Mes: julio 2012

LA ARDILLA ROJA

Se deshiela Groenlandia y solo unos pocos, probablemente los imprescindibles, permanecen vigias ante semejante noticia. Mientras tanto, el verano se presenta tórrido…Huir no es sencillo, y este domingo decidimos andar bajo el dosel de castaños y robles del Puerto de Santa Clara, de los Ojesto, ‘o castañar de O’Soitu’. Hemos salido del mundo de la encina para entrar en el del roble y nos engulle un túnel arbóreo impresionante, con el suelo sembrado de hojas y amentos secos de color entre paja y oro, cruzado aquí y allá por hilillos de agua exigua. Sombra, paz, respiración que se estabiliza, verdes, marrones, tierras, la calzada sigue empedrada y hay que tener cuidado al pisar con las piedras sueltas, vemos alguna señal de zorro, mariposas, moscas innumerables, libélulas…

Aquí y allá, castaños podados a ras de tierra o con tocones más altos que denuncian, emmarañados y llenos de huecos, su verdadera edad, lanzan al cielo fustes de selva tropical. Entremedias de los troncos, helechales, algún rusco, algún muérdago, musgos, breves trepadoras, hiedras, zarzal en los humedales… En un momento dado, creo oir un picapinos horadar la madera allí en lo alto. Molestamos al pasar a alguna lagartija que toma el sol, quizás eso que salta con delatadores chasquidos antes de esconderse es una ardilla… Es domingo, es julio, y nadie más que nosotros ha elegido pasar el tiempo haciendo esta ruta. No damos crédito de la suerte que estamos teniendo.

Subimos y bajamos durante casi cuatro horas descubriendo acebos, negrillos, a los añosos ‘Abuelos de San Martín’…zumaques, torviscas, codesos, las hojas ya secas del hipérico…Nadie se cruza con nosotros, solo hacia las nueve un vecino con su perrillo, ya en los olivares pegados al pueblo. Y el sol se pone en la carretera de regreso. Quizás aquello, sí, fuera una ardilla roja, recién llegada del pinar de Navasfrías…

LA VOZ DORMIDA

Resolución de 16 de julio de 2012, de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, por la que se formula declaración de impacto ambiental del proyecto Construcción de una refinería de petróleo en Extremadura, término municipal de Los Santos de Maimona (Badajoz), y sus infraestructuras asociadas (Sevilla y Huelva).
“Existen informes desfavorables de organismos internacionales como la UNESCO y el Convenio Ramsar y las inquietudes expuestas por Portugal así como una enorme oposición social al proyecto, manifestada en la información pública del proyecto y reiterada en las alegaciones recibidas durante el trámite del 9.4.
En consecuencia … la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural, formula una declaración de impacto ambiental en sentido negativo para el proyecto Construcción de una refinería de petróleo en Extremadura (Refinería Balboa); T.M.: Los Santos de Maimona (Badajoz), y sus infraestructuras asociadas (Sevilla y Huelva), al concluirse que dicho proyecto previsiblemente causará efectos desfavorables significativos sobre el medio ambiente, y al considerarse que las medidas previstas por el promotor no son una garantía suficiente de su completa corrección o su adecuada compensación.”

Se cierra uno de los capítulos más vergonzantes de la ya de por sí vergonzante historia reciente de Extremadura, una continua huida hacia adelante bajo la idea de una economía especulativa y cautiva, subsidiada, que ha pretendido cambiarle la faz a una sociedad ávida de compararse con el avaricioso mal en lugar de con lo que siempre fue, el austero bien. Para ello, el poder no dudó en emplear la represión mediante sucesivos y organizados embates policiales, judiciales, institucionales y mediáticos, unidos a chantajes económicos, hasta el último día caracterizados por su iniquidad y desesperación. La absurda pretensión de una casta política incapaz e incoherente, hermanada por intereses ilegítimos con el poder económico (ahora ya enterrado por su propia avaricia), y la complicidad de los agentes sociales adscritos y necesitados de la continuidad del régimen, ha sido derrotada por la cordura. Rara vez sucede: contémplese como un hecho histórico en su excepcionalidad. La propia redacción de la DIA contempla la ‘enorme oposición’ al proyecto, ninguneada hasta el trastorno mental por los promotores y cómplices del proyecto.

El 18 de febrero de 2005, en su primer acto público, la recién creada Plataforma Ciudadana Refinería No publicaba su manifiesto. El pasado viernes siete años y medio después, este colectivo decidía en asamblea su disolución. Por siempre, gracias por levantar la voz dormida, que no solo es patrimonio de los que ya están enterrados. Que eso, y no otra cosa, es lo que pretenden hacernos creer a los ciudadanos para mantener el privilegio de la ‘mayoría’ silenciosa.

LA TELA INVISIBLE

Durante ocho años los ciudadanos extremeños han estado cautivos por una persona senil, sin el menor cultivo ni educación, profundamente irrespetuosa. El magnate Gallardo ofreció ayer una rueda de prensa a la que acudieron como uno solo los ‘medios’ extremeños, profundizando en el dolor que provoca ver a un anciano ofreciendo argumentos absurdos y soberbios. Si calificar la Via de la Plata como ‘algo que está ahí’ y ‘es muy antiguo’, al medio natural como ‘unos cuantos peñascales’, o valorar como un ‘paisaje bonito’ a un polo petroquímico no fuera de por sí propio de un analfabeto, colocar a ¡¡Dios!! en la tesitura de garante de su palabra, amén de insinuar que los empresarios agrícolas de la comarca prefieren ‘seguir explotando’ mano de obra barata a dar de comer a las familias ajenas, es suficiente para colmar las gotas del vaso del patetismo que ha acompañado durante tanto tiempo a una situación anacrónica e injustificada, el decimonónico empeño de este muerto viviente por imponer su voluntad y salvar su empequeñecido ‘imperio’ a costa de un proyecto inviable. Decia el naturalista Jean Agassiz, auténtico benefactor de la humanidad, que ‘no podía perder su tiempo’ en ganar dinero. Qué frase tan explícita. Que personas con criterio, trayectoria y una elemental educación hayan seguido y apoyado como borregos ambiciosos los planes del personaje ‘gagá’ que ofreció ayer sus palabras entrecortadas y sus apologías del delito, carece de cualquier justificación, y en los modos y los gestos del tal Gallardo quedan retratados. Cabría pensar en todo lo que carecen para haber llegado a tan esperpéntica situación. Afortunadamente por mi experiencia personal y laboral, sé positivamente que nunca representarán la sabiduría y el infatigable empeño de los extremeños por desprenderse de sus males históricos, óbices perfectamente encarnados por la parte perdedora de esta lucha contra el proyecto refinero. Y esto no es hacer demagogia. Después de oír hablar al empresario más beneficiado por la Administración autonómica durante décadas, al mayor polucionador, al empresario que cotiza su fiscalidad en Holanda, al supino ignorante que es este señor, solo cabe pensar en que la tela invisible del traje del emperador desnudo no es que solo puedan advertirla los sabios, es que ni siquiera hace falta repasar los cuadernos de preescolar. Ni tampoco el catecismo para rogar humildemente a ese curioso Dios suyo para que se lleve consigo y pronto a este hombre, le absuelva de sus pecados de codicia e ira y convierta este planeta en un lugar más cordial para el ser humano, las plantas y el animal.

EL PLACER DEL MIEDO

Umberto Eco me ha proporcionado la pista, el porqué que explica que los españoles no estemos en las calles prendiendo fuego a todo lo que se mueve, eliminado parásitos y castigando instituciones: por la posibilidad de conducir la caza hasta el infinito, por el placer de retrasarla. Por el placer del miedo. ¿Existe otra explicación?

DOCE DE MAYO, ONCE DE JULIO

En este país todo, y digo todo, se ha hecho y se hace mal. No nos queda más remedio que pensar así. Desde la imposición de la fuerza hasta la fuerza de la imposición, parece inútil el esfuerzo de los ciudadanos que pretenden ser responsables de su vida y de las decisiones que les afectan. La politización y su teatro de repertorio resulta tan asfixiante como el saqueo de un Estado que solo conserva, en la actualidad, el monopolio de la violencia. Entregadas al exterior la libertad y la soberanía, asesinadas dentro la justicia y el pacto social, ¿para qué seguir fingiendo? El final de todo esto será fruto de la concordia o de la violencia. Y yo no apostaría ni por el uno ni por la equis. Ojalá me equivoque.