Mes: noviembre 2008

¿DE QUÉ SE RÍE?

En una exacta
foto del diario
señor ministro
del imposible

vi en pleno gozo
y en plena euforia
y en plena risa
su rostro simple

seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

de su ventana
se ve la playa
pero se ignoran
los cantegriles

tienen sus hijos
ojos de mando
pero otros tienen
mirada triste

aquí en la calle
suceden cosas
que ni siquiera
pueden decirse

los estudiantes
y los obreros
ponen los puntos
sobre las íes

por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

usté conoce
mejor que nadie
la ley amarga
de estos países

ustedes duros
con nuestra gente
por qué con otros
son tan serviles

cómo traicionan
el patrimonio
mientras el gringo
nos cobra el triple

cómo traicionan
usté y los otros
los adulones
y los seniles

por eso digo
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe

aquí en la calle
sus guardias matan
y los que mueren
son gente humilde

y los que quedan
llorando de rabia
seguro piensan
en el desquite

allá en la celda
sus hombres hacen
sufrir al hombre
y eso no sirve

después de todo
usté es el palo
mayor de un barco
que se va a pique

seré curioso
señor ministro
de qué se ríe
de qué se ríe.

Mario Benedetti, “Seré curioso”, de “Letras de emergencia”.

LOS VERDES PREGUNTAN POR LA RELACIÓN DE LA DIPUTADA MANUELA FRUTOS CON SIEMENS Y EL PROYECTO DE CENTRAL TÉRMICA EN VALVERDE DE MÉRIDA

Los Verdes de Extremadura no entienden y quieren conocer cual es la relación de la diputada regional del PSOE, Manuela Frutos Gama, con la multinacional Siemens, empresa promotora del macro proyecto energético, Central Térmica de Ciclo Combinado de 1.100 Mw, de Valverde de Mérida.

Manuela Frutos Gama, acompañó, el pasado 19 de noviembre, a los representantes de Siemens en su visita a Valverde de Mérida para entrevistarse con los concejales de dicho municipio. A la salida de esa reunión la diputada regional recibió a los representantes de Siemens y junto a ellos y a miembros del grupo socialista de la Corporación municipal, manifestó su apoyo al proyecto haciendo el símbolo de la victoria frente a los vecinos de Valverde y ciudadanos de la comarca que se habían concentrado en la Plaza del Ayuntamiento para manifestar su rechazo a la central térmica y recordar a la corporación municipal su compromiso electoral al respecto.

Su ostentosa manifestación de apoyo, su reunión con los ejecutivos de Siemens, el carácter nocivo, molesto y altamente contaminante de este proyecto, su escasa utilidad social y su indudable perjuicio para la salud y el desarrollo de la comarca hace necesaria y urgente una explicación de sus relaciones con la multinacional promotora de la Central Térmica, así como sus razones para apoyar dicho proyecto.

En concreto, Los Verdes instan a Manuela Frutos a que explique públicamente en calidad de qué conversó con los representantes de Siemens, puesto que su condición de diputada regional da al encuentro una dimensión pública e institucional, con claras implicaciones políticas, de la que sin embargo no se ha dado información. Así mismo, Los Verdes exigen a la diputada regional y al Alcalde de Valverde de Mérida que, puesto que se han reunido con representantes de una multinacional, se reúnan ahora con los vecinos y expliquen el motivo y el contenido de las conversaciones, ya que como representantes públicos son a los ciudadanos a quienes se deben. De lo contrario habría que pensar que la voluntad popular está siendo escamoteada desde los despachoscon con maniobras poco transparentes.

Los Verdes de Extremadura esperan y desean que todos los grupos políticos defiendan nuestra región para que no se convierta en el basurero del Estado, que no soporte las instalaciones contaminantes que son rechazadas en otras comunidades. Recuerdan a los ciudadanos y a los políticos extremeños que estas industrias no las quiere nadie, que los escasos puestos de trabajo que generan quedan anulados con creces por los que se destruyen a consecuencia de los efectos nocivos de su actividad y que recientemente, la Asamblea de Madrid, en pleno y por unanimidad, aprobó una Proposición No de Ley en oposición a la construcción de cualquier Central Térmica en su comunidad. “Nosotros podemos hacer lo mismo”, concluye su comunicado.

Atentamente,

Fdo. Los Verdes de Extremadura.
En representación, Francisco Folguera, co-portavoz de Los Verdes de Extremadura. (Tfno. 645 61 93 83).rio

VIAJAR

Las metáforas y los tópicos proliferan tanto que es tan fácil menospreciar a las primeras como caer en los segundos. Pero a veces hay que convenir en ellos, como esta mañana, leyendo las asombrosas memorias de Benvenuto Cellini, cuando pienso que a través de la literatura puede uno viajar en apenas semanas del Milán contemporáneo a la Florencia del dieciséis, del Hamburgo de 1945 a la Finlandia de cincuenta años después, de la Rusia de los noventa hasta la Rumania de posguerra, y poder hacerlo fácilmente, a través de excelentes traducciones a tu propio idioma de sublimes escrituras. Lo pienso, además, mientras a mi alrededor suena un tiro detrás de otro, en el campo, impidiéndome adentrarme en el bosque con Cellini, por si acaso. ¿Será por viajar también que se consume televisión? Hubo un momento en que esta intrigante idea me parecía un cálculo aceptable, antes de que fuera precisa esta parálisis en la facultad de razonar que nos obliga ante ella, como ante la escopeta de caza.

PROFECÍA

El titular y subtítulos del periódico de Vocento para la demarcación comercial de Extremadura, del día 3 de enero de 2005. “Esta industria, de nueva generación, no emitirá residuos contaminantes” reza uno. Si el más grande depende de la credibilidad del anterior, pues a sacar conclusiones. El mejor es el profético: “Cuando funcione en el 2008…” ¡Ay, la seguridad de los prestidigitadores! El caso es que todo es así: conjeturas a la venta.

EL AIRE EN BROZAS

Naturalmente, aún sigue existiendo interés en programar “Mientras el aire es nuestro”, aunque siempre menos que en impedir que se proyecte, para no variar. Por ejemplo, mañana estaremos a las ocho de la fría tarde en Brozas, en el Auditorio municipal, y gracias a la iniciativa de la Asociación para la Defensa del Patrimonio de esa localidad, que vemos todos los días al estar junto enfrente de la terraza de casa. Allí estaremos, para charlar a continuación sobre el estado de la cuestión del proyecto refinero en representación de la PCRN. Para nuestra satisfacción, anteayer mismo y armado con una “copia casera” del documental, nuestro estimadísimo activista José Antonio Cuéllar le endiñó un ejemplar a la ministra del ramo a las puertas del mismísimo ministerio, momento que recoge la instantánea. Como es bien sabido, la visión de alguna de sus imágenes provoca una estupefacción solo comparable a los efectos del orujo de marihuana, lo cual esperamos que haya sido debidamente comprobado por esta señora con sus propios ojos y serrano y liberal cuerpo.

Recuerdo, por lo demás, que si alguien, o algún colectivo, desea programar una proyección pública de alguna de nuestras producciones en su localidad (hay una lista de programas de “El lince con botas”, por ejemplo, en ellinceconbotas.blogspot.com) , no tiene más que ponerse en contacto con nosotros, y, si lo consideráis oportuno, el director del trabajo puede estar en la presentación de la proyección en caso de no coincidencia con otros menesteres profesionales o personales, a costa de alguno de los habituales incentivos, como un bocata y un lugar dónde dormir, si la cosa empieza tarde.

PÁMPANO

“Algún día, quizás alguien que viva cuando todos nosotros hayamos muerto creerá que éste fue un gran poeta. El lince con botas no lo sabe, pero entiende ya suficiente de poesía para creer que quizás lo mejor del siglo XXI sea, en este sentido, que si hubiera un siglo XXIII alguna vez, los traductores de entonces tendrían cantidad y calidad donde elegir… Nació en las estribaciones de la Sierra de San Pedro y alcanzó ya la edad de la madurez de los antiguos griegos… Lee varios idiomas, pero domina sobre todo los entresijos de dos: su lengua materna y otra muy cercana. Como todo poeta, abre el alma y la esconde al mismo tiempo. Entre los poetas-maestros de nuestro tiempo podrían estar sus apellidos algún día. Lo conocerían entonces, fuera más que dentro de un aula-jaula, ciertos jóvenes raros pero atractivos que gustan a veces de la poesía en secreto, pues en el 2.002 del presente como en el 2. 002 antes de Cristo tiene el arte de la palabra verdaderos acólitos y aprendices. No es descrédito, lo dijo la persona anónima que escribió el Lazarillo: por la honra se componen palabras mejor que zapatos, no por el poder de la riqueza o de las armas; no por ningún poder, sino por puro deseo del trabajo bien hecho que se eleva al rango de arte. Por eso, en un mundo de mercado, se dice de los hacedores de versos que son más libres que quienes, como el propio lince con botas, se saben en parte sus esclavos …”

Éste es parte del texto que escribió Ana para el guión del episodio de “El lince con botas” dedicado a Ángel Campos Pámpano, en el ya lejano febrero de 2.002. No fue el único, ni tampoco el último escritor que nos ayudó con su generosa presencia a construir una serie de capítulos que dentro de algún tiempo serán historia. Solo alguno de ellos se acuerda de nosotros: es natural en esta tierra de muchas bocas y pocas voces. Bastante hicieron con prestarse a participar en un experimento que les dejaba hablar. Pero tenemos tesoros que son suyos también, y nadie los reclama. Oírles recitar sus versos…Lástima, porque el tiempo pasa y la pérdida es insoportable. Hoy no lo hubiéramos hecho. Ni él, porque sólo es inmortal la poesía, ni nosotros, porque el tiempo apremia y ya no estamos para construir.

ESQUIVANDO LOS VIENTOS

 “Como bajo negras nubes emiten señales las grullas estrimonias y atraviesan el éter con sus graznidos y esquivan los vientos con clamor gozoso»
Virgilio

El azar tiene estas cosas, como que el paso de más de doscientas grullas por encima del tejado, y el consiguiente estrépito de la comitiva alada, coincida con la llegada casi insonora de un correo electrónico con buenas noticias, procedentes de la aplicación del sentido común y la legislación vigente: La Declaración de impacto ambiental negativa para la autovía Cuenca-Teruel. “Y es que el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino es el organismo que debe velar por que no se realicen los proyectos que no son viables ambientalmente”, dice el correo. Así, “este proyecto afectaría a numerosos espacios protegidos de la Red Natura 2000, y tenía un alto impacto sobre alguno de los ecosistemas más valiosos de nuestro país”. Y concluye: “además, el impacto ambiental no estaba justificado con la escasa demanda de esta vía”.

“De hecho, esta infraestructura no resulta necesaria, ya que la actual carretera nacional de Cuenca a Teruel tiene muy baja densidad de tráfico, tratándose mayoritariamente de desplazamientos locales. Por este trazado discurren menos de 2.000 vehículos diarios (800 en algunos puntos), y el propio Ministerio de Fomento considera que son necesarios, al menos, 10.000 vehículos diarios para que se desdoble una carretera.Sin embargo, esta práctica de hacer autovías costosas (este proyecto le costaría al contribuyente al menos 524 millones de euros), sin apenas tráfico, es frecuente dentro del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) del Ministerio de Fomento. Por ejemplo, actualmente se está evaluando una autovía entre Zafra y Huelva, que atravesaría el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Aracena y Picos de Aroche, en un tramo en el que habría menos de 2.000 vehículos diarios.”

Obviamente, la proyectada entre Badajoz y Cáceres, atravesando la excepcional Sierra de San Pedro y Llanos de Cáceres, espacio protegido cuyo daño sería irreparable,  haciendo absolutamente imposible la futura recuperación del lince ibérico, responde como ninguna a estos mismos argumentos que han hecho inviable la autovía Cuenca-Teruel. Afortunadamente, nunca se llevarán a cabo. Aunque hay quien no admite jamás que le lleven la contraria…y ya el secretario general del PSOE en Cuenca se ha apresurado a  contradecir al propio gobierno, que se replanteará la cuestión, al indicar que solicitará un permiso “excepcional” a Bruselas para emprenderla sea como sea. Saber perder, se llama la figura. 
“Naturalmente”, y a pesar de los proyectos de infraestructura de semejante calado existentes en Extremadura, y de que la noticia ha sido difundida a través de agencias, por Europa Press,  ningún medio de comunicación extremeño la recoge y traslada.
Otros proyectos con un alto impacto ambiental (como la citada entre Zafra y Huelva, la A-43 Miajadas-Mérida Puertollano o la A-40 en el tramo Ávila- Maqueda, que ponen los pelos como escarpias) deberán tener una declaración de impacto ambiental igualmente negativa. Por sentido común. Ni que decir tiene que los contumaces defensores de proyectos tan inviables medioambiental, sanitaria y económicamente como una refinería de petróleo asociada un oleoducto entre Extremadura y el Atlántico, deberían ir poniendo las barbas en remojo. Hay argumentos que no se pueden esquivar. 

CAMARADAS

Acuso recibo de la siguiente circular del Ceder Zafra- Río Bodión acerca de la “jornada particular” del día 30. Llega a primera hora de la mañana. No repuesto aún de su tono y contenido, he salido como un sonámbulo a fumarme un cigarro (y no he fumado en la puta vida) a la plaza mayor. Mis perros me miran y no dan crédito, así que se han sentado a mi lado a comerse unas lechugas. Seguramente sea aquí mismo, en sitios como éstos, dónde cualquier día nos prendan fuego a los herejes, simplemente por advertir, así que lo mejor es que nos vayamos haciendo con el sitio. Anoto las perlas: “sentimiento de pertenencia”, “como representantes de la sociedad civil extremeña” (sic), “como agentes activos en el proceso de transformación”, “nos han lanzado un exhorto a todos”, “nuestra satisfacción con el avance evolutivo” (¡), “nuestro compromiso con el proceso de desarrollo que aún tenemos por delante, sin excluir a nadie” (¡¡), “sin enfrentarse ni oponerse a nada” (¡dios mio!), “en estos tiempos de nuevas tecnologías… en los que Extremadura ha encontrado una oportunidad de recuperar el tiempo que le hicieron perder” (?), “os recomendamos que os pongáis en contacto con vuestro ayuntamiento para conocer detalles de estos viajes antes de asistir (¡¡¡) a la concentración”.

¿Cómo dices que se deletrea? ¿a-r-r-i-b-a? Gracias, camarada. Tú si que eres un buen perro… Toma, aliñala.

Como sabéis, el próximo domingo, día 30 de noviembre, a las 12:00 horas, se celebrará, en la Plaza de España de Mérida, una concentración ciudadana para celebrar los 25 años del Estatuto de Autonomía.
La idea de organizar este día de celebración la sugirió el Presidente de la Junta de Extremadura el pasado 7 de septiembre, en el acto de entrega de las Medallas de Extremadura, como una forma de mostrar al conjunto de la sociedad española nuestro sentimiento de pertenencia a nuestra tierra y lo que supone, hoy día, ser extremeño, ciudadano de Extremadura.
Esta propuesta del Presidente de la Junta ha sido asumida por diferentes colectivos de la región, entre ellos la Red Extremeña de Desarrollo Rural a la que pertenecemos, quienes han/hemos asumido el reto de materializar esta iniciativa, promoviendo y organizando la antes citada concentración cívica ciudadana.


Estos colectivos, constituidos en la llamada Coordinadora para la Convocatoria Ciudadana Extremeña, como representantes de la sociedad civil extremeña, asumiendo su papel de agentes activos en el proceso de transformación que ha vivido y vive nuestra región, nos han lanzado a todos un exhorto a la participación que desde el CEDER Zafra – Río Bodión no queremos dejar pasar.

Por ello, para demostrar nuestra satisfacción con el avance evolutivo que ha experimentado nuestra región y para ratificar nuestro compromiso con el proceso de desarrollo que aún tenemos por delante, sin excluir a nadie, sin enfrentarse ni oponerse a nada
, os animamos a participar en este evento, como una forma más de contribuir a la cohesión y la vertebración social de Extremadura.

Así pues, esperamos encontrarnos el día 30, a las 12:00 horas, en la Plaza de España de Mérida, para conmemorar y celebrar el XXV Aniversario de nuestro Estatuto de Autonomía, exponer nuestro Sentimiento de Extremeñidad y nuestra adhesión al actual modelo de Estado de las Autonomías.
Sólo comentaros dos cosas más. Primero, que en estos tiempos de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, en los que Extremadura ha encontrado una oportunidad de recuperar el tiempo que le hicieron perder, se ha creado, como no podía ser de otra forma, un sitio web s en el que podéis obtener toda la información sobre este evento que necesitéis y, de paso, mostrar vuestra adhesión (ya van más de un centenar, entre ellas la nuestra) y participar activamente, mandando vídeos, mensajes, propuestas de eslóganes, etc., y segundo, deciros que para facilitar la asistencia a la concentración, la mayoría de los ayuntamientos están organizando traslados a Mérida en autobús para el día 30 de noviembre, traslados que serán financiados por la Fempex, por lo que os recomendamos que os pongáis en contacto con vuestro ayuntamiento para conocer detalles de estos viajes antes de asistir a la concentración.

Un saludo
J. Eduardo Luque Cordón
CEDER Zafra – Río Bodión


UNA JORNADA PARTICULAR

Dice un bando del alcalde de mi pueblo que “con motivo de la celebración del XXV aniversario del Estatuto de Autonomía” se celebrará en Mérida “una convivencia cívica” el día 30 de noviembre. Para aquellos que quieran acudir habrá “autobuses gratuitos”. Sin más. ¿A cuánto me sale a mí, el billete en esos autobuses? ¿A cuánto el uso político que se hará de las cabecitas? Porque, en el mismo pueblo, de la financiación autonómica y la revisión del Estatuto no se ha dicho ni mú. Ni una mala mesa redonda, como cuando hay que vacunar a los perros, por ejemplo. Se prepara así, con cargo al erario público, una jornada particular más, al estilo de la democracia participativa. Señor, ¿no se cansarán nunca de ser tan, tan burdos, en el acarreo?

EL DIABLO, PROBABLEMENTE

Hay experiencias cinematográficas -como espectador- que nunca decepcionan. La principal, probablemente, es una película de Bresson. Compartirla con otros acumula sobre las emociones del relato impresiones inolvidables: la severidad de Bresson en su puesta en escena (la acumulación de las puertas como elemento totémico del relato, la dirección de actores y su fijación en una mecánica de inexpresividad, las referencias pictóricas en el empleo del color, los encuadres con fuera de campo, el montaje dirigista, los diálogos sentenciosos sin bálsamo musical…) exige un ejercicio de expectación para el que no se nos prepara, pero que, quiera uno o no, resulta perturbador. Como visitar un sepulcro, vamos. 

En Bresson, como diría Fonollosa en la voz de Robe Iniesta, el envite es al no ser. A lo seguro. No perseguir la realidad, sino fingirla, pero mientras la usa y la recompone. No contar mediante imágenes, sino con palabras, pero por medio de representaciones visuales (pictóricas) y sonidos que las envuelvan. No hacer actuar a los intérpretes: vaciarlos para contar sus sentimientos. La contradicción como estilo acaba siendo la definición de coherencia. “El diablo, probablemente” es su penúltima película, un filme generacional que avisaba sobre los riesgos que el infantilismo y la frivolidad de aquellos jóvenes del 77 (hoy, nuestros gobernantes) engendrarían a la larga. Profecía cumplida. El diablo estaba ya al volante, y últimamente ha acelerado. Bresson ya lo intuyó.
Por lo demás, encontré un excelente comentario del chileno Eduardo Nabal A. en la revista, chilena,  “La fuga”.  Una reseña insuperable que transcribo para solaz de mis compañeros de proyección en “Villa Espléndida”, todos ellos, ejem, tan conmovidos como yo por la película. 

Robert Bresson es un autor difícil, de extraordinario prestigio entre un sector de la crítica especializada y cada vez mayor reconocimiento como un nombre clave del cine francés, europeo y universal; pero su obra sigue conservando el mismo hermetismo que causaba y causa estupefacción o incluso aburrimiento en un amplio sector del público en general.

La radicalidad narrativa de Bresson, hoy quizás ya no tan nueva en su planteamiento inicial, lo lleva a iniciar este misterioso y fascinante filme con el plano fijo de una noticia de prensa: el suicidio-asesinato del protagonista de la cinta. Pero, una vez más en Bresson, lo importante no es lo que se cuenta sino el modo en que, a través de su inconfundible manera de contar, todo adquiere nuevas resonancias que van desde lo psicológico a lo político pasando por lo metafísico y si se quiere, de un modo poco ortodoxo, lo religioso-filosófico. El autor de “El proceso de Juana de Arco” y “Un condenado a muerte se ha escapado” se centra en el deambular de Charles (Antoine Monnier) un joven ¿rebelde? ¿desorientado? obsesionado con la idea de su propio suicidio. Sin embargo, y si no fuera por determinados gestos y relaciones con objetos como la posesión de un tubo de cianuro, un cuaderno de anotaciones y un revólver o pequeños hurtos, su conducta no es muy diferente de la de los jóvenes tristes y desencantados que lo rodean, incluyendo a un adicto a la heroína al que trata de ayudar inútilmente. “La revolución ya no es posible. Es demasiado tarde” dice Alberte (Tina Irissari) una de las dos parejas femeninas del protagonista, integrante de un grupo que se reúne tanto para proclamar, sin mucho convencimiento, la “autodestrucción” como para estudiar las catástrofes ecológicas, el potencial devastador de la energía nuclear y el resultado que las políticas de explotación del medio ambiente tienen sobre el medio natural y los seres vivos.

Ellos mismos parecen víctimas de esta situación de deterioro social, ambiental y existencial. El amor ya no es posible, o al menos no ya del mismo modo, y el silencio expresa esta ausencia. Algo banal puede volverse trascendente cuando el director así lo quiere y acciones terribles o catástrofes humanas pueden tornarse de igual modo momentos banales en la cinta.

Estamos ante el retrato coral de un estado de ánimo generacional. Pero Bresson no pretende tanto el retrato de unos jóvenes post-sesentayochistas ni siquiera un filme sociológico sobre un sector de la juventud -aunque algo de esto queda como telón de fondo- como una particular tesis sobre el fin del mundo a través del camino hacia la autodestrucción de un joven diferente y a la vez del montón. Un filme fatalista y al mismo tiempo inclasificable ¿Es el autor de “Pickcpocket” un pesimista? Si, pero no al modo bergmaniano sino más bien al modo en que lo son otros autores franceses fascinantes, personalísimos e infravalorados como Franju, Becker o Melville. Prefieren plantear interrogantes, penetrar en las heridas, pero sin dar soluciones (como hoy tampoco lo hace el austriaco Michael Haneke). Bresson es en algunos momentos moralista, pero siempre nos quita la certidumbre de cualquier lección ética definitiva. Y de ahí la importancia de su estilo, desnudo, hecho de fueras de campo, desmintiendo a través de la planificación cinemática cualquier posible teatralidad mediante el uso de primeros planos de objetos o de cuerpos humanos, sonidos en off y diálogos melancólicos que, en este caso, pueden sonar hasta ridículamente sentenciosos.

“El diablo probablemente” es argumentalmente una tragedia nihilista, pero no está filmada como tal sino como una odisea personal triste pero a la vez dotada de una extraordinaria vida, la misma vitalidad que desprendían los meticulosos esfuerzos por escapar del protagonista de “Un condenado a muerte se ha escapado”. El realizador no teme irritarnos, pero sus intenciones son siempre precisas como ocurre en esa discursiva sesión de Charles frente a un pedante psicoanalista que, lejos de ayudarle, le proporciona la idea con la que poner fin a su existencia. Bresson, que comenzó siendo un pintor y nunca dejo de serlo admitió temer el uso del color. Aquí lo emplea de modo harto creativo, con una mezcla de belleza y oscuridad. En esta ocasión se vale de un operador de excepción, exportado del mejor cine italiano de los setenta: Pasquale de Santis que se adapta plenamente a la algo funeraria pero a la vez humanísima gama cromática bressoniana, renunciando al preciosismo pero sin caer tampoco en la suciedad, a pesar de lo sórdido de algunos de los personajes que pueblan la trama y de lo incomprensible de muchas de sus acciones, que incluyen el robo de los cepillos de una Iglesia donde van a dormir o continuas separaciones y reencuentros del cuarteto protagonista, Charles, Alberte, Edwige y Michel, el mejor amigo del protagonista y el que con un extraño estoicismo trata de ayudarlo pero no cesa de juzgarlo por su relación con las dos jóvenes.

“El diablo probablemente”, a pesar de su ubicación histórica y geográfica, es, como casi todo el cine del maestro francés, una obra autárquica, fuera del tiempo, casi testamentaria (después realizaría “El dinero”, otra película inmensa), la obra de un autor que, como Visconti, Bergman, Fellini, Mankiewicz, Buñuel o Kurosawa en registros bien diferentes pero en la misma época de crisis y renovación de la industria del cine, ha decidido seguir por su propio sendero fílmico, adoptando algunos aspectos del nuevo cine y del nuevo mundo que retrata, pero sin abandonar su propia indagación ética y particularmente estética y, en cierto sentido, como los buenos pintores, “pintando siempre la misma flor”.

“Le diable, probablement”, escrita y dirigida por Robert Bresson, Francia, 1977

LA POLLA MECÁNICA

Es una obviedad que el automóvil es el símbolo fálico por excelencia de esta nuestra sociedad. Por necesidad o por cualquier otra razón (económica) la mujer también ha sido invitada a participar en la competencia de rabos. Así pues, de coches entiende todo el mundo, y sabe todo el mundo lo que significa. Y lo que viene a costar, centímetro arriba o abajo, cada modelo. Por eso, cuando la “oposición” política quiere ganarse la confianza de sus gentes y hacerle un favor al cacique, de paso, denuncia el derroche en coches. Todo el mundo sabe lo que cuesta un coche. Todo el mundo lo sabe, es el camino sembrado para la demagogia. Entonces, es más fácil hacer llegar los mensajes (de justificación, de humildad, de perdón, de rectificación…). Todo el mundo puede arrascarse la entrepierna, satisfecha en su alienación, porque la tiene aparcada a la puerta de casa. Y entiende, sabe de eso. Y se indigna. Porque su indignación es requerida.

De otras cosas, la mayoría, hombre y mujer, ciudadanos, no sabemos. Sabemos de lo nuestro. Y poco más. Lo básico. Como ejercer de ciudadanos: votar. Pim, pam,pim,pam. Calculamos que debe haber derroche, percibimos sensaciones, pero no sabemos a qué atenernos, porque no todo es tan sencillo como calcular cuánto cuesta un coche en comparación con “lo” nuestro, hasta dónde podemos comparar el tamaño de nuestro sexo mecánico con el del vecino.
Por eso, se repone hasta marzo la campaña “Somos Extremadura” (1.500.000 de euros más, y suman entonces siete millones y medio de euros hasta la fecha, 1.247 millones de pesetas en burda propaganda, servida por una multinacional de la comunicación). Y no pasa nada.
Por eso la misma Vicepresidencia Segunda y Consejería de Economía, Comercio e Innovación a la que se critica la adquisición de uno más de los cientos de vehículos de lujo de la Junta extremeña y el resto de las administraciones, puede publicar  la adjudicación de “Apoyo (sic) a la redacción del Plan Estratégico de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información en Extremadura” y hacerlo en beneficio de Idom, Servicios Integrales de Ingeniería, S.L (con clientes como ACS, BBVA, Santander, Fadesa,Llanera, Ministerio de Medio Ambiente, el gobierno turco, Fundación Guggenheim, Endesa, Gamesa, todos los gobiernos autonómicos…) por 143.492,00 €. Por el “apoyo”. Y no pasa nada.
O los “Trabajos de organización para la realización del Primer Congreso Ibérico de Desarrollo Rural Sostenible” (en Extremadura, el colmo del cinismo: después del de “nuevo periodismo” solo nos falta un congreso sobre “los riesgos del enorme crecimiento demográfico en el entorno rural” para completar la trilogía de ciencia-ficción). En este caso a cargo de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural y en beneficio de los de siempre, E-Cultura Net, S.A., la empresa de la imaginación y la subcontrata en precario, la aliada de Banesto. Por 185.999,99 euros, que sumar a los millones de euros que llevan adjudicados desde su fundación,  al calor no del despilfarro en coches institucionales, sino del despilfarro institucional en sí. Y nunca pasa nada.

Elemental, doctor Watson: el presidente lanza su globo sonda de austeridad en tiempos de crisis. A la semana se le presenta un caso (qué ágiles, los de la “oposición”) y lo resuelve con premura, en beneficio de su imagen de “héroe cartujo sensato”. Luz y taquígrafos. Para esto, claro. De coches todos entienden: todo el mundo tiene uno. Y todos salen bien parados, incluso la consejera que procede de Adenex y le preocupan “las emisiones de dióxido de carbono”. ¡Oh!

 Sr. Vara, ya que usted es asiduo seguidor de este diario personal -por personas interpuestas, claro, como sus respuestas-, y aunque nos haya retirado, también, la palabra: no se lo tome como un insulto, pero no es demasiado inteligente tratar a sí a su público. Si le da igual, si el triunfo lo tiene asegurado, ¿porque no espera a hacernos la autopsia para demostrar sus habilidades?

LA MONTONERA

Son las doce y cuarto y entro por la puerta de la librería a descambiar un ejemplar de “La República”. Elijo lo que busco y miro alrededor porque me sobran euros. Allí está la montonera, bien visible (pobres árboles). Me dirijo a toda prisa a la siempre amable dependienta y le digo que mientras no se agote el montón no vuelvo a pisar allí. Ni una librería puede caer tan bajo ni este señor puede llegar tan alto. Me dice, mirando hacia el anaquel: “¡Ah!, Ibarra…” Y continúa, mientras me precipito fuera: ¿”Y por qué?”, pregunta. Si no lo sabe ella, que vende libros…Me doy un paseo por la ciudad y la misma cara apitufada, monárquica e impostora me devuelve la mirada desde los escaparates, uno tras otro. Al fin, en Pintores, encuentro lo que sobrevive de la Librería Vicente. Allí ni está en el escaparate, ni está. Ni tampoco César Vidal, ni Moa, ni Urbano ni Adalid, ni otros impostores. Volveré, pues.

DESPROPÓSITO

Los “periodistas” de la ciudad culta (y otros que se adhieren) se quejan mediante un comunicado…de sus lectores, a quienes acusan directamente de “delincuentes”. Casposos, y desoficiados, desde luego que son algunos, pero de ahí a pedir que “se extreme la vigilancia” y de que esté en riesgo “la dignidad de los trabajadores (de la prensa”), amenazando con “el Juzgado de Guardia”, suena más bien a sainete… En fin, parece ser que sí: se puede caer aún más bajo que ser un inútil plumilla en una pequeña jaula. Y que la misma jaula puede ser un universo muy, pero que muy privado, tanto que se reduce a los notables despropósitos de estos individuos. Ya lo decía aquel: el periodismo es una carrera muy poco formativa. Y tanto.

“El único amo del periodista es el lector. Cuando lo tienes en tu bando, no hay poder que pueda amordazarte.” Indro Montanelli

En la lápida:

Estúpidos lacayos:
vuestro orden está construido sobre arena
mañana la revolución
se alzará de nuevo
y proclamará para vuestro horror
entre un coro de trompetas
Fui, soy y siempre seré…

Rosa Luxemburgo.

LA ENORMIDAD

Muy pronto se cumplirán once años, el próximo día 13 de diciembre, desde que Antonio Vega tocara, con su banda, en la ciudad culta. Ayer volvía para ofrecer un recital en solitario, con el acompañamiento de su guitarra eléctrica y junto a Basilio Martí al teclado, con quien también gira junto al Yuri Gagarin Trío. De camino recordábamos aquel concierto,en el que presentaba “Anatomía de una ola”. Para esta ocasión, la sala era la discoteca del hotel propiedad de un promotor inmobiliario: como nos temíamos, el local no reúne la más mínima condición para acoger un concierto. Ni la más mínima. Es una larga barra a la que se asoma un escenario, sin accesos para los músicos, sin respiración, sin acústica y dónde, tras un cuarto de hora de cortesía, Antonio abrió con “Me quedo contigo”, la canción de Los Chunguitos que su fallecida compañera, Marga del Río, le instó a versionar. Su voz volvía a ser aquella de terciopelo, de cuando grabó el “Romance de Curro el Palmo”, o antes incluso, su “Esperando nada”. A continuación tocaron “A medio camino” y después, “Tuve que correr”, escrita junto a Nacho Béjar. La elección de los principios es siempre importante, y este hombre no parece tener otros que los mejores. A esas alturas, entre el estruendo de las conversaciones, ya habíamos ahuecado el ala hacia las espaldas de la escena, dónde Rubén, el “road manager” (“¡qué bien está mi niño!”, nos decía, todo cordialidad) desempeñaba con enorme profesionalidad las tareas sucesivas de observador, compañero, guardaespaldas y acomodador, amén de negarse a ejercer de camarero ante más de una grosera. No tardó en desesperarse, aunque fingía muy bien.”¡Qué falta de respeto!”, musitaba, aturdido por el comportamiento de una parte demasiado importante de la concurrencia. Y mientras el músico, un orfebre con una valentía demoledora, desgranaba alturas como “Se dejaba llevar por ti”, “El sitio de mi recreo” o la eterna “Lucha de gigantes”, el público se regodeaba charlando. Congeniando con el estrépito de la barra y los zumbidos de las innecesarias luces giratorias para convertir la poesía en un vulgar parlamento. Difícil consuelo, pero el músico, que se limitó a dar las gracias y a dedicar a dos mujeres dos de sus temas, emergía con toda dignidad bajo aquella tormenta, como el Clint Eastwood de “Los puentes de Madison”. Olvidó su olvidable último albúm, como su sombrero en el taburete, y se asomó a la colección privada de sus intimidades: “La última montaña”, “Hablando de ellos”, “Una décima de segundo”, una delicada versión, prologada por “Valle misterio”, de “Ángel caído”…Una voz le espetó “poeta” justo cuando cantaba “A trabajos forzados”, escrita por Antonio Gala. Para nuestra pequeña fiesta privada a sus espaldas había aparecido también “Elixir de juventud” (“quién nos llamó, qué pudo ser…”).
Después de un hora larga, se despidió y llevado en volandas por Rubén y Basilio, desapareció. Muchos no hubieran vuelto, pero este hombre conmovedor ha de ser buena gente. Poco después regresaron los dos músicos para ofrecer el triste espectáculo de elevar un espejo ante su público, en el que vieran reflejado su patetismo, su infumable provincianismo, su mala educación.Les debían, al parecer, el precio de la entrada. Sonó “Chica de ayer” y entonces parecieron disfrutar, aunque el silencio había llegado “demasiado tarde”, como apostilló el cantante, repitiendo su estribillo allí dónde no debía de estar: su única concesión al rencor.
Ahora todos somos pequeños delincuentes permanentemente atentos a nuestras espaldas. Es así: se ha perdido el respeto porque nadie parece confiar en merecerlo, no ya en su trabajo, quizás ni en su propio hogar, ni en aulas ni en las calles, dónde se alimentan la cultura y la clase. Y eso es algo que muy pocos tienen. Así, el mago ha de ofrecer el truco de las palomas, la chica ha de enseñar sus carnes, el cómico ha de tener siempre a mano su viejo chascarrillo. Aquello que pueda asumirse como propio, como merecedor de nuestra atención porque forma parte, de alguna agradable, triste o accidental manera, de la propia biografía sentimental, o económica, o educacional. El resto es basura, desecho. Lo que menos importa es que a alguien le importe, ni siquiera al artista, mero telón de un fondo decadente. Aquello, en su mayoría, parecía una reunión de antiguos alumnos, haciendo ostentación de haberse ganado la vida: estaban allí porque había que estar. Como siempre. Al fin de la actuación sonó la versión enlatada de la misma canción, y todo daba lo mismo.
Rubén acompañó al artista genial a fumarse un cigarro y beber un agüita a un pasillo, justo en la salida de emergencia. Amablemente, nos despidió y allí quedaron, cultivando ese miedo a la enormidad, dónde nadie oye su voz.

ERRORES

Me despierto alegremente, y acudo bajo un hermoso sol matinal al arroyuelo, dónde entre los perros y yo mismo damos el susto diario a los galápagos leprosos, que aún comenzaban a tomar  posiciones sobre las piedras. El trompeteo de las grullas se escucha cercano. Una pareja de buitres leonados sobrevuela a quince metros nuestras cabezas, y también la del quinteto de sanísimos corderos, que no se dan por aludidos.De regreso, trinco la bolsa de tela y, hala, al mercadillo, a por frutas y verduras. Pim, pam, pim, pam…Calabaza, repollo, berenjenas, los kiwi de Nueva Zelanda no los quiero. Da gusto, hay casi cincuenta personas y yo, que nací un par de años después de que mataran a Kennedy, soy el más nuevo. Vuelvo a casita  y me preparo otro cafelito. A ver el tiempo en Canal Meteo, que esta semana tenemos rodaje. Hombre, la gata me conduce de un palmetazo al canal público extremeño. No sé si represaliarla o morderle el cuello para que goce. Veo que hay un “magazine” mañanero a imitación (¡otra..!) del “magazine” mañanero de todos los demás canales que vemos las amas y los amos de casa. Periódicos desparramados en una mesa, pareja de  presentadores, tertulianos de ambos sexos, peluquería “pret à porter”, calamitoso decorado gris quintana con monitores de plasma. No sabía de su existencia, pero hablan de Monago, el nuevo sacrificio de la “oposición”. El hombre de los mil cargos. Que si esto, que si lo otro, que si contradicciones (aparece incluso la expresión “proyecto de refinería”, mientras los contertulios asienten, lo que me mantiene ante el aparato). El mismo señor enchaquetado, sin rótulo que lo identifique, afirma que, desde luego, lo tienen difícil en el PP, porque el entorno rural le es hostil “a la derecha” (je,je…) y tendría que esperar a que “la izquierda” (je,je), osea, el actual gobierno, “cometa algún error”. Literal esto último. Cometa algún error, dice. Joder, será a ver si nos enteramos de los errores que comete…Me quemo con el café y alegóricamente también. Acto seguido apuro el líquido pastoso mientras telefónicamente ellos mismos, los presentadores, apuran a un abogado, Sr. Corbacho, indignado por el freno de la Audiencia a la apertura de fosas en la comarca de la Vera. No le faltan argumentos, pero no tiene tiempo de exponerlos. Por si acaso, él mete la cuña publicitaria, en favor del “programa” de la Junta extremeña para la “recuperación” de la memoria histórica, que colabora con las diversas asociaciones al cargo de los trabajos. ¡Ah!, siempre igual: la sociedad civil hipotecada por la pesada carga de las instituciones. Por lo demás, el ministro de Cultura nos visita, dicen a continuación. Salen unas imágenes de archivo en las que el ministro parece lo que es, un poeta rodando una película de Ozores.

El señor enchaquetado había dicho poco antes que los electores extremeños no dependían ya ni de estímulos anímicos, de tan acostumbrados que están a su gobierno. Bien sabemos todos que clase de estímulo tienen los votantes extremeños, principalmente el “virgencita, que me quede como estoy”. Porque la Junta no comete errores. De ningún tipo. Y menos de comunicación. Todo está atado, y bien atado, oiga. A menos que les de por prender fuego a las ciudades y los campos, y a continuación subir a las colinas a contemplar el fruto de su esfuerzo, y vete a ver si ello sería considerado un error. Porque es exactamente lo que están haciendo, y mira tú, yo aquí mirando grullas, tan fresco.

¿Y?

Seis años ya, este mes. No ha habido medidas de prevención, el juicio se retrasa de continuo, no se han exigido responsabilidades políticas ni profesionales. La corporación que certificó la navegabilidad del petrolero ni siquiera será imputada. La marea humana se secó al ponerse la luna. Las respuestas científicas están sujetas a los principios del mercado. No existen nuevas infraestructuras de acción y previsión, y los planes públicos no contemplan a la sociedad civil. La contaminación persiste en las costas. Sin novedad en el frente. Esto es España. Cualquier día de estos, el tiburón negro volverá. Antonio Muñoz, la persona con la que grabamos en su día “Prevenir o curar” en Campo de Gibraltar, recuerda que “sigue existiendo una altísima siniestralidad marítima. Sólo en los últimos meses han naufragado cerca de las costas peninsulares cinco buques. El tráfico de buques no para de incrementarse, lo que hace todavía más necesario mejorar la seguridad marítima. Además puertos como el de Gibraltar mantienen “monocascos”, asimilables a doble casco, como gasolineras flotantes”. 

El farero de nuestro soliloquio sigue hablando solo. 

LUZ SILENCIOSA

A veces -en mi caso casi siempre, lamentablemente- ves una película y estás contemplando su maquinaria, las decisiones que la impulsan, la tramoya no sólo intelectual, sino económica y artística. Así, puede uno concluir que es sorprendentemente sencillo hacer una película que triunfe en Cannes: es el caso de “Stellet licht”, un, por otra parte, espléndido filme de Carlos Reygadas, un abogado y cineasta mexicano capaz de rodar su tercera obra, ésta, en idioma holandés y gracias una co-producción con Francia, Alemania, México y la propia Holanda. “Luz silenciosa”, su título castellano, es una manierista revisitación del “cine existencialista” nórdico de primera división (Dreyer, Sjoström, Bergman…), a la que se han agregado posturas visuales más recientes en el tiempo, y provenientes de cineastas consagrados como Von Trier, Erice, Egoyam, Kubrick o Techiné, hasta dar con un artefacto tan estimulante en su mirada sobre el mundo (el real y el cinematográfico) como cautivo de sus referentes.

Un argumento cualquier cosa menos insólito -el hijo de un pastor menonita, padre de familia de una extensa chavalería, se enamora de otra mujer y sufre un drama emocional a causa de la angustia y el remordimiento- se adapta para el cine con una puesta en escena que, a falta de una símbología original, se nutre de recursos estilísticos heredados, incluido un prodigioso magnetismo. Así, la duración de los planos está a la altura de la cronometría del “Solaris” de Tarkvoski, intentando (en vano) superarla; la composición de los pictóricos encuadres remite a Vilhelm Hammershoi, lo que es lo mismo que remitirse a Carl Dreyer; el uso de objetivos muy cortos (incluso en interiores) abunda en la fascinación de los paisajes llanos y de colores (que recuerdan firmemente al Calerizo cacereño, para mi pasmo); la agresividad de la cámara en mano, en algunas escenas, queda compensada por su inclusión prácticamente sin cortes, evitando así el posible desconcierto que pudiera provocar en una planificación tan hermética; los movimientos de cámara son tan ingeniosos como precisos, y su función desnuda las intenciones preciosistas del relato, poniendo continuamente en un brete al operador -a destacar un travelling sin cortes que atraviesa un llano luminoso hasta introducirse en la oscuridad de la zanja de un garaje: casi nadie al aparato, oiga-; el sonido hiperrealista acentúa la identificación con el ascético y a la vez mecanizado mundo rural de los personajes. Y para qué hablar del uso (muy Kubrick) del color blanco en los fondos, como si fuera el más barroco negro absoluto. Mientras la veíamos, no podía dejar de pensar en la humedad que provocaría en los calzones de cualquier comité de selección de un festival, no digamos ya del jurado del de Cannes. Llegar a poder producir “Stellet licht” debe ser una aventura, sin duda. Contrastar sus contenidos es un caramelo para un cinéfilo. Que se convierta en un triunfo, depende exclusivamente de que Thierry Frémaux, director del festival de Cannes, y otros santones, apuesten por descubrirla como si fuera el tesoro que, probablemente, sea.

“Luz silenciosa”,( “Stellet licht”, 2007), escrita y dirigida por Carlos Reygadas.

¡CHISSS!

¡Chissss! Yo no lo he visto, pero me lo han contado. Ayer apareció en la televisión pública autonómica, en un programa de “debate”, un representante de la Plataforma Ciudadana Refinería No, el señor Pedro V. Sánchez, asimismo concejal electo de Villafranca de los Barros por la agrupación ciudadana de la localidad. La primera vez desde que se inauguró el medio público, después de que se censuraran abiertamente los episodios acerca de “la bicha” en “El lince con botas”; de que se transmitiera la orden de no exponer a la luz una sola camiseta, palabra, acción o actividad de Refinería No; de que se plegaran velas (por “consejo jurídico”) antes de celebrar un debate sobre el particular previo a las elecciones; de que los informativos prescindieran por sistema de la opinión del mayor movimiento social independiente en la Extremadura “demócrata”; de que los “informadores” afines copen los mejores puestos en el canal público; de que se mantenga, por poner el ejemplo, un veto a Libre Producciones -a cualquier cosa de Libre Producciones- durante ya 23 meses consecutivos por un “delito” de “pontificado” a través de este diario ¡personal! y de algunos guiones para televisión, obviamente inéditos en ese medio. Al parecer, y contra lo que apuntan “los de arriba”, el señor Sánchez carece de luciferescos cuernos y rabo, y aquellos que le acompañan no expelen un rumor errante a azufre, ni insultan a diestro y siniestro, arrasando los diálogos. A mi, naturalmente, me constaba. Tienen argumentos y son educados, sensatos, serios, con tesón. Invencibles.
Pues bien, esta mañana, nadie habla de ello, ha pasado desapercibido, es algo normal. De hecho a buen seguro muy pocos lo han visto. Debería de ser normal: así está escrito en la ley. Debería de haberlo sido. Sucede ahora, cuando el aspirante al partido en la “oposición” asume su rostro y santifica las teorías de Fuentes Gallardo (la última elección fue un referéndum, al parecer, pese a que se secuestró la información, se manipuló bajo control y se reprimió a los “disidentes”). Sucede justo cuando el medio público amplía por concurso público su plantilla de asesores jurídicos, en previsión de lo que se avecina. Sucede que rodarán cabezas desobedientes, si no al tiempo. Sucede que ahora el argumento es el empleo contra la crisis, y el maquillaje de bengalas va a carecer de sentido: el espejo se ha roto y no va a haber culpables. Va a haber víctimas, y en ellas confían para sus sacrilegios. Sucede ahora, de madrugada. Renuncio a exponer mi teoría acerca de esta estupenda noticia, de milagrosa marea crepuscular: la refinería no se pondrá, porque son invencibles, ellos y el sentido común. Pero el daño, señores, ya está hecho: la codicia y la agresividad asquean tanto porque dejan en los olivos un perfume amargo, del que cuesta desprenderse.

EGO

Del foro de Energy Control
“Documentales sobre drogas”.

“Jardines de Dios”, todo un clásico en los documentales de este tipo en España. Por no decir, la excepción que confirma la norma. Otra excepción es “Cielo e Infierno”. Probablemente el mejor documental sobre drogas hecho en España.

Estos son los bocadillos de prestigio a los que me refiero. Realmente, no hay mucha competencia en el género, pero a mí también me lo parece. Como mínimo, el guión. Y la postpo, claro. Menudos lujazos.

AS FERAS E OS VELLOS

Aínda soaban na mente do dianteiro Shankar, Garbarek, Hussain e Gurtu, porque a noite anterior fora unha velada de jazz e boa compaña. Soñaba con que nesa mañá houbera outra song for everyone, un momento de gloria para cada un. Xa se sabe que o paraíso rematou por culpa dunha mazá, así que cando, como ignorando a tradición das maldicións bíblicas, botou man dunha destas froitas para un almorzo frugal, estaba condenado como ocorrera dende os tempos do Paraíso Perdido, a padecer os efectos nocivos. Ao saír da casa cara ao estadio os cantos de serea íanse converter en ardores de estómago.

Si, eran as feras, as mesmas do ano anterior, pero agora medraran, as súas pernas pasaran de ser un límite cando n tende a 0 a un límite cando n tende a infinito; os seus troncos e cabezas sobrepasaban amplamente as dos seus diminuídos rivais e a súa emoción estaba esporeada pola memoria pública da afronta do pasado 9-3. Non saberán estar calados os cronistas?

Os antigos gatiños eran hoxe tigres de bengala, e coma bengalís vingativos saíron a rachar e pronto acadaron o 1-0. Os antigos marxistas, grouchistas ou carlistas, non esquecen as sutilezas das sínteses superadoras. Para os amantes do fútbol queda da última final de Glasgow a astucia de Raúl nun saque de banda e a volea de Zinade a un mal pase de Roberto Carlos. Desta volta o dianteiro sacou mal de banda, e Javi tivo que zidanizarse para enviar acrobaticamente o balón ao mesmo lado que Raúl. Quen dixo que a dialéctica morrera?

Sexa porque os matemáticos están empeñados en romper as regras da física ou porque a licuación do sangue de San Xenaro non é a única milagre contemporánea; a primeira parte foi a demostración de que a forza non é igual á masa por aceleración, a forza é vento máis aceleración, e Quique converteuse en bala, percorría un espazo nun tempo que tendía a 0. Quen dixo que Quique fallaba? Quique non erra, disimula. De novo Quique, Quique, Quique, só diante do porteiro, non me faledes de feiras, Quique é un prestidixitador. Hai quen di, acaso sexa outro delirium cunqueirano, que un poste lle dicía ao outro por que non se dedica a bicar a rede e deixa de meterse connosco.

Antes do descanso os leóns adiantáronse 2-1; mentres, Tilves e David seguían a recordar o fallo do dianteiro, pero controla home, que estás só. Non vedes que se controlo chegan eles máis rápido, pensaba o ariete como se os monólogos interiores foran tan públicos como os do Ulises de Joyce.

Descanso, queixas, protestas, mira que fallamos, non damos unha, veña, vamos, ánimo, adiante.

Non lonxe de alí, nos espazos áulicos, as admiradoras de Quique falaban do vento que o arrasaba todo e das maldicións das mazás de brancasneves -sería unha alusión ás canas de alguén?- e dun dianteiro melancólico marrando goles diante do porteiro.

4-1 as feras parecen ter abatidos aos vellos, sen poción máxica, nin elixires da eterna mocidade, pero de repente, Quique, nun tempo que todos viran ao centro, reinventouse como extremo, recuperou as galopadas de Gento, de Garrincha, de Overmars e doutros descarriados, porque xa dixemos que Quique non erra, disimula, así inventou un pase xusto no tempo en que o dianteiro cambiaba de Joyce a Bécquer e: “ Del rincón en ángulo oscuro”, gol! Gol, pola escuadra!

Pero é David, si, David, O Gran Capitán, estaba farto de oír mandar a Tilves, que non é o mandamáis pero é o que máis manda na defensa, cunha colocación baresiana, é o dono da xeometría euclídea. Pois David decidiu que ese era o seu momento e amagou como se pasase para disparar a gol coa potencia de Tigana. 4-3

Ai! As feras, os tigres, os leóns, mesmo as hienas sen piedade, se tiveran un pouco de romanticismo diríamos, sen perdón, pero eles prefiren a Harri, o sucio. 5-3.

O dianteiro, co mazá, sen Eva, sen gol e case sen esperanza estaba desta volta no banco e case, sen case, como un comentario sádico, a que fai correr a todos, espétalle: “Que! Tamén agora querías xogar a principio de curso?”. Era o tempo en que home gol preferiría recuperar o seu espírito siciliano mais non na memoria de Gioachino Greco senón de Vito Corleone. O tempo corría moito, faltaban cinco minutos e o curso dos acontecementos non podía ser peor, agora Javi, a estrela, o motor, como se todos os chumbos se fundisen, e todas as esperanzas se acabaran coas súas forzas pediu o cambio.

Xa se sabe que, dende a expulsión do xardín do Edén, hai que gañar a gloria co suor da fronte. De repente, David, lanza o pase da morte e, mortecino, o balón impulsado polo dianteiro, nesa altura, “unha pantasma melancólica”, zas!, entra pegado ao pau dereito que non sempre a escuadra esquerda é o lugar axeitado do esférico. 5-4

Tilves, o gran restador, xuro que tamén suma, multiplica, mesmo é capaz de facerse dono dun balón dividido. Roubou o balón, pasa a Carlos e este ao dianteiro, só ante o perigo, pero el non era Gari Cooper, e Hugo estaba alí. Que facer? Pola dereita, pola esquerda? Mais Hugo abre as pernas e alí por debaixo estaba a resurrección dos mortos e a vida do mundo futuro. Gol 5-5

O último instante foi un tránsito dos gramáticos, o gran teatro do mundo. Carlos, incerto como o señor don Hamlet, “ser ou non ser”, sabe que “o fútbol non é cuestión de vida ou de morte, senón de algo máis importante”. Así que tivo unha actuación teatral, unha espléndida caída, provocada polo impulso rabioso dun felino, creou un final made in Hollywood.

Agora si, outro gramático transita, sae escopeteado, como facía anos que non podía, cara ao banco, cara a Javi.

O heroe, farto xa das disputas raulistas, ía dicir como se tira un penalti, e non esas trapalladas diante de Barthez. Colle a pelota, sen demasiados agarimos, colócaa, dálle un golpe seco, case unha couce e voilà 6-5. O retorno do Jedi e o imperio non pode contraatacar.

E Cristina, onde andaba Cristina? Claro fixo gala, ela di que era para dar exemplo, das súas dotes de velocista e desapareceu como por ensalmo, mentres os vellos rockeiros, que si deben namorarse, volvían a mostrar o poder e máis a gloria que non será por sempre, Señor.

“”As feras e os vellos” es un relato de Salvador Castro. Lo tenía guardado para una ocasión como ésta. Se puede disfrutar del fútbol incluso tras las sonrisas de Del Piero. Unha aperta, Salva.

QUINTO ANIVERSARIO

Hoy, o mañana, hace la friolera de cinco años que acudi(mos) por última vez a una sala de cine a ver una película (“Dogville”, Lars Von Trier, 2003), si hacemos excepción de una surrealista proyección de “Carl Gustav Jung” (Salomon Shang, 2007) en el “Pequeño Cine Estudio” de Madrid. La sola cifra ya me impresiona. Aquella última vez que fuimos al cine lo hicimos acompañados de una hermosa actriz con la que charlamos largo y tendido del filme, señal evidente de que no deberíamos volver, poniendo en riesgo tal recuerdo. Se da la circunstancia, manifiestamente enfermiza, de que entre 1983 y 1998 acudí unas 2.100 veces a un sala de cine, cifra que encuentro al poner en órbita aquel PC Mac, que se queda tan fresco obsequiándome con el dato, fatigosa y hurañamente metido uno a uno en su barriguita. Y la verdad es que no echo en absoluto de menos la ceremonia, hasta el punto de que me sonroja escuchar el tan manido argumento de que se “vive” mejor en una ciudad porque “hay” cine. Los últimos tiempos, si no salí a hostias fue de milagro: a un tipo que no cesó de hablar durante la proyección le di al terminar mi tarjeta -por entonces usaba- para que me llamara cuando tuviera decidido acudir ir al cine, para no coincidir y tener que solucionarlo a machetazos; otros dos eran nuestros únicos acompañantes a ver una película de Guediguian, y aún así casi nos la joden con su juerga privada: les habían regalado la entrada por poner el cartel de la película en su tienda. Acabáramos. Sin contar ni con la programación, ni con lo diminuto de las salas, ni con los desenfoques a tutiplén ni con la manía de encender la luz sobre los créditos. La última vez, el día de Jung, el “proyeccionista” estaba ventilándose un bocadillo en la calle mientras el filme en cuestión -un DVD- se detenía de continuo. Resultaba una estampa tan entrañable que ni nos molestamos en protestar. Así que ahora no sé ni lo que cuesta una entrada, ni falta que hace. Por fortuna, y parafraseando a Battiato en “Bandera blanca”, mi racismo no me deja ver lo que programan en la filmoteca, los contaminadores de la belleza. Me sale demasiado cara. Además, también me dice el ordenador que en casa tenemos 3.671 películas, lo cual me deja aún más cariacontecido, a la par que incómodo: habrá que ver alguna.

VIVA

Pero, así, sobre fondo blanco, sin mácula, sin que aparezca ni uno solo de los políticos profesionales, tan respetuosos con sus privilegios, sus leyes a medida, los desfiles, los conciertos, las procesiones y todo el resto de sus resplandores oscuros. Y también, con la tílde sobre la “u”.

P.d Gracias a Pedro y Justo por surtirme de leyendas.

AQUELLOS

Un día tan tranquilo como la propia niebla
en el camino del cementerio.
Éste, blanco también, nos ilumina
como si el sol amortajado se hubiera entrado allí
para guiarnos. Y la paz de la muerte
nos consuela, tan pálida y brillante
tan segura, sabia y cierta,
como ellos, que ya no tienen aquí.
A los que ahora, con dolor y amor, recordamos.
Se han fundido sus cuerpos con la tierra
y su humedad está en el aire, y en la niebla.
Respiramos lo que fue agua
pisamos lo que fue, de otros, soporte y esqueleto.
Es su calor el que tibiamente, como un abrigo, nos envuelve.

-¿Se juntan, o no, los muertos cuando mueren?

1 de noviembre de 2008
Ana Baliñas