Mes: febrero 2007

UN AIRE DE FAMILIA

Un concejal del partido único escorado hacia Losantos telefoneó a mi productora para advertir de la responsabilidad que conlleva escribir y difundir pasquines en la vía pública, por si acaso -sospechaba- eramos los responsables del libelo. Meses después, un cargo público del partido único escorado hacia Gabilondo llama a un colaborador de la serie “El lince…” para advertirle del “daño” que hace a una institución pública al enviar “cartas al director” en defensa de la libertad de expresión. Y días atrás otro concejal de la gama Saponi hace una llamada al hermano de quien suscribe para que “rectifique” unas declaraciones públicas en las que vertía su opinión sobre la gestión municipal en materia de deporte de base, en particular en estas fechas “tan sensibles”: en un momento dado emplea la expresión “¡te vas a cagar!”, ante lo que su interlocutor le advierte que tiene el teléfono en manos libres y está acompañado, para que se explaye. Es lo que tiene la democracia participativa: todo tiene un aire de familia…Y si encima todos los alguaciles saben usar el teléfono y no les cuesta un céntimo la llamada, pues la participación crecerá, a buen seguro.

CABEMOS CASI TODOS


Me cuentan que alguien escribe en la red un comentario de solidaridad hacia “El lince con botas” y Noelia Rubio. Buceo y encuentro un artículo firmado por esta mujer que reproduzco. No lo estamos viendo, pero está pasando. Que no cabemos todos es un hecho. Que conservemos las piernas, un privilegio.

¿Obra Social? de Caja Madrid

Noelia Rubio Alfaro. Dos Hermanas. Sevilla
Rara vez escuchamos saltar en los medios de comunicación situaciones de despido a título individual, si no más bien asociado a regulaciones de empleo con despidos masivos. En la oscuridad quedan aquellos, igualmente injustos, que por cuestiones ideológicas, políticas, sindicales, o personales, son ejecutados bajo el disfraz del despido improcedente, como es mi caso. Un caso llamativo cuando detrás se encuentra la Obra Social de Caja Madrid, impulsora de acciones e iniciativas que reviertan en la sociedad como la conservación de nuestro patrimonio natural.

En una de estas iniciativas me encontraba yo hasta hace una semana, desempeñando la labor de educadora en una campaña que recorre actualmente Extremadura y que recibe el nombre de “Planeta Sano, Alimentación Saludable”.

Como bien claro indica su nombre, los objetivos de la campaña son, entre otros, promover hábitos de consumo responsables y respetuosos con el medio ambiente, sensibilizando de las consecuencias negativas de un estilo de vida actual consumista que está desencadenado en problemas tan graves como el calentamiento global de la Tierra, la extinción de especies, la deforestación, la desertización, etc…

De ello me encargaba yo a través de una actividad que consistía en la proyección de un vídeo, una charla y un programa multimedia, y que se desarrolla en un aula móvil con forma de autobús. Me encargaba hasta que el 30 de enero recibí la carta de despido inmediato de la dirección de la empresa Alegria-Activity S.L. (ubicada en Vitoria), subcontrata de la Obra Social de Caja Madrid, que respondía a las amenazas de despido que recibí a consecuencia de la aparición en prensa de una opinión personal expresada en contra de un proyecto de Refinería, en el cual Caja Madrid invierte un 10% de su coste, dándose la circunstancia además de mi presencia en las listas como candidata a las primeras elecciones sindicales de la empresa.

¿Pero qué esperaba Obra Social de Caja Madrid? ¿Que me callara la boca ante una manifestación en contra de la Refinería frente al autobús (que recordamos que se llama “Planeta Sano, Alimentación Saludable”) y sobre un tema que como profesional para lo que me contrataron implicaba mi posicionamiento en coherencia con la actividad que la misma Campaña desarrolla y cuyos objetivos persiguen? ¿Pretendían que me escondiera ante la pregunta de la prensa por miedo a represalias en lugar de defender mi trabajo? Porque lo que hice precisamente es dar credibilidad a la campaña, y a mi dignidad como educadora medio ambiental, no porque me paguen, sino porque creo en ello.

Por eso me hice educadora medio ambiental,y tanto mi cualificación como mis principios van acordes con el trabajo para el que me contrataron. Principios que he intentado divulgar a gran cantidad de colectivos que pasaron por el autobús cuando ejercía como monitora: centros educativos de primaria y secundaria, escuelas de adult@s, programas de garantía social, etc…

Sin embargo, bastaron mis declaraciones y mi nombre en las listas a candidata, para de un plumazo eliminarme de la actividad laboral que durante casi 11 meses he realizado, y de mi inminente actividad sindical, ya que cuando me despidieron me encontraba en la reserva para acceder al comité de empresa.

Algo tan incongruente como el autobús que se pasea y continúa por Extremadura, con el sello de Obra Social de Caja Madrid, dando lecciones de civismo y responsabilidad medio ambiental. ¿Pero son ustedes responsables? ¿Conocen el artículo 20 de la Constitución Española “Libertad de expresión” donde se reconocen y protegen los derechos de “expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas, opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de producción”? Pues parece que no.

GORADZE NO EXISTE

Extraigo directamente del Servicio de Noticias de la Organización de las Naciones Unidas: la Corte Internacional de Justicia culpa a Serbia -pero exonera a su Estado (sic)- de responsabilidad en la limpieza étnica y genocido de bosnios musulmanes y croatas durante las últimas guerras de los Balcanes (hace tanto tiempo ya…). Aquello que sucedió, aquella sanguinaria ordalía de violencia más allá de la brutalidad organizada y financiada por el gobierno serbio que Joe Sacco contó en novelas gráficas del valor de “Gorazde” o “El mediador” -que contienen una bibliografía sobrecogedora sobre el tema- acaba siendo un teletipo despachado tras un fallo no ya ambiguo, sino incomprensible en su brutal identificación con el espíritu de Pilatos. La responsabilidad es pues, ¿de quién?: ¿de los ciudadanos serbios?, ¿de vecinos que azarosamente, al parecer, asesinaban, violaban, incendiaban, masacraban?. Mientras tanto, nuestras preocupaciones siguen y crecen bajo nuestros techos aislados del cielo. El terrorismo, dicen las encuestas, principal preocupación de los españoles. La historia, y el presente, se escriben al dictado, como quieren los malhechores. Bien saben los estadistas grandes y chicos que la sangre de los demás es la mercancía más barata. Qué cabrones.

http://www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?newsID=8896&criteria1=Serbia&criteria2=Bosnia

CIJ exonera a Serbia de genocidio
26 de febrero, 2007 La Corte Internacional de Justicia (CIJ) exoneró hoy a Serbia del delito de genocidio cometido durante la guerra en Bosnia, pero la culpó de no haber hecho nada para evitar la matanza de bosnios musulmanes en el enclave bosnio de Srebrenica.
También responsabilizó a Serbia de no haber castigado a quienes llevaron a cabo esa masacre en julio de 1995. El fallo fue leído por la presidenta de la Corte, jueza Rosalyn Higgins.

La Corte concluyó “Serbia ha violado sus obligaciones bajo la Convención sobre Prevención y Castigo del Crimen de Genocidio al no haber transferido a Ratko Mladic”, acusado de ese delito, al Tribunal Internacional para Crímenes de Guerra en la Antigua Yugoslavia (ICTY) para ser sometido a juicio, subrayó Higgins.

La demanda había sido presentada por Bosnia, que acusó a Belgrado de haber planeado la campaña de limpieza étnica contra bosnios musulmanes y croatas.

La Corte de la Haya consideró que el pago de indemnizaciones por parte de Serbia “no es una forma apropiada para reparar” la falta de cumplimiento de su obligación de prevenir el genocidio.

Éste fue el primer caso presentado ante esta alta instancia en que se planteó la posibilidad de culpar a todo un país de ese crimen.

El fallo estableció que ningún órgano del Estado serbio demostró su intención deliberada de destruir en todo o en parte a la población musulmana de Bosnia.

FALSO Y MEZQUINO

El Cexma rechaza haber censurado a una productora ( El Periódico Extremadura – 24/02/2007 )

A continuación, la réplica.

LIBRE PRODUCCIONES CALIFICA DE “FALSAS” LAS DECLARACIONES DE GASPAR GARCÍA MORENO PARA JUSTIFICAR LA SUPRESIÓN DE “EL LINCE CON BOTAS” y DE “MEZQUINA” LA ACTITUD DEL MEDIO PÚBLICO HACIA LA PRODUCTORA.
La productora cacereña Libre Producciones -y sus trabajadores- quieren hacer pública su indignación ante las declaraciones de D. Gaspar García Moreno, director de CEXMA, ante la Comisión de Control Parlamentario de la Asamblea de Extremadura en relación a esta empresa y a la serie “El lince con botas”.

Así, calificamos de tan falsa como fácilmente rebatible su alusión a la inexistencia de censura en el medio público, dado que es irrefutable que Canal Extremadura TV ha ejercido censura, incluso mediante comunicación por escrito, hacia programas producidos por Libre Producciones, que de hecho no se han emitido. Asimismo asumen que las manifestaciones del director de CEXMA son otra más de las acciones emprendidas desde ese medio público en pos del descrédito de una empresa privada con la trayectoria profesional de Libre Producciones, en respuesta a no haber cedido ante la prepotencia y la intimidación de los responsables del medio público, algo que no le había sucedido nunca antes en sus casi veinte años de existencia empresarial, tendente a desactivar su independencia y dignidad profesional.

Unas actuaciones que han concluido con la supresión de la serie “El lince con botas”, que contaba con la aceptación de la audiencia, y los puestos de trabajo que propiciaba.

Libre Producciones reta al director de CEXMA a aclarar las “anomalías” de las que habla en su declaración respecto a la producción de la serie, achacadas por él a la productora, y considera “miserables” sus insinuaciones en un marco en el que no estaba presente ningún representante de Libre Producciones, y actuando en representación de una corporación pública. En cualquier caso, Libre Producciones deja al buen juicio de los ciudadanos extremeños, y a la obviedad del trato otorgado por el canal público a la serie “El lince con botas” en su programación, para que cada cual pueda concluir qué parte ha faltado al respeto y el buen nombre de la otra. La productora considera que es el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y su posición crítica hacia los contenidos y la gestión del medio público la causa de la extinción del contrato de co-producción de dicha serie televisiva. Y, aún más grave, que la causa de lo que nosotros consideramos “veto” es el ejercicio del derecho a la libertad de expresión de los cientos de ciudadanos extremeños que han colaborado en sus episodios. E incluso, más grave todavía, impedir la participación de los que podrían haber seguido expresando sus opiniones y difundiendo sus conocimientos e ideas en este programa.

Libre Producciones solicita al Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura cambiar la actual línea de programación del canal público ajustándolo a los principios que dicta la ley; la emisión íntegra de “El lince con botas” (capítulos ya producidos) y la reanudación de dicha serie o de otros espacios televisivos semejantes, así como el cese, si procede, de el/ los responsable/s de cualquier “actuación contraria a los criterios, principios u objetivos que rigen esta Ley”. Ley 4/2000 de 16 de noviembre, por la que se crea la empresa pública Corporación Extremeña de Medios Audiovisuales.

Y tal y como se publica:
La productora del ´Lince con Botas´ asegura que ha sido censurada ( El Periódico Extremadura – 25/02/2007 )

ILUSTRACIÓN: JJfez http://www.jjfex.com

ERRANTES (Y SEDENTARIOS)

Esta mañana, en el baño de Herreruela (ahorro los detalles) leí este cuento de Pío Baroja (“Errantes”) que me ha recordado el paisaje de justo al lado, junto al puente sobre el Salor, y no me resisto a pegarlo aquí. Me ha costado un constipado, pero qué manera de empezar el día. Desde luego, son estas ocurrencias (el libro de Baroja en vez del Marca junto al retrete) lo que le hacen a uno querer más y más a la moza del cuarto de baño de abajo, que practica con el portugués (el idioma) a base de oir las cercanas ondas lusas (“Radio Urbana”) que, entre tema y tema, informa del aniversario de la muerte de José Afonso. Tan cerca, tan lejos. En fin, qué bien vivo, oye…

“Les sorprendió la noche e hicieron alto en el fondo de un desfiladero constituido por dos montes cortados a pico, cuyas cabezas se aproximaban allá arriba como para besarse, dejando solo a la vista una faja de cielo alargado y llena de estrellas.

A los pies de aquellas dos altísimas paredes de piedra serpenteaba la carretera, siguiendo las vueltas caprichosas del río, que, ensanchado por el dique de una presa cercana y su molino, era allí caudaloso, profundo y sin corriente.

Embutida en una grieta angosta de la montaña, cerca de un terraplén, por donde continuamente rodaban piedras, había una cabaña, y la familia se detuvo en ella. Era una de esas casucas que en las provincias del Norte se ven en las carreteras para descanso de los caminantes. Allí solían albergarse gitanos, caldereros, mendigos, buhoneros y toda esa gente sin trabajo que recorre los caminos.

La familia la constituían una mujer con un niño, un hombre y un muchacho. La mujer, que iba montada en un viejo caballo, bajó de él, entró en la cabaña y se sentó en el banco de piedra a dar de mamar al niño que llevaba en los brazos. El hombre y el muchacho quitaron la carga al rocín, lo ataron a un árbol, recogieron algunas brazadas de leña, las llevaron a la caseta, y allí, en el suelo, encendieron lumbre.

La noche estaba fría; en aquel desfiladero, formado por los dos montes cortados a pico, soplaba el viento con fuerza, llevando finísimos copos de nieve y gotas de lluvia.

Mientras la mujer daba de mamar al niño, el hombre, solícitamente, le quitó el mantón, empapado en agua, de los hombros, y lo puso a secar al fuego; después afiló dos estacas, las clavó en la tierra y colgó sobre ellas el mantón, que así impedía el paso a las corrientes de aire. El fuego se había acrecentado; las llamas iluminaban el interior de la cabaña, en cuyas paredes blanqueadas se veían toscos dibujos y letreros, trazados y escritos con carbón por otros vagabundos.

El hombre era pequeño, flaco, sin bigote ni barba; toda su vida parecía reconcentrada en sus ojos, chiquitos, negros y vivarachos. La mujer hubiera parecido bella sin el aire de cansancio que tenía. Miraba resignada a su hombre, a aquel hombre a quien amaba sin comprenderle. El muchacho tenía las facciones y la vivacidad de su padre; ambos hablaban rápidamente, en una jerga extraña, y leían y celebraban los letreros escritos en las paredes.

Se pusieron a comer los tres sardinas y pan. Luego, el hombre sacó una capa raída de un envoltorio, y arropó con ella a su mujer. El padre y el hijo se tendieron en el suelo; al poco rato, los dos dormían. El niño comenzó a llorar; la madre se puso a mecerlo en sus brazos con voz quejumbrosa.

Minutos después, en el nido improvisado, dormían todos, tan tranquilos, tan felices en su vida nómada y libre. Afuera, el viento murmuraba, gemía y silbaba con rabia en el barranco. El río se contaba a sí mismo sus quejas con tristes murmullos, y la presa del molino, con sus aguas espumosas, ejecutaba extrañas y majestuosas sinfonías.

Al día siguiente por la mañana, la mujer con el niño, montada a caballo; el padre y el muchacho comenzaron nuevamente su marcha y se fueron alejando, alejando, los errantes, hasta que se perdieron de vista en la revuelta de la carretera.”

Pío Baroja “Errantes”
Cuentos, pág 77. Alianza Editorial
FOTO: Pío Baroja por Alfonso Sánchez

SIMBAD JUNTO AL VIADUCTO

Grabación del último episodio de “El lince con botas”. El equipo prácticamente al completo (salvo el papi Fernando, que bastante tiene) se desplaza a Madrid para acabar con el capítulo prometido: “Ciento Volando”. Entrevista en el Parque Sur, ensayo en casa de Daniel y concierto enérgico y delicado en “El Rincón del Arte Nuevo”. Antes, desayuno con los llaveros de “El hogar del transportista”, comida autoritaria en “La Via”, cerca de la Plaza Elíptica o lo que queda de ella y merienda en una pastelería atendida por una jovencita rusa que bien hubiera podido acabar de criarnos a todos. Nos lo merecíamos, apunto.
Llegada la noche y tras una delirante persecución del local junto al viaducto dónde iban a tocar, ida y vuelta a Getafe incluida, llegamos puntuales mientras unos miles siguen buscando el tesoro en las entrañas de Madrid, envenenando todo lo que se pone por delante. Y comienzan: se llaman “Ciento Volando” (“One hundred flying”, dice uno) y lo único que les importa es no perder las cartas de ruta para reencontrarse siempre con un marino viajero que se llama Simbad, el eterno personaje de los cuentos árabes y las mil y una noches yendo y viniendo con las mareas y el viento, por amor… a lo que venga. Un concierto es una flor que nunca dura, una forma de llamarnos, “sin hablar ni hacerse oír, como marzo llama abril”.
Y cuando termina, de nuevo todos al Tata, ese coche raro y entrañable, entre besos y despedidas. Hasta aquí hemos llegado: se acabó la inspiración y la falsificación de los textos. Temblando, nos recogemos en las pieles de nuestro abrigo de recuerdos y pensamos: “No por mucho amanecer, ciento volando”. Será absurdo, pero sirve para abrir cadenas, para acabar con sombras cautivas, para tararear canciones cientovolanderas. Para concluir, sin más….
De vuelta, cenamos un bocadillo y llegamos de madrugada, unos a Cáceres, otros a Badajoz. Profecía autocumplida: el asteroide que nos sirve de conversación cuando no hablamos de sexo, y su vapor de roca que nos abrasará, llegará, nos dicen, en el 2029. Ojalá caiga cerca, je,je. El tesoro desaparecerá y con él las canciones. Hasta entonces, grandes tormentas se quedan en nada…

http://media.imeem.com/v/ISIemqV41-/aus=false/

Simbad (del albúm “Por amor a lo que venga”, Ciento Volando (2000)

(Al Faris Ibn Iaquim Al Galizi, notable traductor de la imperial ciudad de Toledo en los días de la escuela alfonsí, olvida mencionar, en su célebre libro sobre la vejez de Simbad, ciertas palabras que la tradición popular atribuye al anciano marino, y que el correr de los siglos ha ido poniendo en verso. Yo las rescato aquí. Por si sirve de algo.)

El mar que baña de espuma las islas
que no las hay, pero a veces están;
el viejo puerto donde los recuerdos
van decidiendo si vienen o van…

Hoy nuestros sueños
van perdiendo altura
como un sol
que se ahoga en el mar;
ya no recuerdo tu carta de ruta,
ya apenas me llamo Simbad.

No sé qué vientos
me roban el rumbo,
renuncio a saber lo que soy;
son las corrientes
caminos profundos
que van separándonos hoy.

El mar de antaño,
que antes nos amaba,
baña de sombras las costas de ti.
Grandes tormentas se quedan en nada,
no sé si es cierto que antaño existí…

Hoy las promesas
levantan el vuelo
y emigran por cada rincón;
morir es como
apretar con los dedos
las lluvias de cada estación.

Hundido al fondo de un cuarto trastero
cada naufragio ocupa su lugar.
El Viento Norte te roba el sombrero.
El Viento Sur te hace siempre llorar.

Hoy las ballenas
cantan bajo el suelo
los nombres que toma el dolor;
cojo mis cosas
y olvido los cuentos,
flotando en cualquier dirección.

Los arrecifes protegen las islas
¡Si tú supieras qué viejo es el mar!
Un cementerio de eternas sonrisas,
donde las olas no saben llegar…

Hoy las sirenas
peinan sus lamentos
en haces de estrellas sin luz;
pruebo tu ropa
a los últimos vientos
mientras me despido del sur.

A mis espaldas
se ocultan los puertos
que no volveré a visitar;
lleno mi alma
de algunos recuerdos,
que brillan cuando hay tempestad.

(Letra y música: Daniel Martín)
Además, Ciento Volando son Alejandro González y Nuria Huélamo, con Luz Gómez y javier Sevilla.

PROXIMIDAD

Me sorprende en la barra del bar que el periódico local dedique uno de sus editoriales a la censura televisiva del canal público estatal. Mientras se hace eco del trompeteo hace también oídos sordos ante no ya lo semejante, sino fehaciente e innegable de nuestro caso con “Prevenir y curar” y Canal Extremadura. Me miro al ombligo -de nuevo- y aunque seamos conscientes del pacto de no agresión -un secreto a voces- entre los medios privados y públicos de Extremadura, no deja de llamarme la atención que, además de que vengan impuestos los editoriales desde Catalunya -servidumbres de la franquicia-, se minusvalore el criterio de proximidad con tanta soltura. Aunque para otros casos no sucede: se dedica tinta a cuestiones que no se pondrían por escrito ni en un cartel de escalera. Cuestión de criterio. Profesional, y doble, sin duda.

TVE: gol en propia puerta ( El Periódico Extremadura – 23/02/2007 )