de la desesperación. Un logro no a partir de la poesía, precisamente, sino de la búsqueda de revelar lo patético del ser humano, así como su,a veces, bien oculta bondad, sin demasiados eufemismos. Desde este punto de vista, tampoco le quedarían más que unos cientos de años para alcanzar el valor del director de ‘El asesinato de un corredor de apuestas chino’. Lo cual es un halago: la inmensa mayoría de cineastas no deberían ni intentarlo siquiera.

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EL TECHO


‘Ahora que somos tan felices, tienes que matar a alguien‘. De un diálogo de ‘El verdugo’

Hay que partir del respeto que impone que un apellido derive en un término de significado reconocible, como es ‘berlanguiano’. Y de la colección de obras maestras que el cineasta recientemente fallecido consiguió en los cincuenta y los sesenta. Entre ellas, “Calabuch”, “Los jueves, milagro” (quizás la segunda película española que me impresionó, siendo muy niño, tras ‘El cebo’, de Ladislao Vajda, que sigue siendo mi filme nacional favorito) y la extraordinaria ‘El verdugo’, película sobre la frustración y la imposibilidad de ser libre viviendo en una sociedad de ataduras, un argumento clásico en la filmografía de Berlanga. Sin embargo, a partir de ‘Tamaño natural’, en 1973, su ya larga colaboración con el guionista Azcona decayó hasta perder la fuerza en beneficio de la forma (los largos planos secuencia, el irrespirable histrionismo de los intérpretes, el humor de un guionista tan capaz para los diálogos como reduccionista en sus caracteres) y llegar al estado contemplativo en el que vive inmerso, desde 1975, el cine español. Su argumento favorito se volvió contra el autor, haciendo de él una viva estampa de sus característicos personajes. Un hombre coherente, pues. Atado, pero coherente.

Berlanga hizo de esa cruel ternura de sus personajes, de ese amargo sentimiento tragicómico de lo español que pretendía denunciar (ambiguamente durante la ‘democracia’, sin tapujos en plena dictadura) una crónica de la evidencia: este país no ha cambiado, ni cambiará nunca. Curiosamente, cuando se pretende hacer de él el cronista de la evolución de esta sociedad, de la revisión de su obra se distrae exactamente lo contrario. Como el resto de autores de su generación, y como su propio país, la presunta libertad esclerotizó su obra. Su progresión no existió, y filmes como “Nacional III”, “Todos a la cárcel”, “Moros y cristianos’ o “La vaquilla”, una obra muy cuestionable a la luz de su neutralidad y su tópica comicidad, tan masculina como rancia, apenas documentan más una sociedad, sin balance ético ni social en su cinematografía, que otros filmes coyunturales de la época. El apellido de su autor es lo que las hace sobresalir. Berlanga es otro mito más en nuestro escaparate de inmovilismo. Berlanga, como tantos otros, se acomplejó ante el engañoso poder de la economía de las urnas, acomodándose en la poltrona en la que aquí se sientan los santificados, después de haber luchado en mucho peores trincheras (el propio dictador le calificó de ‘mal español’ tras la presentación en Venecia de “El verdugo”) que, a la luz de su cine, de nuestro cine, engordaban el excepcional ingenio de éste y tantos otros talentos, sacrificados luego en el altar de la libertad. Su obra le sobrevive, pero a la altura de “El verdugo” jamás volvió a volar. Aquella España de tristes verdades era su techo.

MR 73

Un personaje derrotado por la vida que conduce un coche de finales de los sesenta, usa gafas tintadas de rojo, trasega whisky como un descosido, fuma como un carretero, recoge gatos abandonados, se guía por la intuición, descubre pistas por azar, es el protagonista absoluto de un ‘polar’ cuyo ‘macguffin’ es una pistola (un modelo que da nombre al filme) y encima está interpretado por Daniel Auteil, es una verdadera provocación. Había que verla y la vimos. “MR 73” (2008), la película, dirigida con pincel y brocha por Olivier Marchal, es de una intensidad alarmante (nada que ver con Melville, pero menos aún con Luc Besson) y genera tal cantidad de hallazgos en su guión, e incluso en su puesta en escena, que puede uno permitirse hacer el oído del mercader ante sus excesos o defectos. Este filme marsellés es un réquiem sobre la impunidad, sobre cómo se construye, cómo se asume, y es también otro policíaco acerca de la imposible redención personal, si no es a través de la muerte propia y ajena, de una vida honesta condenada al drama. Actores arrebatadores, no sólo mi adorado Auteil, secuencias memorables (como una pelea entre policías en el depósito de cadáveres, escrita y planificada de forma ejemplar) y gestos de primera división (reforzar la violencia explícita con elipsis inesperadas, describir los personajes en función del aspecto de sus viviendas, el uso de detalles azarosos que van contra la lógica, un montaje discreto y de eficacia esencial) en un filme comercial como sólo son capaces de hacer los inventores de este género.

CATEQUESIS

Otra ministra del ramo de visita y otra vez la misma declaración acerca del proyecto de refinería. La catequesis del régimen va depositando la poca fe que les queda en estas ocasionales ceremonias de desconcierto con la prensa de corte de por medio (‘¿ésta es mala o es buena para la causa? ¿es de Narbona o de Espinosa? Le preguntamos lo mismo y en paz’, les dice su neurona), y en el impagable impulso de un ridículo ‘lobby’ alrededor de un alcalde y una poco concurrida organización de empresarios segedanos. Poca cosa tras seis años, con Sofiex convertida en ‘Avante’, el sector público extremeño tiritando, las cajas congeladas, Mérida a verlas venir, el PP intentando empatar con Vara por la vía del ‘somos iguales’, y el gobierno de Madrid con los meses contados. Y la PAC y los fondos de cohesión acechando a las puertas, con drásticas medidas que, ¡oh!, exigen respeto por el medio ambiente para el reparto. Pues vamos dados.

Los periódicos extremeños, en su línea, obviando la realidad (entre las ‘medidas concretas’ solicitadas por las organizaciones ecologistas a Aguilar, ¡la primera! es ‘Que el MARM dé una Declaración de Impacto Ambiental negativa al proyecto de Refinería Balboa (Badajoz)’) y desaprovechando la oportunidad para preguntarle a Aguilar acerca de la presencia de Uralde hace nada en Extremadura, dado que, según cuentan las crónicas, ella es la apuesta de Zapatero por el temor a Equo. Nivelazo que hay por aquí entre la ‘canalla’, que diría Cristina Almeida. O alguien parecido.

INDUSTRIAS Y ANDANZAS DE ALFANHUI

‘Alfanhuí tiene los ojos amarillos como el alcaraván. Alfanhuí es el espectador itinerante de hombres extraños pero reales. Él vive las aventuras sin inmutarse, adaptándolas a una cotidianeidad fantástica en la que lo estridente no existe. Entre andanza y andanza crece más sabio y quizá más triste. Lo que le interesa conocer no es la verdadera realidad, sino el ensueño que la envuelve; no es el mundo tal cual, sino la artificiosa fantasía de una ilusión. Con algo de Charlot y algo de Lazarillo, pero sin el aspaviento de don Carnal o la penuria del mísero, en los viejos pueblos y las polvorientas rutas que Sánchez Ferlosio magistralmente pinta, Alfanhuí, industrioso y andante, nos deleita.’

Últimamente prefiero leer libros prestados. Además, la biblioteca del pueblo está a dos pasos y los libros esperan tranquilos a que alguien los adore. No hay prisa para acudir, ni tampoco para volver: los préstamos son hasta que se acabe la lectura. Allí estaba la última edición de un clásico, “Industrias y andanzas de Alfanhuí”, la primera novela, publicada en 1950, de Rafael Sánchez Ferlosio. Hoy me culpo (de hecho, he tirado mi pelo) de haber esperado tanto para descubrir esta fantástica novela, un prodigio de eso que llamamos belleza y que me ha tenido entretenido no ya con su lectura, sino con sus remembranzas. Cuatrocientos kilómetros hablando de ella, de méritos literarios, de hallazgos, de su influencia… En este Alfanhui intemporal, fábula tan medieval como contemporánea, alegoría sobre la creatividad, sus sublimes galeradas se abrazan al Cunqueiro de ‘Merlín y familia’ (publicada cinco años después), al Torrente de ‘La saga/fuga de JB’ (21 años después), al ‘Páramo’ de Rulfo. La prosa en colores de Chamorro, el ingenio lúdico de Mendoza…Doscientas páginas milagrosas. Cuando hace unos meses, el guardián de su casa nos acompañó amabilísimamente a conocerla, no creía que volviera a visitar esas paredes, esos naranjos convertidos en dicha literaria. Los capítulos dedicados a Moraleja en esta novela harían, sí, dichosos a una veleta de hierro, a un buey, a una codorniz, a cualquier corazón para el que no sea demasiado tarde.

POR LA ESPALDA

Con su habitual tino, el brillante humorista gráfico J.R Mora define como ‘la política de la pegatina’ el trámite en que se ha convertido la administración de gobierno en este país. Un bochorno que conduce a los ciudadanos a encadenarnos al desdén, al sufrimiento, a la indiferencia y al distanciamiento de una política que, pese a lo que cada uno considere, asfixia a diario cualquier iniciativa que pretenda cambiarla. Los votantes ‘útiles’ del partido gobernante, aterrados por la figura de la ‘alternativa’, tienen grandes argumentos para mantenerse en sus trece, a la vista del pragmatismo de un gobierno en el que la mentira y la hipocresía son cabezas de serie, como siempre: el ‘debate’ del laicismo, con el punto muerto de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa; el fingimiento más cruel con la memoria histórica, pasada y presente, con el ‘sabio’ González ejerciendo de camorrista de Estado, en busca de una redención que el dinero le niega y el equilibrismo de Juan J. Millás quisiera otorgar; la llamativa vergüenza de la exposición pública de las verdades del barquero, a la luz del genocidio saharaui, puesto definitivamente en quinta velocidad, tras casi cuatro décadas de ralentí…El matrimonio entre personas del mismo sexo es el clavo ardiente al que los cristos pueden aferrarse. Es lo que dejará ocho años de majestuosa estafa, incluido un canon digital, un estallido de la burbuja, una cultura de toros y mantillas, y un retorno por la puerta grande (¿acaso algún día se fue?) del franquismo sociológico de barra de bar y cola de Inem. También deja un colapso social, una crisis ambiental sin precedentes, la rendición definitiva de los medios de comunicación, y una sensación de que todo el mundo tiene la culpa y sólo los banqueros han podido confesarse. Después, espera más ración de derecha, de procesiones bajo palio, fumadores sospechosos y guardia civil de carretera. No nos quedará ni viajar a Smara. Sería como disparar a los niños por la espalda. Al fin y al cabo,es lo que estamos haciendo. Y los banqueros serán absueltos por Juan José Millás, en su equitativo reparto de la impunidad.

MADURANDO

La convocatoria de ciudadanos, colectivos y organizaciones funcionó: buena parte de los invitados acudieron a título personal o en representación de sus compañías. Otros se excusaron con razón y fundamento. No era el mejor día ni la mejor hora, pero hicieron falta asientos, aunque siempre se echa de menos -y más cuando se trata de labrar un camino político- a aquellos y aquellas demasiado habituados a nadar guardando la ropa, cuando no a limitarse al sillón-ball o a la descalificación impulsivo-vertical. Al desprestigio de la clase política se une la nula simpatía por los sindicatos mayoritarios e intervenidos, e incluso destacadas organizaciones no gubernamentales contribuyen a desactivar el activismo social por su -poco prudente, pero muy alimenticia- fórmula de acudir siempre al calor de las instituciones, y discutir casi siempre su presencia en los foros alternativos. Unos y otros sabrán. En cualquier caso, podrán enterarse de lo debatido por la prensa, je,je…

En fin, la propuesta ‘Ecolo-Verdes de Extremadura’ para las municipales y autonómicas, se encuentra en la vereda de la puerta de atrás, esto es, muy bien encaminada. Dentro de poco será de dominio público, a pesar del cuidadoso desinterés de los medios convencionales por su propuesta y presentación. La elección de Villafranca de los Barros para el primer encuentro ‘¡Aire, inspiración para el 2011’! y la posterior charla de un cordial y llano López de Uralde (llegado de Madrid junto a otros activistas como Ramón Linaza -curiosamente, actor protagonista de ‘Las cajas españolas’, la película subvencionada bajo cuerda por la Junta extremeña que dio origen, protesta de un servidor de por medio, a las ayudas económicas a este campo reguladas por decreto- o la entusiasta Rosa Haynes) fue un sentido homenaje (y no nos cansaremos de ofrecerlos) al personal de la PCRN. Su tarea, como la de las diferentes plataformas de Térmicas No en la comarca de Mérida, ha sido no ya esencial, sino ejemplar en estos tristes años en los que la ‘convergencia’ con Europa a través del desarrollismo feroz no ha dado, finalmente, el resultado esperado por la clase política extremeña. Tan ‘felizmente’ que Extremadura seguirá recaudando fondos de cohesión desde el 2014 en adelante, para alegría del pesebre común y sus administradores.

La conclusión de los dos intensos días con Uralde en Villafranca, Mérida, Alange y Valverde ha resuelto bastantes dudas: sus tablas, su retórica y sus formas no son las de un político al uso, afortunadamente, y tanto él como sus anfitriones nos hemos permitido el lujo de errar, positivamente, en algunas valoraciones y actuaciones, si bien de cara a la galería y sin ningún yerro no subsanable de por medio. Quedémonos con la ilusión y la sensación de trabajo bien cosido, hasta la fecha, y en particular por el gusto del ilustre promotor de Equo por compartir el vulgar vino de la casa y la gaseosa con el primero que se presente. Y ahora, como buen donostiarra que es, con la Real Sociedad en primera división, el futuro parece más prometedor. No tanto para el planeta, pero al menos no se le ve cansado de sus viajes mentales y sus vagabundeos físicos en su defensa. Como ponga la mitad de empeño que su suegro, nos daremos con un canto en los dientes.

‘DESPACIO’, en Galicia

‘Despacio’ también ha estado en el Festival Internacional de Cine Documental ‘Xom 2010’ (Xom, siglas de ‘Xanelas o mundo’, ventanas al mundo) de Betanzos, en A Coruña. ‘La Voz de Galicia’ destacó en la presentación del festival nuestro documental usando nuestro fotogramas como ilustración, aunque cometa un error (lo cual es consustancial a la prensa, la de aquí y la de allí también): dice el texto que entre las películas se encuentra “Despacio” , que ya ha obtenido diferentes reconocimientos en otros encuentros. Esta cinta tiene la curiosidad de que retrata la vida rural de un pueblo de España, pero sin ningún tipo de sonido”. Obviamente, se refiere a la inexistencia de locución y música. Aún así, parece haber llamado la atención, tan cerca de la familia.

‘LAMACHALIBRE’

Libre Producciones y La Machacona Café Teatro presentan ‘Lamachalibre’, una retrospectiva de los trabajos de nuestra productora, que se proyectarán durante los cinco miércoles de este otoño a partir del próximo día 24 de noviembre, comenzando a las 20’30 h. También habrá películas el 1, 8,15 y 22 de diciembre. Los títulos serán “Cielo e infierno”, “El domador de palabras”, “La ilusión”, “El sabio mudo”, “Soliloquio del farero”, “La flor del helecho real”, “Mientras el aire es nuestro” y “Los últimos”. Los autores acudiremos para presentar el ciclo el día 24. La entrada es libre y La Machacona está en la calle Andrada, en Cáceres. Sara Villegas coordina las proyecciones.

¡AIRE! (INSPIRACIÓN PARA EL 2011)

Estimad@ amig@…
Algo se mueve en España, y en Extremadura no queremos quedarnos al margen. Las fuerzas verdes de todas las autonomías, tanto implicadas en lo político como en lo social, han dado la campanada de unirse, desde este verano, a partir de la convicción de que hace falta romper la dinámica política actual, en que dos partidos (amparadas en las fuerzas nacionalistas) gobiernan el país para su propio provecho, el apoyo al sistema financiero internacional y al modelo productivista de un “crecimiento económico ilimitado” liderado por multinacionales que, como sabemos, esquilma los recursos de todos para el provecho exclusivo de unos pocos.
Por eso os invitamos a ¡AIRE, INSPIRACIÓN PARA EL 2011! ENCUENTRO CON COLECTIVOS, ASOCIACIONES, ECOLOGISTAS Y SIMPATIZANTES DEL MOVIMIENTO VERDE para debatir la necesidad de una nueva vía política en Extremadura.
Un acto público y abierto que tendrá lugar el jueves 11 de noviembre a las 5 y media en el Restaurante Monterrey (Calle Rodela, 25), de Villafranca de los Barros). Contaremos con la presencia del líder de la ecología política Juantxo López de Uralde (casi 10 años como director de Greenpeace, 21 días injustamente encarcelado en Copenhague 2009 por su reivindicación en la Cumbre del Clima en esa ciudad, actualmente impulsor de la fundación EQUO, que defiende la renovación política desde planteamientos ecologistas ) quien, después del debate , explicará el funcionamiento de esta nueva red verde de todo el estado y a nivel europeo, para oponerse a las políticas neoliberales y la corrupción en la política, a favor la ecología y la equidad social, luchar contra la pobreza y el hambre, y defender un nuevo modelo energético con 100% renovables, la agroecología y la revalorización de los recursos agrarios locales.
En Extremadura somos más lo no votantes, y el poderoso partido en el poder, amparador de la vieja política del lucro propio, el amiguismo, la corrupción, la obra pública y los proyectos de grandes infraestructuras y altamente contaminantes, cierra los ojos ante la crisis social y ecológica que ya estamos viviendo, aumentando el gasto público con una multitud de nuevos suculentos cargos, a sumar a los antiguos, y con proyectos que no crean riqueza social, sino que cierran posibilidades para las iniciativas de autogestión, autoproducción y autoabastecimiento, liderando una política del pan para hoy y hambre para mañana que abandona la producción y distribución de productos en las manos amenazantes del inmenso poder que las grandes distribuidoras de alimentación tienen ya sobre nosotros.
PSOE y PP han gobernado solos desde 1983, con el control de los medios de comunicación y apoyando un mismo proyecto político. Captan 600.000 votos en total, sobre una población de votantes de 861.000 electores, un 25% de abstenciones o votos en blanco. También entre sus votantes son muchos los desencantados. Nosotros, los que nos abstenemos desde que hemos perdido
la fe en la política, somos también responsables de la impunidad con que el espacio público se nos ha ido cerrando, desde la impenetrabilidad de los presupuestos que ellos manejan a su antojo.
Mientras en Francia (donde los verdes se han convertido ya en la segunda fuerza política del país, dato que se hurta a los españoles) la población paraliza el Estado porque no suba la edad de jubilación de los 60 a los 62 años, nuestros políticos apuestan por hacerla pasar de los 65 a los 67, dejan sin valor las cotizaciones que los autónomos han realizado hasta hoy, emplazando a los próximos quince años su adquisición al derecho social de una pensión, e insisten en la “flexibilización” del mercado de trabajo como única solución. El paro sigue creciendo, porque forma parte del mismo sistema, las ayudas a los desempleados se agotan y millones de familias son condenadas a depender de la caridad pública y al empleo sumergido.
En esta comunidad, la agricultura es un sector virtualmente desaparecido, o en manos de las multinacionales foráneas de la transformación y la venta de semillas transgénicas, y el importante ganado vacuno se va a mercados europeos, o aparece en los hipermercados a precios prohibitivos para la mayor parte de la población. Necesitamos una economía diferente. Si durante un tiempo pudo parecer que el modelo de desarrollo basado en un crecimiento ilimitado, globalizado e irracional mejoraba las condiciones materiales de vida, hoy en día ya sabemos que esto no es así: las estructuras económicas y sociales asentadas sobre la idea del crecimiento ilimitado son un abismo que no nos conducen a ninguna parte, y esquilman las posibilidades de vida de nuestros descendientes. Se han demostrado contrarias a la equidad social, la sostenibilidad medioambiental y la supervivencia, tanto de la naturaleza como de los seres humanos. La calidad de la vida media de la sociedad consumista es cada vez menor, con un crecimiento continuo de precios y fiscalidad sobre productos básicos. A nivel global, las diferencias económicas no han hecho más que aumentar continuadamente. En vez del desarme y la paz, han crecido el poder militar y la violencia. Vivimos bajo un poder que no ofrece más alternativas que su propia perpetuación.
Si no conseguimos reaccionar, seguiremos sufriendo con cada vez mayor virulencia una crisis social, energética, climática, de biodiversidad y medioambiental sin precedentes. Es urgente alcanzar un equilibrio ambiental, y que este equilibrio combine la justicia con el aprovechamiento de los recursos y oportunidades de las generaciones presentes y futuras. ¿Cómo? Consiguiendo la austeridad en la clase política, haciendo que el dinero que aún se percibe de Europa revierta en proyectos de interés social encaminados a la auto-subsistencia, dejando de ser consumidores sumisos de lo que nos venden en cada temporada como nueva necesidad, promoviendo la producción local y fiscalizando el coste medioambiental de las empresas que se enriquecen de la contaminación y la distribución de productos de largo recorrido, cuya plusvalía se roba a las fuerzas productivas a beneficio de los grandes intermediarios que dominan el planeta. En el futuro sin petróleo que ya se avecina, es absurdo seguir insistiendo en un comercio que empobrece a los países de origen y también a la población a que se destina. Hace falta inversión, no en un AVE carísimo, sino en vías férreas útiles para la comunicación de personas y
productos, y revitalizar las productos locales, que, como el corcho, se venden desde Extremadura como materia prima en vez de como materiales ya transformados.
El modelo de vivir mejor con menos es el de una vida más sobria, feliz y consciente de los límites ecológicos. Necesitamos un nuevo modelo productivo. En él, los recursos naturales y la biodiversidad deberán ser considerados como un bien común global e intergeneracional. El despilfarro, la sobreproducción y la sobreexplotación de la naturaleza y la energía, indicadores reprobables de ignorancia y de falta de solidaridad.
Actualmente, los españoles vemos como segundo problema fundamental del país a su propia clase política. Y no nos falta razón. Necesitamos recuperar la participación de la ciudadanía en la política para que la democracia, como autogobierno social, recupere su verdadero sentido.
Es hora de buscar un nuevo contrato social y ecológico. Conseguir pueblos y ciudades sostenibles, sobrios, solidarios, conscientes, preparados ante la escasez, y con una rica vida comunitaria. Iniciar la transición hacia una sociedad sostenible y equitativa es posible.
Sumémonos a la nueva marea verde que surge ya en España. Intentemos, desde Extremadura, dar fe de lo que creemos también en el ámbito político, luchando por nuestra naturaleza y sus posibilidades de explotación racional, apostando por nuevas formas de energía socializadas, que permitan a cualquier vecino tener agua caliente o luz como producto del sol, cambiando un sistema de ayudas que sólo apoyan la creación de grandes huertos solares con elementos de importación y no la fabricación de una nueva industria local termosolar, que cree riqueza en nuestra comunidad y nos permita autoabastecernos sin depender de la amenaza creciente de las dos centrales nucleares de nuestro territorio, cuya maléfica carga de desechos radioactivos serán la principal herencia que dejemos a nuestros descendientes, junto a una tierra empobrecida de la que no podrán vivir.
Quizás no consigamos nada. Quizás pongamos la primera piedra de una nueva construcción social. Queremos convocar, por primera vez en Extremadura, un encuentro con movimientos sociales, ecologistas y ciudadanos simpatizantes, dispuestos a compartir estos ideales. Son ya demasiados años de inacción, de ceder como siervos feudales en lugar de reaccionar como ciudadanos libres.
Se trata de generar un movimiento político de abajo-arriba, que se enfrente por primera vez contra un sistema feo, feroz y casi todo poderoso que nos lleva a la destrucción con las manos atadas. Pocos o muchos, haz que no seamos la única comunidad que desatienda esta llamada.
Acude el día 11 de Noviembre, y difunde esta convocatoria entre quienes sepas que pueden estar interesados. Nadie lo va a hacer por tí.
Y tú… ¿no crees que hace falta un cambio?