Mes: febrero 2013

FRAUDE

La hez de la sociedad (corruptos, sórdidos, impunes, criminales) se revuelve, con su demagogia, contra aquellos que durante tanto tiempo han sembrado, a su vez, tempestades de prejuicios. Ministros y alcaldes gobernantes se revuelven contra la ‘cúpula’ de los ‘actores’, sin medir que la inmensa mayoría de los profesionales de la interpretación  (singularmente, aquellos que no salen en las peores películas y series de televisión, es decir, los auténticos actores y actrices) son de lo mejor y más cálido de la humanidad de este país. Unos y otros, los rostros consagrados de la política y la escena, son maestros de su teatrillo: la mentira, el elitismo, el ilusionismo, la endogamia, la sobreabundancia, la estupidez. Unos y otros han compartido cama y desfondando al Estado, en mayor y menor medida, pero sin el menor escrúpulo. Pretenden que entremos en su triste guerra. Que les jodan a ambos. Ni nos representan, ni nos representarán. Sencillamente, se necesitan.

CONMOVEDOR

A veces, uno se siente plenamente satisfecho de haber elegido su oficio. A pesar de, como en cualquier otro, los muchos desengaños, óbices, cortapisas y valladares. Porque también hay momentos para la recompensa, y ya tenemos edad para recibirlas con serenidad, sin haber perdido la ilusión ni el entusiasmo. Ayer noche y hoy día, después de la emisión del capítulo ‘La tragedia del Salto de Torrejón’, hemos comprobado el cariño con que, muchas veces, se recibe nuestro trabajo. Más, si cabe, del que empeñamos en él. Ha sido conmovedor leer y escuchar los comentarios acerca de un documental sobre ese olvido tan lleno de memoria que, personalmente, quería hacer desde hace mucho tiempo y con, precisamente, el tono que finalmente ha tenido. Personalmente, lo vi como si lo hubieran hecho otros, y me sorprendió la sensación de descubrimiento de su textura subterránea. Había mucho amor, mucha pasión, en las personas que participaron. Y si eso no me conmueve, nada puede hacerlo. Afortunadamente, hay gente con mucho amor y mucha pasión que regalar. De ahí que en días como hoy sea consciente de mi privilegio.

TROIKA

Sigo los efectos de la ‘Troika’ en Grecia por corresponsalía, y algo tuvimos ocasión de percibir ‘in situ’. Lo de Portugal es doloroso: incremento de precio en restaurantes y hoteles, y caída en picado de la calidad y también de los buenos modales; el país se ha ‘mourinhizado’: una compañía de teatro nos pide costes abusivos por cedernos operarios para el rodaje de la película, especulando además con espacios que son de titularidad pública; la desesperante burocracia lo invade todo; el alto estamento militar nos impide rodar en una localización de Elvas, ante el estupor de sus propios subordinados: habríamos dejado en el pueblo miles de euros en alojamiento y comidas, que se irán al limbo por la cerrazón de un individuo en Lisboa. En Extremadura, tampoco la cosa pinta bien: nos timan sistemáticamente con los menús del día (en Brozas, en Zarza de Granadilla, en Villamiel…) y alojarse cuesta más caro en un gélido hostal rural que en la calle Sevilla de Madrid. No hay descuentos por grupos: cuantos más lleguen, más ingresos a la corta, a sabiendas de que raramente volverán…Adif especula también hasta con las vías del tren que sembraron a nuestra costa, la de todos los españoles, operarios muertos y enterrados a causa de las penurias, o bien recién despedidos a causa de la muerte del tren. Por fuera y dentro de la región, las señales son advertencias: algunos quiere ganar más, o al menos lo mismo, aunque haya menos trabajo que antes, incluso menos trabajo que hacer. Se mantienen o se suben las tarifas en previsión de que dentro de poco no queden incautos que paguen las facturas. Quieren ganar como políticos porque de los políticos han vivido. Es el efecto de la inmisericorde doctrina del recorte: vivimos con la sensación de que todo mejorará cuando en realidad hemos chocado ya contra el muro.

SOBRECOGEDOR

La actual coyuntura en este país (ni más ni menos idéntica a la de los último treinta/cuarenta años, el que quiera que se engañe…) es sobrecogedora. Siempre lo fue…Juego de palabras, ‘sobre cogedor’. Una burla. Continua. Pequeñas batallas ganadas por irreductibles. A eso nos han reducido. ¡Ah! y a la ilusión por vivir en paz. Y aún así, acabaremos a hostias: el poder, acorralado, siembra el mal.