Mes: febrero 2007

UN AIRE DE FAMILIA

Un concejal del partido único escorado hacia Losantos telefoneó a mi productora para advertir de la responsabilidad que conlleva escribir y difundir pasquines en la vía pública, por si acaso -sospechaba- eramos los responsables del libelo. Meses después, un cargo público del partido único escorado hacia Gabilondo llama a un colaborador de la serie “El lince…” para advertirle del “daño” que hace a una institución pública al enviar “cartas al director” en defensa de la libertad de expresión. Y días atrás otro concejal de la gama Saponi hace una llamada al hermano de quien suscribe para que “rectifique” unas declaraciones públicas en las que vertía su opinión sobre la gestión municipal en materia de deporte de base, en particular en estas fechas “tan sensibles”: en un momento dado emplea la expresión “¡te vas a cagar!”, ante lo que su interlocutor le advierte que tiene el teléfono en manos libres y está acompañado, para que se explaye. Es lo que tiene la democracia participativa: todo tiene un aire de familia…Y si encima todos los alguaciles saben usar el teléfono y no les cuesta un céntimo la llamada, pues la participación crecerá, a buen seguro.

CABEMOS CASI TODOS


Me cuentan que alguien escribe en la red un comentario de solidaridad hacia “El lince con botas” y Noelia Rubio. Buceo y encuentro un artículo firmado por esta mujer que reproduzco. No lo estamos viendo, pero está pasando. Que no cabemos todos es un hecho. Que conservemos las piernas, un privilegio.

¿Obra Social? de Caja Madrid

Noelia Rubio Alfaro. Dos Hermanas. Sevilla
Rara vez escuchamos saltar en los medios de comunicación situaciones de despido a título individual, si no más bien asociado a regulaciones de empleo con despidos masivos. En la oscuridad quedan aquellos, igualmente injustos, que por cuestiones ideológicas, políticas, sindicales, o personales, son ejecutados bajo el disfraz del despido improcedente, como es mi caso. Un caso llamativo cuando detrás se encuentra la Obra Social de Caja Madrid, impulsora de acciones e iniciativas que reviertan en la sociedad como la conservación de nuestro patrimonio natural.

En una de estas iniciativas me encontraba yo hasta hace una semana, desempeñando la labor de educadora en una campaña que recorre actualmente Extremadura y que recibe el nombre de “Planeta Sano, Alimentación Saludable”.

Como bien claro indica su nombre, los objetivos de la campaña son, entre otros, promover hábitos de consumo responsables y respetuosos con el medio ambiente, sensibilizando de las consecuencias negativas de un estilo de vida actual consumista que está desencadenado en problemas tan graves como el calentamiento global de la Tierra, la extinción de especies, la deforestación, la desertización, etc…

De ello me encargaba yo a través de una actividad que consistía en la proyección de un vídeo, una charla y un programa multimedia, y que se desarrolla en un aula móvil con forma de autobús. Me encargaba hasta que el 30 de enero recibí la carta de despido inmediato de la dirección de la empresa Alegria-Activity S.L. (ubicada en Vitoria), subcontrata de la Obra Social de Caja Madrid, que respondía a las amenazas de despido que recibí a consecuencia de la aparición en prensa de una opinión personal expresada en contra de un proyecto de Refinería, en el cual Caja Madrid invierte un 10% de su coste, dándose la circunstancia además de mi presencia en las listas como candidata a las primeras elecciones sindicales de la empresa.

¿Pero qué esperaba Obra Social de Caja Madrid? ¿Que me callara la boca ante una manifestación en contra de la Refinería frente al autobús (que recordamos que se llama “Planeta Sano, Alimentación Saludable”) y sobre un tema que como profesional para lo que me contrataron implicaba mi posicionamiento en coherencia con la actividad que la misma Campaña desarrolla y cuyos objetivos persiguen? ¿Pretendían que me escondiera ante la pregunta de la prensa por miedo a represalias en lugar de defender mi trabajo? Porque lo que hice precisamente es dar credibilidad a la campaña, y a mi dignidad como educadora medio ambiental, no porque me paguen, sino porque creo en ello.

Por eso me hice educadora medio ambiental,y tanto mi cualificación como mis principios van acordes con el trabajo para el que me contrataron. Principios que he intentado divulgar a gran cantidad de colectivos que pasaron por el autobús cuando ejercía como monitora: centros educativos de primaria y secundaria, escuelas de adult@s, programas de garantía social, etc…

Sin embargo, bastaron mis declaraciones y mi nombre en las listas a candidata, para de un plumazo eliminarme de la actividad laboral que durante casi 11 meses he realizado, y de mi inminente actividad sindical, ya que cuando me despidieron me encontraba en la reserva para acceder al comité de empresa.

Algo tan incongruente como el autobús que se pasea y continúa por Extremadura, con el sello de Obra Social de Caja Madrid, dando lecciones de civismo y responsabilidad medio ambiental. ¿Pero son ustedes responsables? ¿Conocen el artículo 20 de la Constitución Española “Libertad de expresión” donde se reconocen y protegen los derechos de “expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas, opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de producción”? Pues parece que no.

GORADZE NO EXISTE

Extraigo directamente del Servicio de Noticias de la Organización de las Naciones Unidas: la Corte Internacional de Justicia culpa a Serbia -pero exonera a su Estado (sic)- de responsabilidad en la limpieza étnica y genocido de bosnios musulmanes y croatas durante las últimas guerras de los Balcanes (hace tanto tiempo ya…). Aquello que sucedió, aquella sanguinaria ordalía de violencia más allá de la brutalidad organizada y financiada por el gobierno serbio que Joe Sacco contó en novelas gráficas del valor de “Gorazde” o “El mediador” -que contienen una bibliografía sobrecogedora sobre el tema- acaba siendo un teletipo despachado tras un fallo no ya ambiguo, sino incomprensible en su brutal identificación con el espíritu de Pilatos. La responsabilidad es pues, ¿de quién?: ¿de los ciudadanos serbios?, ¿de vecinos que azarosamente, al parecer, asesinaban, violaban, incendiaban, masacraban?. Mientras tanto, nuestras preocupaciones siguen y crecen bajo nuestros techos aislados del cielo. El terrorismo, dicen las encuestas, principal preocupación de los españoles. La historia, y el presente, se escriben al dictado, como quieren los malhechores. Bien saben los estadistas grandes y chicos que la sangre de los demás es la mercancía más barata. Qué cabrones.

http://www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?newsID=8896&criteria1=Serbia&criteria2=Bosnia

CIJ exonera a Serbia de genocidio
26 de febrero, 2007 La Corte Internacional de Justicia (CIJ) exoneró hoy a Serbia del delito de genocidio cometido durante la guerra en Bosnia, pero la culpó de no haber hecho nada para evitar la matanza de bosnios musulmanes en el enclave bosnio de Srebrenica.
También responsabilizó a Serbia de no haber castigado a quienes llevaron a cabo esa masacre en julio de 1995. El fallo fue leído por la presidenta de la Corte, jueza Rosalyn Higgins.

La Corte concluyó “Serbia ha violado sus obligaciones bajo la Convención sobre Prevención y Castigo del Crimen de Genocidio al no haber transferido a Ratko Mladic”, acusado de ese delito, al Tribunal Internacional para Crímenes de Guerra en la Antigua Yugoslavia (ICTY) para ser sometido a juicio, subrayó Higgins.

La demanda había sido presentada por Bosnia, que acusó a Belgrado de haber planeado la campaña de limpieza étnica contra bosnios musulmanes y croatas.

La Corte de la Haya consideró que el pago de indemnizaciones por parte de Serbia “no es una forma apropiada para reparar” la falta de cumplimiento de su obligación de prevenir el genocidio.

Éste fue el primer caso presentado ante esta alta instancia en que se planteó la posibilidad de culpar a todo un país de ese crimen.

El fallo estableció que ningún órgano del Estado serbio demostró su intención deliberada de destruir en todo o en parte a la población musulmana de Bosnia.

FALSO Y MEZQUINO

El Cexma rechaza haber censurado a una productora ( El Periódico Extremadura – 24/02/2007 )

A continuación, la réplica.

LIBRE PRODUCCIONES CALIFICA DE “FALSAS” LAS DECLARACIONES DE GASPAR GARCÍA MORENO PARA JUSTIFICAR LA SUPRESIÓN DE “EL LINCE CON BOTAS” y DE “MEZQUINA” LA ACTITUD DEL MEDIO PÚBLICO HACIA LA PRODUCTORA.
La productora cacereña Libre Producciones -y sus trabajadores- quieren hacer pública su indignación ante las declaraciones de D. Gaspar García Moreno, director de CEXMA, ante la Comisión de Control Parlamentario de la Asamblea de Extremadura en relación a esta empresa y a la serie “El lince con botas”.

Así, calificamos de tan falsa como fácilmente rebatible su alusión a la inexistencia de censura en el medio público, dado que es irrefutable que Canal Extremadura TV ha ejercido censura, incluso mediante comunicación por escrito, hacia programas producidos por Libre Producciones, que de hecho no se han emitido. Asimismo asumen que las manifestaciones del director de CEXMA son otra más de las acciones emprendidas desde ese medio público en pos del descrédito de una empresa privada con la trayectoria profesional de Libre Producciones, en respuesta a no haber cedido ante la prepotencia y la intimidación de los responsables del medio público, algo que no le había sucedido nunca antes en sus casi veinte años de existencia empresarial, tendente a desactivar su independencia y dignidad profesional.

Unas actuaciones que han concluido con la supresión de la serie “El lince con botas”, que contaba con la aceptación de la audiencia, y los puestos de trabajo que propiciaba.

Libre Producciones reta al director de CEXMA a aclarar las “anomalías” de las que habla en su declaración respecto a la producción de la serie, achacadas por él a la productora, y considera “miserables” sus insinuaciones en un marco en el que no estaba presente ningún representante de Libre Producciones, y actuando en representación de una corporación pública. En cualquier caso, Libre Producciones deja al buen juicio de los ciudadanos extremeños, y a la obviedad del trato otorgado por el canal público a la serie “El lince con botas” en su programación, para que cada cual pueda concluir qué parte ha faltado al respeto y el buen nombre de la otra. La productora considera que es el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y su posición crítica hacia los contenidos y la gestión del medio público la causa de la extinción del contrato de co-producción de dicha serie televisiva. Y, aún más grave, que la causa de lo que nosotros consideramos “veto” es el ejercicio del derecho a la libertad de expresión de los cientos de ciudadanos extremeños que han colaborado en sus episodios. E incluso, más grave todavía, impedir la participación de los que podrían haber seguido expresando sus opiniones y difundiendo sus conocimientos e ideas en este programa.

Libre Producciones solicita al Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura cambiar la actual línea de programación del canal público ajustándolo a los principios que dicta la ley; la emisión íntegra de “El lince con botas” (capítulos ya producidos) y la reanudación de dicha serie o de otros espacios televisivos semejantes, así como el cese, si procede, de el/ los responsable/s de cualquier “actuación contraria a los criterios, principios u objetivos que rigen esta Ley”. Ley 4/2000 de 16 de noviembre, por la que se crea la empresa pública Corporación Extremeña de Medios Audiovisuales.

Y tal y como se publica:
La productora del ´Lince con Botas´ asegura que ha sido censurada ( El Periódico Extremadura – 25/02/2007 )

ILUSTRACIÓN: JJfez http://www.jjfex.com

ERRANTES (Y SEDENTARIOS)

Esta mañana, en el baño de Herreruela (ahorro los detalles) leí este cuento de Pío Baroja (“Errantes”) que me ha recordado el paisaje de justo al lado, junto al puente sobre el Salor, y no me resisto a pegarlo aquí. Me ha costado un constipado, pero qué manera de empezar el día. Desde luego, son estas ocurrencias (el libro de Baroja en vez del Marca junto al retrete) lo que le hacen a uno querer más y más a la moza del cuarto de baño de abajo, que practica con el portugués (el idioma) a base de oir las cercanas ondas lusas (“Radio Urbana”) que, entre tema y tema, informa del aniversario de la muerte de José Afonso. Tan cerca, tan lejos. En fin, qué bien vivo, oye…

“Les sorprendió la noche e hicieron alto en el fondo de un desfiladero constituido por dos montes cortados a pico, cuyas cabezas se aproximaban allá arriba como para besarse, dejando solo a la vista una faja de cielo alargado y llena de estrellas.

A los pies de aquellas dos altísimas paredes de piedra serpenteaba la carretera, siguiendo las vueltas caprichosas del río, que, ensanchado por el dique de una presa cercana y su molino, era allí caudaloso, profundo y sin corriente.

Embutida en una grieta angosta de la montaña, cerca de un terraplén, por donde continuamente rodaban piedras, había una cabaña, y la familia se detuvo en ella. Era una de esas casucas que en las provincias del Norte se ven en las carreteras para descanso de los caminantes. Allí solían albergarse gitanos, caldereros, mendigos, buhoneros y toda esa gente sin trabajo que recorre los caminos.

La familia la constituían una mujer con un niño, un hombre y un muchacho. La mujer, que iba montada en un viejo caballo, bajó de él, entró en la cabaña y se sentó en el banco de piedra a dar de mamar al niño que llevaba en los brazos. El hombre y el muchacho quitaron la carga al rocín, lo ataron a un árbol, recogieron algunas brazadas de leña, las llevaron a la caseta, y allí, en el suelo, encendieron lumbre.

La noche estaba fría; en aquel desfiladero, formado por los dos montes cortados a pico, soplaba el viento con fuerza, llevando finísimos copos de nieve y gotas de lluvia.

Mientras la mujer daba de mamar al niño, el hombre, solícitamente, le quitó el mantón, empapado en agua, de los hombros, y lo puso a secar al fuego; después afiló dos estacas, las clavó en la tierra y colgó sobre ellas el mantón, que así impedía el paso a las corrientes de aire. El fuego se había acrecentado; las llamas iluminaban el interior de la cabaña, en cuyas paredes blanqueadas se veían toscos dibujos y letreros, trazados y escritos con carbón por otros vagabundos.

El hombre era pequeño, flaco, sin bigote ni barba; toda su vida parecía reconcentrada en sus ojos, chiquitos, negros y vivarachos. La mujer hubiera parecido bella sin el aire de cansancio que tenía. Miraba resignada a su hombre, a aquel hombre a quien amaba sin comprenderle. El muchacho tenía las facciones y la vivacidad de su padre; ambos hablaban rápidamente, en una jerga extraña, y leían y celebraban los letreros escritos en las paredes.

Se pusieron a comer los tres sardinas y pan. Luego, el hombre sacó una capa raída de un envoltorio, y arropó con ella a su mujer. El padre y el hijo se tendieron en el suelo; al poco rato, los dos dormían. El niño comenzó a llorar; la madre se puso a mecerlo en sus brazos con voz quejumbrosa.

Minutos después, en el nido improvisado, dormían todos, tan tranquilos, tan felices en su vida nómada y libre. Afuera, el viento murmuraba, gemía y silbaba con rabia en el barranco. El río se contaba a sí mismo sus quejas con tristes murmullos, y la presa del molino, con sus aguas espumosas, ejecutaba extrañas y majestuosas sinfonías.

Al día siguiente por la mañana, la mujer con el niño, montada a caballo; el padre y el muchacho comenzaron nuevamente su marcha y se fueron alejando, alejando, los errantes, hasta que se perdieron de vista en la revuelta de la carretera.”

Pío Baroja “Errantes”
Cuentos, pág 77. Alianza Editorial
FOTO: Pío Baroja por Alfonso Sánchez

SIMBAD JUNTO AL VIADUCTO

Grabación del último episodio de “El lince con botas”. El equipo prácticamente al completo (salvo el papi Fernando, que bastante tiene) se desplaza a Madrid para acabar con el capítulo prometido: “Ciento Volando”. Entrevista en el Parque Sur, ensayo en casa de Daniel y concierto enérgico y delicado en “El Rincón del Arte Nuevo”. Antes, desayuno con los llaveros de “El hogar del transportista”, comida autoritaria en “La Via”, cerca de la Plaza Elíptica o lo que queda de ella y merienda en una pastelería atendida por una jovencita rusa que bien hubiera podido acabar de criarnos a todos. Nos lo merecíamos, apunto.
Llegada la noche y tras una delirante persecución del local junto al viaducto dónde iban a tocar, ida y vuelta a Getafe incluida, llegamos puntuales mientras unos miles siguen buscando el tesoro en las entrañas de Madrid, envenenando todo lo que se pone por delante. Y comienzan: se llaman “Ciento Volando” (“One hundred flying”, dice uno) y lo único que les importa es no perder las cartas de ruta para reencontrarse siempre con un marino viajero que se llama Simbad, el eterno personaje de los cuentos árabes y las mil y una noches yendo y viniendo con las mareas y el viento, por amor… a lo que venga. Un concierto es una flor que nunca dura, una forma de llamarnos, “sin hablar ni hacerse oír, como marzo llama abril”.
Y cuando termina, de nuevo todos al Tata, ese coche raro y entrañable, entre besos y despedidas. Hasta aquí hemos llegado: se acabó la inspiración y la falsificación de los textos. Temblando, nos recogemos en las pieles de nuestro abrigo de recuerdos y pensamos: “No por mucho amanecer, ciento volando”. Será absurdo, pero sirve para abrir cadenas, para acabar con sombras cautivas, para tararear canciones cientovolanderas. Para concluir, sin más….
De vuelta, cenamos un bocadillo y llegamos de madrugada, unos a Cáceres, otros a Badajoz. Profecía autocumplida: el asteroide que nos sirve de conversación cuando no hablamos de sexo, y su vapor de roca que nos abrasará, llegará, nos dicen, en el 2029. Ojalá caiga cerca, je,je. El tesoro desaparecerá y con él las canciones. Hasta entonces, grandes tormentas se quedan en nada…

http://media.imeem.com/v/ISIemqV41-/aus=false/

Simbad (del albúm “Por amor a lo que venga”, Ciento Volando (2000)

(Al Faris Ibn Iaquim Al Galizi, notable traductor de la imperial ciudad de Toledo en los días de la escuela alfonsí, olvida mencionar, en su célebre libro sobre la vejez de Simbad, ciertas palabras que la tradición popular atribuye al anciano marino, y que el correr de los siglos ha ido poniendo en verso. Yo las rescato aquí. Por si sirve de algo.)

El mar que baña de espuma las islas
que no las hay, pero a veces están;
el viejo puerto donde los recuerdos
van decidiendo si vienen o van…

Hoy nuestros sueños
van perdiendo altura
como un sol
que se ahoga en el mar;
ya no recuerdo tu carta de ruta,
ya apenas me llamo Simbad.

No sé qué vientos
me roban el rumbo,
renuncio a saber lo que soy;
son las corrientes
caminos profundos
que van separándonos hoy.

El mar de antaño,
que antes nos amaba,
baña de sombras las costas de ti.
Grandes tormentas se quedan en nada,
no sé si es cierto que antaño existí…

Hoy las promesas
levantan el vuelo
y emigran por cada rincón;
morir es como
apretar con los dedos
las lluvias de cada estación.

Hundido al fondo de un cuarto trastero
cada naufragio ocupa su lugar.
El Viento Norte te roba el sombrero.
El Viento Sur te hace siempre llorar.

Hoy las ballenas
cantan bajo el suelo
los nombres que toma el dolor;
cojo mis cosas
y olvido los cuentos,
flotando en cualquier dirección.

Los arrecifes protegen las islas
¡Si tú supieras qué viejo es el mar!
Un cementerio de eternas sonrisas,
donde las olas no saben llegar…

Hoy las sirenas
peinan sus lamentos
en haces de estrellas sin luz;
pruebo tu ropa
a los últimos vientos
mientras me despido del sur.

A mis espaldas
se ocultan los puertos
que no volveré a visitar;
lleno mi alma
de algunos recuerdos,
que brillan cuando hay tempestad.

(Letra y música: Daniel Martín)
Además, Ciento Volando son Alejandro González y Nuria Huélamo, con Luz Gómez y javier Sevilla.

PROXIMIDAD

Me sorprende en la barra del bar que el periódico local dedique uno de sus editoriales a la censura televisiva del canal público estatal. Mientras se hace eco del trompeteo hace también oídos sordos ante no ya lo semejante, sino fehaciente e innegable de nuestro caso con “Prevenir y curar” y Canal Extremadura. Me miro al ombligo -de nuevo- y aunque seamos conscientes del pacto de no agresión -un secreto a voces- entre los medios privados y públicos de Extremadura, no deja de llamarme la atención que, además de que vengan impuestos los editoriales desde Catalunya -servidumbres de la franquicia-, se minusvalore el criterio de proximidad con tanta soltura. Aunque para otros casos no sucede: se dedica tinta a cuestiones que no se pondrían por escrito ni en un cartel de escalera. Cuestión de criterio. Profesional, y doble, sin duda.

TVE: gol en propia puerta ( El Periódico Extremadura – 23/02/2007 )

MUROS

Extraigo del Fanzine_fló: “La libertad esencial es la de elegir nuestra actitud, sean cuales sean las circunstancias que nos rodean. Libertad para decidir tu propio camino. En consecuencia, existiendo dicha libertad, incluso ante poderes político-económicos, el ser humano no estará condicionado, si no que será él quien determine si ha de dejarse llevar, esto es, entregarse a las situaciones, o hacer frente a ellas. “El lince con botas” se extingue por hacer frente y no entregarse”
Escrito por Carlos Lozano, publicado también como carta al director en El Periódico Extremadura del domingo 18 de febrero. Quien la sigue la consigue. Como me hace ilusión leer algo de Carlitos “Makelele” Lozano, pues lo subo aquí, a cinco días de otro finiquito. Salud.

FANTASMAS A PUERTA CERRADA

Veo fantasmas. Es cierto, mis amistades lo saben. Y ahora algunos más. Veo (he visto, en tres ocasiones muy diversas entre sí) mujeres ancianas que no existían ya, pero que estaban allí, tan tranquilas, de visita para mi mirada. Se me da bien ver fantasmas. Por ejemplo, un buen día de octubre recibimos una llamada: la Biblioteca de Extremadura se interesaba por nuestros programas, dispuesta a adquirir ejemplares para sus fondos (los fondos extremeños), en soporte DVD. Les enviamos una oferta comercial y económica: 319 programas, incluidas las dos temporadas de “El lince con botas” integras (147 + 144 capítulos) y la adición de parte del catálogo documental y de ficción que nos parece más oportuno. Como la mayoría de estas producciones se conservan exclusivamente en su formato “master”, es preciso llevar a cabo su edición en soporte doméstico. El coste de esta gestión (319 repicados, 175 horas de Betacam, DvCam, Dvcpro y Betacam Digital a DVD-Master) que nos presupuesta la empresa de servicios que conserva nuestros “masters” se traslada sin prácticamente margen de beneficio a la institución. Me arrepiento en el acto, y tras conversar con otros productores de otros lares, aún más: es patrimonio y es costoso de producir y de conservar. Pero no ha lugar a la reacción: en un principio aceptan y lo asumimos. Entonces, días después, nuestro interlocutor, una persona de una amabilidad exquisita, nos ofrece otra respuesta. Va a ser que no. “Demasiado caro”, le dicen. Encima. La nueva llega, curiosamente, el mismo día de noviembre que no nos renueva el contrato la televisión pública extremeña. Qué coincidencia. Nos despedimos cariñosamente de este buen gestor, que quizás nos comprenda.
Y punto. La inversión que habría hecho el contribuyente extremeño para el depósito de ese material original a disposición de los ciudadanos e investigadores en la Biblioteca de Extremadura: poco más de doce mil euros. Dos millones y pico. Cada vez que leo lo que se gasta en obras, adquisiciones, subvenciones, actos públicos y privados, de protocolo o de representación por este gobierno, y con qué prodigalidad y generosidad se beneficia a quienes tienen siempre algo oportuno que ofrecer, me vienen a la mente mis fantasmas. Otros que añadir a mi lista: estos son de carne y hueso y no me dejan tranquilo, porque son capaces de cerrar puertas. Al menos mis ancianas tienen, además de sus hermosos mandiles, la calma del saber estar. Y ni a ellas ni a mi nos preocupa donde arderá la hoguera con nuestro legado. Para entonces, todas las puertas estarán ya abiertas.

PADME EN EL RITZ

“This is how Liberty dies. With thunderous applause” (“Así es como muere la libertad. Con un estruendoso aplauso”) (*)

Crónica sin desperdicio en el diario HOY. Ejemplo del “periodismo” de corte circulando hacia el paroxismo. La enumeración de nombres (los huesos de uno de mis abuelos, socialista, encarcelado por serlo, estarán dando tumbos contra los muros del cielo) es casi paródica si no fuera porque, presuntamente, se trata de una crónica. A estudiar en el futuro como patología, escanciando con precaución el panegírico a causa de sus efectos secundarios: demasiada exposición a la indecencia provoca inercia. Y no sólo la del enviado especial -que ostenta un cargo de responsabilidad en el medio-.También la de aquellos a los que este exhibicionismo de ostentación y cinismo les parece normal y luego se quejan del recibo de Iberdrola.

Regional

“El presidente extremeño pronunció ayer una conferencia en el Foro de la Nueva Economía, en el que colabora The Wall Street Journal y patrocina Iberdrola. El escenario, varios salones del Hotel Ritz de Madrid, se quedó pequeño para acoger a la amplia concurrencia de personalidades tanto políticas como sociales venidas desde Extremadura o residentes en Madrid. No en vano, el acto se convirtió en una especie de despedida de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, en la que el ex presidente del Gobierno Felipe González hizo el brindis de honor.”

Se despide Ibarra
Asistieron al acto cuatro ministros y el ex presidente González
Amplia representación de la política, economía y sociedad extremeña
A.C./MADRID

Se lo dijo un señor de corbata a un huésped del lujoso hotel Ritz de Madrid cuando preguntó a qué venía tanta gente: «Se despide Ibarra, el presidente extremeño». Y era verdad. La conferencia ayer de Juan Carlos Rodríguez Ibarra en el Foro Nueva Economía era su despedida de la política activa y, por extensión, de la clase política y periodística madrileña. No en vano, en mayo son las elecciones autonómicas y apenas quedan cuatro meses para dejar a un lado a 25 años de dedicación a ella.

«Me voy para no volver», dijo Rodríguez Ibarra ante la insistencia de los comensales, sentados todos alrededor de una mesa y degustando un menú compuesto por carpaccio de atún rojo, solomillo a la extremeña y milhojas de frutos rojos, todo ello servido con vino extremeño, en concreto tinto Torre Julia Reserva de Bodegas Las Granadas Coloradas. La pregunta llegó a ser reiterativa porque, entre otras indirectas, le consultaron si su idea cambiaría en caso de que Zapatero le ofreciera ser ministro: «Ya me lo ofreció en el 2004 y le dije que no».

De parte del Gobierno acudieron cuatro ministros: Elena Salgado, Jordi Sevilla, Elena Espinosa y Carmen Calvo. Además, estuvo el ex presidente Felipe González, así como los ex ministros José Barrionuevo y José Luis Corcuera. Otros políticos presentes, en activo o en la reserva, fueron Joaquín Leguina, Txiqui Benegas, Alberto Oliart, Iñigo de Oriol, Gabriel Cisneros o José Blanco. No faltó tampoco el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, o el presidente del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente. Magistrados como Jiménez de Parga, Márquez de Prado o Ángel Juanes tampoco se perdieron la cita, así como periodistas de la talla de Luis del Olmo, Luis del Val, José Miguel Santiago Castelo o Diego Carcedo.

Desde Extremadura se trasladaron al acto los consejeros Dolores Pallero (Portavoz), José Luis Quintana (Agricultura), Francisco Javier López Iniesta (Desarrollo Rural), José Martín (Hacienda), Eva María Pérez (Educación), Luis Millán Vázquez (Infraestructuras) y Casilda Gutiérrez (Presidencia). También estuvo el presidente de la Asamblea, Federico Suárez y su vicepresidente, Alejo Salas; así como la presidenta del Consejo Consultivo, Rosa Elena Muñoz o el presidente de la Agencia de la Vivienda, Javier Corominas.

Junto a ellos acudieron varios diputados regionales socialistas como Luciano Fernández, Blanca Martín o Francisco Macías, así como diputados nacionales como Mari Sol Pérez o Fernández Marugán y senadores como Eduardo de Orduña.

Tampoco faltaron alcaldes como el de Villanueva de la Serena, Miguel Ángel Gallardo; Llerena, Valentín Cortés; Almendralejo, José María Ramírez; Plasencia, Elia María Blanco; Villafranca de los Barros, Ramón Ropero; y Olivenza, Ramón Rocha.

Del mundo de la empresa, acudió el presidente de la Creex, Antonio Masa, la presidenta de Sofiex, Dolores Serrano, el presidente de Joca, Cayetano López; el presidente del Grupo Gallardo, Alfonso Gallardo y su consejero delegado, Juan Sillero; y Pelayo Moreno y Mariano Ybarra, presidente y consejero de Corporación de Medios de Extremadura.

También acudieron los presidentes de las diputaciones provinciales, Juan María Vázquez y Juan Andrés Tovar; los secretarios generales de los sindicatos, Julián Carretero (CC. OO.) y Miguel Bernal (UGT); y el ex secretario regional de CC. OO., Valentín García, inmerso en el proyecto socialista. Asistieron igualmente los presidentes de Caja Extremadura, Jesús Medina; Caja Badajoz, José Manuel Sánchez Rojas; Caja Rural de Extremadura, Mariano Señorón; y el director general de Banca Pueyo, Javier del Pueyo.

Las anécdotas de la velada fueron el puro que se fumó Felipe González casi al lado de la ministra de Sanidad y los fracs con los que vestían los camareros, a la altura de un hotel de renombre como el Ritz. Bueno, una más, el café tranquilo que se tomaba en la entrada la actriz Cayetana Guillén Cuervo junto a su pareja e hija y su cara al marcharse viendo que la tranquilidad que ofrece este hotel por las mañanas se había ido al garete con la llegada de los extremeños.

«Creo que me merezco los halagos»
A.C./MADRID

Fue la primera anécdota, pero hubo más. El presidente extremeño fue presentado de forma grandilocuente y casi cariñosa como es habitual en este tipo de foros. Al subir a la tribuna, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, en tono humorístico, dijo: «Llevo 24 años diciendo que no me lo merezco. Hoy voy a romper la norma. Creo que me lo merezco y creo que todo es verdad. Y lo agradezco», sentenció provocando risas.

Las otras anécdotas surgieron después cuando Felipe González le dijo que, como experiencia, no insistiera mucho en que se iba dado que nadie le iba a creer. El ex presidente contó cómo indicó hasta la saciedad que se marchaba de la política pero, sin embargo, muchos no le creyeron. Hasta el punto de que Santiago Carrillo, presente en la sala y asintiendo el comentario, llegó a declarar esos días a una emisora de radio: «Felipe se está preparando para volver, pero él no lo sabe». Su consejo personal es que deje pasar el tiempo y así demostrará que decía la verdad.

En el turno de preguntas surgieron también algunas ‘perlas’ del presidente extremeño, quien adoptó un tono más relajado. Había dicho anteriormente que estaba seguro de que España «no se rompe» y algún periodista le preguntó por qué estaba tan seguro. Su respuesta fue: «Porque si no la hemos roto ya…», y se quedó tan pancho.

También tuvo palabras para la prensa, de la que dijo que, de un tiempo a esta parte, algunos de sus periodistas han pasado de contar lo que ocurre en el escenario de la política, a subirse ellos a ese escenario. En su opinión, «son periodistas disfrazados de políticos, son políticos en la reserva».

http://www.hoy.es/prensa/20070215/regional/despide-ibarra_20070215.html

(*) Diálogo escrito por George Lucas para “The revenge os Sith” (2005), puesto en boca del personaje Padmé Amidala

LEJANO

…queda el día en que vimos esta conmovedora y reveladora película en la capital del reino. ¿Por qué la recuerdo ahora? Porque ya no hace frío.Y porque las decisiones están tomadas. Y acertamos.

Entrevista con Nuri Bilge Ceylan, director de “Uzak” (“Lejano”).

¿La “confrontación” entre el fotógrafo de Estambul y su pariente recién llegado del campo representa un conflicto interno personal?
Quizá venga de mi sentimiento de culpabilidad hacia el campo donde la gente siempre da mucho. Cuando llegan a la ciudad descubren una vida diferente, una vida privada muy importante. No se puede ofrecer del mismo modo. Así es la vida. Aquí la gente vive junta, hay una cierta solidaridad. A menudo he sentido ese sentimiento de culpabilidad, incluso cuando era niño, hacia el maestro en el colegio, hacia mis padres. Si algo no va bien, enseguida pienso que es culpa mía. Es la educación oriental.

Pero, ¿no es LEJANO una película sobre la vanidad de la vida?
Sí, sobre su falta de sentido. Al realizar una película acerca de la falta de sentido de la vida, puede que imponga algún sentido. Sobre todo al tocar la relación entre la falta de sentido de la vida y yo. LEJANO es la película que me corresponde ahora que ya no estoy seguro de nada. He llegado hasta tal punto que si alguien dice lo opuesto de lo que pienso, soy capaz de aceptar que tiene razón. Me gusta el cine porque permite exponer un absurdo semejante.

¿Cómo murió Mehmet Emin Toprak que hace el papel del joven pariente en LEJANO?
Tenía 28 años. Fue a presentar la película a mi pueblo y quiso volver a Estambul en plena noche. Murió en un accidente de coche.

Uzak (“Lejano”), Turquía, 2002, escrita y dirigida por Nuri Bilge Ceylan

"Sa cosa stavo pensando?"

Algún noble mortal (probablemente italiano) ha colgado en la red esta breve y contundente secuencia de “Caro diario”. Se me hace la boca agua: muerto dios, muerto Marx, ojalá Moretti no empiece a encontrarse mal (*), ya que solo se siente. Y en compañía de una enorme minoría, también. No es para menos con ese talento (aquello que buscaba Robe Iniesta, para lo que sugería abrir en canal a un crítico) capaz no sólo de escribir, sino de montar en cuatro planos semejante alarde de realismo social.


“Caro diario” (1993). Escrito y dirigido por Nanni Moretti

(*) Ingenioso diálogo atribuido a Woody Allen (referido a sí mismo)

SECTA

“En Extremadura hemos pasado en 20 años de repartir tierras a repartir conocimiento” (sic).
Juan Carlos Rodríguez Ibarra -durante la apertura del Congreso Internacional de Software Libre 3.0. Tras esto entregó el I Premio Internacional Extremadura de Conocimiento Libre a Richard Stallman, uno de los gurús mundiales del Software Libre- (en una más de las ceremonias de la propaganda y el dispendio, aporto yo)

Se da una vuelta uno por los diarios (y los “blogs”) afines al poder en esta tierra y además de la vergüenza ajena, es posible encontrar espíritus anhelantes que luchan con violencia por superar el cuerpo y poder mirar la luz. La que proviene de El de Siempre y sus apóstoles, capaces de sostener frases como la que encabeza este comentario y que no se les caigan los palos del sombrajo. Otra perla: El consejero de Agricultura y Medio Ambiente, José Luis Quintana, señaló ayer que Extremadura colabora en la lucha contra el cambio climático (sic) pero que “quienes más tienen que hacer los deberes son quienes más contaminan” y que la región, una de las menos contaminantes, “tiene que seguir creciendo”. Según el consejero, “de acuerdo que tenemos que luchar contra el cambio climático y contra la contaminación, pero estamos en desacuerdo si esto significa tratar de cortar el crecimiento de las regiones”. A buen entendedor, pocas palabras hacen falta: su falta de imaginación es su poder. Y una más: “Uno destacaría esa recomendación de Zapatero a Vara: que se preocupara por la cultura. Así ha venido siendo desde que somos Comunidad Autónoma (sic) y sería bueno que la cosa no decayera (sic, sic). Téngase en cuenta que la cultura ha sido uno de los ejes fundamentales de nuestro desarrollo” (Álvaro Valverde). Se referirá al suyo y el de los suyos, supongo. Leer para creer: ¿viajaremos un día a ese planeta de proselitistas y señoritos con rodilleras para que desaparezcan de nuestras cabezas todo lo que les estorba?. Algo me dice que va a ser que no.

LATERAL IZQUIERDO

Un lateral izquierdo sube la banda y centra al área. No se limita a defender. Se rechazan sus argumentos. Pero al menos se le oye: quién pudiera. Como zaguero es discutible. Como escritor, más. Como personaje de Bertold Brecht (*), no tiene precio hoy en día. ¡Y todavía le quedan dudas! En fin, me apuesto mi piscina a que no me traicionaría por ella.

“Lo que más sé, acerca de moral v de las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol” Albert Camus

(*) “Hay hombres que luchan un día, y son buenos. Hay otros que luchan un año, y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda su vida, esos son los imprescindibles.” Bertold Bretch

“La buena fe”, artículo de Oleguer Presas
De Juana Chaos lleva 20 años en la cárcel. Debido a las ventajas legales vigentes se le impuso una pena de 18 años por los crímenes cometidos. Aun así, hoy en día sigue en la cárcel en prisión preventiva a la espera de la resolución por dos artículos de opinión escritos en el periódico Gara. En opinión de la Audiencia Nacional Española, De Juana Chaos ha cometido un delito de amenaza terrorista y le ha impuesto una condena de 12 años y medio. Como protesta a esta decisión De Juana Chaos ha decidido iniciar una huelga de hambre hasta el final.

En un Estado de derecho – nos lo dicen una y otra vez, como si fuera una campaña de publicidad – no hay pena de muerte ni cadena perpetua. Y la eutanasia también está prohibida. Voy actuar de buena fe y voy a pensar que el Estado de derecho cree en sus leyes; es decir que no aplica la pena perpetua ni la pena de muerte. De buena fe, otra vez, voy a pensar que el contenido de los artículos de De Juana Chaos son totalmente explícitos, tanto como para tener a una persona en la cárcel.

Querría creer que en el Estado de derecho hay libertad de expresión, y en este juicio, en el de Egunkaria o en el juicio del actor Pepe Rubianes – por comentar algunos – hay suficientes indicios para procesar a los responsables. Si no es así, todos clamarían al cielo, porque es eso lo que hacen cuando se incumple la libertad de expresión fuera de aquí, en Marruecos, Cuba y Turquía, entre otros. La buena fe me hace pensar que el Estado de derecho es el mismo para todos; que las presiones políticas no tienen ninguna repercusión, y que el poder judicial es realmente independiente; que las declaraciones del ministro de Justicia, López Aguilar, no han repercutido en la decisión judicial -quien dijo que el Gobierno haría otras tantas imputaciones para que De Juana no quedase en libertad -.

“Las palabras no, las acciones”, dijo alguien. David Fernández nos habla de estos hechos en el libro “Croniques del 6 i altres del claveguera policial”: A Enrique Rodríguez Galindo, General de la Guardia Civil y responsable de las barbaridades cometidas en el cuartel de Intxaurrondo, se le condeno a 75 años de cárcel por el asesinato de Lasa y Zabala, de los cuales ha cumplido la cuarta parte argumentando problemas de salud. También fue excarcelado Julen Elgorriaga por razones de salud; fue condenado a 80 años por aquellos hechos y solo ha cumplido el 3%. Después de engañar a toda España, De la Rosa está en casa ya que le han impuesto el tercer grado con el argumento de que sufre depresión. Rafael Vera, en cambio, sólo ha cumplido 8 meses en la cárcel por el secuestro de Segundo Marey – asumido por el GAL – aunque le impusieron una pena de 10 años.

David habla sobre todo de la tortura y de los torturadores; también habla de la forma de cómo se utiliza la información para criminalizar muchas disidencias; junto con esto dice que la misma Policía pone las pruebas que necesita para criminalizar a los que le interesa políticamente, y que el Gobierno no quiere oír ni una palabra del observador especial de la NBE contra la tortura o de los informes de las organizaciones – entre otros el realizado por Al Amnesty -. Y esto lo hacen porque todos estos dicen que se tortura en el Estado de derecho.

Encima ahora el mismo Fiscal de Audiencia Nacional ha pedido archivar el caso Egunkaria; según dicen, no hay pruebas. En el 2004 en cambio el Tribunal de Estrasburgo castigó a España “por no investigar” las torturas denunciadas por 17 independentistas catalanes 12 años antes: en las Olimpiadas se tenían que acallar las voces que no estaban de acuerdo. En cambio en noviembre del 2005 Zapatero absolvió a los 4 policías locales de Vigo deshabilitados y castigados por darle una paliza, insultar y ultrajar al senegalés Mamado Kane – les condenaron a 2 y 4 años de cárcel. Aznar hizo lo mismo en año 2000: absolvió a 14 policías castigados por torturar; uno de los cuales ya había sido castigado anteriormente. Y…

Vamos, que tengo un lío enorme en la cabeza. Este estado de derecho tiene muchas zonas oscuras, y me hacen dudar. Todo esto huele a hipocresía. Y con toda esta hipocresía se termina la buena fe.

* Oleguer Presas es fútbolista del F.C. Barcelona

APOSTAD POR NUESTRA DERROTA

“El canal internacional de televisión “Extremadura TV” comienza sus emisiones el día 12 de febrero
(…) A su vez, nace con el objetivo de mostrar la realidad de nuestra región, su patrimonio, su cultura y sus gentes.
Con el lanzamiento de “Extremadura TV” el canal autonómico afronta además el objetivo de proyectar la imagen de la región y hacerla llegar a todos aquellos emigrantes extremeños repartidos por el mundo (sic). Otro de los objetivos es mostrar una nueva visión de nuestra región que ayudará a potenciar la imagen de Extremadura, de la marca Extremadura, como modelo de desarrollo equilibrado, una región capaz de conciliar crecimiento económico y calidad de vida (sic).” (Nota de prensa, reproducida por varios medios)

362 programas documentales y de ficción producidos desde 1988, incluidos corto,medio y largometraje, desde Extremadura. 113 presencias en certámenes y festivales de todo el mundo. Cuatro reconocimientos internacionales. Doce laureles nacionales. Cinco recompensas regionales. Una de las dos productoras pioneras en la Comunidad. Una de las 20 productoras audiovisuales más veteranas a nivel estatal. Única productora extremeña cuyos programas han sido emitidos a nivel estatal por televisiones generalistas -que parece mentira a estas alturas-. Empresa extremeña con más títulos emitidos en televisiones temáticas. Esto ha sido Libre Producciones en algunas cifras.

Minutos de programas producidos por Libre Producciones en “Extremadura TV”: ninguno. Previsiones: ninguna. Motivos: veto

Amigos, hasta dónde hemos llegado. Todos los cañones de una administración autonómica contra dos o tres familias que les exigen respeto. Francamente: apostad por nuestra derrota.

Ya no puedo darte el corazón,
iré donde quieran mis botas,
y si quieres que te diga qué hay que hacer,
te diré que apuestes por mi derrota.
Quítate la ropa, así está bien,
no dejes nada por hacer,
si has venido a comprarme,lárgate,
si vas a venir conmigo, agárrate.

Larguémonos, chica, hacia el mar,
no hay amanecer en esta ciudad,
y no sé si nací para correr,
pero quizás sí que nací para apostar.
Sé que ya nada va ocurrir,
pero ahora estoy contra las cuerdas,
y no veo ni una forma de salir,
pero voy a apostar fuerte mientras pueda.

Ya no puedo darte el corazón,
perdí mi apuesta por el rock & roll,
es la deuda que tengo que pagar,
y ya no tiene sentido abandonar,
ya no tiene sentido abandonar,
oh, oh, oh, no late el corazón.

APUESTA POR EL R ‘N’ R
Del mini LP “Al este del Moncayo”, (1985-87) de Más Birras
Escrita por Mauricio Aznar y Gabriel Sopeña, sobre una base de Paco Calero

FREEHAND DREAM

YO
Hace calor, aún a estas horas tempranas. Alguien ha olvidado bajar las persianas del ventanal que mira al sur, y desde primera hora la sala ha acumulado grados de bochorno. Las manos me sudan sobre el ratón. El cliente da instrucciones con voz monótona:
– Prueba un sombreado… No, más resalte, el fondo se lo come… Ahora aumenta el tipo de letra. Sí, eso es. No, no me gusta. Vamos a otra cosa… ¿Dónde tienes el efecto ése, el de…?
Obedientemente, pulso y ejecuto, así, desde hace más de treinta minutos. Siento una somnolencia peligrosa que acentúa la desidia del hombre. Si fuera posible, desconectaría el segmento de mente que mueve mi mano y antebrazo, y dejándola como pegote de chicle en el teclado, aquí quedaría mi muñeca con su codo y sus dedos, pues nada más de mí es aquí necesario. Manco sería, sí, pero libre durante unas horas. Al acabar la mañana, vendría a recoger esa mi extremidad empeñada, que sabría ganarse por su cuenta la vida.
–Deja esa banderola, pero difuminada. Vamos a ver el color. A ver, a ver… ¡No! ¿qué haces?
–Perdón – digo, mientras restauro la imagen y sigo tocando la paleta de modo tan mecánico que ni sé lo que sale en la pantalla. El sueño, el calor, el cansancio de ayer… Me muero por echar aunque sea una cabezadita hurtada a la inspección ajena. Si el tipo este tuviera que irse para algo… Si le sonara el móvil y fuera algo urgente… Si recordara una cita que se le hubiera olvidado… Otro bostezo me nace en la mandíbula, en el fondo de la garganta, donde intento que se quede con el resto de sus hermanos nonatos. Imagino la efigie ocupando mi espacio, busto mudo de cartón para dar una referencia humana al cliente, el blandiblú de una cucharada de mis neuronas se camuflaría en él, y del mismo muñeco saldría hacia el ratón y el teclado mi mano derecha abandonada, accionada por los impulsos químico eléctricos de esa masa viscosa. Y acaso un día, cuando ahorrara lo justo, dejaría sin dudar esa parte de mí un mesecito sola, y manco, sí, pero libre, entraría por fin en ese avión que en algún aeropuerto me espera para que lo recorra, en bandolera una bolsa de fino cuero por único bagaje, gafas de sol puestas y en la cintura atado el jersey gris sobre los pantalones nuevos. Realmente en esa imagen tan vívida en que casi camino por el tubo de embarque jamás me veo manco, sino entero y con ropa recién comprada, una cadena de fino metal al cuello o un elegante reloj de pulsera por todo aderezo, ligero de equipaje, apuesto, acaso un poco más alto de lo que soy verdaderamente. Desde las azafatas que esperan en la escalerilla, hasta dos o tres compañeras de viaje se preguntan el quién y cómo de ese muchacho solo, rodeado de un velo de altivez pero capaz de amables exquisiteces, como el gesto y la palabra que acogerían el involuntario resbalón, ya de azafata, ya de compañera de vuelo, según la recreación del momento que me toque pero que en cualquiera de los dos casos la haría revolverse un poco avergonzada, pidiéndome disculpas por la invasión de mi espacio o por el tropezón contra mi cuerpo pero deseando, por otra parte, no tener que marcharse de mis tan acogedores brazos.

ELLA
En fin, fantasías de adolescente en que se suceden imágenes de ese otro yo siempre interesante y observado por alguien de reojo, bien la madura mujer de la habitación de al lado en un hotel de playas caribeñas, terrazas que se tocan y él mira la puesta de sol con el sombrero calado sobre los ojos y los pies en la baranda, una copa a su lado y oscuridad creciente mientras nacen estrellas y la mujer le mira pergeñando frases para acercársele, bien la chica en viaje de estudios que sueña con quedarse cuando tiene que irse y le ve desde el autobús que se la lleva lejos, pero luego coinciden otra vez por casualidad y ella vuelve a espiarle entre las ruinas de un templo de budas gigantescos o en el jardín japonés donde él aprende shinto o… Innumerables combinaciones de paisajes exóticos y situaciones donde él, el viajero, el hombre solo y misterioso o el chaval de indefinible encanto, pasea, como un tigre de Bengala o un lobo del ártico, seguido por miradas desmayadas de placer y atracción irrefrenables, y se cruzan circunstancias más o menos circunstanciadas para cuajar, entre él y esas mujeres de diferentes edades, aspectos y atuendos, ocasiones diversas de sutiles dependencias, sumisiones y cuelgues.
– Bien, guárdame eso para luego. Pasemos a la siguiente página. Ahora vienen las dos primeras fotos y los cuadros de texto. Son esos.
Apenas han acabado la portada y el tipo es de los que se quedan, sentado como un señor en el mejor asiento, tocándole la pierna de vez en cuando con su rodilla pero él ya no puede apartarse más, encajonado como está en su escaso reducto, en cambio el tipo tiene las piernas bien abiertas, como un maldito sheriff que no se ha quitado la chaqueta y, aunque no se le ve que sude, él puede demasiado bien oler que tiene calor y esto es lo que faltaba, dos horas más en compañía de esa audiencia de sobacos, no sabrá el hombre que existen desodorantes. Además, fuma como un cabrón, no sabe cuantos cigarrillos lleva en lo que va de mañana, y lo que falta… Cada vez que se inclina para echar los restos de tabaco y papel quemados en el cenicero de pie, que apenas cabe donde está, bajo la mesa que comparten, la presión de su presencia se hace casi insoportable, sin contar el olor y el picor de ese humo que no le importa exhalar con fuertes soplidos de vez en cuando, como si estuviera solo o con otros asquerosos fumadores como él.
Suena el telefonillo. Levanta la vista y ve que una vez más le han dejado solo. ¡Qué morro!
– Disculpe un momento – dice al cliente, que se tiene que apartar para que él pueda salir hacia el telefonillo del portero automático, que está en el pasillo, junto a la puerta de entrada. En vez de tener la decencia de levantarse, el tipo se limita a propulsar su silla de ruedas giratorias a un lado, con cara de mala hostia, como si fuera culpa suya que llamaran.
Ahora, además, y desde hace un par de semanas, aparentemente es también el chico de las llamadas. Los jefes no hacen más que tocarse las pelotas, y Elsa, la becaria que antes atendía el teléfono y la puerta por las mañanas, ha acabado su estancia sin que nadie haya pensado en reemplazarla. Para eso está él, claro, para sacar adelante todos los chollos con jornada completa de mañana y tarde, y además hacerles de portero y telefonista. Ni siquiera han tenido a bien avisarle, simplemente un día no volvió, e, igual que nadie se la había presentado, nadie pensó en comunicarle que se iba. Lo que tienen los jefes es la pasta y el equipo y los contactos, para el resto le tienen a él, de esclavo.

ÉL
Descuelga y se enciende la diminuta pantalla. El edificio es uno de esos con todas las tonterías de apartamento caro, incluidos los maceteros de mármol en el portal, las kentias de cada entreplanta y, como no, la videocámara. Una cara asustada le mira ciegamente mientras él espeta: “¿qué quieres?” La chica lleva el pelo muy rizo pero recogido, muy estirado sobre el cráneo y luego se le desmanda sobre la nuca como un ovillo enmarañado, y tiene dientes de conejo cuando se le levanta el labio superior al hablar y farfulla un poco, o eso parece a través del telefonillo. No es nada agraciada, y lleva gafas grandes, de pasta y de cristal de culo de botella, de las que ya no existen. Un estafermo, vaya, pero la camiseta ajustada le marca bien las tetas y la perspectiva de la cámara enseña aún mejor el canalillo del escote de barco. Ella le suelta el nombre de la empresa en tono interrogativo, como si hubiera podido equivocarse de piso o de portal, como si no estuviera grafiado ese mismo nombre, con logotipo y todo, bien clarito en el botón que acaba de apretar… ¿Se puede ser tan tonta?
– ¡Sí, es aquí! ¿Qué quieres?
– ¿Me abre, por favor? – suelta la vocecita chillona.
O es tonta, o se lo tiene bien aprendido. Será de las que buzonean, o comercial de algo. Aunque, con esa pinta, más fácil que viniera a poner uno de esos carteles de recogida de ropa y mantas para algún país africano, u otro timo semejante.
– ¡Que no te puedo abrir si no me dices que quieres!
La chica se rasca la nariz como si el reto superara sus facultades.
– Soy la limpiadora – exhala.– No pude venir de noche porque me dejé las llaves. ¿Me pueden abrir ahora? Es sólo un rato.
Está a punto de decirle que le cuente otra bola, cuando recuerda algo. “Espera”, le dice. Vuelve a la mesa más cercana y comprueba que, efectivamente, las papeleras están sin vaciar aunque es lunes, y en el cenicero de la entrada hay un par de colillas pringosas de los puros que fuma Rois. Además, cuando ha llegado se fijó en que no había papel de wáter. Pulsa el botón de apertura y vuelve hacia su mesa, dejando abierta la puerta para no tener que levantarse otra vez. “Voy al baño”, le dice al tipo que espera enredando con el fondo de la última capa.
Odia que los clientes hagan eso, siempre acaban jodiendo algo. Se acerca a la mesa: “Ahora vengo”, le suelta, y no en su tono más amable: “¿Le importa esperarse un momento?” El tipo le mira con cara de mala leche, pero deja el ratón. “Tengo prisa”, oye a sus espaldas. “Ya se lo dije a Roi la semana pasada”.
El tipo pronuncia así, sin ese, el apellido. Tiene un acento malo.
Mientras mea, escucha como la puerta exterior que ha dejado entornada chirría y luego se cierra. La chica ya habrá entrado. Efectivamente, oye la vocecita que dice algo. ¡Que se espere!, piensa. Se está sacudiendo la polla cuando la puerta del baño, que no ha pensado en cerrar porque nunca lo hace, se abre golpeándole, porque el lugar es estrecho y el wáter está justo pegado a la pared de paso. El picaporte le ha hecho daño en el codo, donde más duele. La tonta, que habrá sido ella y no el cliente quien le haya visto meando, cierra otra vez apresuradamente. Por su culpa, se sube la cremallera de la pretina demasiado de prisa y por poco no se pilla un cacho de piel con la tela del calzoncillo. ¡Joder!, piensa.
Abre la puerta casi de golpe, percatándose por primera vez de que el baño es tan estrecho, quizás, porque justo a la derecha de la entrada, enfrente del wáter, hay como un armario corrido con puertas parecidas a las de las consignas de los super, pero más grandes. La chica está de pie en el pasillo, esperando. LLeva unos pantalones vaqueros bastante horteras y un bolsito cutre con bordados jipiosos colgado del hombro, a cuya tira se agarra muy apretada una mano.
Como había supuesto, es bajita y tetuda, y la camiseta le marca, entre la línea del sujetador y la cintura, dos rollizos de grasa. Tiene los ojos negros, como el pelo, saltones, la nariz como abultada, con un arito de plata en una de las aletas y algunos puntos negros y rojizos disputándose un hueco, pero la boca no está tan mal, es ancha, de labios gruesos y aplastados, un poco como un pez o como si tuviera la jeta pegada al cristal de un acuario.
Un bollazo, piensa con ironía, pero no le dice nada.
– ¿Puedo pasar? Las cosas de limpiar están dentro.
¡Ni siquiera se ha disculpado! Le va a decir cualquier cosa cuando de la sala, y sin duda de su mesa llega el sonido de guardar. ¡Seguro que el tipo ya ha metido la pata!. Rodea a la tía y se abalanza hacia sus dos pantallas. Ahora le tocará a él arreglar el desaguisado, y comerse los retrasos, si los hay.
¡No te digo…! Vuelve a la habitación, y aún le está empezando a explicar lo que ha hecho mal cuando el tipo ya empieza a rebotarse, y a decir que no le toque las pelotas con más demoras, que él iba a venir el jueves y hoy estamos a lunes, y él que hable con Rois y le pida cuentas si quiere, que estuvo hasta las nueve de la tarde del viernes acabando otro trabajo y que no es problema suyo, que no es quien organiza las cosas aquí. “¡Pues me pregunto quién las organiza, que buena falta os hace!”, le está empezando a gritar el tipo, que además saliva como un cabrón al hablar, cuando la chica, que se ha puesto una bata de color marrón y ha dejado el bolsito en alguna parte, aparece en la puerta con una bolsa de basura, un recogedor tipo pala, sin mango, y un escobón deshilachado, y se dirige sin mirarles hacia la papelera de la primera mesa.
–¿Te importa empezar por otro lado? –le dice con fastidio.– Aquí estamos trabajando.
Sin rechistar, la tía se va a la otra habitación, donde están los despachos de Rois y Adolfo, vacíos casi siempre, como él sabe. El local es un apartamento reaprovechado donde han tirado un par de tabiques y quitado la cocina y un baño para crear las dos estancias principales, la de los despachos y ésta donde él trabaja, que es bastante grande. ¡Pues si hasta han dado cursos aquí!. Por lo demás, se compone de un pasillo que se abre directamente al descansillo del ascensor, sin vestíbulos ni nada, con dos puertas en el mismo lado que dan a las dos salas. Al fondo, el aseo y un espacio en ele que raramente se usa, excepto con ocasión de los cursos, cuando es reconvertida en segunda clase para el “Seminario de efectos” o una chorrada semejante, y que normalmente contiene sólo la máquina de café –averiada- , dos sofás verde claro ante una mesita de cristal en los que nunca se sienta nadie, y en un macetero de latón dorado una palmera como las del portal, pero aún más agonizante. Tiene falsos techos de pladur en los que se ha metido de mala manera el cableado, un par de planchas están deterioradas y otra de las del pasillo medio rota y rajada, tras haber empotrado de mala manera un tubo de fluorescente en sus entrañas. De todos modos, quien no se fije en esos detalles puede pensar, supone, que el local está de puta madre.
Lo curioso es que el tipo se ha callado. Ha girado la silla en dirección a la puerta por la que la chica acaba de desaparecer, con una sonrisa sebosa torciéndole los labios, desentendiéndose momentáneamente de él y de las pantallas.
– ¡Vaya, vaya! Mira tú quien está ahí.
De principio no le contesta, ocupado en parecer que intenta arreglar lo que sabe que no se puede. Después, le pica la curiosidad, pero el tipo aún está pasando de él, y en vez de preguntarle si la conoce le dice algo así como: “¿No tenía prisa?”, y reinicia sus explicaciones.
– ¿Pues sabes lo que te digo…? – le interrumpe el cliente- ¡que yo… yo me desentiendo de este embolado! Ya vendrá el tío Paco con las rebajas, ya…
– Hable con ellos, le dice fríamente.
– ¡Con ellos voy a hablar, sí!– El tipo se levanta.- ¡Vaya trato! Ya me podéis tener esto listo mañana, y bien rematado. ¿Te has quedado con lo que te dije?
– Más o menos – contesta sinceramente.
– ¡Si es que aún por encima me ponen un alelado! ¿Dónde está éste… cómo se llamaba… un muchacho de gafas que había aquí antes?
-¡Oiga, sin faltar, que yo no le he hecho a usted nada!
De la otra habitación llega el ruido de algo que golpea, quizás una papelera contra un canto. El tipo, que parecía a punto de salir, se da la vuelta para mirarle, de nuevo distraído. A él aquello ya le huele a algo:
– ¿La conoce? – pregunta.
– ¡Vamos! – le contesta, como si fuera a continuar, pero luego se queda como cortado. Parece incluso que le mira de otra manera, como con intención de pedirle algo-. Oye, chico…
Ahora, lo que llega de la habitación contigua es el crujir de unos papeles forzados para entrar en el saco de plástico. El tipo es un cincuentón vestido caro, pero al que le asoma la panza por encima del cinturón. La chaqueta se la ha desabrochado al poco de empezar, y, ahora sí, dos cercos de sudor bajándole hacia el vientre se destacan bien visibles en la tela liviana de la camisa beige con rayas. Se le ven también, redondeados por el estómago, los tirantes, guardianes de la corbata, que sujetan los pantalones con dos presillas cromadas.
¿Está borracho, o el tipo hace como que le quiere guiñar un ojo? ¡No será un maricón de esos!
– ¿Te importa…? –Se corta de nuevo, y mira hacia el pasillo, como retrocediendo un paso ya dado. – ¿El meadero lo tenéis al fondo, no?
– ¿Y con esto que hago?
– Tú mira a ver, que si podemos continuar pronto igual me quedo. Ahora vuelvo, y si está listo… Bueno, tú espérame un rato, que también tengo que hacer un par de llamadas.
Le dice eso, y ya está saliendo y cerrando la puerta.
¡Cerrando la puerta…! Ya, que él se chupa el dedo. Sólo por joder, porque él la ha cerrado, se levanta y va a abrirla de nuevo. Luego, en vez de volver a sentarse, asoma la cabeza y ve que ambas puertas, la del cuarto de baño y la del despacho contiguo, están igualmente cerradas. Sin embargo, a través de ésta parecen filtrarse frases de una conversación ahogada. Escucha con más atención, pero no sabe si realmente alguien dice algo allí o se lo ha imaginado.
Al fin y al cabo, al tipo lo que le ha podido dar es un apretón de vientre, o se ha encerrado de verdad en el servicio para llamar, que también hay gente muy rara.
Marchar no se ha marchado, sino él habría oído la puerta de la calle. Mira las dos cerradas.
Se vuelve hacia su asiento, cuando piensa que, al fin y al cabo, alguien tendrá que controlar a la de la limpieza, no vaya a estarse robando algo. Claro que, por lo que ha dicho, debe venir de noche cuando no hay nadie habitualmente y claro que, como él bien sabe, nada hay que robar en todo el local, como no sean los equipos de la sala y, en la de al lado, algunos ficheros semivacíos que están ahí por alardear, junto con el pesado mobiliario de oficina y los dos o tres adornos de mal gusto y ristras de falsos libros que Adolfo, el socio más viejo, dejó cuando se mudó de aquí a su nueva casa, mucho más grande.
Casi sigilosamente, sobrepasa la puerta de al lado y dejando atrás la del wáter, donde el tipo puede o no estar encerrado, se va a ese saloncito al final del pasillo al que, para procurarle alguna luz que no sea la de los tubos del techo, dejaron a modo de escotillón una como ventana interior: interesante hueco y avistadero desde el cual, si se pone uno entre el sofá y la palmera y se empina un poco, divisa bastante bien qué sucede en el despacho de los jefes. Un par de veces, sobre todo cuando se le ha terciado saber que hablaban de pasta, de cosas como cuanto y cuando cobrarían por alguno de los trabajos a él confiados, ha espiado ahí sus conversaciones y gestos. Máxime cuando la tal ventana interior es corredera, con una de las hojas de vidrio esmerilado y otra, que se rompió durante el traslado de los muebles, de cristal normal del más barato, transparente. En estos momentos las dos están cerradas, y del despacho no sale el menor ruido extraño. En lugar de eso, escucha correr las cañerías del vecino de planta, que al parecer no se ducha ningún día de la semana temprano.
Se asoma un poco al cristal, cuidando que el bulto de su cabeza no resulte visible. De principio no ve más que el techo y las paredes, luego distingue a la chica de la limpieza, que está barriendo debajo de una mesa, y justo se acaba de agachar para algo, quizás para meter el escobón hasta el fondo del hueco, cuando… Sí, es el tipo, que no sólo está también en la habitación, detrás de ella, sino que ahora extiende las manos y le coge bien por el culo, primero por las dos nalgas enfundadas en la tela vaquera, luego metiéndole los brazos entre las piernas de tal modo que ella tiene que abrirlas y doblar más la espalda, y evidentemente el tipo le ha desabrochado el pantalón y se lo baja hasta los tobillos a tirones, ella lleva unas bragas horribles de confección barata y no vuelve la cabeza ni nada cuando él se las baja también y se saca la camisa del pantalón y se abre la bragueta y extrae su miembro tieso a través del triángulo de tela y se lo mete hasta el fondo, y luego lo saca casi entero y lo vuelve a meter, y toma y daca, y dale y dale hasta que parece a punto de correrse y sus resuellos son ya audibles hasta con la ventana cerrada, traspasando como los de un cerdo o un toro la pared intermedia, pero en vez de correrse lo que hace es sacar otra vez la polla y meneársela un rato sobre la espalda de ella, que está con el cuerpo pegado a la mesa y el culo saliente y las piernas abiertas, hasta que él se suelta el miembro y se endereza y con la palma le golpea el culo y le dice algo y la chica vuelve hacia él la cabeza sin enderezarse, y él da un pasito con el pene en la mano otra vez y se lo mete en la boca, y ella se queda como estaba pero con el cuello y la espalda girada y la boca llena de polla, en esa posición está casi enfrente de la ventana por la que él otea y cuando el tipo se mueve otra vez para ponerse más cómodo apoyándose en la misma mesa donde han follado ella está casi arrodillada y él casi seguro de que le ha visto, de que le está viendo, le da igual que le vea, la tía tiene la cara desfigurada por la succión y los ojos saltones vueltos hacia él y el cliente está claramente otra vez a punto de correrse, tiene los ojos casi cerrados y la cabeza echada hacia atrás y el rostro más porcino o más vacuno que nunca, la chaqueta abierta del todo y la panza hacia fuera y los cercos de sudor bien visibles en la camisa beige, pero en vez de dejarse ir le aparta a ella la cara casi de un manotazo, con la otra mano se suelta las presillas de los tirantes y el botón aún cerrado en la cintura del pantalón, que evidentemente le aprieta un poco, y de los calzones, que los lleva grandes y de esos holgados, con abertura hasta la misma entrepierna, se saca no sólo el miembro entero sino la bolsa toda de los cojones y cogiéndole a ella la nuca le dirige la boca a ellos, para que se los meta enteros en la boca y se los chupa y se los lama, eso lo oye él bien aún a través de la ventana cerrada, le dice que se los chupe y que se los lama y ella bien que lo hace, con los ojos ahora cerrados y ahora se da cuenta de que no tiene puestas las gafas, el tipo se aprieta a gusto contra ella moviendo el cuerpo a un lado y otro, y él ya no le ve la cara, se atreve a mover un poco la ventana para escuchar mejor, sobre todo los lametazos y los resuellos y cómo el tipo le dice que se los meta todos bien en la boca, que si es que no le caben, y cuando ella lo hace con la boca muy abierta la empuja aún más por la nuca hacia sí y ella tiene la nariz tan apretada entre la polla y la barriga del hombre que parece que no puede respirar y que resuella también y se quiere revolver pero él no la deja, le mueve sólo la cabeza hacia arriba para meterle otra vez el miembro muy dentro, y con la mano izquierda le tapa la nariz y se la pellizca y tira de la nariz de ella una y otra vez para que ella se mueva y se la chupe de arriba abajo, la chica está roja y lagrimea y respira a borbotones de vez en cuando, con inspiraciones ansiosas que el tío le corta o permite bruscamente mientras le dice que se aguante y la llama puta y que se aguante y otra vez puta y guarra y aguántate, puta, hasta que finalmente se corre con un quejumbroso gruñido de triunfo, más porcino que nunca, con la cara echada atrás y la camisa beige bien a salvo de la mancha de semen por la mano previsora que dirige el chorro sobre la coronilla de ella, que otra vez tiene la cara en sus cojones mientras él se derrama sin soltarla.
¡Joder! Esto es mejor que las películas. Su propia polla está como recién follada pero aún enhiesta y tartamudeante, dando vencejones dentro de su ropa interior. Desentendiéndose de la continuación de la escena, si la hubiera, aparta la cabeza del hueco y se retrepa contra la pared, bien camuflado tras las hojas hendidas de la palmera, que no por estar medio muerta es menos grande, de tal modo que cuando el tipo sale de los despachos y entra en el baño no se da cuenta para nada de su presencia, no ha cerrado la puerta pero se escucha correr el agua del lavabo y si él se está lavando ahí le dará la espalda al pasillo, así que aprovecha para deslizarse hacia la habitación donde se ha quedado ella, que ya se ha puesto las gafas y arreglado la ropa y se está limpiando la mancha blanca del pelo con los dedos, él se cuela rápidamente dentro, cierra tras de sí la puerta sin hacer ruido y en voz baja le dice que ni se le ocurra marcharse, que ya hablarán luego –esto lo dice muy serio– “de lo que aquí ha pasado hoy. Limpias y me esperas. ¿Me oyes?”. Le urge su confirmación pero aún es mejor lo que contesta ella, que al verle y oírle se ha vuelto a poner roja como antes y aún tiene palideces y rubores de rozadura en torno a la boca y los labios gruesos e hinchados y la nariz congestionada y ha bajado los brazos y una mancha de esperma en el pelo revuelto, tan rizo que es como el de una negra aunque lo lleve estirado. “¿No se lo dirás a nadie?”, le pregunta con su vocecita de flautín y él dice igual de serio, con cara de cabrón, “ya veremos” y el tipo vuelve del cuarto de baño muy compuesto, él se siente ahora dueño de la situación y le pregunta que dónde se había metido, el tipo no parece sorprendido al verlo allí y le dice de malos modos “¿a ti que te importa?”, luego se saca la cartera del bolsillo interior de la chaqueta como si no pasara nada, extrae dos billetes de veinte euros y se los da a la chica que los recoge y se los mete en el bolsillo de atrás del pantalón y vuelve a empuñar el escobón y empieza a barrer, la bata está tirada debajo encima de una silla, el tipo sale al pasillo y él le sigue, el tipo se dirige a la puerta de la calle y él le sigue, sabe que le dirá algo y efectivamente el tipo se vuelve y antes de abrir la puerta y salir le dice que se encargue de que eso esté listo para mañana, y llama el ascensor sin despedirse. Él cierra la puerta y entra en su sala y se sienta ante las pantallas y mueve el ratón para que vuelvan a iluminarse y sonríe, porque le parece que ahora va a cobrarse, por fin, tanto mal rollo y tantas horas de más y tanto mamoneo por todas partes, y soltando el ratón se toca la entrepierna y espera que ella vuelva a entrar en la sala con la bata bien puesta.

Ana Baliñas, 2005.

CAIDA LIBRE

“Mi postura sobre la refinería es el respeto a la legalidad”
Guillermo Fernández Vara


Estas palabras son una contraseña: por ellas se reconocen los que pertenecen a una misma y gran familia.

LA CORPORACIÓN
Directed by MARK ACHBAR and JENNIFER ABBOTT
Produced by MARK ACHBAR and BART SIMPSON
Edited by JENNIFER ABBOTT
Written by JOEL BAKAN with Narration Written by HAROLD CROOKS and MARK ACHBAR
Narrator MIKELA J. MIKAEL

Based on the book The Corporation: The Pathological Pursuit of Profit and Power, by JOEL BAKAN

EL DULCE PORVENIR

Dijo Albert Camus que la estupidez insiste siempre, pero también que hay en el ser humano más cosas dignas de admiración que de desprecio. En la página del foro social de Plasencia -rigor, documentación,inquietud,belleza- se halla el antídoto contra el silencio mortal ante los despropósitos de la jauría de políticos y especuladores que asolan esta tierra en liquidación. Gloria a ellos, gente del foro: leed la sabiduría en la punta de su nariz como puede leerse la necedad en la de los asesinos de campos. Nos descubren a los fabricantes de las moradas de los dioses y cómo de tan mísera porción de divinidad no cabe esperar nada bueno. Con una excepción: tarde o temprano acabarán en el hoyo.

Extraído de FORO SOCIAL DE PLASENCIA
http://forosocialplasencia.blogspot.com/
La Junta aprobará el pelotazo urbanístico de La Pardalilla

Sin participación ciudadana, sin debate, sin aceptar las fundadas alegaciones técnicas en contra del proyecto, la Junta, el Ayuntamiento de Plasencia y los promotores del perimer complejo turístico con golf de la ciudad acuerdan aprobar definitivamente otro ejemplo más de tantos que brotan por España al amparo de la permisividad y la connivencia de quien dirige las administraciones públicas.

La idea inmobiliaria tomó cuerpo en noviembre de 2002 y se debe a la familia López Gamonal, propietaria de la constructora Araplasa y emparentada con el fallecido senador de UCD Rafael López Gamonal, ingeniero que fuera gerente de Financiera Pardalilla SA y de varias empresas mineras, encargado de implantaciones nucleares, consejero de Caja de Ahorros de Plasencia, consejero de la Federación de Empresas de la Construcción de la provincia y vicepresidente de Economía, Hacienda e Industria de la Junta Regional de Extremadura preautonómica.

En annus electoralis y con la fruición del “Alto Mando” regional por ir poniendo, antes de dejar la Junta, guindas a los pelotazos urbanísticos de delicada justificación, corríamos el riesgo de que negociaran una vía intermedia para La Pardalilla; hete aquí que, como en Plasencia no hay necesidad real de viviendas ni es negocio rentable por sí solo un campo de golf, se permite el “uso turístico” por el módico precio de una nueva votación municipal para tramitar ahora el negocio como ampliación de casco urbano.

A nuestros políticos se les llena la boca de demagogia cuando hablan de limitar la especulación, pero actúan sin ningún escrúpulo al secundar proyectos como la Isla Turística de Valdecañas, o éste de La Pardalilla en Plasencia; es más, tienen la indecencia de reconocer que un campo de golf no es negocio lucrativo si no va acompañado del inmobiliario. Estas praderas artificialmente verdes donde alguna vez se supone vendrá a solazarse la elite ociosa sólo sirven, entonces, para justificar la jugosísima venta de moles de hormigón, acero y asfalto en lo que antes no era sino una parcela olivarera desgajada del suelo urbano sobrevolada por milanos, donde ocasionalmente campeaban las liebres y se aventuraban los zorros. Sólo era “campo”…

La Junta va de “Ladrón Bueno” en urbanismo, manteniendo la absurda idea populista del golf como servicio turístico (de “interés general”, dicen) más el barrio protegido de rentas medias, pero favoreciendo sólo al capital privado, pues con este nuevo pacto el interés público residencial prácticamente se mantiene en unas 400 viviendas protegidas (calculen ustedes si el 30% de 1.080 y el 50% de 800 es o no prácticamente la misma cantidad); otras 400 viviendas quedarán en propiedad y a libre precio de los promotores privados, para cuando monten el golf de 45 hectáreas y urbanicen las otras 40 en que más tarde levantarán las residencias y un complejo hotelero, un club social, una zona comercial, un geriátrico…, negocios todos de gestión privada.

La nueva propuesta requerirá para su recalificación una modificación puntual del PGOU, que se trasladará al Pleno del Ayuntamiento de Plasencia (cuyo gobierno se ha venido tambaleando en la cuerda por varios episodios de dimisiones, abandonos de partido, transfuguismo y chapuzas de gestión) y previsiblemente se aprobará con el voto favorable de todos los concejales, incluido el de “Desarrollo Sostenible” y la oposición en bloque, como en la primera propuesta. De este modo, la Junta dará vía libre en febrero de 2007, fecha estratégicamente calculada para dar un empujón a la delicada situación del PSOE frente a las elecciones municipales, y facilitar al mismo tiempo a las constructoras Araplasa-López Gamonal, AESA, Atica, Mego, Moliher y Girón Mendo, iniciar las obras en un año y endosarnos en 2009 otro callo de esta peste de campos de golf que invade la Península a golpe de ladrillo.

Junta y Ayuntamiento dan luz verde al campo de golf de ‘La Pardalilla’
Diario HOY (Grupo Vocento), 24/11/2006
A.S.O./PLASENCIA
http://www.hoy.es/prensa/20061124/plasencia/junta-ayuntamiento-verde-campo_20061124.html

TEMPRANO

Con dinero sólo se compra lo que se vende (*)

Prueba de percepción visual: busquen las coincidencias entre los siguientes eventos culturales:

a) (Extraído de http://www.labutaca.net)
ESCENARIO MÓVIL
Dirección: Montxo Armendáriz.
País: España.
Año: 2004.
Duración: 90 min.
Género: Documental.
Intervenciones: Luis Pastor, Lourdes Guerra, Gecko Turner & The GT Orchestra, Los Niños de los Ojos Rojos, Familia Vargas.
Guión: Montxo Armendáriz y Luis Pastor.
Producción: Puy Oria y Lourdes Guerra (en “convenio” con la Junta de Extremadura) (**)
Estreno en España: 1 Octubre 2004.

b) Extraído de Región Digital
Promoción del teatro y la música extremeña en Lisboa
Del 8 al 11 de febrero del 2007 , el Teatro Nacional Dona Maria II de Lisboa acogerá una muestra de teatro y música de Extremadura, para devolver al país vecino la atención que ha prestado a la región en materia cultural y exhibirle una parte de su creación.Concretamente los grupos “Los niños de los ojos rojos” y “Lusitania Jazz Machine”, el músico Gecko Turner, la Familia Vargas y la Orquesta de Extremadura, con Luis Pastor, serán los encargados de protagonizar esta muestra “reducida pero muy representativa de la calidad de nuestras creaciones”.

(*) Frase atribuida al jurista y editor vallisoletano Reinaldo Temprano Azcona
(**) Nota del autor

EKINZA

Cuéntame un cuento, me dice mi gata azul…Pues mira, le digo, había una vez unos hortelanos pobretones que cuidaban de una huerta bien grande y hermosa, pero muy trabajosa, porque quedaba siempre muy poco terreno para sembrar, y a casi nadie le interesaba lo que cultivaban. Pero obtenían unas frutas y hortalizas delicadas y pequeñas, si bien suficientes para subsistir.Y que gustaban a quienes las probaban. Entonces, como siempre, el administrador de aquella viña, que era de todos pero nunca fue así, tuvo una idea: decidió promocionar su finca y supo por un confidente que había un hortelano del norte muy honrado, que no es lo mismo que muy honesto, al que le dieron a elegir dónde abonar la huerta, y al que pagaron espléndidamente por ello del saco común. Y el señorito, que así lo llamaban, llegó y sin apenas siembra ni jornales recolectó un pepino agigantado, que ofreció en los mercados cuyas puertas tenía siempre abiertas por los caprichos del capital, y que además eran el anzuelo con el que convencía a los administradores: allí nunca llegarían las hortalizas locales, por demasiado escuálidas y verdaderas. Los hortelanos se quejaron, aunque nadie con ellos se rebeló ante la decisión del señor, que les llamó desobedientes e intolerantes. Y entonces, los administradores insistieron: convocaron al señorito para que examinara la calidad de las hortalizas que producían los disidentes. Y aquel dictaminó con su buen juicio que no eran buenas, que no merecían siquiera una palabra: y se burlaba de ellos por ofender a los señoritos. Y como todos le creyeron, porque sí, porque para eso es el señorito, decidieron además, premiar su sabiduría. Y le entregaron a cargo del Parlamento beige una alfombra roja, un azulejo con rayas blancas y una copa por los servicios prestados. Y él recogió ufano los presentes y les prometió que siempre estaría allí, con su buena reputación, para llevar a cabo cualquier “ekinza” que les pudiera hacer falta. Aunque ni siquiera se lo pidieran: no vendría por amor al arte, pero vendría….
Y los hortelanos,aún así, siguieron felices,aunque no contentos, porque su felicidad no procedía de la ignorancia de la verdad, sino del cultivo de la paciencia. Y buscaron el significado de “ekinza”, y decidieron que siempre sería mejor esperar. Para el fin del cuento, la gata estaba ronroneando: siempre le han gustado las historias de ratas.

Pistas para otros gatos

http://www.metrodirecto.com/es/article/efe/2007/02/01/64982/index.xml

El XIV Festival de Cine Español de Cáceres, en colaboración con la Asamblea extremeña, ha otorgado el I Premio “Cáceres 2016 a la Trayectoria Cinematográfica al director Montxo Armendáriz, para reconocer la vinculación del cineasta con la región y promover la candidatura cacereña a la Capitalidad Cultural Europea.

Así lo ha explicado hoy en Mérida el presidente de la Asociación “Re-Bross”, Jacinto Rebollo, cuya entidad organiza el Festival y que hoy ha suscrito un convenio de colaboración con el presidente de la cámara regional, Federico Suárez.

Según este convenio, por el que la Asamblea aporta 30.000 euros y cuya vigencia finalizará el próximo día 3 de marzo, se crea el I Premio “Cáceres 2016 a la Trayectoria Cinematográfica”, que se concede a Montxo Armendáriz porque “es muy allegado a Extremadura y ha trabajado mucho aquí, tiene acercamiento a la tierra, lo que es un buen principio para el premio”.

http://www.juntaex.es/extremadura/junta/2004.html
18 septiembre
El director de cine Montxo Armendáriz estrena en el Festival de Cine de San Sebastián el documental “Escenario Móvil”, rodado en Extremadura durante el verano 2003 con la colaboración de la Junta de Extremadura

http://www.deia.com/es/digital/cultura/2007/02/01/332959.php
Además de la duración, Rebollo resaltó que en esta edición también se prevé aumentar el número de proyecciones de las que consta el festival, ya que, entre otras, se van a proyectar ocho películas de Montxo Armendáriz, y se presentará un libro sobre su trayectoria cinematográfica.
Finalmente, Rebollo recordó que este festival lleva 14 celebrándose en Cáceres sin ánimo de lucro, de tal forma que todos los beneficios que se obtienen con su celebración se dedican a una serie de organizaciones benéficas.

http://cultura.hispavista.com/cultura/20030828160015/Libre-Producciones-suspende-el-estreno-de-su-nuevo-largometraje-documental-en-la-Filmoteca-de-Extremadura/
La productora Libre Producciones ha decidido retirar de la Filmoteca de Extremadura la presentación de su nuevo trabajo -un largometraje documental titulado “Soliloquio del farero”-, como protesta ante el convenio suscrito por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura con la productora navarra Oria Films (de Montxo Armendáriz) para la realización de un documental en video sobre los escenarios móviles de esa Consejería.

En una nota remitida a Europa Press, Libre Producciones considera que el citado convenio es en realidad “un gasto caprichoso de 120.000 euros para la producción de un reportaje de propaganda”, y “un gesto lamentable e insensible ante la precariedad y la crisis del sector audiovisual en la Comunidad, aumentada por el cierre de Canal Sur Extremadura”, además de un “agravio comparativo que pone en cuestión la capacidad de los extremeños para hablar de su tierra mediante las cámaras y la de la propia Consejería para difundir su obra sin complejos”.

Según indica la propia Consejería en escrito remitido a la productora de “El lince con botas”, en el citado convenio con Oria Films “no existe un intercambio de prestaciones a cambio de un precio, lo que evita que (…) esté sujeto a la Ley de Contratos de las Administraciones públicas”.

Para la productora cacereña, tal procedimiento basado en el concepto de “difusión de la cultura” entraña un agravio comparativo con las empresas del sector en Extremadura y significa abrir “la caja de Pandora administrativa” para seguir propiciando el goteo de lo que considera “talentos de escaparate” y “mercenarios de la cultura” que, como Oria Films y otros tantos, sólo se acuerdan de Extremadura para recolectar y cuyas actuaciones no revierten en absoluto en la mejora del tejido industrial y profesional en el depauperado sector audiovisual de la Comunidad.

Considera Libre P.A que “la contratación de artistas y autores que puedan contribuir con su talento al desarrollo de la profesión en Extremadura es una cosa, y el apoyo directo y privilegiado a productoras foráneas otra muy distinta: entre ambas actuaciones media un abismo”

DUDA CARACTER INNOVADOR

Libre Producciones pone en duda además el “carácter innovador” del documental, en que la Consejería ha justificado el gasto. En opinión del responsable de la productora José C. Manzano, el director navarro “podrá distinguirse por algún argumento, pero no precisamente por haber sido nunca un innovador” y duda por lo tanto que un formato de documental basado en entrevistas guiadas por un hilo conductor pueda ser considerado renovador, cuando además “lo que de su argumento se ha difundido se parece sospechosamente a otros formatos ya existentes con anterioridad”.

La suspensión del estreno de “Soliloquio del farero”, prevista para el día 9 de septiembre, es una protesta simbólica de Libre producciones.La productora lamenta asimismo que en la web institucional de Cultura se recojan comentarios y noticias relativas al rodaje de “Escenario móvil” cuando ese mismo sitio en internet “ha obviado sistemáticamente la publicación de noticias referentes a rodajes, estrenos, presentaciones o premios relativos a productoras extremeñas como Libre P.A, incluso en lo tocante a programas subvencionados por la propia Consejería”.

PROTESTA INFORMAL

Adjunto el diseño (Rafa) y el texto (Ana) de la tarjeta postal que hemos editado para protestar ante los responsables del cierre de la producción de “El lince con botas”. En fin, a quien le apetezca que le mandemos algún ejemplar, puede solicitarlo mediante un comentario a este diario o bien llamando a Libre Producciones (927212770). También se puede copiar ilustración y/o texto y enviarlo a quien corresponde por el medio que apetezca o se tenga más a mano. Gracias de antemano

Nota. Se trata de una alegoría: el dibujo ha sido trucado influyendo en el artista. Para mal y para bien.

PRESIDENTE DEL CONSEJO DE GOBIERNO
DE LA JUNTA DE EXTREMADURA
Plaza del Rastro, s/n.
06800 MÉRIDA
Badajoz
España

En uso de su cargo, y de acuerdo con la legislación vigente, le ruego haga lo posible para:

-cambiar la actual línea de la TV autonómica extremeña, orientándola hacia, como dicta la Ley 4/2000: “baremos de calidad en toda su dimensión técnica, audiovisual, artística y de contenidos, evitando expresamente los contenidos degradantes, alienantes y escapistas”

– conseguir la emisión íntegra, no censurada ni recortada, de los capítulos ya producidos dentro de la serie televisiva “El lince con botas”, en tanto se ajusten a los criterios de programación que dicta esa ley.

– continuar con la producción de dicha serie, cuya empresa productora ha demostrado ya ser capaz de cumplir los objetivos dictados por la ley, o programar en su lugar otros (y a ser posible más) espacios donde quepan, como en esta producción que ustedes han resuelto paralizar desde diciembre del 2006, los testimonios orales de muchos cientos de ciudadanos, colectivos e instituciones extremeñas, que expresen sus opiniones, trasmitan sus conocimientos o compartan sus ideas en plena libertad y con verdadero interés, conocimiento previo y respeto hacia ellos y sus actividades. Y que, igualmente, permitan recoger y trasmitir, para futuras generaciones, las experiencias vitales, modos de hablar, tradiciones culturales y sabiduría acumuladas en la generación más anciana, tarea hoy impostergable (pues ellos se nos están yendo), para las que ustedes llaman nuestras “señas de identidad”.

VETERANOS

Hacía 26 años (minuto más o menos) que no participaba en una carrera de fondo. Para el caso han sido cinco mil quinientos y pico metros en Badajoz, en la VIII Carrera Popular de las Candelas, organizada por los Colectivos Sociales de la Margen Derecha en colaboración con la AACB. Allá fuimos mis frases (“correr es de cobardes”), mis diagnósticos (“una psicopatía como otra cualquiera”) y yo junto a Geles (inoculadora del virus) y Rafa (el de la fotografía, a la derecha de las mozas que le asistieron tras su percance de gemelos) y con Ana y Luis, feroces proselitistas, a la intendencia. Ha sido estupendo: mi propio escepticismo se ha hecho añicos durante el trayecto. De lo mejor, la pancarta reivindicativa (“…al contrario de la edición anterior, esta vez el Parque de San Fernando había sido limpiado de despojos de la fiesta de la noche anterior por los servicios de limpieza del Ayuntamiento”, escribe el cronista de la carrera) y la palabra “meta” pintada con tiza sobre el asfalto. El lance desagradable, la patética presencia del candidato a alcalde y actual preboste cultural rebañando unas fotos durante la entrega de premios con los pacientes corredores de todas las edades.El año pasado no estuvo, me cuentan. Los veteranos premiados le taparon sin contemplaciones, de tal forma que intervino el castizo protocolo para aclarar el encuadre. Corredores de fondo, los veteranos. Sin miedo a la soledad.

LA PAZ ESTA EN EL RENCOR

Pues vamos en el 106 escuchando en el “loro” una canción de Antonio Vega, “Para bien o para mal” (“Una mano se ofreció, nada tienes que temer, me subió y me subió, y más tarde me dejó caer. Me fue llevando la corriente, allí donde no hacia pie, nada dura para siempre, pero para siempre dije adiós ayer. Para mal y para bien fue que me dejé atraer, si ahora miento créeme, no la quiero la mitad de lo que creen…”) y voy y digo: “No me gusta esta canción: es muy rencorosa”. Y Ana me mira sin mirarme y me dice: “¡Vamos! ¡Pero si son las que más te gustan: ¿Y “Wrapped around your finger”? ¿Y “Solo una parte”: “Al prohibir se despierta el deseo, a una meta es mejor no llegar. Siempre fue un placer oir tus frases, y ahora ves las copié y aquí están”?
¿Y “First we take Manhattan”?: “Me sentenciaron a 20 años de aburrimiento, por intentar cambiar el sistema desde dentro.Vuelvo ahora, estoy volviendo para recompensarles.Primero tomaremos Manhattan,luego tomaremos Berlín.No me gusta tu negocio de moda, tío. No me gustan esas drogas que te mantienen delgado. No me gusta lo que le pasó a mi hermana. Me gustaría realmente vivir junto a tí, muchacha. Amo tu cuerpo y tu espíritu y tus ropas. Pero, ¿ves esa fila allí que se mueve atravesando la estación?. Te lo dije, te lo conté, te dije que sería uno de ellos”
¿”Armando rampas”? (“Comandante Armando Rampas: no te folles las azafatas una tras otra; comandante, no me hagas creer que un turista es un humanista y no un pirata, y comandante, no me abandones con tu paracaídas, mal te mates, incinerador de árboles, violador de las alturas”) ¿”Waiting in vain”? ¿”Don’t leave me now”? Y “Segundo premio”, “La corporación”, “No surprises”, “Generale”, “A la sombra de una mentira”, “So payaso”…Caigo hacia atrás horrorizado de mi mismo. Pero de uno mismo no se puede huir (je,je): mejor me lo tomo con humor. Es muy divertido y vale la pena asistir hasta el último acto de esta tragicomedia. ¡Qué paz escuchar a esta gente!. Y por cierto, o reparamos el cd del coche o lo tiro por la ventanilla: salta continuamente, el hijo de la gran puta.

“Solo una parte”, El Hombre Burbuja, de “La paz está en las matemáticas”. Escrita por Julio de la Rosa

GALLARDO, PRESIDENTE

El Ministerio de Medio Ambiente envía un informe a una empresa privada y, no obstante, es el presidente del gobierno autonómico quien convoca una rueda de prensa para erigirse en su portavoz y dar la réplica tronante. Tras ello, la portavoz de ese gobierno (muda para tanta cosa) traduce la intención de las palabras del presidente portavoz. Y el portavoz del partido que sustenta al gobierno, a la vez heredero de la empresa privada, permanece callado. Frotándose las manos, es un suponer. Todos cada vez más nerviosos: van perdiendo. En los medios convencionales de comunicación a nadie le extraña: las cosas son así porque estamos acostumbrados. Es el carácter del poder. Así pues, me remito al encabezado: Gallardo, presidente. Para qué cubrir las apariencias. Sugiero que les sea otorgada la patente de la desfachatez, no como ejecutantes originales, pero al menos sí como los de audiencia más distraída.