Mes: abril 2008

SECRETOS Y MENTIRAS

El diario Público (Mediapro, “progres” suplentes por ahora) regala este fin de semana la eminente película de Mike Leigh “Secretos y mentiras”. Me enteré ayer, que compré este diario de 50 céntimos. En su interior, página 38 del día 22, se hace referencia a la celebración del Día Mundial de la Tierra. En un suelto, enumera lo que, en la línea grandilocuente del diario, considera una “Guía para salvar la Tierra”. Ofrece las siguientes “soluciones”, extractadas así, en plan mensaje píldora. Y en ránking.

1
Petróleo
No autorizar la construcción de
nuevas refinerías de petróleo
, y
aplicar una moratoria de nuevas
centrales térmicas a partir de
combustibles fósiles.

2
Emisiones
Prohibir la producción de gases de
efecto invernadero como los CFC,
HCFC y HFC.

3
Agricultura
Un modelo agroalimentario
de baja incidencia en el medio
ambiente y que tenga en
cuenta el derecho de
los pueblos a una alimentación
y medio ambiente sano.

4
Bosques
Una política basada en especies
autóctonas, sostenible y avalada
por una certificación ambiental
y social independiente, y de
prevención de la desertificación.

Una vez conocido qué ocupa el primer lugar, y a continuación, puede buscarse la entrada “refinería” en el archivo del periódico. No existe ni la más mínima referencia al proyecto de instalar una refinería en Extremadura. Vaya…Buscando “Extremadura” aparecen hechos trascendentales como que seremos olímpicos en 2016 según Vara y la muestra “pop” de artistas extremeños sobre Ibarra. Vaya,vaya… 
En el diario “El País” cinco cartas al director, tres artículos con motivo de elecciones y un vergonzante reportaje. En la edición nacional de El Mundo, ningún artículo o reportaje, tan sólo referencias aisladas en informaciones de diversa naturaleza. En ABC (del grupo Vocento, el mismo que el HOY), por contra, hay un seguimiento del proyecto que incluye casi cuarenta artículos directos, cartas al director y múltiples alusiones en otras informaciones.
Huelga decir qué complicado es descubrir los nidos de los secretos y de las mentiras.Pero qué sencillo es buscarlos.

EL CAMIÓN DE LA BASURA

De un transporte público no se puede huir hasta que llega a su destino, así que ayer fui atacado por las noticias de la Cadena Ser en Extremadura, a las 8 y veinte de la mañana, a través de los altavoces del bus. Las “noticias” consistían en una primera sobre los vuelos entre Badajoz y Barcelona que glorificaba a base de cifras a la compañía aérea, a la Junta y al futuro aeropuerto internacional. Después, se glosaba la visita de una consejera y afortunadamente se perdió la onda. Por poco tiempo: a continuación, la “noticia económica del día” patrocinada por el Grupo Gallardo. Tras la “información”, una cuña publicitaria: Gallardo “trabaja por Extremadura”, decía. Sigue una publicidad de la Consejería de Educación, que versaba sobre que la educación, al parecer, es cosa de todos. Segundos después, la “noticia medioambiental” de la jornada, patrocinada por el Grupo Katry. Acto seguido, la cuña del Grupo Katry. Y nueva publicidad institucional: acudamos a Foro Sur, organiza Cultura y Turismo. Entre medias de todo esto habla al micrófono esa especie de polizonte que dirige el cotarro, que da paso a una serie de intervenciones de las corresponsalías, bajo el patrocinio de Caja Extremadura, que también “trabaja por Extremadura” según su anuncio. Los corresponsales aludidos, repartidos por la geografía extremeña, se explayan diciendo qué tal día hace y cuál es la temperatura en sus respectivas poblaciones, y disponen de ocho segundos para dar una nueva: por ejemplo, convivencia de alumnos en el Colegio San José de Villafranca o un pato nuevo en el parque de los Pinos de Plasencia, cosas así. Todos trajinan con un aire militar que comparte (impone, más bien) el oficiante desde los estudios centrales: la “presión” del directo. A continuación, cuña de Caja Extremadura para cerrar la sección. Cuando ya estaba a punto de arrojarme por la ventanilla o efectuar el lanzamiento de edición en tapa dura contra la nuca del conductor, revive la voz de mando para ofrecer una “primicia” de su “cadena”: Felipe González ha asistido a una clase de Ibarra en la Facultad de Educación, según demuestra una fotografía que “les han hecho llegar a la redacción”. En ella debe verse a buen seguro la cara de sorpresa de los estudiantes, pues el interfecto alude a ello, a los “sorprendidos” estudiantes. Acto seguido, el comandante despide el “informativo”. Han pasado diez minutos y el camión de la basura ha terminado su ruta.

Hace años, incluso siendo ya ésta una Comunidad Autónoma, esta misma emisora recorría los pueblos retransmitiendo en directo actos públicos y sociales: manifestaciones y presentaciones de libros, por ejemplo. Bueno, hoy en día los niños extremeños tienen problemas de obesidad, los adolescentes tienen sus ordenadores para ocultarse tras ellos, los adultos viven mansamente en su limbo informativo, los ancianos no se pueden quejar (tampoco nadie más, bien es cierto) y la cadena Ser instruye en el arte de cómo girar en la órbita de una personalidad, sección nostalgia, mientras alecciona con una precisión milimétrica acerca de qué hay que hacer para evitar ejercer de periodistas y así sacarse unas perrillas. Y a mí me gustaría encontrar una varita mágica que me ayudara a quitarme de encima el bochorno que me hacen pasar, al tiempo que compadezco a quienes encima han de madrugar no para recoger, sino para sacar la basura.

MUSGO VELUDO SAUDOSO

Musgo veludo saudoso, visgallo, unha rá
no lavadoiro doutrora é fuxidia señora.
Hay casiñas e hortas, non se sabe
a quen agradecer os recantos de beleza, os
hórreos aínda en pé.
Que houbera logo castiñeiras dinno os pés
-cinco follas cinguidas, coma dedos de man, verde xuvenco
brazos que saen da terra e dentro de tres décadas
poderían facer un bosco novo…-
que agroman acó e alá, na mestura pardal dos eucaliptus, piñeiros
toxos, silvas, uces, fentos
e outras cen vizosas que non sei nomear
no chan de doces lamas, areeiros e fontes.
E tódo-los pasados e tódo-los vindeiros do solo están aquí e agora
embaixo de nós, nese loureiro, naquel muro de laxes, nestoutro socavón
para cimientos, nos cómaros das leiras, no regato afogado,
no melro e a miñoca, no saltón e a torcaz.
Ó cabo
rubimos vinte pasos ata un con agachado
en faíscas e pólas e arrecendos.
Vese un anaco de mar entre Ribeira e Rianxo,
e o sol á nosa esquerda vai a pórse e camiña
cara atrás, coma un cangrexo de ermida, co seu corpo de lus, entre a verdura.
Lembro
mensaxes de illas do sul a arder no mesmo oucéano,
avisos de apocalipse sometidos á necedades dos imbéciles.
Na pena, líquens e pedra de grá
que aínda non caeron nas poutas e nas moas
dos demenciais canteiros industriais dos nosos tempos.
Sentamos no máis alto
e facemos o menos parvo que lle cabe a dous facer
neste mundo de absurdos reiterados:
agasallos de porno para as fadas,
agasallos de semen para os trasnos
eidos de pracer privado, eiquí,
-musgo veludo saudoso…-
no barullo madeirable que resta no concello
do monte comunal.

Ana Baliñas, 2008

SEGUNDA PIEL

Debajo, como una segunda piel, llevamos los extremeños el miedo. Hasta el punto, asqueroso punto, de que cueste encontrar lugares, no ya públicos (en fin…), sino incluso privados, dónde proyectar una película por temor a represalias. Temen perder el sustento, no poder pagar la hipoteca, la letra del coche, el carrito del niño, la piscina. Somos una alcoba solitaria, convertida en garita donde ponerse a salvo. No daré nombres. ¿Para qué? A mi no me importan.

ALICIA Y EL LIGÓN DE PLAYA

Vuelven a ser las diez y nos vamos a Madrid en transporte público, prestos a dejarnos el sueldo y la espalda. Decenas de asientos vacíos, pero el típico veinteañero de móvil, cosméticos y pda se sienta en la fila de al lado. A las diez y cinco ya le tengo calado: tras atender una primera llamada con tono servicial, afina el efecto dominó y llama a un tercero: “Asegúrate de que va alguien para allá, que quieren empezar cuanto antes”. Tate, me digo: este estilo agridulce, el tono entre previsor y podrido, me suena a “comunicación audiovisual”. Además, tiene la pinta, casi el uniforme. Qué puta casualidad, pienso. Pasado Trujillo se acabó la sombra de la duda. De nuevo contesta altoparlante al repicante teléfono : “…Sí, hoy libro; voy a Madrid a recoger el título. ¿Dos entrevistados, sentados? Bien…¿Y de producción quién viene? ¿Nadie? Vale.” Cuelga y se revisa el peinado. Voy a tener que escribir en defensa propia, me viene a la cabeza. Ahora me llaman a mí: un cliente. Para no delatarme, encubro la conversación, eludiendo la jerga: en vez de decir “tengo capturado el programa” digo “lo tengo listo en el ordenador”. En vez de emplear “lo editamos el fin de semana en la produ” digo “el domingo en mi estudio”. Soy una fiera. He perdido los papeles.

La tormenta de hormonas estalla mientras nos alejamos del peligro nuclear, pasado Navalmoral. Al lado de la criatura se despereza una recién llegada, provista de teléfono fashion, corte de pelo de cincuenta euros, piel blanca resplandeciente, complementos fugaces y escote generoso. Yo, flipo. Ella atiende su propia llamada, de la Cruz Roja. Como es menor, si quiere ser voluntaria necesita un permiso paterno, al parecer el mismo que le ha hecho falta para trabajar vendiendo bragas en Woman’s Secret. Todo ello se lo suelta a su vecino de asiento, a quien le ha faltado tiempo para entrarle y darle conversación. Desesperadamente, busco al guionista que me ha preparado semejante encerrona. Le amo. Caigo en la cuenta de que estoy leyendo el periódico al revés.
El sujeto le pregunta, y allí mismo comienza su Waterloo. La jovencita (18 años en noviembre) es una locomotora: no escucha prácticamente nada de lo que le cuentan, pero habla y ríe hasta que nos plantamos en el metro. Su vida es un video-clip. Manager musical, o novia de músico, o lo que sea con tal de estar en el ajo de los camerinos, lleva años organizando conciertos y festivales, buscándose la vida entre músicos, agencias y discográficas. Le pirran los baterías (“no soy mujer de un solo batería”, dice). La erección del chico ha tallado la palabra lujuria en el reposacabezas del asiento delantero. Y decide atacar. Y lo hará hasta la contumacia. El primer fracaso llega enseguida: “Trabajo en Canal Extremadura”,“¡Ah!, ¿eres cámara?”, dice ella.“No. Realizador”. Que conste. No me lo puedo creer. Mejor de lo que pensaba. Pongo el periódico del derecho.

En fin, ella no le hace ni caso. “Yo no veo la tele”.“Yo tampoco”, dice él. “Claro, es una mierda”.“Mira a ver, que yo trabajo en la tele…Oye, pues podrías hacernos una propuesta. Yo me dedico a eso”.¡Oh! Follar no va a ser tan fácil, amigo. La jovencita venderá lencería, pero vive en el alambre y la edad del pavo que promociona dejaría al mismísimo Nabokov enfilando el retrete para manosearse: “Mira, ya me hicieron una propuesta de cuatro años de contrato a cambio de sexo y le dije al tipo que no me interesaba.” Agua, amiguete. Házte un castillito en la arena…

Nuevas llamadas de por medio. Él: “Llevo dos años trabajando y nunca me habían pedido el título, je,je…Este teléfono es del curro y por eso me llaman, porque lo llevo siempre…pero yo también aprovecho para llamar a mis amigos, claro”. Ella es la Alicia de Bunbury: charla con las musarañas y para ella hoy es siempre todavía. Algunos de sus comentarios impresionan menos que su tontería adolescente: “En Cáceres hay cuatro salas para tocar: tres están cerradas y en la cuarta le tienes que hacer una mamada al jefe para que te contrate a una banda”. Compadezco al susodicho: con el ministerio de Igualdad va a tener que quitarse un par de vértebras de la columna. El realizador no da su brazo a torcer pese a los mensajes desalentadores: aún quedan quilómetros y munición. Y dispara. “¿No te gustaría que te entrevistaran en un programa?…Conozco a José María Pagador, tiene un programa de entrevistas en la tele y das el perfil, tan joven, con tanto…que contar”. No le conoce, dice ella,aunque puede que hayan coincidido. En el Instituto mandó a un viejo verde a tomar por saco. Ella, a la que para reirse solo le hace falta que el autobus cambie de carril .“Si, mujer, te tiene que sonar, un tipo que parece el típico ligón de playa, pero en viejo”. A esas alturas, es evidente que el victorioso demonio que hace de mi un fisgón hace de él un irresponsable que alimenta mi ojeriza hacia lo tópico de su personaje, hacia todo lo que hace posible que fuera “el realizador de Contempopránea” y pretenda llevarse al tálamo por ello a la Alicia de un cuento para provincias. Pero la menor ni se inmuta. Su verborrea -bien mirado, su rostro parece terminar en pico de ave- comienza a darme dolor de cabeza, y no soy el único, pero sí el más interesado acerca de cómo terminará el ritual de apareamiento. A la altura de Navalcarnero, ya sabemos que su psicoanalista (¡dios mío!) trabaja como comentarista en “La Tarde”, otro programa de la tele en el que él “conoce a mucha gente”. Pero no cae en quién puede ser. Qué nivelazo de criaturas.

Lo siguiente no puede fallar: el chamuscado coyote prepara su asalto final frente al asombroso correcaminos. Y es una propuesta marca ACME. “Podrías-presentar-un-programa.Estoy-seguro-de-que-vales.Hay-uno-llamado-Wakai-de-tendencias-que-te-vendría-como-anillo-al-dedo.O-al-menos-te-podríamos-hacer-un-reportaje”. Pero Alicia sigue hablando, no le presta atención, está en el laberinto tirando del hilo de su enredo, expulsada al país de las maravillas.¿Es que no la oyes…? Espera a hacerse mayor de edad para firmar un contrato de trabajo porque una bruja que le odia le está suplantando, una vieja de veintiún años que para sí quisiera tener su agenda de contactos, envidiosa de mierda.

No podía fallar, pero falla. Va a ser que no. No, no es esto lo que te decían en el bar de la facultad. Quizás si supieras tocar la batería…

Tregua. No, ella no deja de hablar sobre su presente, su pasado y su futuro, orbitando alrededor de la música: habla de Dr. Sapo, de Piratas. Conoce a éste, conoce a aquel. Pero nada de porros: con los suyos, lo más un Red Bull, je,je. Él le dice que en Mérida, un tipo ha montado una productora sólo para aprovecharse de los que trabajan para él, que se está haciendo de oro con la tele. Que sus jefes están despilfarrando dinero y proyectos, que a él le toca decir “éste mola, éste no mola” cuando le piden su opinión. Que va a por el título a Madrid (¿para qué lo querrán ahora?) en su día libre…Le miro con lástima, compadezco lo efímero de su reinado de Mazinger Z. Ahora intenta la vía de la desmitificación, el drama sin espuma y sin maquillaje. “Dime que no es verdad, que no soy un desheredado, que soy mi apariencia, que se te han abierto los ojos con mi fábrica de novedades…”, parece decir y no dice.

En el andén, él y su mochila, ella y su gran maleta. Él no se ofrece a llevársela, ella ni se daría cuenta. Junto a los tornos del metro, un par de besos humildes en las mejillas, y él le hace entrega de su tarjeta, última esperanza, mientras yo mismo me alejo, siniestro como un adulto, en silencio como los pájaros de Madrid, tal vez angustiado al descubrir que me están persiguiendo sus huellas de gente aún sin alma. Es tan alta como él, y hoy lleva el pelo rojizo, la semana pasada cambió su “look” de color azul. Él no se desengancha de sus pantalones, ella desaparece. Nosotros desaparecemos. Minutos antes, ella, Alicia, le había dicho que “Extremadura está muerta”. Él había asentido. Alicia es siempre tan breve que ya ha terminado.

SENDEROS DE LA MEMORIA

Nuestros amigos conquenses (Santa Cruz de la Moya, concretamente) de La Gavilla Verde, nos invitan a participar, el próximo octubre, en las novenas jornadas sobre la guerrilla antifranquista, en las que se proyectará “Sierra y libertad, los senderos de la memoria”, episodio de “El lince con botas” desechado por el CEXMA. Nos escribe Pedro Peinado para invitarnos y revolver ese perfume dormido de aquellos días sagrados en los que nuestro “lince” hacía amistades para perdurar. Salud y gracias.

El lince con botas perdido en la niebla.

En diciembre de 2006, nuestros amigos de La Comarcal del Jerte nos invitaron para compartir con ellos un episodio de la serie “El Lince con Botas” que la productora Libre Producciones estaba realizando para el canal extremeño de televisión.

En eso que nos fuimos al monte, cerca del pueblo de El Torno. Agua nevaba aquel día y los integrantes del grupo nos internamos en una espesa niebla. El episodio se llama “Sierra y Libertad: Los senderos de la memoria”. Se presentaba el trabajo realizado por nuestros amigos, en el contexto del proyecto que nos une. Se explicaban las razones que nos habían llevado a varios grupos de la geografía española en la recuperación de la memoria a través de los itinerarios guerrilleros, explicar, en definitiva, la transformación de nuestro país a través del paisaje.

Las personas que participamos en aquel agradable paseo rompimos el cerco de la niebla, pero al parecer, parte de los episodios de aquella serie que tan bien se presentaban, se quedaron enterrados en la nebulosa.

Nos volvimos a Cuenca y dejamos en el recuerdo aquella mañana del puente de la constitución que habíamos pasado felices compartiendo las horas con nuestros hermanos extremeños. Estas cosas se ruedan un día, se montan en meses y se programan en uno o dos años. En eso que recordamos aquella mañana y preguntamos qué había pasado con el documental y nos cuentan que la televisión extremeña había rechazado la programación de una parte de los episodios, entre, ves-tú-a-saber-por-qué estaba el nuestro. Los argumentos son técnicos, como suelen revestirse las negativas a toda actuación que se salga del guión de lo políticamente correcto, uno no entiende mucho, pero por una vez que íbamos a salir “en allí”, pues que sabe mal.

La productora cogió un mosqueo del que no se han curado y ahora os anexamos los documentos que explican el comprensible cabreo. Nosotros que hemos visto el episodio, que no somos ni guapos ni feos y que lo que explicamos es de lo más normalito, no entendemos que la televisión extremeña haya podido evitar que sus conciudadanos conozcan los anhelos de la comarca del Jerte.

Las razones técnicas dependen de la razón y del técnico. Si se estudian las parrillas de las televisiones públicas, podrán verse programas que gozan de la mayor de las cualidades técnicas, pero de la más de las absolutas carencias de calidad humana y donde se recrean vidas inútiles, revestidas de ejemplares que llenan el corazón de los pobres de una visión miserable de la realidad.

Así que no somos dignos y a la gente no le debe interesar lo que hacemos, uno ya no es joven, pero se decanta por ese sector de la sociedad por ser el más necesitado de conocimiento crítico, pero lo que deben ver son realidades y no utopías, realidades que resultan deformes como el espejo cóncavo de Valle.

En las novenas jornadas sobre la guerrilla antifranquista, en el próximo octubre, os prometemos que vamos a proyectar este extraordinario documento en el que varios compañeros somos los protagonistas. Esperamos que os aburra y le deis la razón a los que esconden tras las razones técnicas, el temor a otras formas de ver la vida rural.

Nuestra solidaridad con la productora.

Pedro Peinado.

P.d Las “razones técnicas” aludidas por Canal Extremadura para no emitir este episodio fueron, literalmente, “que el objetivo estaba continuamente empañado” y, esencialmente, que en un plano podía observarse como “el operador de cámara limpiaba el objetivo con un paño”, algo que aparece asimismo en varios episodios de la serie, emitidos sin novedad. Acción cuya supresión se exigió, con nulo éxito. Así las cosas, el canal exigió que “se rehiciera la grabación”. Y hasta la fecha. Libre Producciones, hastiada, abonó el importe de este episodio al medio público, en lo que fue la última relación mercantil entre ambas partes.

UNA PESADILLA

Desperté a las cinco de la mañana envuelto en sudor…Encendí la luz de la mesilla y estaba solo. Miré a mi alrededor y descubrí un enorme espejo frente a la cama. ¿Quién lo habría llevado hasta ahí? Abrí los ojos como platos llanos. No veía nada. Sonó el teléfono. Extraño, porque no tengo cobertura bajo la bóveda. Descolgué. Una voz conocida me dijo: “¡Oye, Pepe, llegó el día. ¿Sabes que ponen en el canal autonómico público de Extremadura?: ¡un programa sobre caza los domingos! Lo produce el Grupo Zeta, el del Periódico Extremadura, el que quiere Gallardo.¡Jua,jua! Y los miércoles, uno de Nieves Herrero, la que rescató Esperanza Aguirre de las tumbas de Alcassèr”. “No jodas”, repliqué. “Han ido demasiado lejos. ¿Qué dirá Álvaro Valverde?”. Miré el reloj. No eran las cinco. Eran cerca de las diez de la mañana. Allí estaba el espejo delante de mí. Ya veía mejor: tenía unas grandes letras escritas en colorado. Decían: “te lo advertí”. Afortunadamente, estaba dormido. La pesadilla continúa.