Mes: septiembre 2008

PASANDO

El fin de semana lo pasamos muy, pero que muy bien. Nuestra propia casa como plató para un surtido de bodegones. Rafael domando la luz con la ayuda de Ana, Luis y Manuela, mientras yo dormitaba. Una paella a domicilio preparada por el mejor de los expertos; amigos y amigas por todos lados, risas, besos, abrazos, recuerdos, nostalgia de Manolo Malinche y de Juantxu Tato, un paseo bajo la lluvia…Una sauna, una conversación, un vino portugués. Se abre el otoño. 

Hoy, asistimos a un momento histórico, como casi todos últimamente. Dejará entre nosotros salpicaduras, heridas, daños, tragedias. Wall Street se desploma. Y el sentido común (¡“Qué camino más extraño me ha llevado hasta ti”, diría Bresson) ha decidido quitar la red a tiempo. ¿Sobreviviremos? Es el siguiente paso del fin de un régimen económico criminal. Quién lo pagará, lo imagino: por eso anoto qué bien lo pasamos este fin de semana. Ya veremos. Pero, desde luego, me alegro como si hubiera vuelto a nacer. Mi pronóstico es que, a partir de ahora, nos vamos a enterar. 

ROBE, EN EL TELEDIARIO

Pues sí,en el de La Primera, en unos billares, soltando un disperso “total” a cámara que habla claro de la distancia entre el poeta y su alter ego, un naúfrago fuera de su ámbito sagrado. Detrás de la “información” (“los extremeños”, insistía la locución) era tan fácil oler a los publicistas de la Warner que podía verse hasta la porcelana del orinal que llevaban encima. Estos días atrás ha levantado un considerable revuelo la actitud de Robe Iniesta en un concierto en Aranda de Duero, cuando se negó a seguir tocando mientras no se desalojara a la gente del “tendido de los sastres”. Lo sorprendente es que los ataques más furibundos proceden de los foros cercanos a su itinerario, como si recién descubrieran (Extremoduro llevaba más de un lustro trabajando para la primera corporación mundial del entretenimiento, hasta 2003 en manos de Time Warner, y desde entonces hasta ahora le edita Warner Music, lastre para la multinacional por sus pérdidas y ahora únicamente dedicada a la industria musical) que este arte enjoyado es, además, una manera de vivir desahogado, lejos de los agujeros, aunque sólo para unos pocos privilegiados, y no necesariamente los mejores. Aún así, Iniesta y sus socios han descubierto recientemente, a través de su inversión en una discográfica propia que edita nuevas bandas, que tener una empresa independiente en este país es una apuesta mucho más cruda, por asombroso que parezca, que conseguir editar un primer albúm a través de una suscripción, como fue su caso. Apostar por las bengalas en época de misiles es fantástico, pero los grandes falos advierten del castigo: tu produces, yo distribuyo, yo controlo los mensajes. Yo mando. “La tranquilidad es una bajeza moral”, dijo Tolstoi, habrá pensado Robe antes de iniciar esta aventura. Por eso, lastima comprender que ya no es sólo, como diría el poeta, que “la mugre ajena deposite sus opacos barnices sobre la policromía”, sino que el cainismo persiste enlodando los cristales con su aliento. Dice la letra de su último albúm. “Y ahora estoy en guerra con mi alrededor/no me hace falta ningún motivo/ y es que soy maestro de la contradicción/ y experto de romper lo prohibido”. Dice también “Luz, maldita sea la luz/que me desvela./No. Aquí no ve y la luz/se desespera. Me arroja a ver el mundo,/y me lo encuentro furibundo./Si quiero ir a la moda,/necesito una pistola”.  Inventar un canon sobre los soportes es una ignominia a la altura de la financiación de los partidos políticos. Les pagamos comprando discos, camisetas, entradas. Eso es lo que cuestan, y buena parte de ello les llega. Que también se les puede robar, desde luego. La inmensa mayoría lo merece, incluso. También los bancos, y a casi nadie se le ocurre. Como negarse a pagar el canon. Como exigir transparencia por el uso de los fondos públicos para traer cantantes a las fiestas populares. Porque hay que arriesgar. La tranquilidad, que es una bajeza moral.

BECKY

La gata de los ojos cerrados se llama Becky. Tiene siete años. Un día la encontramos cerca de Aljucén, junto a la ribera del río. Estábamos buscando localizaciones cerca de la estación de tren para ponernos, meses después, a filmar “La ilusión”. El sitio era precioso, pero aquella misma tarde lo descartamos. Ahora, hete aquí que escuchamos unos lánguidos maullidos y allí, encima de una carrasco, empapada, aparece el bicho multicolor de pocas semanas. Así que le dimos a elegir: o te quedas ahí arriba, o te vienes con nosotros. Se vino. Subió al coche de un salto. Desde entonces, si le pones un jersey delante, como aquel día, se pone a mullirlo mientras ronronea en estéreo. Ahora, convertida en la defensora del castillo familiar, nos adora más o menos como la adoramos. Su nombre procede de “Mones com la Becky”. Que te retrate Luis, o Manuela, es lo mejor que le puede pasar a un animal. Así que, gracias de su parte, que yo sé que las da.

EL VEREDICTO

Mickey, (Jack Warden) el amigo del personaje interpretado por Paul Newman en “The verdict” -un veterano abogado que se redime de su desesperado alcoholismo asumiendo un caso de negligencia médica-, le insiste para que continue en la lucha. Ha de enfrentarse, según él, “al jodido príncipe de las tinieblas” -el ilustre abogado de la poderosa parte contraria, interpretado por James Mason-. Quien haya visto la película nunca la olvidará, porque su mensaje es no te rindas, a pesar de todos. El guión fue adaptado por David Mamet de una novela de Barry Reed titulada “The verdict”, y dirigida por Sidney Lumet en 1.982. Protagonizada por Paul Newman es, probablemente, uno de los cinco últimos films norteamericanos de gran estudio a la altura de su cine clásico. De aquel crepúsculo a esta oscuridad, siempre encendía la luz el señor Newman.

EL TECLISTA

Dice una canción de Antònia Font “…jo vull ser un Pink Floyd” (“yo quiero ser un Pink Floyd”). ¡Qué poquitas personas conozco, de entre quienes les gusta la música, que no lo suscriban, que no hubieran querido ser un Pink Floyd! Uno de ellos, un pink floyd, era Richard Wright, que ha muerto hace once días. Tenía 63 años. Qué más tenía, qué más da, si era un Pink Floyd con un órgano Hammond.

LOS MISERABLES

Burda y escandalosa manipulación en Canal Extremadura
Borrado de parte de una imagen al más puro estilo de los regimenes autoritarios. Ver video manipulado.

(De “kaos en la red”)

“La responsabilidad empieza en los sueños. Todo es una cuestión de imaginación. Nuestro sentido de la responsabilidad nace de la imaginación. Como dice Yeats: In dreams begin the responsibilities. Y es exactamente así. Si lo formuláramos a la inversa sería: allí donde no existe la imaginación, no puede surgir la responsabilidad. (…)” Haruki Murakami, Kafka en la orilla, p. 171

Desde el punto de vista ético, lo que supone convertirse en un censor, a sueldo -como el caso del editor o editor@s del reportaje adjunto, emitido por Canal Extremadura TV, en el cual en apariencia se ha “borrado” digital, bochornosa, aleatoria y chapuceramente la leyenda y el logotipo de la camiseta que porta el entrevistado Carlos Amador en los planos medios y más comprometidos (por ejemplo, ver en 01’30”)- tendría consecuencia funestas para el caso de que estas personas tuvieran sueños, estimularan su imaginación. Yeats les exonera de responsabilidad, y le comprendo. Bastante carga de miseria tienen. Se los imagina uno desayunando, andando, follando, trabajando, haciendo turismo…Tareas todas en las que la felicidad es una hipótesis, tratándose de ellos, o ellas, con su obediencia a cuestas, pesada carga, o aún peor, con el disfrute de estar instalados en el orden material establecido, sin el menor sueño posible. Su complicidad en el expolio de la libertad de expresión no admite lugar a dudas: han llevado a la exacerbación las privaciones para las que fueron educados desde la infancia. Son unos miserables. Y punto.

P.d Afortunadamente, aún quedan personas capaces, si se lo exigen a sí mismos, de salvar, a grandes rasgos, a toda la humanidad.