Mes: octubre 2008

CONGO

Lamentablemente, la realidad supera a la ficción. Ni siquiera hay que convertirse en un exigente, un erudito o rebuscar cual ratón de biblioteca en internet. Además del sentido común, basta con la lectura de una excelente novela de John Le Carré, escrita hace un par de años, para preveer, conocer y sentir muy cercano (intelectualmente hablando, por supuesto) el brutal drama del neocolonialismo conjunto de Estados y corporaciones, y en particular en el Congo del coltán. Y aún nos permitimos hablar de crisis, cuando arropamos en su mullidas poltronas a los mayores criminales que pisan, encorbatados, el planeta. Dichosos nosotros.


¿A quien beneficia la nueva guerra en el Congo?

“Dos años después de celebradas unas elecciones libres, democráticas y trasparentes en la República Democrática del Congo (RDC), el pueblo congoleño de las provincias del este del país, Kivu-Norte y Kivu-Sur, sigue viviendo una pesadilla de violencia, inseguridad y violación permanente de los Derechos Humanos. Los asesinatos, violaciones, saqueos, batallas, huída de la población, resurgen de nuevo y se multiplican, alejándose así toda esperanza de restauración de la paz, condición necesaria para comenzar a mejorar las condiciones de vida de una población sumida por décadas en la pobreza y la inseguridad.

El artífice de tanto sufrimiento es Laurent Nkunda, tutsi congoleño, dirigente de la guerrilla que asola esta zona de la RDC. Nkunda y sus hombres están apoyados claramente por el gobierno de Ruanda que, a su vez sirve los intereses de grandes potencias del Norte (Estados Unidos, Reino Unido, Bélgica, Holanda).

Pero ¿por qué se interesan estas grandes potencias por el este de la RDC? La respuesta es evidente: En esa zona existen importantes minas de coltán, casiterita, diamantes, wolframita…, minerales que salen del país en camiones y helicópteros, vía Ruanda, y terminan en las manos de las multinacionales de occidente.

En estos últimos días la situación se ha agravado. Dos batallones ruandeses han penetrado en territorio congoleño. El lunes, 26 de octubre, un numeroso contingente del ejército ruandés atacó la base congoleña de Rumangabo quedando a las puertas de Goma, capital del Kivu-Norte; se teme una gran ofensiva bélica ruandesa, con devastadoras consecuencias para la población. La preparación de esta acción de Ruanda fue denunciada la semana anterior en la ONU por el presidente congoleño, Joseph Kabila, quien se reunió también con la Asociación de países del Cono Sur africano (SADC). Estos le prometieron ayuda en caso de una invasión de Ruanda.

Lo que hasta hace poco era sólo una sospecha o parecían hechos aislados, ha ido tomando cuerpo gracias a las numerosas denuncias de la sociedad civil: la MONUC, (Misión de la Organización de Naciones Unidas), con 17.000 cascos azules en la región, no está cumpliendo con los objetivos de su misión de paz y de protección a la población. Fuentes fidedignas sobre el terreno acusan a estas “fuerzas de paz” de trasladar soldados ruandeses en sus helicópteros, entregarles uniformes de la MONUC, permitir el paso de la frontera a militares ruandeses y trasladarlos a los lugares donde están las guerrillas de Nkunda; les acusan, de permanecer inactivos cuando atacan las guerrillas, de no dar su apoyo al ejército gubernamental cuando éste más lo necesita… Ante todo esto se comprende que la población se haya manifestado estos últimos días contra las fuerzas de la MONUC acusándolas de apoyar al enemigo y pidiéndoles que se marchen de la RDC. La misma Colette Braeckman, en un artículo aparecido el martes, 28 en “le soir.be”, escribe: “¿Para qué sirve esta misión que absorbe mil millones de dólares al año? Dos batallones suplementarios ¿mejorarían las cosas? ¿No habría que ir pensando, urgentemente, en un relevo de la MONUC por una fuerza europea de disuasión o, por lo menos, una fuerza policial compuesta por observadores neutrales y creíbles?…”

Esta situación no ha sido ajena a la reciente dimisión del Jefe de la MONUC, Gral. Vicente Díaz de Villegas y Herrerías, después de apenas dos meses en su cargo. Si bien el Gral. Villegas alegó motivos personales parecen cada vez más verosímiles las sospechas que relacionan esta dimisión con la incapacidad o falta de voluntad política de la MONUC para cumplir su mandato originario en el Kivu.

Deberíamos preguntarnos cómo es posible que esta Misión de Naciones Unidas, que pagamos entre todos, esté actuando siguiendo las directrices del todavía presidente de los EEUU. ¿No tendremos que arrepentirnos –demasiado tarde- de haber permitido esta nueva guerra de agresión y saqueo? Sin embargo, la prensa occidental se limita a informar de la crisis humanitaria silenciando el nombre y los motivos de los verdaderos agresores. Los políticos y la ONU expresan su “gran preocupación por el aumento de la violencia en el Este de la RDC” y luego miran hacia otro lado… seguramente hacia los tablones de la Bolsa o los Bancos en apuros. Lo que les ocurra al más de un millón de refugiados que ya se agolpan sin medios para sobrevivir les parece “lamentable”, pero siguen apoyando o no ponen obstáculos a Ruanda en su afán por anexionarse esa riquísima zona del Congo.

¿Qué le está pasando a la Comunidad Internacional? ¿Cuántos muertos más serán necesarios para que actúe?”

Federación de Comités de Solidaridad con África Negra
29 de octubre 2008

EL PERIODISMO QUE IGNORA

Que se lleve a cabo en Cáceres (o en Extremadura, vamos) un “congreso” sobre “nuevo periodismo” viene a ser como si se hiciera lo propio en Kenya sobre la industria farmacéutica. En ambos casos se sufren las consecuencias, aquí las de la industria de la comunicación y allí, mucho más letales, las de las corporaciones químicas, además de todas las demás. Me temo, en cualquier caso, que ni habrá debate en la ciudad culta  sobre lo uno, ni a nadie en su sano juicio se le ocurriría irse a África con la que está cayendo. Aquí, sin embargo, no existe el juicio sano. De ahí que Marca Extremadura afloje nuestros bolsillos para que sendas empresas de comunicación y relaciones públicas, vinculadas a los sectores financieros y monárquicos (en fin), hayan atraído hacia la periferia a unos cuantos creadores de opinión, vividores todos a la sombra del sistema, para que den buena cuenta de nuestra ejemplar modernidad. 
La familiar bicefalia de nuestro gobierno autonómico (impuesta así, a estilo compadre), lleva a cosas tan sugerentes y surreales como que el conductor del autobús, caudillo al fin, prologue los contenidos perpetrando otra conferencia, así como la imagen pública de bonachón constitucionalista del segundo de a bordo (mientras no se demuestre lo contrario) propicia que otro miembro más de la corona española cargue con el pesado lastre de la medalla de Extremadura, que tienen que tener ya la pared del retrete colapsada de obsequios. Estos son desperdicios de la actualidad, desde luego. Ver a Ibarra hablar de periodismo viene a ser como si fuera el enemigo  el que telefoneara a Miguel Gila. 

Lo que no tiene desperdicio son los comentarios de algunos de los inscritos y presentes, hasta el día de difuntos, en nuestra geografía “lejos de la civilización” (no lo digo yo, el campo tiene las puertas abiertas y es lo que pasa, se llena de ignorantes): Adjunto el revelador comentario de Rosa Jiménez (y no es el único) en su diario de las jornadas, titulado gráficamente “¡Me quiero ir de aquí!:”. Las negritas son mías.


“En primer lugar, quiero pedir perdón a todos los que de alguna manera han decidido venir a Cáceres al ver lo mucho y bien que hablaba de este Congreso desde que sé de su existencia. Lo lamento. Siento profundamente haberme ilusionado y compartirlo con tanto entusiasmo.
Lo siento porque somos muchos los que hemos venido, nos hemos ilusionado, empleamos parte de nuestro tiempo y se falla en lo básico.
Nos llevan lejos de la civilización -pero luego se nos invita a pasear por las bonitas calles de Cáceres cuando no queda ni tiempo ni ganas- a cambio de una prometida conexión que no existe.
Durante un tiempo la excusa eran los barridos. Después de comer siguió casi igual.
Este Congreso no merece cobertura alguna. Dice ser de Nuevo Periodismo y no se puede comunicar ni con “Tam Tam”.
Si no juego con el tiempo de los demás, que no lo hagan con el mío. Si no juego con el trabajo de los otros, que tampoco lo hagan con el mío. Sinceramente, tengo cosas mejores que hacer. Venía a aprender y compartir experiencias, no para desesperarme de manera colectiva.
Me duele decir todo esto, pero es lo que en conciencia me pide el cuerpo. Me he involucrado en esto y he creído en ello. Se ha fallado en lo fundamental.
Era curioso escuchar el discurso de Ibarra hablando de lo obsoletos que están los medios, lo mal que lo hace todo el mundo cuando en su propia casa vamos de culo. Cuando no hay manera de crear debate o interacción. Sólo se pueden hacer discursos unidireccionales desde un atril. Seguimos en el mundo del pasado.

Pd.: Lo que más gracia me hace es que se hacen excepciones para “medios”. ¿No se trataba de que cualquiera era emisor? ¿No había democratización de la tecnología?”



Es de ignorantes poner ilusión en algo sin informarse primero del contexto, especialmente cuando uno se pretende informador. Sorprenderse sobre la marcha, no tiene calificación posible. En cualquier caso, la “civilización” a la que alude esta mujer  obviamente no me interesa. Su presencia, como la de todos ellos (evidentemente, la mayoría no se queja), solo puede ser tan perniciosa como la ración diaria de mensajes que, entre todos, nos vomitan encima. Y encima, se ilusionan. Quedaos en casa y de paso, llevaros a esta tropa. Haced el favor. 

EL DORADO

Mañana de asueto. Viajo con ella. Y mientras ella trabaja, yo vigilo que el pueblo en el que trabaja no se desprenda de la tierra y empiece a levitar. Tomo un café con leche en el bar donde acostumbro, el del camarero amable, que al dar los buenos días ya canta mi consumición. En el bar solo hay un lector y una jovencita que hace sudokus. El lector pasa las páginas del periódico y se arranca con un nombre: “Dolores Pallero”, dice, y me resulta imposible entender qué significa su tono de voz. A continuación emprendo el paseo. El pueblo es, a simple vista, una carencia. Ahora bien, se aferra a todo aquello que le puede sentar mal. Me llama la atención, como siempre, la disposición de su caserío, inarmónico, descompensado: ninguna de sus calles conserva un mismo nivel, la altura de las viviendas y los edificios es un contínuo más y menos que martiriza la vista. El aluminio insulta a los dinteles de granito, y eso en aquellas casas que no están vacías, con las ventanas desnudas mostrando las bóvedas abandonadas. Los comercios parecen portarretratos sobre un taquillón. El centro de salud se asemeja a un enorme molde para hacer cubitos de hielo, ensombreciendo las casas bajas con su pinta de anacronismo envalentonado. La inmobiliaria se llama El Dorado.

Me voy hacia las huertas, que miran a San Pedro, y saludo a ancianos que aprovechan la mañana alrededor de las coles, transitando al sol. Me miran, con mi librito y mi gorra, y sospecho lo que piensan de semejante desoficiado. No les culpo. Los granados compiten en belleza con enormes limoneros y espléndidas higueras. Los muros de piedra, cuando se derrumban, son apuntalados a casetón limpio. Llego al castillo por veredas embarradas, que se arrastran hacia la historia del pueblo soportando el bochorno de las cocheras que, por todas partes, parecen la única necesidad de la localidad. El castillo sufre abandono. Al parecer, pudo ser almohade. Al fondo de la calle, un cartel equivocado me desvía del Convento franciscano (“no, es por allí atrás, es que lo ha movido el aire”, se compadece una señora). Me giro y llego al convento rehabilitado, según atestigua el metacrilato. A su alrededor se improvisa un vertedero de cascotes y en la marchita pista de juegos cercana, todo roto, no hay nadie. Está cerrado. Pregunto a una señora, que me confunde con el lector de contadores de luz. El convento abre los martes y los jueves, me aclara. Hoy es miércoles. Al final de la calle Igualdad (también hay Calle Democracia) se desploma la cal blanca de una hermosa casa, dejando al descubierto el añil de los lupanares. Un gato me escapa por las callejas, mientras suena el martillo de la obra de una casa nueva en medio del antiguo olivar. Las mujeres se quejan del frío y el cartero huye en motocicleta del lugar de su último crimen.

Entonces vuelvo a por otro café, en otro bar. Y me fundo el Marca en un abrir y cerrar de ojos. La parejita de al lado hace lo propio con unas cañas y se burla del periódico regional, del grupo Z. Intuyo su oficio: para mí son transparentes. De repente, aparece el alcalde, que se reúne con ellos y, cuando se apercibe de mi presencia, me saluda amablemente. Un viejo conocido. Se alegra de verme. Le explico qué pinto allí. Me pregunta que qué tal, se refiere al trabajo, y le contesto que ya estará al tanto. “Por lo de la refinería”, dice. Pues entre otras cosas, le respondo. Rememora que estuvo en la entrega de premios en la Asamblea, pero entonces no nos saludó. La pareja de al lado es gente de una productora, me dice, viene a hacer un reportaje del teatro-cine municipal. Ya he visto la cartelera: echan “Los girasoles ciegos”, por supuesto. Y la semana pasada, “Ché”. Tampoco faltan ninguna semana las infantiles norteamericanas, pienso para mí. Munición pesada. El alcalde me invita a ver cómo ha quedado la rehabilitación del local, y le digo que no se preocupe, que ya lo he visto. Me invita asimismo al café, que es carísimo (un euro y diez céntimos). Se lo agradezco. Antes de irme, comentan que un equipo del programa “La tarde”, de la televisión pública, vendrá al pueblo a hacer un reportaje porque hay un bar allí que se llama “Obama”. Les digo que ya lo sé. De hecho, que lo sé todo. Nada me sorprende.

Trinco mi libro y me acerco a la orilla del Pontones, al otro lado de la carretera, mirando a la joven dehesa. El lugar es precioso. Las lagartijas corren perdiendo la cola por entre las tablas del embarcadero. Una garza se espanta, pero aterriza a unos metros. Hay decenas de gaviotas, una pareja de avefrías, muchas garcetas y aquello parece un cormorán. Hasta la hora de volver, leo apaciblemente con los pies fríos. La novela es espléndida y, mira por dónde, me trae a la imaginación una idea para un cortometraje, que vete a ver si se hará. Al cruzar la calle, coincido con las vendedoras de la mueblería, que terminan su turno y vuelven a casa. Una de ellas no irá mañana a trabajar: tiene cita con el médico. El conductor de un todoterreno agrede con su claxon a un joven en bicicleta. El bar “Obama” se prepara para la cita con sus cinco minutos de gloria. La mujer no parece enferma, parece sana y normal.

OMBLIGO

Resumen del anecdotario de la disidencia durante la celebración del festival perpetrado en la ciudad culta, durante cuatro fines de semana consecutivos, contado por los propios disidentes, de cuyos bolsillos, ejercicios, trabajos, ocios y aspiraciones también salieron los fondos para semejante verbena intoxicadora. Uno, que les conoce y admira -y aprecia- sabe muy bien de lo que hablan: censura, represión, miedo, quintacolumnismo, cerrazón, ignorancia, maldición, conspiración. Su voluntad forma parte del paisaje y me permite respirar. El cansado reino al que se oponen es el nuestro, el de todos. Si lo que cuentan no provoca vergüenza, considérese un cadáver. Y mi propio ombligo apesta.

“El sábado me escupió uno que teníamos que dejar la política; un profesor chiflado a grito pelado decía que teníamos que informar en nuestra mesa también del Sí a la refinería; un cámara nos contó que aunque grabase nuestra pancarta después, en producción, le iban a hacer cortar ese plano…”

“El viernes aprendí que existe secreta local. Nos hizo una visita a la mesa y nos prohibió vender camisetas. La verdad es que voy a terminar creyéndome que somos peligrosos.”

“También tuvimos algún problemilla con la policía, ya que el penúltimo día del festival nos apareció la policia secreta para decirnos que retirásemos las camisetas de la mesa (camisetas que se venden para poder pagar la multa impuesta a miembros de la PCRN, por el simple echo de manifestar legalmente sus ideas).”

“…tuve que ser menos inocente y responderle al policía, que llevaba una placa y la mostró como en las películas, que las camisetas no eran para vender”

“…Logramos que muchos de los artistas mostrasen su rechazo hacia (el proyecto de) la Refinería Balboa, algunos de ellos fueron llamados a la atención por la organización, que en lugar de defender la libertad de expresión que aparece en nuestras leyes, prohibieron salir a varios grupos con cualquier cosa que diese a entender que estaban en contra de la Refinería, aunque hubo quien subió con uno de nuestros papeles y lo mostró claramente a toda la plaza”,

“…Hubo quien desplegó alguna de nuestras pancartas o quienes, en algún momento del concierto, dijeron a toda la plaza “Refinería NO” (Incluso un grupo que hablaba en inglés, dijo señalando la pancarta “NOT TO REFINERY”), se nos pusieron los pelos de punta de la emoción”.

“…Nos gustaría agradecer a todo el público su apoyo, muchos nos dejaron pasar hacia delante para que se viesen las pancartas en toda la plaza, incluso hubo gente que, pese a no estar de acuerdo con nuestra opinión, nos cedió sitio para que pudiésemos defender nuestro derecho a expresar las ideas, para ellos sí que sí, mi más grato reconocimiento y agradecimiento.”

HASTA LLEGAR

Tirarle piedras al horizonte
piedras que rebotan.

Dicen
que nadie puede salirse de sus límites
que es cada agonía
otra pasión inútil

dicen que ya se sabe todo
y que toda sabiduría se reduce a palabras
iguales
sin poder y sin magia.

Por eso
porque éstas no son verdades para vivir
por ellas
hay que seguir lanzando
-pelotaris estúpidos en pos del infinito-
lo que se tenga a mano
-palabras piedras conjuros salivazos…-

hay que seguir
lanzándoselas a la cara
tirándoselas al horizonte
lanzándoselas

hasta que no

reboten.

Ana Baliñas
“Ridícula erección de primavera” (1998)

Foto: Luis Hernández A.

EL CONDUCTOR SUICIDA

Por si queda alguna duda de hasta cuándo va a estar conduciendo el piloto suicida el autobús hasta el precipicio, ahí está la perla: Ibarra: “Si los extremeños son buenos españoles para ceder agua también para obtener la capitalidad europea”. Mientras tanto, al otro lado de la calle “Fernández Vara asegura “no tener conocimiento” sobre la concertación de un trasvase Tajo-Segura”. A pesar de lo cual, dice que “los ríos no son de nadie”, hecho cierto y frase destinada al buen entendedor. El pescado ya lo vende el jefe, que está como una cabra y no va a dejar ni una higuera sana. El cambio de cromos que propone no tiene desperdicio. ¿Para cuando volverá a crecer la hierba por estos pagos, me pregunto?

TARDE O TEMPRANO

A lo largo de los años, hemos conocido (en Libre Producciones) situaciones absurdas, esperpénticas, arbitrarias. Pero que nos envíen para su firma un manifiesto en apoyo de Marce Solís (defenestrado de su cargo como director de programas de la radio pública) es lo último que podría pasarse por nuestra imaginación sin que nos echara humo de estupefacción. Desde el año 1991 en que dejó aquellas “Producciones del Oeste”, que compartía con sus socios (chapucero invento, una empresa capitaneada por gestores públicos a mayor gloria de los fastos del año 92 y de la información privilegiada, el contacto predilecto con el dinero público y la “ingeniería financiera” en el ámbito de la gestión cultural: es decir, la regla general) para incorporarse “in pectore” a la “res pública”, sus diecisiete años seguidos como ideólogo y promotor del clientelismo, el escaparatismo, la creación de “cuadras” y el ninguneo de quienes no comulgaban con el afectado autobombo de su gestión (caracterizada por el uso a conveniencia de los medios de comunicación a través del “colegueo” y la inversión en propaganda) provocaron no pocos encontronazos, saldados con las innumerables trabas a nuestros proyectos (algunos de los cuales hemos visto llevados a cabo en olor de multitud y mediocridad bajo otras firmas) y la nula promoción -antes lo contrario- de nuestros trabajos desde cualquiera que fuera su responsabilidad.

A título personal, solo diré que quien ha pertenecido a esa secta durante tanto tiempo, no ha de quejarse del trato recibido por sectarios. Le achacarán el uso de la palabra, la contradicción, lo mismo quizás que a Castro, a Valverde, a las divinidades que van cayendo por el camino, en beneficio de otros aún menos inocentes. A saber lo que pueden imputarle, a él, que ha colocado a media humanidad en su puesto (como al ínclito director de programas de la televisión pública, el patético censor de su corte que acusó a un servidor de “propagandista”, de “pontificar” y de “incapacitado para el diálogo”, con una excelente vista para la paja en el ojo ajeno), ofreciendo oportunidades a diestro y siniestro, con la condición de afianzar el hermetismo y cortejar el caudillismo del régimen. ¿Acaso ha conseguido una estabilidad, un contexto que los propios músicos y profesionales que ahora le apoyan denuncian como meta imposible? No me hagan reír.

No dudo que el Sr. Solís sepa demasiado. Dudo que haya movido un solo dedo en apoyo de personas o colectivos sin que haya mediado previamente su interés personal, o el de su socio, sostén y mentor, que también firma el manifiesto en su apoyo, no en vano también tiene su programita en la radio, caprichoso que es. Argumento del cual no sólo estoy convencido, sino que viene a ser sinónimo de su gestión pública, absolutamente contaminada por su inercia imitativa y la de las personas afines a su onda, como buena parte de aquellos que incluyen su firma en la, sin duda tan extensa como ilustrativa, lista de firmantes. No falta ni dios: desde Acetre hasta Trigoso y Miguel Murillo, pasando por el resto de la anestesia (con las excepciones de turno). No le faltará trabajo, es de suponer, al interfecto, cómplice e impulsor privilegiado de la cultura clientelista que nos asola, si de lo que se trata es de devolver favores. Lo más recomendable es una productora de televisión, por supuesto. Ahí está el futuro.

Aún recuerdo dos o tres “conversaciones” con este “artista y obrero”; en una, recién nombrado para un cargo, se dignó mirarme secamente para llamarme “resentido”, ignoro el porqué, aunque lo imagino: se lo habían soplado ya. En otra, muchos años después, para decirme, junto a su director, que en la “radio pública” se trabaja “por prestigio”, no por dinero. Maruchi León y nosotros no estuvimos demasiado por la labor, visto el precio de los bocadillos de prestigio que nos estamos comiendo. Sería, aunque es dudoso, su propio caso el de trabajar por amor al arte habiendo dinero (público) por medio. Entre medias, recuerdo también a quien me apuntó el proverbio, recomendándome que me sentará en el umbral de la puerta de casa. “Tarde o temprano”, me dijo. Y no será el último, apunto yo.

EL EXCUSADO

Medio Ambiente rectifica la política del agua y planea otro trasvase al Segura
El ministerio admite que la conducción de Cáceres a Murcia es “una buena opción”

No hace falta tener demasiada imaginación. Crujen las paredes de los despachos cada vez que se habla de Extremadura, ese paisaje de la lejanía que, como todo almacén, es la ribera del abismo. Extremadura no sólo es granero (antes agroganadero, ahora energético) sino también excusado nacional: en él se vive un tiempo distinto: su protagonismo es efímero, pero trascendental para el cuerpo. Merced a ello, uno se limpia y se olvida hasta la siguiente necesidad.
La agonía a la que nos tienen encadenados desde Mérida (y sus pedanías de poder, Badajoz, Cáceres, Arroyo de la Luz, Campanario, San Jorge de Alor, Hervás, Calamonte, Villafranca…) conoce ahora un nuevo paso adelante: el trasvase de las aguas de Valdecañas (el mismo lugar de la macrourbanización turística) hasta Murcia, en virtud de la “solidaridad” territorial, que solo afecta a los almacenes. Y van…La ridícula y ficticia imagen bonachona, propia de personajes de los Simpson, de nuestro tardofranquista ejecutivo trae consigo estas concesiones, esta adecuación, como palomas, a los trucos de prestigitador de Madrid, gente hábil que siempre ha encontrado en el oeste el lugar ideal para calmar sus necesidades, y las de sus patronos financieros. Lo exiguo de nuestro valor político, social y demográfico se compensará con creces: inversiones en infraestructuras devastadoras, en obras absurdas, en velocidades desvertebradoras, en placeres para que vayamos muriendo alegremente. Somos, una vez más, los paganos del extraño convite. Un lejano rumor de crujidos avanza entre los despachos. Ya vuelven a por nosotros. Aunque, bien lo sabemos, nunca se fueron. Hacer las necesidades es cuestión diaria.

FILMANDO "JUAN FERNÁNDEZ DE (o EL) LABRADOR"

En diez o doce días terminamos el montaje de “Juan Fernández de (o El) Labrador, la mosca en la uva”, el nuevo trabajo documental que firmará Libre Producciones. Será el relato, en casi una hora, de la enigmática figura de este pintor extremeño de cotizados bodegones, personaje del siglo XVII cuyo nombre glosara el entomólogo y escritor Vladimir Nabokov en su “Ada o el ardor”. Rogelio Pérez Mariño recuperó su figura en un ensayo sobre el anonimato en su libro “A contratiempo”, y aceptó contarlo para nosotros, como también nuestro Ángel García aceptó colaborar, desmenuzando la estética y el universo de aquel artista, de enorme talento, perdido en la bruma del tiempo. Labrador, cuyos cuadros adquirió en su día a alto precio el rey de Inglaterra Carlos III, por mediación del embajador inglés en España, optó, al parecer -y como su homónimo Juan Fernández, personaje de “El villano en su rincón”, de Lope de Vega- por el retiro rural antes que la pompa cortesana, el servicio a la iglesia, la corona o la nobleza. Prefirió -o asumió, dado que su vida es un interrogante- pues, la desaparición. Reproduciendo bodegones de la mano asombrosa de Rafa Mellado (tranquilo, que han quedado de puta madre); viajando en el tiempo a base de libros (en alemán); huroneando en el Museo del Prado (dónde se exponen dos de sus obras, entre ellas un par de bodegones con racimos de uvas absolutamente soberbios, y se custodian tres más); trabajando siempre en exteriores, en el Jardín Botánico con los profesores Ángel Aterido y Félix Scheffler, dos autoridades en el “still life”; investigando sobre un hombre sin biografía, y dándole un toque ciertamente pedante y pretencioso a la edición, daremos fin bien pronto a una historia con más oscuridad que claros, construida, básicamente, con palabras, que para eso estamos.Ya está bien de la tiranía de la imagen especulativa. Las fotografías adjuntas son, las buenas, cortesía de Luis Hernández, como muchas otras que le he tomado prestadas para este diario, incluidas mis propias poses, más o menos afortunadas. Como el resto del personal que ha participado -que da gloria, como Luis y Manuela-, estará obligatoriamente en la primera proyección del documental, dentro de muy pocas semanas. Probablemente asista el propio Juan Fernández, de una manera u otra, porque no se habrá visto en otra, el pobre.




ESPANTO

Espanto es lo que me produce la campaña ideológica (¿qué vende, sino ideología conservadora y una pretenciosa gestión de la misma? ¿qué pretende, sino la propaganda? ¿qué estimula, sino la falsedad?) de Marca Extremadura con su patética troupe de “celebrities” (sic). Ya estaba al tanto, pero el trabajo de la agencia beneficiada (CICM, propiedad de la segunda mayor empresa mundial del sector publicitario, WPP) y de la productora, con su millón de euros de presupuesto, es, como mínimo, amargo y frágil. Sin tiempo material para cumplir el encargo desde su resolución administrativa (en fin…), la faena es fácilmente reconocible: un trabajo de rodaje de escombros, adecuado a la estética sugerida por el cliente, lanzando bengalas alrededor de las localizaciones para “modernizarlas”, con el sombrío aroma a anuncio desganado, imposible, repleto de lugares comunes, de primeros planos excesivos, de supuestos detalles “líricos”, desenfoques que asedian al espectador de más de cincuenta años. Aspecto bancario. La milagrosa marea de imágenes se salva en postproducción, aliñando las luces, aplicando el hacha en el montaje (aún más imposible para la gente mayor: los protagonistas y los destinatarios son jóvenes), ahorrando incluso en las voces profesionales, para dar sensación de “cercanía”. Las carencias creativas no son lagunas, sino abismos: los que separan a la realidad de la ficción, a la verdad de la mentira. En la elección de los personajes está, por lo demás, todo dicho. El cura “triunfa” (y se presenta) como “escritor”, no como párroco. Así le va a su parroquia. De los floreros restantes, para qué contar: sus profesiones alertan de la crisis de valores. Por lo demás, cualquier exactitud es pura coincidencia.

…DANDO TRIGO

…A la vista de que la actual crisis del sistema financiero  ha provocado una reacción de salvamento exclusivo de sus poderosos operadores y, como efecto subordinado, el replanteamiento de los planes contra el cambio climático; la interrupción o rebaja de la cooperación al desarrollo; el cierre de las fronteras a la mano de obra inmigrante y las enormes dificultades para mantener la financiación de los proyectos y actuaciones para la pequeña y mediana empresa, entre otros daños por soportar y por venir, hemos de esperar que líderes -aunque sean a nivel autonómico- de la complejidad ideológica y ejecutiva que manifiestan los nuestros se decidan a aliviar estas cuestiones dando ejemplo, no solo verbal: capitalizando las “pymes” que sustentan el 97% de la economía estatal, y porcentaje semejante a nivel autonómico, en particular las del sector primario; tomando medidas a su alcance para mantener el compromiso previo de los gobernantes europeos (de rebajar para el 2020 un 20% la emisión de gases de efecto invernadero, a que el 20% de la energía consumida fuera de origen renovable y a lograr un 20% de ahorro energético), invirtiendo decididamente en desarrollo sostenible y energías renovables, propiciando la autonomía energética y la recaudación acorde con los índices de producción y consumo, obligando a las corporaciones a tributar en sus graneros energéticos; o asumiendo el compromiso económico y humanitario con los países en dónde se pasa hambre y existen gravísimas agresiones contra los derechos humanos, convirtiéndose en lugar de acogida no especulativo, como hasta la fecha, a partir de una política económica coherente, imaginativa ante el fracaso del modelo actual que conduce al recorte social y la inhumanidad. Y de paso, frenando la borrachera de gasto protocolario y de propaganda, y las inversiones públicas en infumables. Si se quiere, se puede. En peores nos hemos visto, y hasta aquí hemos llegado, viviendo como marqueses. Así que, menos predicar, y más dar trigo. Con imaginación (¿a quién se le hubiera ocurrido que se podía nacionalizar la banca llamándole inversión estatal?) se está “salvando” (sic) el mundo. ¡Pase a la historia, oiga! ¿Está en sus manos? Pues si no, haga el favor de callarse, señor presidente.

APRENDIENDO A PREDICAR…

Con el discurso bien aprendido, lo expresa tanto en una inauguración como en una entrega de “premios”. Y la hoja parroquial a su servicio cita las “declaraciones”: Vara: “Antes que a la banca podríamos salvar a los que mueren de hambre”. Tirar de diccionario para calificar al demagogo, o al cínico, te hace quedar en evidencia: demasiado obvio. Apelar a la responsabilidad del gobernante de una administración pobre pero pretenciosa, y desalmada e injusta en el gasto público y su destino, sería, también, demasiado recurrente.

A continuación, se recogen más perlas: “No sabía que había tanto dinero en el mundo; si lo hubiera sabido habría pedido que los fondos se que destinan a la Cooperación para el Desarrollo hubieran sido mayores que hasta ahora”. En esta misma línea dijo que, una vez que pase la crisis económica, parte de esos recursos que han aparecido por parte de los bancos centrales y tesoros de algunos países deberían servir para dar de comer a los que no tienen.” Algunos países como el nuestro, cuyo presidente del gobierno es aliado político y personal. Demasiado sabido, es cierto. El truco (“nos encantan las mentiras si están dichas de verdad”), aún así, funciona, o parece, pues se emplea sin decoro.

Y sigue. “Vara destacó el carácter inversor de las energías renovables y se refirió a ellas como “la mejor manera de luchar contra la crisis”. Afirmó que con su inauguración (de una central solar fotovoltaica) se pone en valor “lo mediano” porque son este tipo de proyectos medios los importantes para la región, donde el 95% de las empresas son pymes (sic)”. En esta categoría no han de incluirse no solo el grupo Gallardo, que copa en la práctica las inversiones y ayudas públicas de su gobierno, sino corporaciones como Deloitte, Indra, Lining, WPP, Prisa, HP… y una larga lista de proveedores que se han beneficiado del entusiasmo con el que la Junta extremeña quiere ser cliente de primera división. Las pequeñas y medianas empresas subsisten en Extremadura a base de una receta insostenible a base de picaresca, complejo de culpa, clientelismo y negación de la evidencia, además de un imbatible tesón personal en el sostenimiento de la mascarada. Algunas, además, funcionan porque sus responsables son tan honestos y trabajadores que no se dan a conocer.

Por último, el inocente presidente, que bien podría abandonar el protocolo y enfundarse para estos actos la camiseta con la efigie del “Ché” (y recomendar el visionado de la película homónima producida por…Berlusconi), “hace hincapié”: Vara “hizo hincapié en el compromiso ético intergeneracional de este tipo de inversiones que permite “que no nos carguemos las reservas energéticas del mundo”. Recordó que Extremadura produce más energía de la que consume “lo que ayuda a entender cuál es nuestra idea de España”. Además de la impagable retórica, ayuda desde luego a entender la apuesta de su gobierno por la implantación de industrias pesadas como cementeras, refinerías, térmicas y explotaciones mineras radiactivas y a cielo abierto, así como por el mantenimiento “compensado” de la energía nuclear y la siembra de parques eólicos a la buena de dios. Lo que ayuda a entender que su idea de España es que tiene una boca, una nariz, el resto de los órganos vitales y un culo. Encima del cual está él dispuesto a sentarse, presidiéndolo, a la espera de tener un retrato en el vestíbulo de algún centro de invasión. 

P.d. Y por si quedaba alguna duda del cariz de la prédica, el caudillo, que se ha encargado personalmente de intentar convertir Extremadura en un estercolero industrial dice ahora “que la crisis económica que afecta a la mayoría de los países del mundo se debe a la transición de la sociedad industrial a la postindustrial, basada en la innovación constante y las nuevas tecnologías.” De lo que se deduce que Gallardo tiene los días contados, por cegato, o bien, estamos entre los países a los que no les afecta la crisis. Una de las dos.

SUBCONTRATAS

Resulta que voraces empresas del sector subprime “la imaginación al poder mientras queden instituciones públicas” consiguieron un contrato (público) para “poner en valor” y “dinamizar” la Ribera del Marco cacereña. Para llevarlo a puerto subcontrataron a una empresa vasca, y éstos a su vez a una valenciana, que ha mandado a dos mujeres hasta Cáceres para que realicen un vídeo promocional. Los vascos se hicieron con una copia de nuestro documental “La pulga de agua”, cedida amablemente por la persona que hizo posible que nos implicáramos, en su día, en aquella producción. Las valencianas han usado tal copia para “documentarse”, como le comentan sin tapujos a las mismas personas que colaboraron en “La pulga…”, algunas de las cuales se han negado a participar en este peculiar remedo “promocional”, lo cual agradecemos, como bien saben. Finalmente saldrá a la luz algo a buen seguro tan íntimo, tan meditado (un año continuo de trabajo), tan documentado, tan participado como aquella nuestra criatura, que no se emitirá nunca en la televisión pública autonómica al ser acusada de “propaganda” y “sectarismo”, pero que ha tenido el honor de ser descargada más de 7000 veces de su ubicación gratuita en internet y de haber participado en los más prestigiosos festivales de cine sobre medioambiente, amén de su difusión local. En fin, todas hieren, pero solo la última subcontrata mata.

ADIVINANZA

Dice Pío Baroja en “El laberinto de las sirenas” que hay lugares que producen “una embriaguez de aire y espacio”. Uno de ellos es la Serra da Estrela. Y la calle de la alegría está en Peso da Regua. Además, hay muchas cosas más en el país de al lado que tantas ganas dan de quedarse (demasiadas por momentos), incluidas aquellas que proporcionan una embriaguez menos auténtica, pero igual de espléndida.

MONTAMARTA

Lugar de parada en la Vía de la Plata, en el largo camino entre el sur y el norte, Montamarta tiene un cementerio en una loma, donde descansar del viaje, y beber agua, y comer bocadillos. El pueblo recuerda lo mesteño, el polvo del medievo, y al borde de la tapia del calaverno se apresuran las estaciones. Dentro, no hay prisa alguna.

COMUNICACIÓN GRÁFICA




Memorables ejemplos del nivel de talento y creatividad de algunos publicistas, pensando diferente para organizaciones e instituciones en defensa de la naturaleza. A destacar la excepcional creatividad del “Archipiélago del Himalaya” para la campaña de advertencia sobre el calentamiento global. Otros ejemplos de comunicación gráfica en una excepcional página en la red, “Graphics-exchange.com” , de Fabien Barral.

URANIO

“¿Qué es el mañana?”, pregunta el hombre…”La eternidad y un día”, le contesta la mujer. El mañana es la eternidad y un día…
La importancia del presente, y del oro que muchos hombres precisan para respirar, se ha impuesto a la eternidad, a la generosa permanencia del bien común que se llama agua, árbol, ave o viento. Futuro. Ahora que en Extremadura no se puede, literalmente, hablar del ayer, el presente se compromete, a fuerza de cargarnos con metales: pesados para la salud de todos, dorados para los bolsillos de unos pocos…

Convertidos en el granero energético del estado español, para beneficio de grandes corporaciones multinacionales y estatales, y a punto de convertirnos (si no lo somos ya) en la punta de flecha del africanismo industrial en Europa -recursos económicos a disposición de las administraciones corruptas, a costa de la cesión de territorios, destrucción de hábitats, acumulación de residuos, militarización objetiva y riesgos para la población- el punto sobre la “i” de indignación es la autorización administrativa de Industria, Energía y Medio Ambiente (sic) , a una nueva corporación (*) , “para investigar la existencia y concentración de uranio con el objetivo de explotar sus recursos”. De cara a la industria nuclear y armamentística, por supuesto. La imaginación de la que presume este ejecutivo extremeño, y de la que carece hasta lo intolerable, nos está conduciendo a un desastre absoluto, sin freno posible sin la acción ciudadana.

Lundin Mining Corp. en la Mina de Aguablanca. Deloitte en el Gabinete de Iniciativa Joven; después, decenas más, cuya pista se puede seguir en el DOE. Ahora Mawson Ltd. Por el camino, proyectos de refinería, de térmicas, trasvases, eólicas sin evaluación ni garantías, insostenibles emporios turísticos, deforestaciones para infraestructuras, planes para ampliar la vida útil de Almaraz, atentados diarios contra el patrimonio histórico y natural, incoherencias, disparates, todo cortado por un mismo patrón: la falta de respeto a la inteligencia…Un vacío enorme y dolor. En una carrera desesperada, estas personas se han propuesto hacer de su ejercicio político un tren a gran velocidad que nos conduce al abismo. Para conseguirlo, mienten e ignoran.

(*) Recientemente, la empresa canadiense Mawson Resources Ltd. ha obtenido el permiso para investigar la existencia y concentración de uranio en los términos municipales de Albalá, Aldea del Cano, Cáceres, Casas de Don Antonio, Sierra de Fuentes, Torreorgaz y Torrequemada, con el objetivo de explotar sus recursos mineros. Además de esta nueva autorización, la Junta de Extremadura ha dado permisos para otras tres exploraciones de uranio en la provincia de Cáceres y se están tramitando otras 13 solicitudes.

Los precedentes de la explotación de uranio en Extremadura fueron emprendidos exclusivamente por agencias estatales: La Junta de Energía Nuclear (JEN), en los años 60, y la Empresa Nacional del Uranio (ENUSA), en los años 80 y 90.

En Extremadura se han explotado varios yacimientos de uranio, en las conocidas Minas de La Haba, un conjunto de minas en los Términos de Campanario, Quintana de la Serena y La Haba, paralizados en 1990. Las Minas “Hoya del Lobo” y “Pedregal” han sido utilizadas como cementerio de residuos radiactivos, con el secretismo que siempre acompaña a la industria nuclear. Los extremeños no conocemos aún la naturaleza exacta de los residuos depositados, ilegalmente, a principios de los años 70, procedentes de un accidente que tuvo lugar en un reactor experimental de la Junta de Energía Nuclear, en Madrid, ni el contenido de los 577 bidones procedentes del CIEMAT, depositados en 1993. Seguramente, nunca lo sabremos.

En opinión de ADENEX, las explotaciones de uranio conllevan un tipo de minería muy agresiva con el medio ambiente, por la extracción propia del mineral, el movimiento de miles de toneladas de tierras y la destrucción del paisaje. La extracción de este mineral produce siempre liberación de gas radón en grandes cantidades, así como polvos contaminantes. Los vertidos y derrames en las minas de uranio, relativamente frecuentes, provocan la contaminación de suelos y cursos de agua, suponiendo importantes riesgos ambientales y sanitarios. Y una vez que termina la actividad, las minas de uranio abandonadas son también con mucha frecuencia fuente de problemas por muchos años.

Está sobradamente demostrado, a través de trabajos científicos y estudios epidemiológicos, la relación causa-efecto entre la actividad minera del uranio y diferentes enfermedades de riñón y de pulmón, además de cáncer. Por otra parte, la minería del uranio sirve para proporcionar combustible a las centrales nucleares, industrias probadamente inseguras, peligrosas y contaminantes, además de innecesarias para la producción de energía en Extremadura.


El área en la que se va a realizar la explotación minera conserva dehesas de encinar de gran interés ecológico y paisajístico, con gran variedad de fauna y flora.

La Junta de Extremadura no debería conceder autorizaciones para emprender estas explotaciones, y debiera tener en cuenta que se trata de vender territorio a empresas multinacionales para proyectos contaminante y de alto riesgo para la seguridad y la salud de los extremeños.


(Nota de prensa de Adenex)

En la web de Mawson Resources, se recoge así el “otorgamiento” de los permisos.

FIRST URANIUM EXPLORATION PERMIT GRANTED IN SPAIN
Vancouver, Canada – Mawson Resources Limited (“Mawson”) TSX – MAW; Frankfurt – MRY. Mr. Michael Hudson, President & CEO, announces that the Caceres Oeste Nº 10195 investigation permit for “Section D” (energy minerals including uranium) has been granted (“ortorgamiento”). The claim lies in the Extremadura province of western Spain and is the first to be granted of the Company’s 11 uranium investigation permits which cover 82,056 hectares.
Mr Hudson comments: “Granting of the first investigation permit is a significant milestone for Mawson in Spain. Other investigation permits are progressing to granting through the relevant provincial authorities, 9 having attained definitive admission (“Admisión Definitiva”), the final stage of permitting before granting. We look forward to immediately advancing our exploration activities in Spain.”
An airborne radiometric survey is planned to cover Mawson’s permit applications in Spain during October 2008. The Caceres Oeste permit covers an airborne radiometric (uranium high/thorium low) anomaly that extends over a distance of 25 kilometres on the western contact zone between a granite and shale metasediments. Historic exploration focussed on the eastern flank of the granite and located uranium mineralization outside of Mawson’s claim (Figure 1). The qualified person for the Mawson’s Spanish projects, Mark Saxon, director and vice-president of exploration for Mawson, and a member of the Australasian Institute of Mining and Metallurgy, has reviewed and verified the contents of this release.
About the Company: Mawson Resources holds significant uranium resources in the nuclear energy reliant countries of Spain, Sweden and Finland. As the European Union reduces its reliance on carbon-based energy sources, Mawson is well placed as the Company develops its exploration portfolio towards the sustainable production of uranium in the shortest possible time frame.On behalf of the Board,

"LA PULGA DE AGUA", AL OTRO LADO DEL CHARCO

La Fundación Encuentro por la Vida , por la Cultura y la Democracia Ambiental, sita en Resistencia, Chaco, en Argentina, ha programado el segundo ciclo de cine y debate “Globalización y ambiente”. Entre otros títulos, el jueves 16 proyectará, seguida de un debate, “La pulga de agua” (2004), nuestro documental sobre la Ribera del Marco cacereña. Una satisfacción, desde luego. 

CICLO DE CINE DEBATE “GLOBALIZACIÓN Y AMBIENTE II”

Durante los cuatro últimos jueves de octubre, a la 20.30, en el salón de conferencias de la Universidad Popular (Mitre y Santa Fe) se realizarán las sesiones del Ciclo de charlas y cine debate organizada por la Fundación Encuentro por la Vida.

Por tercer año consecutivo, la organización civil sin fines de lucro ofrece al público de Resistencia un espacio para reflexionar sobre algunos de los temas ambientales, políticos y económicos que nos afectan a todos. El primer ciclo se realizó bajo el nombre “Agua y cine” en agosto de 2006; el segundo “Globalización y Ambiente” en julio de 2007. En esta oportunidad, siguiendo la tónica de los anteriores, se prevé la proyección de un documental por jueves, seguido de un panel de especialistas invitados que buscarán analizar los contenidos más sobresalientes del film con una perspectiva local. También están invitados, para participar de los paneles, legisladores chaqueños que han mostrado su vocación por los temas ambientales. El ciclo está destinado a profesionales de arquitectura y de las ciencias naturales y sociales, de la salud, docentes de todos lo niveles y público en general. La entrada es libre y gratuita.

Síntesis del programa

Jueves 9 : “El bien común: El asalto final” de Carole Poliquin

Es un documental canadiense que muestra como los monopolios se apropian de bienes comunes y fundamentales de la Humanidad: agua, biodiversidad y el conocimiento de los pueblos transformándolos en mercancías. “El Hombre de Negocios”, metáfora del sistema actual, se encarna en las grandes corporaciones.
Y el Hombre de Negocios vio que los accionistas quedaron satisfechos….. ¿Y si el Hombre de Negocios coincide con los hombres que nos gobiernan?, ¿Y si el Gobierno de turno es el vocero de los monopolios?, ¿Y si los que nos gobiernan son los monopolios?
Están invitados a participarán del panel la Licenciada Nidia Abatedaga de la Universidad Nacional de Córdoba y Jorge Charulli de la Red Agroforestal.

Jueves 16: “La pulga de agua” de Libre Producciones

La Ribera del Marco y su acuífero siempre dieron vida a la ciudad de Cáceres. Este río, por su extracción excesiva, en el siglo XX disminuyó su caudal. Por una política urbana que prioriza lo económico sobre lo histórico, lo natural y la identidad cultural, los más perjudicados son los campesinos cultivadores de huertas (hortelanos). El movimiento social no se hizo esperar, mostrando así que sólo juntos y en movilización, se puede resistir tanta injusticia. ¿Cuántos atropellos más debemos soportar para juntarnos, movilizarnos y hacernos escuchar? ¿Cómo vamos a defender el bien común en el espacio urbano?
Después de la proyección del documental español tendremos oportunidad de debatir con algunos profesionales de la arquitectura y la ingeniería Miguel López, Pilar Celia Méndez de Corrientes y Manuel Rayano y Carlos Scornik de Resistencia.

Jueves 23: “El hambre no aguanta más” de Marco Antonio Díaz León

En este documental mexicano se analiza cómo la producción mundial de alimentos supera tres veces la población que lo consumiría y sin embargo la gente se sigue muriendo de hambre. ¿A dónde va el excedente de alimento? La crisis alimentaria tiene su causa en que se destinan las dos terceras partes de esa producción a la fabricación de biocombustible que mayoritariamente consumen Estados Unidos y Europa. Las corporaciones, al priorizar la rentabilidad sobre cualquier otro valor, afectan al tejido social, modifican su cultura alimentaria y aceleran la destrucción ambiental. El documental muestra cómo las políticas propuestas por los países del Primer Mundo, perjudican directamente a cada familia del Tercer Mundo. ¿Cuántos niños mueren, por día, por desnutrición en el Chaco?, ¿Y por enfermedades curables?, ¿Cuántas personas, en esta provincia viven de manera indigna?
Nos acompañarán en el debate profesionales de la salud de nuestra provincia y de la región.

Jueves 30:“Salto de Juanacatlán: Dónde el agua envenena” de Juan José Esquivel

Los municipios de El Salto y Juanacatlán, en el Estado de Jalisco, México, están separados por el Río Santiago. El desarrollo industrial y el crecimiento poblacional, desde la década del ’80 convirtieron a ese río en uno de los más contaminados de ese país. Como consecuencia directa muchas personas que viven en la región sufren grandes daños en su salud, sobre todo de cáncer. Ante esta situación tanto el Estado como el sistema de salud no asumen sus responsabilidades y abandonan a los ciudadanos. ¿Les resulta conocida esta actitud? ¿Cómo se estudian estos temas en nuestro Sistema de Salud Provincial?
Entre los panelistas invitados contaremos con la presencia del Doctor Jorge Daneri de la Fundación M’biguá, Justicia ambiental de Entre Ríos; Ceres Andisco y Ramón Vargas

LA BELLEZA HERIDA

“La exposición de los 75 años de HOY en la Asamblea de Extremadura me ha refrescado varias ideas acerca del periodismo y me ha conducido a los años de la Facultad, cuando uno de los ‘mandamientos’ que nos inculcaban los profesores más lúcidos era la necesidad de separar la opinión de la información, de modo que el lector comprobara fácilmente que los hechos son sagrados y las opiniones libres. Y poco más, porque el resto del programa es vocación, talento y oficio”. Esto dice en su blog “Gratis total” el señor Juan Domingo Fernández, a la sazón subdirector del HOY, que se tilda a sí mismo de periodista, supongo que porque lleva trabajando mucho tiempo en una publicación periódica. 

Lo siguiente es lo que publica su periódico, en la edición digital, bajo el titular “Refinería No corta el tráfico en Villafranca” y un delirante antetítulo que reza “Crisis inmobiliaria” (?). El texto, de tres líneas, dice: “‘Refinería No’ cortó ayer el tráfico en Villafranca de los Barros como medida de protesta al proyecto de refinería de petróleo. Los cortes de cinco minutos se produjeron entre las 9’30 y las 14.30 de la mañana. Muchos vehículos que se dirigían a la Feria de Zafra fueron los más perjudicados”. Lo firma A. O. Con toda “lucidez” y respeto a los hechos “sagrados” no se cita que se trata de un corte de la Autovía A-66, ni se incluye el nombre íntegro de la Plataforma Ciudadana convocante, y además se opina que todos los vehículos fueron perjudicados, de los cuales los que se dirigían a Zafra llevaron la peor parte. En la línea de vocación, talento y oficio exigida por el “jefe”.
La competencia no es menos audaz en sus titulares: la información de Laura Diez coloca el antetítulo siguiente, con cierto aire diletante: “Acto formativo en las cercanías de Villafranca”. El titular es “Las protestas de Refinería No en la A-66 originan colas de 2 kilómetros” y el subtítulo “El colectivo insiste en que esta industria será perjudicial para la salud.” En este caso (el empleo de “será” en lugar de “sería” es marca de la casa: darlo por hecho es la consigna) hay dedicados a la nueva dos párrafos más que el otro “periódico”: “Los cortes de tráfico llevados a cabo en la jornada de ayer en la autovía A-66, a la altura de Villafranca de los Barros, por la Plataforma Ciudadana Refinería No para protestar contra el proyecto industrial del Grupo Gallardo originaron colas de vehículos de hasta dos kilómetros a lo largo de la mañana y durante las primeras horas de la tarde. La jornada estuvo caracterizada por el gran volumen de tráfico que soportaba la vía debido a que muchos conductores se dirigían a la Feria de Zafra. Los primeros cortes, de unos 10 minutos, comenzaron a las 9.30 en el kilómetro 671. El objetivo era informar a los viajeros de los motivos por los que se oponen a la instalación de esta industria en Los Santos de Maimona. El portavoz del colectivo, Luis Leza, insistió en que este proyecto “irá en contra de la salud de los ciudadanos”. Así, se clarifica la ubicación, se cita al promotor de la protesta, se mide el tamaño de la cola (pretensión muy patria) y se clarifica el extraño horario propuesto por las iniciales del “redactor” del HOY. La Feria agroganadera de Zafra (¡oh, casualidad!) cobra también protagonismo como víctima, no como elección anual de la medida que, por su carácter impopular, cuenta para los medios -incluidos los públicos-. En la “información” del “periódico” “de” Cáceres, los cortes aumentan de duración, y se pone en boca de Luis Leza que el proyecto “irá en contra” de la salud, expresión confusa y confundida donde las haya: de hecho va en contra, pero nunca pasará de ser un proyecto, de lo cual está tan convencido Luis como yo mismo. 
Que el señor Fernández, cómplice de una toxicidad nauseabunda, pueda permitirse, aunque sea gratis total, aludir a la vocación, el talento y el oficio, dadas las circunstancias, me lleva a un poema de Diego Jesús Jiménez:

“Ves arrasados por el oro o el fuego los campos
que, desde aquí, contemplas; calles atravesadas
por procesiones y desfiles; plazas
convertidas en foros donde, los más pícaros, esgrimen
un discurso moral, donde la corrupción
denuncia a lo corrupto, la podredumbre
a lo podrido.
(…)
¿Como no ver la belleza herida
donde la esclavitud edificó su reino?”

Gratis, también.

COHERENCIA

La viñeta de El Roto es suficientemente expresiva. ¿Volverá la sensatez? ¿Cuándo hubo sensatez? El corresponsal de El País en Washington, Antonio Caño, firma artículos en la línea de (in)coherencia editorial de su medio, suscrita en su oscilación por buena parte de nosotros, tan preocupados de que no nos pase nada (peor) que preferiremos siempre que todo siga igual, cueste lo que cueste, antes que un brusco ajuste derribe la casa de cartón (a todas luces insostenible). Una de las informaciones de Caño se titula “Los mercados aún creen en el rescate” y apunta, por ejemplo que “Los mercados y los responsables políticos parecieron recuperar ayer cierta serenidad para salir del pozo de incertidumbre en el que todo el mundo quedó tras el rechazo por la Cámara de Representantes de EE UU del plan de rescate financiero presentado por el Gobierno de George Bush.” A continación comenta, sin ambages, que “El presidente explicó que, por muy duro que les resulte a los legisladores poner 700.000 millones de dólares de los contribuyentes en empresas quebradas por la mala gestión de sus administradores, esta operación puede acabar resultando beneficiosa para el Estado cuando éste venda los activos de las compañías reflotadas al precio que entonces tengan en el mercado.De momento eso es el cuento de la lechera, y la clase política prefiere tomar distancias respecto a este plan de rescate…” Sin embargo, poco después afronta la explicación del generalizador “clase política” y lo expresa de la siguiente manera: “El problema (?) es, precisamente, saber cuál es esa solución, cómo se convence a una decena de congresistas republicanos -no va a ser fácil que los demócratas asuman toda la responsabilidad política en la aprobación del plan- para que se pongan del lado del voto afirmativo. Se trata de un grupo de republicanos extraordinariamente ideologizados y fanatizados que, además, tienen que ganarse su escaño dentro de poco más de un mes; un grupo que ha hecho de la doctrina del no intervencionismo del Estado una religión”. Escrito lo cual, hemos rizado el rizo de que los conservadores ultraliberales, coherentes hasta el suicidio, sean causa del fin de su régimen, impidiendo que se lleve a cabo el “cuento de la lechera” por su “fanatismo”. La desmemoria es, realmente, lo que impediría recuperar los activos, y para convenir en ello no hace falta siquiera ser historiador, ni siquiera adulto. Como aquel dirigente de la CEOE que pedía la “suspensión provisional” del libre mercado, hay maestros de la contradicción que ya nacen sin remordimientos.

LA GRAN FAMILIA DE SCOLA

En la comodidad del cine propio (al fin y al cabo, Luis y Geles, a cuya casa nos arrimamos a ver películas y a disfrutar de su comida y hospitalidad, deberían dejarnos que les regalaramos un azulejo para la fachada: Villa Espléndida, diría) vemos “Gente di Roma”, una película de Ettore Scola, cuyo apellido, por cierto, está a la altura de la propia palabra “Roma” en el affiche del filme. Exagerado detalle desde luego. Aunque hay que reconocer que “Gente di Roma” es una película bien reconocible de su firmante, con ese regusto a cine antiguo, con su planificación severa, útil, generosa con el rostro de los actores, pero imposible cualquier arrebato que saque de sus casillas cuadriculadas (o casi) al encuadre. Pero hete aquí sorpresas, como el empleo a traición, inesperado, del recurso a imágenes en video casero, desaseado, en varias, bastantes secuencias, incluso en medio de escenas de diálogo clásicas. La película está rodada en HD, no en 35 mm, pero ello no obligaba a tal verbena de fugas estéticas, que en el autor de “La familia” o “Una jornada particular” son como a un santo dos pistolas. Con casi ochenta años, los consejos de alguien más joven no parecen haber caído en saco roto, puestos a demarrar. Por supuesto, en Canal Extremadura TV, por ejemplo, le hubieran devuelto el material para que subsanara los errores técnicos. Of course. “Mándame esos planos como dios manda, Ettore, que estás chocheando”, le dirían mientras devorasen un nuevo capítulo de las aventuras de Nieves Herrero en la corte del Rey Guillermo. Tampoco te vayas a creer que cae mucho mejor en la RAI, en cuya página oficial le tratan a capotazos. Cría cuervos.

Argumentalmente, se trata de una película coral (que sale mucha gente, vamos) sobre personas que habitan en una Roma retratada con cierta caridad, y alguna fantasía. Irregular por la cantidad de pequeños relatos que cuenta y los altibajos en su ingenio, lo más notable son los adecuados perfiles con los que narra las historias de ancianos y enfermedad (espléndidas, con el tono justo de ternura y humor) y la naturalidad de sus historias de mesa, sobremesa y cocina. La congénita caspa de la comedia mediterránea no falta tampoco, aunque en cuota muy reducida, ni el homenaje lejano a Moretti -de su espíritu surge alguno de los mejores momentos de este filme ajeno-, ni el cercano a Sordi – el Alberto a quien está dedicada la película, cuya versión original en italiano es sonoramente estupenda-. 
Lo que consuela y casi asombra es la proverbial cercanía entre la selva urbana italiana y la nuestra, la española. Trasladar buena parte de los pirandellianos relatos a nuestra propia sociedad sería tan sencillo como parejos o idénticos son los medios de transporte, el mobiliario urbano, los personajes o la manera de caminar. Salvo, claro, que no aparecerían los monumentos y las calles de Roma, que Scola siempre filma en gran angular, con una coquetería propia de un guía de autobús. Lo que, trasladado a su argumento, coincide en sus pretensiones: no las de un poeta, sino las de un piadoso cronista de una ciudad que, como diría Sciascia, no ha conocido en el último siglo más que la eterna inmutabilidad del fascismo italiano y la fortificación de sus gentes para evadirse. Como nosotros, vamos.

“Gente di Roma” (Italia, 2003) Escrita por Ettore, Silvia y Paola Scola.