Mes: enero 2008

(CONTRA) LA SERVIDUMBRE VOLUNTARIA

ADENEX DENUNCIARÁ LA RECALIFICACIÓN DE TERRENOS PARA INSTALAR REFINERÍA DE PETRÓLEOS

“Hay una cosa, una sola, que los hombres, no sé por qué, no tienen siquiera la fuerza de desear: la libertad, ese bien tan grande y placentero cuya carencia causa todos los males; sin la libertad todos los demás bienes corrompidos por la práctica cotidiana de la servidumbre pierden por completo su gusto y su sabor. Los hombres sólo desdeñan, al parecer, la libertad, porque, de lo contrario, si la desearan realmente, la tendrían. Actúan como si se negaran a conquistar tan precioso bien únicamente porque se trata de una empresa demasiado fácil. ¡Pobres miserables gentes, pueblos insensatos, naciones obstinadas en vuestro propio mal y a ciegas a vuestro bien! Dejáis que os arrebaten, ante vuestras mismas narices, la mejor y mas clara de vuestras rentas, que saqueen vuestros campos, que invadan vuestras casas, que las despojen de los viejos muebles de vuestros antepasados. Vivís de tal suerte que ya no podéis vanagloriaros de que lo vuestro os pertenece. Es como si considerárais ya una gran suerte el que os dejen tan solo la mitad de vuestros bienes, de vuestras familias y de vuestras vidas. Y tanto desastre, tanta desgracia, tanta ruina ni proviene de muchos enemigos, sino de un único enemigo, aquél a quien vosotros mismos habéis convertido en lo que es, por quien hacéis con tanto valor la guerra y por cuya grandeza os jugáis constantemente la vida en ella. No obstante, ese amo no tiene más que dos ojos, dos manos, un cuerpo, nada que no tenga el último de los hombres que habitan en nuestras ciudades. De lo único que dispone además de los seres humanos es de un corazón desleal y de los medios que vosotros mismos le brindáis para destruiros. ¿De dónde ha sacado tantos ojos para espiaros si no de vosotros mismos? Los pies con los que recorre vuestras ciudades, ¿acaso no son también los vuestros? ¿Cómo se atrevería a imponerse a vosotros si no gracias a vosotros? ¿Qué mal podría causaros si no contara con vuestro acuerdo? ¿Qué daño podría haceros si vosotros mismos no encubriérais al ladrón que os roba, cómplices del asesino que os extermina y traidores de vuestra condición? Sembráis vuestros campos para que él los arrase, amuebláis y llenáis vuestras casas de adornos para abastecer sus saqueos, educáis a vuestras hijas para él tenga con quien saciar su lujuria, alimentáis a vuestros hijos para que él los convierta en soldados (y aún deberán alegrarse de ello) destinados a la carnicería de la guerra, o bien para convertirlos en ministros de su codicia o en ejecutores de sus venganzas. Os matáis de fatiga para que él pueda remilgarse en sus riquezas y arrenallarse en sus sucios y viles placeres. Os debilitáis para que él sea más fuerte y más duro, así como para que os mantenga a raya más fácilmente. Podrías liberaros de semejantes humillaciones -que ni los animales soportarían- sin siquiera intentar hacerlo, únicamente queriendo hacerlo. Decidíos, pues, a dejar de servir, y seréis hombres libres. No pretendo que os enfrentéis a él, o que lo tambaleéis, sino simplemente que dejéis de sostenerlo. Entonces vereéis cómo, cual un gran coloso privado de la base que lo sostiene, se desplomará y se romperá por sí solo.

Se dice que ciertos hombres han estado siempre sometidos y que sus padres ya vivieron así. Pues bien, estos piensan que les corresponde soportar el mal, se dejan embaucar y, con el tiempo, eran ellos mismos las bases de quienes les tiranizan. Pero el tiempo jamás otorga el derecho de hacer el mal, aumenta por el contrario la ofensa”. (*)

(*) Étienne de La Boétie, “El discurso de la servidumbre voluntaria” (1549), Barcelona, ed. Tusquets.


ADENEX DENUNCIARÁ LA RECALIFICACIÓN DE TERRENOS PARA INSTALAR REFINERÍA DE PETRÓLEOS


El acuerdo de Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura de aprobar la declaración de Interés Regional para el proyecto de refinería de petróleo de Gallardo evidencia una vez más que el gobierno regional desprecia la participación de los ciudadanos y el respeto de la normativa que debiera ser cumplida por todos.

El mecanismo, ya empleado en otras ocasiones, de declarar “de interés regional” un proyecto tan controvertido como el de la refinería, es usado por la Junta para sortear los trámites legales que se necesitarían para recalificar terrenos, de espaldas a la sociedad y en beneficio de una empresa privada.

Al evitar dichos trámites, de obligado cumplimiento para cualquier iniciativa empresarial, se evitan también los procedimientos de concurso y concurrencia abierta, permitiendo que un determinado proyecto salga beneficiado, pervirtiendo el sistema legal vigente. De esta manera se confunden los interesas privados y los públicos, evitando que concurran mejores proyectos, en este caso industriales. Para ADENEX, los Proyectos de Interés Regional no garantizan la pluralidad de ofertas económicas, no permiten por tanto elegir las mas adecuadas, invirtiendo capital público en beneficio de un solo proyecto sin que medien procedimientos democráticos y transparentes.

ADENEX, junto con otras asociaciones y colegios profesionales ya ha denunciado en ocasiones anteriores la utilización fraudulenta de estas declaraciones de PIR. En este caso, ante la aprobación inicial del proyecto de la refinería Balboa, el equipo jurídico de esta asociación está trabajando para denunciar estos procedimientos irregulares, que no acreditan su necesidad, no permiten una participación efectiva como así lo declara el convenio de Aarhus, y derivan en consecuencias y efectos no deseados tanto en el territorio, como en la salud de las personas.

P.d Estimad@s amig@s de Adenex. Ánimo, torres más altas han caído.

SECUELA

Nuevo viaje a la capital, en pos de una resonancia magnética, como los defensas centrales. De nuevo en bus a la ida. La suerte tampoco acompaña en esta ocasión, y lo peor no es que te regalen “El Periódico Extremadura”, que ya es agresividad y mal preludio. Un grupo de catorce estudiantes de ambos sexos se encaminan a la Fitur para servir de azafatos en el stand de Extremadura, contratados por una empresa pública encargada de promocionarnos, supuestamente mediante profesionales. Para cumplir con su cometido se han “empollado” algunos folletos. Media geografía está representada: Ribera del Fresno, Navaconcejo, Campanario…y la mayoría asume con naturalidad que no tienen ni la menor idea de nada que no sea su pueblo o la ciudad dónde residen. Y menos de un balneario, hasta ahí podríamos llegar. Cobrarán 400 euros por cinco días de trabajo: la comida corre por su cuenta; se alojarán en un hostal cercano a los Nuevos Ministerios dónde se arriesgan “a coger hongos” en el baño, que esperan no sea “compartido” con algún “checo”. El desplazamiento cada mañana a Ifema corre también de su bolsillo. A juzgar por sus atuendos, complementos y “gadgets”, ninguno necesita el dinero para comer. Por lo demás, es curioso, pero la mayoría llevan el calzoncillo o la braga a la vista, lo que me hace suponer que proceden de un casting más estético que otra cosa.La chica contorsionista del asiento de enfrente, además de pisar el tapizado con fiereza, ofrece durante todo el trayecto unas excelentes vistas: el panorama comienza al final de la espalda y llega hasta unos montes lejanos que no parecen precisamente Gredos. Recuerdo que podría ser su padre, lo que a su vez me recuerda que dejé sin tender la colada. Continúa el vocerío. La actitud de la empresa pública hacia con ellos es “ruin”, pero la experiencia “merecerá la pena.Serán dos líneas más en el currículum”, aporta la voz cantante ya cerca de Trujillo. No me cabe la menor duda ni de lo uno ni de lo otro, pienso. En fin, el informante habla con un tono de voz que dejaría pasmado al jefe de prensa de la COPE, y lo hace desde que se monta hasta que se baja del coche. Su idea del viaje es propia de una excursión escolar. El resto de viajeros no existe, y bueno, ha de resistir a su encanto como puede. De hecho, si pretenden descansar es que son “unas momias”, lo que, en mi caso, es más que una alusión, tras el espectáculo de la jovencita. Además, según su opinión, el “autobusero” va muy lento. Me entran ganas de degollarle un par de veces. Presiento que tarde o temprano alguien lo hará: en un futuro quiere ser empresario turístico, dado que estudia para ello. Con tal discreción, el crimen lo cometerá algún cliente,a buen seguro.O quizás sus padres, que tienen “mucha clase”, según su retoño.
Las conversaciones giran continuamente hasta que el líder de la expedición, procedente de los asientos delanteros, toma cartas en el asunto e impone el discurso “positivo”: conquistas sociales, empresas innovadoras, nudos de corbata. A partir de ahí se habla de sexo: a una de la facultad se la ha tirado media clase. Y encima es bisexual. Palabra por palabra, de sus bocas sale un discurso que yo ya había oído en alguna parte. Las chicas contertulias asienten: un putón verbenero. Llegamos. Alabado sea el conductor.
Las cosas ruedan mejor en el ámbito del consumo cultural: en la librería del grupo Prisa en la calle Juan Bravo sí tienen lo que busco, o al menos parte de ello. El disco me lo traerán la semana que viene. El dependiente -de amarillo- se muestra solícito: soy el único cliente de la planta baja.La oferta no es excesiva, pero sí segregacionista: algunos títulos tienen una cantosa pegatina con la palabra “Éxito”. Otros, con “oferta”. El resto, nada de nada. “Revolver”, de The Beatles, ni es una oferta ni un éxito. Lástima. Las películas sí aparecen: me compro la de Von Trier, que no hay manera de piratearla. Para mi sorpresa, encuentro incluso un título que llevaba siglo y poco buscando. No doy crédito a mi suerte. Y más cuando el señor de delante me sirve la anécdota en bandeja, ya que uno estaba a punto de tirar la toalla. Compra un periódico y una revista de automoción de dos euros con cincuenta y, tras pagar, le pide a la cajera una factura. Da el nombre de la empresa (“Training Life”) y el nif. Eso es organización y ahorro, no lo nuestro. Cuando ya me he dado por satisfecho, el hombre pregunta en voz levísima por si ha llegado ya su encargo. Se trata del libro “Mujer en el baño”, de Manuel Rivas. Sí, ha llegado. Qué decepción.
Durante la comida, alegre como no podía ser de otra manera (“La casa de la cerveza” se llama el sitio) nos sentamos tan cerca de los comensales de al lado, un matrimonio gallego y el pariente que ha ido a la misma clínica que nosotros, que a duras penas podemos reprimir las ganas de juntar las mesas. Su conversación no da para mucho, tratándose de España: las hijas no saben elegir a los novios y sus padres sí a la hora de vender el piso bajo de treinta y cinco metros: veintinueve millones y a otra cosa, mariposa. También hablan de las reparaciones del himen en Bélgica, pero a esas alturas estoy más preocupado de acabar con la jodida salchicha.
El regreso es en la cápsula insalubre del Talgo, aún más caro que el regional. Lo insano de la climatización me provoca un dolor de cabeza del que solo salgo al poner pie en tierra. Y a duras penas. Ante mi estupefacción y deleite (¿será un tren portugués?), la película es en versión original con subtítulos: “Las vacaciones de Mr. Bean”, lo que provoca que un señor se queje porque “no se oye”, cuando en realidad es que no atina uno a ver los subtítulos. Del mal el menos: la compañía es agradable, un matrimonio mayor, emigrantes, que han salido por la mañana de Tarragona y no pararán hasta Badajoz. Les compadecemos de todo corazón. Otros, también de edad, se apean en Cañaveral casi con lágrimas en los ojos. El resto del pasaje es personal de Renfe que, en un tono indescifrable (¿a favor?¿en contra?) comenta de continuo que estas estaciones tienen “los días contados”. Ellos sabrán. A mí me va a acabar resultando indiferente, a este paso.

EN LA HOGUERA

“Extremadura al día” ha sido el único medio escrito o digital de índole regional que se ha hecho eco de la nota de prensa adjunta, y durante un rato de cuatro o cinco horas. Implica su contenido actuaciones de índole social, cultural, judicial y política. De interés general, o al menos tan particular e interesada como el 90% de las informaciones que se vierten en los medios de este ámbito. Estoy al tanto -por terceros- de que un número considerable de “profesionales” de estos medios privados siguen mis escritos, que obviamente les parecen deleznables e insultantes, en suma. Así como están al tanto ellos de las presiones de los responsables de CEXMA hacia los “compañeros de la prensa” llamando al “corporativismo” para silenciar en total, mayor o menor medida los desaciertos de su gestión (¡dos años sin informativo al mediodía con una plantilla de 100 personas y el 95% de la programación subcontratada!) y actuaciones tan clamorosamente indefendibles como el veto que ejercen sobre Libre Producciones, y que perjudican a la postre a decenas de miles de espectadores potenciales de la serie “El lince con botas”, financiada en un 50% con dinero público. A éstos ni agua, pues. Hoy por ti, mañana por mí, es el argumento, a lo que se suma el hecho de lo antipático que resulto para el colectivo, para bien de mi salud. Bueno, nosotros a lo nuestro: a través de los orificios que disponemos, vemos la luz, con nuestra secreta sonrisa en los labios. Ellos, desde sus casas y sus puestos de “trabajo”, pueden ver el resplandor de las hogueras. Como diría el poeta Iniesta:

“Y tú que te preocupas
por culpa del futuro
cuando ya no te quede
será cuando te enteres
que ya estás, ya estás
más que enterrado en vida.
Ya soy muy listo,
me sé equivocar,
cuando hablo de algo lo he probado ya,
todo el día hablando,
no pienso parar.
Tú, en tu casa,
nosotros en la hoguera”.

Así que si lo dice él, qué más puedo aportar yo, con el calorcito que hace aquí…

LIBRE PRODUCCIONES
ofrece gratuitamente el documental
“MIENTRAS EL AIRE ES NUESTRO”
a Canal Extremadura TV

La productora de “El lince con botas” continúa evidenciando
el “veto institucional y la censura” que se aplica a su producción
desde el medio público.

Ni un solo minuto de su trabajo se emite en ninguno de los dos canales públicos de TV, Canal Extremadura y Extremadura Tv aún cuando disponen de más de 70 horas de programas y reposiciones sin coste para el medio público, que no obstante paga por programas como “Grand prix”, “Barrera de amor”, “Zipi zapping”, “Just for laughs”, “Ninja boy” o “Stingers”

Libre Producciones conmemora los veinte años desde su apertura en Cáceres intentando conseguir la mayor difusión posible para el documental “Mientras el aire es nuestro”, un trabajo de investigación sobre el proyecto de instalación de una refinería en Tierra de Barros, que revela algunas de las claves ocultas del propósito.

La productora recalca que, para ello, ha ofrecido de forma gratuita este trabajo –que puede descargarse igualmente sin coste alguno de internet desde varias webs- a Canal Extremadura TV para su emisión por ese medio, a la vista del interés que han despertado sus proyecciones no sólo en Extremadura, sino en el resto del Estado. A la espera de respuesta por la empresa pública, Libre Producciones justifica su ofrecimiento en la letra de los criterios básicos y principios de programación de la televisión pública extremeña que, según aprobó su Consejo de Administración indican que ”Canal Extremadura prestará un servicio público en el ámbito audiovisual a los ciudadanos extremeños, reflejando la realidad y las aspiraciones extremeñas, fomentando y respetando la pluralidad y defendiendo los valores democráticos y regionales contemplados en el Estatuto de Autonomía Extremeño, y en nuestra propia Ley de creación. En tal sentido, se configura como un servicio público para ofrecer información, formación y entretenimiento a los ciudadanos, atendiendo a la diversidad y variedad de la sociedad extremeña. Canal Extremadura, ha de ser vehículo de participación de todos los extremeños en la vida política, económica, cultural y social de Extremadura y asegurar el derecho de acceso a los diversos sectores de la sociedad extremeña.”

A este respecto, la productora de la serie “El lince con botas” continúa lamentando y denunciando el “veto institucional y la censura” que se aplica a toda su producción por iniciativa de los responsables del citado medio público a partir de la supresión, aún sin justificar, de la serie “El lince con botas” que Libre P.A co-producía con el canal autonómico. En este sentido, y a la vista de las repetidas argumentaciones públicas del director del CEXMA Gaspar García Moreno, que ponen en cuestión la reputación de la productora –ha llegado al extremo de insinuar en la Asamblea de Extremadura que los contenidos de la serie “El lince con botas” atentaban contra la infancia y la juventud extremeñas, lo que al parecer habría motivado su supresión-, Libre Producciones ha exigido mediante un burofax una inmediata explicación a este cargo público, no descartando actuar en defensa de sus derechos e intereses ante todo tipo de instancias. Libre Producciones aguarda hasta la fecha el resultado de la mediación ofrecida por el Presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, antes de decidir el perfil de las acciones que le corresponda emprender en defensa de sus intereses mercantiles y particulares.

EL CULTO

“Francisco Miguel Martín, mileurista que trabaja de celador en el hospital Virgen del Puerto de Plasencia”, como le define la nota de prensa de Canal Extremadura TV, al haber sido invitado a la tertulia del “programa de debate” “Ecos”, parece ser quien firma el “escrito” sin desperdicio que adjunto. Frases o muestras del culto a la personalidad dignas del Berlín del 33 o de la Plaza de Oriente en el 74. “Limpió la disidencia” (¡dios mío!),”actualizó la sangre de su propia tierra para pagar el precio de la libertad” (sic), “un pueblo otrora esclavo” (sic,sic), “va a Madrid para zanjar para siempre la posibilidad de diálogo…” destacan en la “semblanza”, sin menoscabo a la referencia a…¡Fray Luis de León! Parafraseando el escrito de Galeano sobre el también “grande” Josemaria Escrivá, cabe esperar que su milagro más extraordinario ocurrirá cuando un creyente desesperado implore una plegaria ante él para que a la puerta de su casa aparezca, intacto, aquello que al buen devoto le habían robado: el Audi 8.

Ibarra e Indiana Jones

Juan Carlos ha contemplado su tierra desde arriba y abajo. Es la mirada de quién se pone en Monfragüe para atisbar las águilas. En el acierto o en la equivocación ha dicho libremente sus pareceres. Y eso para el representante de un pueblo otrora esclavo es un problema para sus amos. Una vez se le oyó:”España trata mejor a los que queremos estar dentro, que a quienes pretenden irse “.
Por dentro del PSOE extremeño ha limpiado la disidencia. Sobrevivió a Felipe González, al fugaz Almunia y al sorpresivo Zapatero. Pasaban legislaturas, escarchas, y el seguía. Comentaba sarcásticamente: “No volveré a comer con Maragall,… ¡tuve que pagar yo!
Cosas de la vida, una enfermedad imprevista hicieron proféticas esas palabras. Nunca toleró a los asesinos. Refiriéndose a De Juana Chaos, sentenció: “¡Por mi que se muera de hambre”
Ibarra actualizaba la sangre de su propia tierra para pagar el precio de la libertad. Va a Madrid buscando zanjar la posibilidad de dialogo para siempre con descerebrados.
Juan Carlos Rodríguez Ibarra tiene peso en la transformación de su cuna. No he visto a nadie mas feliz que él en los JEDEX…-He aprendido tanto de vosotros… Y otra vez aplausos y sonrisas.
Este año en Mérida, le saludé, me dio un abrazo. Quizás no me recuerde. Tenia las mismas gafas con distinta armadura de hace años. La misma barba, un poco más blanca.
Ha quedado sus años en la entrega de sus ideales. Y encima con un relevo garantía de futuro. Dicen que cuando ha vuelto a impartir clases, empezó diciendo: “Decíamos ayer….”.
NOTA FINAL- Quiero felicitar en su primer año a todos mis amigos del blog de Guillermo Fernández Vara. Desde aquí un abrazote a la gente de “La Plaza de la Concordia”.

Francisco M. Martín Matías

ME ESTOY HACIENDO VIEJO

Mi secuencia favorita al alcance de la mano. “¡Cuidado con el Carioco!”, decía el personaje de Omero Antonutti a una joven Itziar Bollaín. Después aparecía la voz en off de María Massip para partirme el corazón. La impresión de su voz, la luz, el texto, la planificación y el misterioso dinamismo de la melodía de “En er mundo” me revelaron un mundo indefinible, agónico, la quintaesencia de la belleza. Han pasado 25 años desde “El sur” (escrita y dirigida por Víctor Erice, 1982, sobre un relato de Adelaida García Morales), y han pasado tantas cosas…En su día trabajamos con José Luis Alcaine, el director de fotografía del naturalismo que hizo “El sur”  y de cuyas largas conversaciones al final de las imposibles comidas y cenas en “La Troya” de Trujillo aprendimos lo necesario: ni más ni menos que su mundo no es nuestro mundo, razón por la cual nosotros seguimos hoy siendo los mismos. Después trabajamos también con María Massip, dos veces, antes de su muerte. Parecía una señora cualquiera, recién salida de la peluquería, pero era una diosa. Nos leyó a Benedetti para “El domador de palabras” y las últimas palabras de “La ilusión”. La persona que grababa a continuación  uno de aquellos poemas que incluimos en “El domador…” quedó tan impresionada al escucharla que quería que se lo tragase la tierra. Afortunadamente, ella salió del estudio y nos liberó a todos de la insignificancia.
Ese dedo levantado de Raúl Pazos en “La ilusión” era un (escasamente discreto) homenaje de juventud, de inmadurez. Ahora no lo haría. Ahora que me estoy haciendo viejo no haría casi nada, y menos homenajes. En un país donde su único cineasta insigne no hace películas, ¿qué podemos esperar todos los demás? Seguir asombrados, quizás.

Rodaje de “La puerta abierta”, abril de 1991, Trujillo

AVESTRUCES

Periodistas: bajos salarios ( El Periódico Extremadura – 24/01/2008 )

“Celebramos hoy la festividad de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas, y valoramos un año con cifras que reflejan el estado de la profesión…” Así inicia Ángeles Luaces, presidenta de la Asociación de la Prensa de Cáceres, su artículo para el diario local. La entradilla no deja lugar a dudas: cifras. Estadísticas acerca de la precariedad, un secreto a voces en el que, curiosamente, la autora solo criminaliza a las “productoras privadas” y los “grandes medios de comunicación, incluidos los públicos”. La profesión necesita “convenios, consensos de la patronal e implicación de las instituciones”, dice. Pragmatismo se llama la figura. Y amnesia también.
Lo que da lástima es que la reflexión de la periodista en activo no asuma la sumisión absoluta de los profesionales, salvo excepciones loables, al estado actual de la cuestión: renuncia generalizada a la protesta ante la falta de libertad de prensa propiciada por la “presión de las fuentes” y la concentración de medios, lo que abarata el control de contenidos por el poder económico y político; exiguo nivel cultural y carencias de criterio entre los profesionales; planes académicos adecuados a la perpetuación del sistema, pese a la revolución digital; enorme brecha entre la calidad laboral y los emolumentos entre el sector público y el privado; dependencia generalizada de los contenidos producidos por gabinetes de prensa de agencias, empresas e instituciones, lo que propicia el “efecto papagayo”: la misma mentira mil veces repetida; vista gorda ante el incumplimiento de los contenidos de proximidad y los principios de programación de los medios públicos autonómicos y estatales; desaparición del periodismo de investigación y de la óptica crítica en beneficio de “profesionales” de la opinión; colaboracionismo en la difusión de contenidos interesados y en la obstrucción de mensajes con argumentos alternativos y veraces; cercanía acomodada con los poderes públicos locales; enmascaramiento de la publicidad como información, a menudo en forma de “suplementos” vergonzantes; falta de autocrítica. El artículo de Luaces es un ejemplo de esto último. La verdad, yo, licenciado en periodismo, preferiría decirle a mi madre que soy chapero en la calle Montera antes que confesarle que soy cómplice de los medios de comunicación convencionales extremeños.
Y para terminar, el articulo cierra con el ambiguo mensaje institucional “…En su despacho, Fernández Vara comentó, medio en broma medio en serio que, quizá, en los pliegos de concesiones de nuevas radios y televisiones habría que pedir además de antenas, personas”. ¿? Desconozco lo que la alusión significa. Es la horma de mi zapato, especialista yo en que no se entienda lo que escribo. Pero el caso es que la figura paterna, la institución, la Junta, siempre está al final del pensamiento del periodista extremeño. Es la luz en su túnel. Si ayudaran a combatir el poder que se arrogan, que les humilla y les hurta la dignidad profesional, otro gallo les cantaría. Bastaría con seguir el ejemplo de otros muchos que en algún momento dignificaron la profesión. Si estos son cuatro gatos y les tienen intimidados, cuando no comprados por un cacho de pan y un monovolumen, ¿cómo les podrían quedar fuerza para enfrentarse a los que aún mandan más? Y encima se quejan. A picar les ponía yo.

LOS 26 Y PUNTO

Se me pone la carne de gallina solo de imaginar las hordas dominicales acudiendo a por el periódico que lanza la colección “Los 26 directores más emblemáticos de la historia del cine”. Con la primera entrega, regalo de “Ciudadano Kane”. Si llega a haber un cutter cerca tenemos una desgracia doméstica: me corto las venas aquí mismo. Millones de estanterías sufriendo el peso de Welles, una vez acostumbradas a insignificancias del tipo “Colección cine español” o Disney bajado de internet por el cuñado. Pero, ¿por qué los “26 mejores o más emblemáticos” (sic)? ¿No es más fácil “26 de los mejores”? ¿A qué tanta zafiedad en la instalación de un criterio predominante, tan evidentemente gratuito? Sus lectores convienen implícitamente en jugar de acuerdo con las reglas. Por ejemplo, yo impongo un criterio y así venzo las resistencias, con éxito y simultáneamente, de millones de consumidores. Es un concepto que triunfa, pero tropezará contra quienes lleven toda una vida de aprendizaje en la escuela del escepticismo, aplicándose a la tarea de formarse su propio criterio y evitar intoxicaciones tan peregrinas como poco sutiles. Pero, ay, estos clientes no les interesan.Y no me extraña. A quienes si extraño es a Bresson, Ford, Murnau, Peckimpah, Dreyer, Angelopoulos, Haneke, Ozu, Erice, Lubistch, Bertolucci, Mankiewicz, Kaurismaki, Jarmush, Kierostami, Huston, Cassavettes, Lean o Vigo, entre otras decenas que no están entre “los 26 directores”, la lista confeccionada en base a los filmes para cuya distribución el grupo Prisa ha obtenido los derechos de edición. Así se entiende que ¡¡Pedro Almodóvar!! o ¡¡¡Tim Burton!!! aparezcan vendiendo de nuevo sus puerilidades.O que Scorsese, Clint Eastwood, Woody Allen o David Lynch se codeen, por meritorios que puedan haber sido algunos de sus trabajos, con personalidades artísticas del calibre de Welles, Kubrick, Chaplin, Godard, Tarkovski, Rosellini, Hitchcock o Fritz Lang que inventaron, como los ausentes, todo aquello de lo que han bebido sin mejorarlo. Qué difícil nos pone esta gente el dogmatismo, oye.