Mes: marzo 2012

EL MALÉVOLO TITULAR

Frente al titular a 4 columnas de la franquicia extremeña del Grupo Zeta, cabe primero la sorpresa: no se ha elegido la redacción canónica (“No a la refinería”, por ejemplo) sino la alusión, claramente más grandilocuente, a la forma más coloquial de nombrar a la Plataforma Ciudadana Refinería No. No es cuestión baladí: mientras que un vistazo ligero al gran titular puede dar a entender que el periódico asume, de forma excepcional y oportunista, desde su explícita elección, las tesis de la oposición al proyecto, la lectura de los antetítulos y subtítulos revela su malévola concepción: si el primero reza “Declaración ambiental negativa tras seis años de espera” (condicionando al lector hacia la frustración por la tardanza), el segundo ‘aclara’ “Medio Ambiente tumba el mayor proyecto industrial de Extremadura”, coinciendo en la elección del verbo (“tumbar”) con el periódico de la competencia, y primando las presuntas características del elemento industrial (del promotor) por encima de los argumentos técnicos y ambientales (del Ministerio al que alude). Los tres restantes subtítulos son reveladores de una intención más cercana a los planteamientos abiertamente vinculados a la afirmación del proyecto que el (patético) medio ha llevado como bandera durante todo este tiempo: “El Gobierno dictamina que el oleoducto puede dañar el Parque de Doñana y hay riesgos de vertidos”, sintetizando los daños, evitando los relativos al territorio propiamente extremeño (abundando en la idea de la ‘novena provincia’) y complicando en la decisión al Gobierno, esto es, vinculándola a la política; “El promotor guarda silencio pero dijo hace un mes que iniciaría una batalla judicial”, es un texto contradictorio desde su misma redacción y del que se puede presumir un interés en rescatar una postura advertida por quien así no se pronuncia en la fecha precisa, es decir, tejiendo una especulación. Finalmente “La Junta se da quince días para decidir si alega, mientra (sic) el PSOE ve discriminatorio el veto”, representa un alarde de falsedades: el plazo de alegaciones es el ajustado a Derecho y no lo plantea la administración extremeña, sino la legislación vigente, y el partido en la oposición puede opinar lo que le plazca, pero la resolución no es, en ningún caso, un veto, y si así lo considera, hay que entrecomillar la palabra antes de su publicación. Naturalmente, no hay que empeñarse en subrayar una vez más con sarcasmos el hecho de que un medio se convierta en altavoz de una opinión sin expresar tipográficamente esta circunstancia: hay quienes no respetan su profesión y dan suficientes motivos a diario para que cualquiera pueda concluir en ello.

En fin, una prueba más, evidente, de la falta de rigor y el editorialismo encubierto de presuntos profesionales de la comunicación. La conclusión, desde su gran titular, es la de enfilar a los ciudadanos activos en contra del proyecto, y proceder a retratar su filiación y nombre como culpables. Sobre ellos se coloca la irónica (ejem) diana del periodista. Una nueva ocasión desaprovechada, bien mirado, para entregar las lanzas y rendirse a la evidencia histórica de un brutal paso en falso de la clase dirigente extremeña, corregido por una movilización social que, en cualquier otro contexto (más poblado, dirían algunos) y en cualquier otra época (más sana, digo yo) hubiera sido saludada como se merece: con la recuperación de una exposición pública de la que nunca ha dispuesto en igualdad de condiciones, a causa de malóvolos pesebristas como el perpetrador de estos titulares.

LA DECISIÓN POLÍTICA

De ‘decisión política tomada’ calificó en su día Rodríguez Ibarra la instalación de una refinería en Extremadura. Su gobierno, y el siguiente de Fernández Vara, apoyaron decididamente el proyecto hasta el punto de permitirse, ya desde aquella primera declaración del presidente de todos los extremeños, cuestionar el Estado de Derecho. Después, portavoces y adalides de la impasible empresa promotora, atacaron con saña las libertades de los opositores al proyecto, que fueron convirtiéndose en víctimas de la agonía de una administración y un gobierno cautivos de un estilo, unas formas y unas ideas incompatibles con el juego limpio y la democracia. Amparados por una mayoría de agentes sociales objetivamente carentes de principios, solo una reducida aldea de resistentes supo, durante largos años, mantenerse en pie en medio de una sociedad históricamente contraria a arrodillarse, pero como siempre chantajeada por la impunidad del eterno caciquismo. Mantenerse en pie con argumentos, con esfuerzo, con voluntad de utilidad pública, manejando información y compartiéndola con imaginación, soportando imputaciones, humillaciones y descalificaciones sin sentido: sus argumentos han sido punto por punto asumidos por los técnicos del Ministerio, lo cual no ha sido óbice para que durante más de un lustro el gobierno autonómico rehusara siquiera sentarse a dialogar sobre este particular.
La resolución negativa de la Declaración de Impacto Ambiental, como toda gran alegría, debería ser festejada en silencio. Durante todo este tiempo ha habido víctimas bien inocentes de los risibles medios de comunicación extremeños, de los inquisidores gobernantes, de los ignorantes creadores de opinión, de los salvajes estómagos agradecidos de un régimen instalado sobre las ‘decisiones políticas’, fueran estas ajustadas o no a Derecho. Algo de dominio público y cuya expresión más obvia es este desenlace y antes la decisión tomada en la Asamblea sobre la continuidad de un modelo tan prepotente y retador contra los derechos civiles. No esperen esas víctimas disculpas: esperen más bien nuevos insultos, más atropellos, otros ejercicios de irresponsabilidad. Da igual. Han ganado. Y lo que han ganado es que cada mañana podrán levantarse y escuchar tranquilamente el canto de ese pájaro tan duro de mantener callado, otras veces llamado conciencia.

LA PESADILLA

Hoy ha habido huelga general en Portugal y, además, se ha conocido la renuncia definitiva de ese Estado al tren de alta velocidad, una espléndida noticia para ese país y para las comunicaciones y el sentido común. Ahora bien, Mourinho sigue en España y estoy entrando en el peliagudo territorio de la contradicción, aterrorizado porque ya no sé si prefiero que el Madrid gane o pierda y eso, como dijo aquel, afecta de lleno al sentimiento, convirtiendo en incontrolables mis reacciones. Cada vez que el tal Paramés abre la boca, mi retrato de Noam Chomsky derrama sangre. Cada vez que Aznar aparece en el plano general del palco, la foto con la alineación 70-71 inicia su habitual trámite de combustión espontánea. Cada vez que Pepe sale a defender fuera del área, rememoro aquella laparoscopia sufrida en el 96. Cada vez que Higuaín se queda en el banquillo, más cerca le veo de azulgrana. Las lecciones del tunante Guardiola (a quien no se le habría consentido en Madrid su ingenioso derrotismo, un ardid excepcional digno de un guión de Frederic Raphael) superan cualquier expectativa. Acierta hasta dormido. El maniqueismo jamás ha sido tan bien abonado como durante estos años de florentinismo, gracias a la absoluta incapacidad del club blanco en contarrestar el discurso del entrenador catalán. El estado general de nervios del madridismo procede de la misma desconfianza, sembrada en el subsconciente colectivo, que tiene nuestra sociedad en volver a ser lo que se era antes de esta crisis. Es decir, procede del sentimiento de culpa. Con personajes de la mediocridad, la extrema estupidez y el culto a la demagogia que pregona Mourinho -a imagen y semejanza de un caudillo- está siempre encendida la señal que alerta de la cercanía del abismo, aunque se le apoye, se le vitoree o se le perdone. Anoche, tras el partido, soñé que el luso se convertía en presidente del club y fichaba a ¡Ibarra! para entrenar al equipo, aclarando que no encontraba otro español más a su imagen y semejanza. Otra pesadilla así y me hago del Atleti, que me dijeron en Castuera que celebran los triunfos alrededor del caza F5 que preside una rotonda del pueblo. De perdidos, al río.

PARAISO PERDIDO

Un filme que, además de su calidad artística, contribuya a salvar literalmente una vida y a sacar de la prisión a tres personas inocentes, incrementa su valor y con él, el del oficio de cineasta. Es el caso de Joe Berlinger y Bruce Sinofsky, a quienes HBO produjo la dificultosísima serie de documentales “Paradise Lost”, más de seis horas de brutal relato de la crudeza, falta de misericordia y corrupción del sistema de justicia penal en EE.UU. Un drama para tres adolescentes implicados y condenados, uno de ellos a muerte, en 1993, por el asesinato de tres chavales, sin pruebas, con las evidencias incriminatorias manipuladas y las exculpatorias obviadas, y una enorme presión de los medios, la policía y la fiscalía contra tres jóvenes ‘diferentes’. La investigación expuesta en las películas evidencia que el juicio fue una farsa absolutamente lamentable, rayana en lo grotesco. Los tres documentales (‘Paradise lost”, “Paradise lost II: Revelations” y “Paradise lost III: Purgatory”) rodados en 1996, 1999 y 2011 respectivamente, se emiten actualmente en Canal+Xtra (el canal con la mejor programación en la historia de la televisión de este país) y son un prodigio de tensión, una lección de cine. La indignación que provocan (los tres inocentes acusados fueron liberados en agosto de 2011 tras 18 años de prisión, donde fueron violados y humillados de forma sistemática) llega al límite cuando se asume que el auténtico asesino se pasea libre con la complicidad del Estado, que el intolerante juez del dramático caso es actualmente senador electo y que los responsables policiales responden de su vergonzoso e inhumano comportamiento con la cabeza bien alta. La impunidad de todos llega al extremo de comprobar en el filme como el Fiscal de Arkansas resume el castigo de cualquier acusado como la única forma asumible por el Estado de impartir justicia. No se cuestiona su presunta inocencia ni su derecho a la defensa, solamente su castigo, sea justo o no. Para echarse a temblar. Después del inmenso trabajo de estos cineastas, y ya evidenciada la inocencia de los acusados, Hollywood prepara ahora baterías de documentales y ficciones sobre el caso. Así se escribe la historia

1.896 DÍAS DESPUÉS

…Libre Producciones volverá a Canal Extremadura TV. Oficializamos hoy el pronto regreso de nuestros trabajos a la pantalla pública de nuestra Comunidad de origen. Vuelve además la serie ‘El Lince con botas’, con nuevos episodios. Un diminuto suceso para la humanidad, un gran paso para nuestra autoestima. Agradecemos enormemente el empeño de las personas, amigas para siempre de esta casa, que no han dudado en exigir y apoyar este regreso.

La serie se llamará ahora “El lince con botas 3.0” (referencia no exenta de ironía a la tercera vez que ‘El lince…’ aparecerá: 2001, 2006 y ahora 2012…), su periodicidad será semanal y su duración de 50 minutos. Las emisiones serán competencia del Canal, que las hará públicas cuando lo considere oportuno.

Escribió Herman Melville en la emocionante “Billy Budd, marinero” que “la revancha bien puede ser peor que un usurero sin moderación”. Por ello, y porque el tiempo deja a cada cual en su lugar, nos mantuvimos dignamente durante tantas fechas, y eludiremos hoy recordar las palabras y actos con los que, en su día, fuimos agredidos por representantes y responsables de lo público. Pase lo que pase en el futuro, hemos sabido tanto perder como ganar. Ojalá todos puedan decir lo mismo.

LA IMAGINACIÓN SIN PODER

Hubo un tiempo, no muy lejano, en que mirar por encima del hombro era muestra no (solo) de mala educación y de soberbia, sino de extremeño seguro de sí mismo. De casado con el poder. En él estaba la imaginación. Y prueba de ello es lo bien que les iba.

 E-Cultura, la ‘empresa’ señera del ibarrismo y el pallerismo más impunes, desaparece también, inmersa en deudas (?) y conflictos con sus trabajadores. Ya lo advertí en su día (y me llovieron piedras): el ejercicio del despilfarro de los recursos públicos, el dirigismo institucionalizado en las adjudicaciones de los concursos públicos, el monocultivo del clientelismo, las subcontratatas precarizadas a profesionales que hacían el trabajo sucio, los precios inflados fuera de mercado, el decorativismo en los contenidos, el desprecio por la competencia (por los competentes, mejor dicho) y la frivolidad en la gestión solo conducen, tarde o temprano, al desastre que se anuncia. Ese ha sido el modelo de empresa (satélite de la Administración) que ha vendido E- Cultura, sobre principios tan abstractos como la ‘imaginación’, los ‘emprendedores’, y la ‘comunicación’. Básicamente, la labor de ésta y tantas otras empresas del gremio ha sido absorber recursos a base de información privilegiada, emitiendo a cambio nubes. Cuando se acabaron la información de palacio y el recurso fácil del dinero público, se acabaron también la imaginación y el talento. Polvo al polvo. Como fue crear una red de centros de interpretación, museos o gaitas similares que no han servido absolutamente para nada en tantos casos y están hoy cerrados o infrautilizados por falta de medios. Otro ejemplo más de cómo se ‘activó’ la economía hasta llegar a esta crisis…Pero, ¿y aquellas decenas de millones que se pagaron por humo? ¿Y lo facturado en este tiempo? ¿Quién responde por ellos? ¿Dónde están los ‘imprescindibles’ a los que aludía la anterior vicepresidenta de la Junta, cuando tramó su despliegue de empresas afines al poder sentando sus bases sobre sus cómplices? ¿Eran estos los imprescindibles? ¿O lo eran ellos mismos, que tan bien extendieron su máxima: toma el dinero y corre…? Ahí siguen todos, esperando el regreso,con toda aquella grasa para pasar este largo invierno.

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